Archive for agosto, 2018

Hasta que Cospedal mueva ficha

Agosto está a punto de terminar, en septiembre comienza un curso político apasionante (de una sola tacada elecciones Autonómicas, Locales y Europeas) y será entonces cuando se despejarán algunos interrogantes.

En Castilla-La Mancha solo el PSOE ha proclamado a su candidato, el actual presidente regional Emiliano García-Page, sin necesidad de ir a Primarias. Las mayores emociones se reservan para las elecciones municipales y las Primarias que como mucho podría haber en Guadalajara y Azuqueca, únicas agrupaciones con derecho a ello con los actuales estatutos. Los nombres de Alberto Rojo, Araceli Martínez,  Pilar Cuevas o Riansares Serrano están ahí, sobre la mesa, y falta por ver si el sector sanchista, ahora que se fue Daniel Jiménez al gabinete de la ministra Valerio,  planta batalla con ¿Ana Fabián?  al sector mayoritario que lidera Pablo Bellido; y Page.  En Azuqueca, dos enemigos íntimos, José Luis Blanco y José Luis Escudero quieren ser alcaldes y por los antecedentes podríamos vivir en las redes sociales una de Scorsese.   

En Ciudadanos tendrán que decidir si Alejandro Ruiz vuelve a ser el cabeza de lista para las municipales o inicia (no lo parece) su carrera autonómica, teniendo en cuenta que el puesto de portavoz regional en esta legislatura lo ha ejercido la concejala de Torrejón del Rey y ex diputada, Orlena de Miguel.  Siempre he creído que Ciudadanos en esta región es más que en otros partidos una marca por encima de las personas, pero una marca que podría decidir si el próximo gobierno regional se abre a derecha o a izquierda. Así que pocas bromas.

En Podemos, José García Molina será el candidato oficial de Pablo Iglesias a la Junta, pero la lucha con los críticos y Anticapitalistas de David Llorente puede dejar muchas heridas, difíciles de cauterizar antes de la Primavera.  En las autonómicas, veremos cómo se llega a la confluencia entre Podemos  e Izquierda Unida (PCE), con qué nombre y cómo se traslada ese maridaje a la elaboración de las candidaturas en los ayuntamientos. Por lo que pueda pasar, hay ediles que han registrado el nombre de Ahora Guadalajara, a modo de comodín para jugar la partida.

¿Y en el PP? Primero,  María Dolores de Cospedal  (Madrid, 13 de diciembre de 1965. Licenciada en Derecho) moverá ficha tras su regreso de las vacaciones –las más sosegadas que ha tenido en la última década- y nos desvelará si opta por repetir su candidatura a la presidencia de la Junta de Comunidades, o si inicia una nueva carrera, con más moqueta y menos barro, con destino a Europa. Lo que tengo claro es que será una decisión que tomará ella, y solamente ella, porque tras su pacto con Pablo Casado es un lujo que se puede permitir. No doy por tanto valor a algunas informaciones que apuntaban a que Casado poco menos que le impondría participar en las Autonómicas.  Así que me sigo manteniendo en lo que escribí hace un mes y aquí pueden encontrar más elaborado: que lo más verosímil es que Cospedal lidere la candidatura del PP a las Europeas, iniciando así una provechosa carrera política en las instituciones de la Unión. Una vez despejada la ecuación, todas las miradas se dirigirán hacia el número dos del partido, Vicente Tirado López ((Miguel Esteban-Toledo, 13 de enero de 1963. Licenciado en Derecho), quien tampoco a estas alturas ha dado una pista a su entorno sobre si estaría dispuesto a recoger el relevo de Cospedal; y de qué manera. Y solo si Tirado decidiera apartarse se explorarían más a fondo otras posibilidades: quédense con estos dos nombres:  Rosa Romero Sánchez,  diputada y  ex acaldesa de su ciudad (Ciudad Real, 14 de febrero de 1970. Licenciada en Ciencias Políticas), y Antonio Román Jasanada (Guadalajara,  21 de junio de 1965. Médico), el alcalde del PP con mejor currículo en Castilla-La Mancha y que (intuyo) estaría dispuesto a explorar nuevos caminos tras llevar desde 2007 siendo alcalde de su ciudad. Y ahí me quedo,  porque hablar de otras cosas en el PP de Guadalajara mientras no se empiecen a mover las fichas anteriores es mera especulación. Esto es lo que hay.

 

Ya es hora de bajar la contribución

El 17 de julio dábamos destacada en Guadalajara Diaro la que, para mí,  es la noticia de mayor calado del primer semestre del año, aunque para algunos   pasara desapercibida. Les contamos que en junio ya se habían superado los 1,6 millones previstos del  Impuesto de Construcción Instalaciones y Obras para 2018, la prueba del nueve que demuestra, reconocía el vicealcalde Jaime Carnicero, la recuperación del sector inmobiliaro de la ciudad.  De hecho, los niveles de concesión actuales superan los registrados en 2005 antes de estallar la crisis inmobiliaria que en Guadalajara fue una de las grandes protagonistas: nuestras inmobiliarias  familiares se hicieron multinacionales,  se levantaban ciudades nuevas en las eras de los pueblos, había pleno empleo, en los bancos no sabían qué hacer con aquella masa de dinero  y daban créditos como el que lava,  había lista de espera para comer en el Amparito Roca (que con la crisis se tuvo que ir a Madrid), se editaban tres diarios en papel y emitían tres televisiones locales…En resumen, que atábamos los perros con longaniza, porque estábamos en nuestra particular  Belle Epoque y todo el mundo bailaba el can-can. Me ahorro en entrar detalles, por conocidos, sobre las consecuencias en la ciudad del estallido de la burbuja, y solo me referiré a lo que supuso el derrumbe de la actividad económica  para las arcas de las instituciones públicas: si hubieran sido empresas privadas habían quebrado, porque dejaron de pagar a sus proveedores y con ello se aceleró y profundizó la recesión.

En el Ayuntamiento de Guadalajara, se cayó al suelo el Impuesto de Construcción, Instalaciones y Obras, que en los días vino y rosas llegó a dejar en sus arcas hasta nueve millones de euros, y la única solución que se encontró para poder afrontar pagos y  las situaciones de emergencia entre los empobrecidos  vecinos fue elevar  el  Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI),  llamado popularmente “la Contribución”, cuando era prácticamente el único impuesto que se pagaba antes de implantarse  el IRPF y la declaración de la renta para todos. Por tanto, fuimos los propietarios de viviendas en  Guadalajara los que mayoritariamente mantuvimos  el Estado de Bienestar Municipal en pie, y no sin grandes esfuerzos. La oposición,  comandaba por la actual ministra Magdalena Valerio,  reprochaba a Antonio Román que desde que llegó a la Alcaldía había subido el IBI un 40%, solo un 30 % de media en los años 2011 y 2012.  Y cuando en septiembre de 2013, Valerio pidió reducir un 15% de media el IBI, el concejal de Economía, Alfonso Esteban, lo recoció paladinamente: “Lo que usted plantea es imposible, ya veremos si los 9 millones que se recaudaban en la época de Alique hay algo para este año”. Para salir corriendo y no parar hasta Andorra.

Este año, el  ICIO se ha recuperado, nunca llegará a los tiempos dorados previos a la burbuja, pero  1,6 millones en el mes de junio nos dibujan un panorama bien distinto,  que permiten una política fiscal más relajada para con los miles propietarios de pisos en Guadalajara que financiamos durante la crisis a nuestro Ayuntamiento. Me consta, y este digital ha publicado recientemente algún estudio al respecto, que a pesar del catastrazo que padecimos durante la crisis Guadalajara es una ciudad benigna en materia fiscal, lo que ocurre es que el peso del IBI sobre el resto de impuestos y tasas  es desproporcionado y debería reducirse ahora que en Guadalajara volvemos a respirar. Es hora de que Román nos dé una alegría en los próximos presupuestos  y ponga en el bolsillo del contribuyente el dinero que un día se prestó a la ciudad durante la emergencia.

¿Elecciones en octubre o trampantojo?.- El  primer sondeo del CIS durante el gobierno Sánchez atribuye al PSOE una intención de voto del 29,9 %, PP y Ciudadanos empatarían con el 20,4% y Podemos no rentabilizaría su apoyo a Sánchez, ya que baja al 15,6%. Solo que el sondeo se ha hecho viejo de repente, como en la canción de los Celtas Cortos, y lo mismo que Sánchez capitaliza el “efecto Moncloa” que va de soi con el primer mes de los presidentes,  con el PP sucede lo contrario, pues al CIS se le ocurrió recoger sus opiniones en plena campaña por el liderazgo del PP,  y no valora el “efecto Casado” que sí recogen otros sondeos posteriores al del CIS.  Dicho de otra manera, si José Félix Tezanos no ha metido mucho la mano en la cocina a estas horas ya habrá recomendado a Sánchez que convoque elecciones en otoño, coincidiendo con las Andaluzas. Porque con el desgaste que está sometido el Gobierno por sus insolventes y poco recomendables socios de la moción de censura,  ni el más optimista piensa que ese casi 30% podría crecer de aquí a dos años.  Si no hay elecciones, es que Tezanos ha hecho otra de las suyas y nos ha cocinado un trampantojo, solo para animar a la peña sanchista antes de las vacaciones. Esto es lo que hay.

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