Podemos

 

Hasta hace unos meses, y en especial, una semana, la palabra “Podemos” los españoles la asociábamos a ese sentimiento que nos une a todos durante Eurocopas y Mundiales: la Selección Española.

El eslogan Podemos fue lanzado por la cadena de televisión Cuatro con motivo del Mundial de Sudáfrica de 2010, “Primero Europa, ahora el mundo”.

De él salió un himno, y del himno la fortaleza roja que hizo de nuestro país un único equipo, un solo sentimiento, qué más daba el color político, social o cultural, 90 minutos paraban el mundo, nuestro mundo, calles vacías, casas y bares llenos.

No sólo Cuatro, las marcas también han apostado por este sentimiento, como por ejemplo Cruz Campo, patrocinador de la Selección. Ver anuncios con “La Roja” nos gusta, ver un estadio lleno emociona, sube nuestra adrenalina…

Ahora llega la hora de Brasil, no vacío de polémica por las imágenes que nos llegan a este lado del mundo, pero el fútbol es fútbol, es ilusión, es olvidar durante un rato problemas, preocupaciones y situaciones. Es terapia.

Probablemente las personas a las que el fútbol ni fú ni fá, no estén de acuerdo conmigo o piensen que estoy loca; cuando se trata de sentimiento, de afición, no se puede explicar con palabras: se vive.

Como decía, llega Brasil, el buen tiempo, los partidos, quedar con los amigos para ver jugar a España. Buenos ratos, risas, adrenalina… esto es Podemos.

En las últimas semanas, otro “Podemos” ha llenado las páginas de diarios, blogs y redes sociales, se ha convertido en Trending Topic a raíz de la sorpresa que dieron al conocerse los resultados de estas elecciones europeas. No voy a desgranar su contenido, su ideario, ni voy a dar mi opinión. Simplemente tiempo al tiempo, veremos si esta nueva tendencia tiene cuerpo propio y acción.

De momento, me quedo con el Podemos que nos ha convencido y convence a todos los españoles (o al menos la gran mayoría) y con la ilusión de ese España-Holanda que nos espera en poco más de una semana.

Porque no es sólo deporte sino un símbolo, una excusa para juntarnos con los amigos, la familia, verlo con ellos y pasar un buen rato y desconectar.

 

La libertad es el premio

En primer lugar quiero justificar de alguna forma mi ausencia en estos lares durante semanas. Serendipia necesitaba ya renovarse, cosa que el ajetreo que me traigo últimamente ha impedido hasta este mismo instante.

Suena el despertador y con esa melodía que todos terminamos odiando se da el pistoletazo de salida a una carrera que superamos día tras día: café, atasco, trabajo, reunión, comer (a veces) en 5 minutos, café, e-mails, ordenador, atasco…

Es cierto, el despertador lo estrellaría contra la pared y seguiría durmiendo como un tronco, pero en 5 minutos, una vez espabilada, comienzo a moverme contenta y motivada por tener un día más de trabajo, un trabajo que además me gusta (¡qué más se puede pedir!)

Pero no siempre es así, no todos estamos motivados, contentos, con ganas de superar retos laborales. Esto se da por varias razones: encasillamiento, rutina, mal clima en el lugar de trabajo, escasa o nula posibilidad de progresar… A veces quedamos atrapados en un círculo vicioso en el que lo único que te hace levantarte es recibir la nómina a fin de mes (y en muchos casos puede que sea para echarse a reír)

¿Por qué saco este tema?

Hace unos días, cogía el autobús con destino Madrid. Después de varias retenciones, acabamos en un señor atasco. Entre bostezos, ronquidos (sí, algunos se echan un sueñecito) y miradas perdidas hacia el horizonte, encuentro una imagen con un sencillo texto que me hace espabilar del todo.

Esa imagen era un anuncio insertado en una valla publicitaria, a pie de carretera en el corazón de la A2 entre Guadalajara y Madrid:

“LA LIBERTAD ES EL PREMIO”

Y el anunciante, la Lotería Euromillones.

No es un eslogan nuevo, de hecho lo llevan incluyendo varios años en sus campañas publicitarias y en todos los spots, pero nunca nada me pareció tan oportuno y tan revelador.

Miles de personas cada día, en mitad de un atasco de camino al trabajo reciben el impacto de esta valla.

Quizás me equivoque y haya pasado más desapercibido de lo que creo, probablemente me fije más por deformación profesional. No obstante, quien lo haya visto, seguro que alguna cosa que otra le ha pasado por la cabeza: “¿Cómo sería mi vida si no tuviera ataduras?”

Desde luego Euromillones ha dado en el clavo con el eslogan, porque el concepto de “libertad” lo asocian a libertad económica de manera implícita, aunque lo que llama a los espectadores es la libertad como concepto abstracto, como el sueño a alcanzar independientemente del dinero.

No profundizo más, todo lo que vendría después es sólo una opinión más y lo interesante es que cada uno podáis imaginar por un momento qué sería la libertad para vosotros, si se puede ser libre trabajando, si siendo millonarios dejaríais vuestro puesto de trabajo o si la libertad es una utopía…

¿La libertad es el premio?

Asignatura pendiente

Así es como calificamos la enseñanza de idiomas en España; como la gran asignatura pendiente. ¿Y es cierto?

Nuestros padres aprendían francés en el colegio, algunos tuvieron “la suerte” de aprender algo de inglés, pero muy básico. Mi generación estudió inglés, pero no desde Infantil, hasta Primaria no empezamos con la lengua más internacional. Y unos años después, mi hermana pequeña estudiaba inglés desde que empezó a ir al cole.

La evolución en el campo de los idiomas es notable, pero no sobresaliente. Pero ¿por qué? Ya existen centros bilingües públicos, con lo cual, el acceso al aprendizaje de otras lenguas es más cercano que hace unas décadas en las que sólo pagando verdaderos pastizales los niños aprendían.

Donde quiero ir a parar es que ahora, cuando los que fuimos niños hace 20 años nos hacemos hueco en el mundo laboral, nos damos de cabezazos contra la pared por no dominar el inglés, el francés o incluso el alemán.

Me voy a centrar en el inglés con vuestro permiso. Sólo lo que aprendimos en la escuela, no es suficiente ni para tener una conversación básica. Eso sí, en gramática “vamos sobraos”, pero lo que nunca nos enseñaron es a hablar y desenvolvernos en una lengua que no es la nuestra. Había/hay que tener iniciativa propia para familiarizarse con el tema: ver series o películas en inglés, leer, escuchar música de autores británicos o americanos… e incluso viajar y permanecer unas semanas en Inglaterra para poder practicar con alguien que no fuera español. Escuchar y asimilar la fonética es la verdadera asignatura pendiente.

Después de volver de mi primer viaje de trabajo fuera de nuestras fronteras, me doy cuenta de lo importante que ha sido todo el aprendizaje autodidacta que he realizado con los elementos que antes he enumerado. El simple hecho de escuchar música, que es algo que hacía y hago por devoción, ha ayudado enormemente a que pueda comprender mejor el inglés y desenvolverme sola por un país distinto al nuestro.

Aún así, mucho camino queda por recorrer, nunca se deja de aprender.

He observado en este viaje que tenemos verdadero pavor a hablar en inglés, nos cuesta lanzarnos y esto no debería ser así, porque base tenemos para iniciar conversaciones y para comenzar a soltarnos. Esta es la asignatura pendiente. Nos ha acomplejado de siempre la falta de idiomas y es más una cuestión de percepción que de pura realidad.

Conclusión, hay que lanzarse a hablar, nos equivocaremos, sí, pero nadie nace sabiendo. ¡A por ello!

La fiebre del “selfie”

¿Qué es eso del “selfie”?

Para los que aún anden despistados, el “selfie” es el término anglosajón para designar una “auto-foto”. Es de los conceptos más utilizados en las redes sociales y en cualquier portal de internet. Ya hasta las madres dicen: “¿Nos hacemos un selfie?” El fin del mundo se acerca.

Hace unos años, hacerse una auto-foto se asociaba a lo choni y al mal gusto de autorretratarse en el aseo de tu casa, un bar, colegio, instituto, gimnasio… donde pillase, siempre y cuando hubiera un espejo para poder desarrollar dicho arte.

Pues bien, la auto-foto, ha pasado de ser un concepto hortera a ser un término de lo más in, socialmente aceptado y además, empleado por una multitud de celebrities que son las que han creado la influencia en nosotros, los ciudadanos de a pie.

selfie obamaDe los famosos, a las blogueras de moda, aquellas que han causado revolución en internet, con sus páginas webs, perfiles en Facebook, Twitter y, sobre todo, Instagram, donde lucen sus modelitos y hacen gala de sus movimientos con sus selfies. El éxito de seguidores de estos perfiles que muestran sus looks preferidos, reside precisamente en eso, en que predominan las imágenes al texto, y hoy día, en líneas generales y por desgracia, queremos que nos lo pongan en bandeja, menos texto y más elementos visuales.

Y el siguiente paso fue la generalización del selfie, cantantes, actores, actrices, modelos… y hasta políticos, se han apuntado a la fiebre del selfie y de retratarse en redes sociales con su familia, compañeros e incluso con fans.

El selfie de Obama con Cameron y Thorning Schmidt en el funeral de Nelson Mandela, dio la vuelta al mundo y fue cuestionado y criticado porque quizás no era el momento más adecuado para hacerse la instantánea, no hay más que ver la cara que puso su mujer, Michelle. Si las miradas matasen…

selfie oscarsHace unas semanas se celebraba la gala de los Oscars y de ella surgió el tuit más retuiteado de la historia de la red social: más de 2 millones era la cifra y la ceremonia aún no había concluido. ¿El contenido? El que hasta la fecha es el selfie más famosos de la historia:

Políticos, presentadores, actores y ¡el Papa Francisco! Sí, sí, Su Santidad (se me hace raro hacer este tratamiento de él) accedió a hacerse un selfie con unos jóvenes que se acercaron a él:

Aprovecho para mostrar mi admiración por este Papa, justo un año después de su nombramiento, podemos hacer balance de su papel y si lo tuviera que describir con palabras serían: cercano, sencillo, humilde, conocedor de la realidad, adaptado a los tiempos, conciliador… Una persona que ha calado hondo en toda la sociedad, no sólo en el sector eclesiástico. Vamos, que me encanta, que soy fan.selfie papa francisco

Retomando el hilo y para finalizar, el selfie o auto-foto, convive ya con todos nosotros y pasará a la historia siendo elemento no sólo de ocio de todos los ciudadanos, sino también como fuente de noticias para los medios de comunicación. Pero ese tema merece una reflexión mayor para otro futuro post.

 

 

Enganchados sin remedio

Hace unas semanas Mark Zuckerberg y compañía detrás del nombre “Facebook” compraban la aplicación de mensajería instantánea más utilizada en el mundo: “Whatsapp”. Una adquisición de ni más ni menos que 19.000 millones de dólares (ahí es nada) Pero claro, para estos chicos, parece ser calderilla o el equivalente a comprarse un caprichito para el resto de los mortales.

Esta transacción tiene algunas peculiaridades, una de ellas, que el cofundador de Whatsapp, años atrás y antes de “inventar” esta aplicación, había participado en un proceso de selección para trabajar en Facebook. ¿El resultado? Fue descartado para el puesto.

Tras varios rechazos en grandes compañías, Jam Koum y Brian Acton se unían como bussiness couple y fundaban en 2009 “Whatsapp Inc”. El éxito no se hacía esperar mucho tiempo y pronto logró ser la app más descargada del momento y utilizada por millones de usuarios de todo el mundo para comunicarse diariamente.

Los famosos “sms” sufrieron el peor de los finales y digo esto, porque, a pesar de seguir existiendo, muy poca gente ya los utiliza como vía de comunicación; han pasado a ser más una herramienta publicitaria para las empresas.

A los pocos días de esta compra millonaria, Whatsapp se caía durante varias horas un sábado. Consecuencias: la gente descolocada, ya no sabía cómo comunicarse con sus amigos, conocidos, familiares…prácticamente se creaba una alarma social. Acostumbrados a la facilidad de: “Te envío un whats cuando vaya para allá”, “Esta tarde quedamos a tomar algo, lo hablamos por whastapp” y cientos de frases como estas, aquella tarde-noche desaparecían. En las redes sociales como Twitter y Facebook se hablaba de la hecatombe y pronto se convertía la #CaídaWhatsapp en trending topic mundial (el tema más comentado del momento).

Reconozco que fui una de las que más tuiteó esa noche, lo pasé pipa leyendo tuits de lo más divertido acerca del “acontecimiento”. Uno de ellos decía “He mandado un sms y después me he ido al río más cercano a lavar la ropa”.

Sí, esa noche volvimos a utilizar sms, hacer llamadas, HABLAR CARA A CARA con los nuestros… Parecía que de la época moderna hubiéramos hecho un viaje en el tiempo a la pre-historia. Mira que somos exagerados…

Reflexionemos por unos minutos, estamos enganchados sin remedio, no va a ser posible mirar atrás, cuando el móvil aún no era inteligente y éramos nosotros los que ejercíamos nuestro poder sobre él, dejándolo en un segundo plano en una cena, en el bolso, o en el bolsillo, sin la necesidad de mirarlo cada minuto.

Hemos creado una necesidad o mejor dicho, nos han creado una necesidad de la que ahora no podemos escapar.

Reconozco que soy una enganchada sin remedio, con sus cosas buenas y sus cosas malas, pero eso sí, qué liberación cuando estás un día o dos sin cobertura en cualquier pueblito perdido de nuestra geografía…

¿Lo ideal? Como siempre, el término medio, donde reside la virtud, en este caso sería pasar del “enganchados sin remedio” al “enganchados con cabeza”.

 

Somos (¿demasiado?) civilizados

 Una serendipia, entre otros significados, es un hallazgo inesperado cuando se está buscando otra cosa distinta. Haciendo relación al título de este blog, me disponía a documentarme para escribir un nuevo post y choqué de lleno con una extensa noticia sobre lo que está pasando en Kiev, Ucrania. Una idea lleva a otra y un sentimiento a otro.

Para los que anden despistados,  el conflicto, bautizado como “EuroMaidán”, en referencia a las manifestaciones en favor del acercamiento a la Unión Europea que tienen como epicentro la plaza de la Independencia de Kiev, o Maidan, comienza cuando el pasado martes el parlamento ucraniano debía iniciar los trámites para reinstaurar los controles y límites al poder del presidente Viktor Yanukovich. Sin embargo, esos trámites no se llevaron a cabo y los manifestantes tomaron un edificio cercano a la sede del parlamento. A partir de ahí, las autoridades decidieron desalojar la plaza de la Independencia. Comenzaron al caer la noche y se saldó con 26 muertos. -El conflicto ucraniano no es nuevo, se lleva produciendo desde hace meses e incluso años me atrevería a decir, pero ahora es cuando se ha recrudecido-.

El presidente denuncia la violencia entre los manifestantes y la oposición denuncia la represión brutal de los cuerpos de seguridad del país. Después de días sangrientos en los que los fallecidos ascienden a por lo menos 75 personas, hoy se ha anunciado un acuerdo preliminar con la oposición, la UE y Rusia.

Y digo yo, ¿era necesario esperar tanto tiempo? ¿Cuántas víctimas tienen que haber para que se tomen medidas?

No soy experta en estos temas, podéis leer cualquier diario nacional o internacional para informaros más sobre el conflicto de Kiev. Recomiendo el artículo de Daniel Basteiro “¿Qué está pasando en Ucrania? 5 claves para entenderlo” en la web Huffington Post, donde explica las bases del conflicto de forma clara e ilustradora.

Después de esta introducción, explico por qué hoy escribo sobre un conflicto fuera de nuestras fronteras, algo que no es usual en mi blog ni lo va a ser. Ver la masacre ucraniana y conocer qué ha motivado todo esto, me produce escalofríos, pena y rechazo. Un país que se supone que está en vías de desarrollarse aún más, en el que hace un par de años España jugaba la Eurocopa…me parece increíble que se estén produciendo hechos de esta magnitud.

Sin saber porqué (o sabiéndolo perfectamente) mi cabeza pensó en España, en la gente que está perdiendo sus casas, en las privatizaciones de servicios básicos, en el desempleo, en la precariedad de los contratos… Con esto no quiero hacer demagogia ni culpar a ningún gobierno, ni el socialista ni el popular. Me abstengo.

La realidad es la que es y, aunque parece que en algunas parcelas la cosa mejora, aún queda mucho por hacer. ¿Y por qué me acordé de España viendo la desgracia de Ucrania? Porque con todo lo que ha estado cayendo en nuestro país, demasiado civilizados hemos sido. Me siento orgullosa de la ciudadanía, sí. Cierto es que, como en todas partes, hay minorías radicales que sobre todo han dejado su huella en grandes ciudades como Madrid y Barcelona. Protestas violentas, por desgracia, se han dado, pero no ha llegado la sangre al río. Aún así, puntualizo que mi orgullo no lo extiendo a estos grupos que han destrozado moviliario urbano y han alterado el ritmo de la ciudad de forma violenta.

Creo que somos un gran ejemplo para otros países, aguantamos lo que nos caiga y tratamos de sobre-vivir pacíficamente y ayudando como podemos, son admirables las muestras de solidaridad de los españoles en estos tiempos. Eso sí, tontos no somos y callados no nos quedamos. La lucha pacífica, aunque al leerlo suene a paradoja, existe y ha de existir.

Los jóvenes en concreto (hablo de ellos porque es el segmento en el que me encuentro) sabemos que no vivimos y quizás no viviremos como lo han hecho nuestros padres. Sí, probablemente seamos la primera generación en la historia que no va a vivir en términos generales mejor que sus progenitores. Aún así, tenemos formación, ganas y seguimos buscando nuestro sitio y labrarnos un futuro, al menos, a corto plazo.

Por todo esto, VIVA LOS ESPAÑOLES.

 

De los Goya a los Óscar

Hace unas semanas dedicaba mi post “Cuerdas que liberan” a Pedro Solís y su trabajo, cómo nacía “Cuerdas” y su nominación a los Goya 2014 en la categoría de Mejor Cortometraje de Animación. Días después de la resaca post-cabezón escribo estas líneas ante todo, para felicitarle y transmitirle mi más sincera enhorabuena. Un premio merecidísimo, no sólo por un gran trabajo técnico y artístico, sino por lo que hay de humano en él, y agradecerle el gesto de acordarse de los guadalajareños de los que decía “les oigo dar gritos desde aquí”. Y no te equivocabas Pedro, al menos en mi casa, al oír “Cuerdas” nos pusimos a gritar de alegría. Que lo disfrutes y que sigan viendo la luz proyectos tan bonitos como este.

Y de los dos Goya de Pedro Solís, (ganó otro galardón hace dos ediciones gracias a “La Bruxa” ) paso al Goya de José Luis Matas-Negrete, para los que no le conozcáis, este ciudadrealeño, ha producido “Aquel no era yo”, trabajo con el que ganó en la pasada edición un Goya al Mejor Cortometraje.

Un proyecto “intenso y conmovedor que trata de un tema de tanta actualidad como son los niños soldado en África y que, además de ofrecer buen cine, pretende sensibilizar a la sociedad sobre esta problemática”, así describía Matas-Negrete su producción dirigida por Esteban Crespo.

El cortometraje “made in Spain” demuestra que es de muy buena calidad y se está empezando a premiar. Castilla-La Mancha poco o casi nada se conoce por dar al mundo grandes proyectos audiovisuales, pero he aquí dos claros ejemplos de paisanos (Solís es alcarreño de adopción) que están logrando triunfar.

Pero la cosa no acaba aquí en reconocimiento a nivel nacional, “Aquel no era yo” ha traspasado fronteras y está nominado a, ni más ni menos, que a los Óscar de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas que se entregaran el domingo 2 de marzo, en la categoría de Mejor Cortometraje de Acción Real.

Quizás los cortos no sean, no son los grandes protagonistas de este tipo de eventos y por esta razón hay que apoyarlos y darles el lugar que se merecen. En pocos minutos, estas cintas tienen el poder de transmitir y concienciar, de dar voz a los que no la tienen y de abrir los ojos ante problemas de los que no somos conocedores en profundidad. Y este es el caso de los dos trabajos de los que hablo, “Cuerdas” y “Aquel no era yo”, cada uno con una temática pero con un denominador común.

Mucha suerte para “Aquel no era yo”.

(Fu)turismo

La edición de la Feria Internacional de Turismo de 2014 ha cerró sus puertas el pasado domingo pero sólo físicamente hablando ya que, FITUR, deja y ha de dejar huella durante todo el año.

Mi compañero y guía (no sólo turístico) Jesús Orea desglosa y analiza el papel de Castilla-La Mancha en esta edición de forma brillante. Retomo el mismo tema pero desde una perspectiva distinta. El turismo es el presente y el futuro y, como tal, tenemos que emplear las herramientas del futuro para estar a la última, respondiendo a lo que reclaman los potenciales viajeros.

Por primera vez se ha celebrado en la Feria concurso ‘The AppTourism Awards´, convocado por la Sociedad Estatal para la Gestión de la Innovación y las Tecnologías Turísticas (Segittur) y la Feria Internacional de Turismo (Fitur) para elegir las mejores ‘apps’ (aplicaciones) turísticas en dispositivos móviles.

De las 125 aplicaciones candidatas, sólo seis eran premiadas y para sorpresa de todos, la toledana “BE YOUR GUIDE” ha sido ganadora en la categoría de turismo cultural. Estamos de enhorabuena ya que la capital de Castilla-La Mancha, este año acoge la mayoría de actos del Año Greco y esta aplicación seguro sirve y servirá para facilitar a los viajeros las visitas culturales y porqué no, atraer más turismo.

No sólo Toledo presume de estar al orden del día en tecnología móvil, sin ir más lejos, Guadalajara también ha aprovechado el marco de FITUR para presentar su aplicación gratuita para smartphones. La app recibe el nombre “Guadalajara” y contiene información no sólo cultural, sino también hostelera y gastronómica. Como apuntaba Antonio Román a los medios que nos encontrábamos en la Feria, es una aplicación que no sólo va dirigida a los turistas, sino también a los propios alcarreños que, en muchos casos, no conocemos toda la riqueza de nuestra ciudad (en casa del herrero, cuchillo de palo)

Por todo esto y mucho más, tenemos que lograr romper con el estereotipo de que Castilla-La Mancha es una región envejecida y meramente tradicional. Sí es cierto que el patrimonio cultural y el folcklore de la comunidad se basa en la tradición (como en todas partes) pero es posible fusionar tradición y vanguardia. Somos muchos los jóvenes y no tan jóvenes que queremos conseguir este objetivo y que tanto tenemos que decir al resto del país.

Eché de menos en la Feria, un stand más interactivo, que apostara más por este aspecto joven y tecnológico. Perfectamente estaban representados todos los puntos fuertes de la región, a la cabeza la promoción del Año Greco 2014 (casi al completo toledano) pero me faltó protagonismo para el resto de provincias y por supuesto, el “futurismo”, concepto con el que titulo este post y que creo que resume en una sola palabra por lo que hay que apostar hoy en día.

No obstante, se están dando pequeños pasos pero firmes para lograr el objetivo de abrir al resto del país Castilla-La Mancha. Los datos hablan por sí solos y cada vez son más las personas que eligen esta comunidad como destino turístico de interior.

Como alcarreña, me siento orgullosa de que Sigüenza sea una de las ciudades que más visitas recibe y espero esta cifra aumente, no sólo en la Ciudad del Doncel, sino en el resto de la provincia y también en la capital.

Cierro este post porque soy “fan” de tirar de archivo con un eslogan que ideó mi compañero y guía como antes comentaba, Jesús Orea, para promocionar la provincia turísticamente hace ya unos cuantos años pero que es perfectamente atemporal: “Guadalajara puerta abierta”

Cuerdas que liberan

 

El próximo día 9 de febrero un alcarreño presenciará la gala de los Premios Goya, por segunda vez, nominado al “Mejor corto de animación”;  hablo de Pedro Solís, cineasta que logró el Goya en 2011 por “La Bruxa” y que en esta edición de 2014 está nominado por su trabajo “Cuerdas”.

El 7 de enero fue el día que Pedro conoció esta nominación, sin duda, el mejor regalo de Reyes que pudo tener.

Basta con oírle hablar un par de minutos para darse cuenta de que es “uno de los buenos”, no sólo profesionalmente hablando, sino como persona. Su gesto sereno, su cercanía, sencillez y la humildad con la que relata sus ideas, enamoran y eso se plasma en sus obras.

“Cuerdas”, como él mismo cuenta en una entrevista hecha por mi compañera Beatriz Tabarés, nació de la espontaneidad más absoluta. Paseando, escuchaba una canción llamada “Y al final” de Enrique Bunbury y una de sus frases, le inspiró:

 

“Y al final te ataré con todas mis fuerzas, mis brazos serán cuerdas…”

 

Un precioso mensaje en mi opinión, que ha construido la historia de una niña. Una niña que conoce a un nuevo compañero en el colegio, un niño minusválido al que integra en sus juegos a pesar de sus dificultades. Merece la pena ver este corto, que a pesar de ser “corto” tiene una gran moraleja. Un mensaje de humanidad, emotivo e integrador.

A pesar de que las cuerdas puedan parecer a priori símbolos de opresión, en esta historia es todo lo contrario, como dice Pedro: “Hay cuerdas que más que atar, liberan”.

He querido destacar este trabajo que probablemente, de no estar nominado a los Goya, no habríamos conocido, así que doy gracias a la Academia por haber seleccionado “Cuerdas” porque se merece este reconocimiento artístico. Un proyecto que no sólo es digno de ver, sino de sentir, que al final, es lo que produce o ha de producir la magia del cine, que al terminar de ver un corto o un largo, te remueva algo por dentro.

Desde aquí mi más sincera enhorabuena a Pedro Solís del que añado detrás de un buen cineasta, hay una gran persona. Mucha suerte y a por el Goya.

 

Hazte extranjero

« ¿Cansado de ser de aquí? ¿Harto de tu país de pandereta? Hazte extranjero»

Así comienza la campaña publicitaria que Campofrío ha lanzado para las navidades de 2013. Ya el año pasado, si recordáis, Fofito nos traía “el currículum de todos” en el que la marca hacía un guiño al carácter español y nuestras cualidades únicas. Con “Hazte extranjero”, el lema de este año, la marca ha elegido transmitir el mismo mensaje que el año pasado, pero con un toque más irónico y más divertido si cabe.

Pau Gasol, Rosario Flores, Verónica Forqué… y la genial y entrañable actriz Chus Lampreave, la protagonista que se pasea por un mercadillo en el que se muestran todas las nacionalidades que se pueden elegir. La reflexión que se hace es la siguiente:

« ¿Qué hacemos con eso de abrazarnos y tocarnos todo el rato, y con lo de hablar a gritos como si estuviéramos sordos, y el sentido del humor qué hacemos con él, y lo de invitar aunque no tengas un duro?».

Finalmente decide: “No, no puedo. Uno puede irse, pero no hacerse”

Y es que es en estos momentos, estos años en los que España está sufriendo una de las más largas crisis de su historia, cuando sale a la luz nuestra esencia, solidaridad, sentido del humor…que siempre ha estado ahí pero que ahora valoramos mucho más.

Unas risas con los amigos, unas cañas en el bar de siempre, las tardes de fútbol… Ahora cualquier instante, cualquier detalle vale millones. Estamos vivos y vivimos al día. Se acabó pensar en el futuro, las preocupaciones más allá del día en el que estás.

Ahora VIVIMOS, somos felices con cosas más básicas, más intangibles. Es una paradoja pues ganamos mucho menos dinero o incluso no ganamos nada. El dinero es necesario para vivir, pero no da la felicidad. He visto las sonrisas más bonitas entre la gente que las está “pasando canutas”.

¿Por qué? Porque somos así, como dice la banda sonora que suena en el spot: “A mi manera”. Esta es nuestra grandeza, la capacidad de dar la vuelta a las situaciones y de ver el vaso más lleno que vacío. La alegría y el optimismo es lo que hace tirar “p’adelante” en estos momentos.

Campofrío sabe hacerlo bien, ha elegido el mejor mensaje posible y ha sabido transmitir un sentimiento común de una forma creativa (gracias a la agencia de publicidad Mc Cann Erickson)

Por anuncios como éste, me siento orgullosa de ser publicitaria, una pasión que poco puedo poner en práctica, pero que espero no tardando mucho, recuperar.

No me hago extranjera, me quedo aquí, y si algún día me tengo que ir, VOLVERÉ.

¡FELIZ NAVIDAD!

 

 

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