ORA pro nobis

Si hay dos cosas que las corporaciones locales de Guadalajara temen como a un nublado son realizar nuevos pliegos para la adjudicación del transporte urbano y el del estacionamiento regulado (ORA). Resulta que hay poco que ganar y bastante que perder, y así pasa que el contrato de los autobuses se debería haber adjudicado con el anterior equipo de Gobierno de Alberto Rojo, pero se dejó el muerto para el siguiente mandato -aun a costa de tener un servicio cada día más degradado- y los otros que le sucedieron todavía lo están peinando; y dudo mucho que se atrevan a adjudicarlo antes de que les caduque el mandato.

No voy a entrar en muchos detalles, aunque los invito a leer lo que mi compañera Nuria Fernández publicó al respecto, y solo subrayar algunos aspectos. Los residentes del casco antiguo pierden con esta reforma, porque si hasta ahora tenían facilidades para aparcar en zona roja, cerca de su casa, al permitir que cualquiera pueda estacionar en ella, aun pagando un poquito más, les va a resultar más difícil encontrar un sitio. Si nos pasamos el día diciendo que hay que potenciar el uso residencial en el casco, porque es también una manera de favorecer su rehabilitación, no se pueden dar marchas atrás. El equipo de Gobierno se defiende con el argumento de que esta nueva regulación “facilita la movilidad”. Pero no veo yo que poniendo de pago el nuevo aparcamiento junto al cementerio e incrementando las zonas de pago en el entorno de la estación de autobuses y el nuevo campus universitario de la UAH se vaya a favorecer. El primero era usado sobre todo por estudiantes o trabajadores que van a diario a Madrid en autobús a quienes los encarece mucho tener que pagar dos euros al día, teniendo en cuenta que lo utilizan de lunes a viernes. Con ello deberán madrugar más y aparcar el coche más lejos de la estación de autobuses, perjudicando esa cacareada “movilidad”, o  bajar andando hasta el autobús, eso el que pueda.

coche abandonado zona azul 1
Pintaron la raya azul encima de las ruedas de un coche abandonado, sin retirarlo. /GUDiario.

Lo cierto y verdad es que antes había en torno a 1.100 plazas reguladas y ahora habrá un total de 2.297, lo que implica una mayor recaudación para la empresa concesionaria y un canon más favorable para el Ayuntamiento. Si al menos esto se hubiera hecho a cambio de bajarnos los impuestos -y especialmente el IBI que se disparó en el primer año del mandato de Guarinosa los contribuyentes al menos nos podría haber quedado el consuelo de sentirnos compensados. No se ha hecho así y solo hay que ver las redes sociales para deducir que cuando todos dicen lo mismo alguna razón llevan. ¡Hasta una manifestación se ha convocado sin debelar el nombre del organizador!

No voy a ser yo el que defienda que es mejor no hacer nada cuando es notorio que los tiempos cambian y la regulación del tráfico debe adaptarse a ellos. Pero sabiendo del tortuoso camino por el que hay que transitar me pregunto que para quién trabajan los estrategas de este equipo de Gobierno teniendo en cuenta que entramos en el último año antes de las elecciones del 30 de mayo de 2027. Decía bien el primer teniente alcalde Alfonso Esteban que “si hay cuestiones que causan más problemas que beneficios estamos abiertos a estudiarlas y, si procede, corregirlas. Rectificar es de sabios pero creo que las cosas tienen que empezar a funcionar”.  Parece que ese tiempo ya pasó. Y esto es lo que hay. ORA pro nobis.

OTRA VEZ CON EL AGUA AL CUELLO.- «En ningún momento el club está al nivel de la categoría. A esta situación se ha llegado porque no se ha tenido altura de miras. Cuando el club ha ido bien, la propiedad ha pedido más de lo que debería y ha mirado más por él que por la entidad. Se podía haber vendido a un precio más asequible, si sabes que no vas a poder afrontar los salarios de tu personal”.  Estas palabras pronunciadas por el capitán del Deportivo Guadalajara, Javier Ablanque, son las que mejor definen la situación financiera por la que pasa el club, que es una Sociedad Anónima Deportiva (SAD). El representante mayoritario de la propiedad reconocía a finales de abril que la venta era la única solución para salvar la situación, solo que cada día que pasa aumenta la incertidumbre de no saber si el club va a estar en Primera RFEF o en Segunda RFEF y esto no ayuda precisamente a la parte vendedora. Decía entonces el consejero delegado Lautaro Ruiz que tenían alguna operación muy avanzada y que esperaban concretarla antes de que se completaran los plazos de la Federación para un descenso administrativo. Ojala sea así, porque la historia societaria del  Deportivo Guadalajara nos ha dejado más fracasos que éxitos, porque se ha dependido demasiado de los intereses de sus (desconocidos) propietarios al no tener el club una participación societaria relevante de sus aficionados, como pasa con Unionistas a quienes sigo envidiando. La buena noticia es que conservar la categoría sigue estando a tiro de piedra (dos puntos) de una plantilla que ha demostrado su profesionalidad, con creces, en estos momentos de crisis económica. Pónganse ustedes en su pellejo y pregúntense cómo irían a trabajar si les deben dos o tres mensualidades. Pero no hay más remedio que no bajar la cabeza porque las acciones del Deportivo -y la solución a su deuda- cotizan más siguiendo en Primera RFEF.     

P.D. 8.5.11.1.  y 1.1.1. No son números de teléfono.

LA FRASE: “Como deslegitima el estado de Derecho y el principio de separación de poderes las actuaciones de responsables públicos que normalizan o movilizan las conductas de corrupción o descalifican a quienes tienen la responsabilidad de perseguir la corrupción política está carcomiendo nuestro sistema democrático y solo una reacción contundente contra ella puedo frenarla”. ALEJANDRO LUZÓN, fiscal jefe Anticorrupción.       

Mentiras y demagogia con el trasvase

Ya les aviso que en los próximos días van a oír hablar mucho sobre el trasvase y sus reglas de explotación en los medios nacionales; y ya les anticipo que la mayoría de las cosas que se dirán es demagogia y propaganda; por lo tanto: mentiras. O medias verdades.

Sucede que el 5 de mayo, el Tribunal Supremo decidirá sobre un recurso presentado por el Sindicato Central de Regantes del Acueducto Tajo-Segura (SCRATS) para evitar que el Gobierno apruebe unas nuevas reglas sobre las cantidades a trasvasar al aplicar los caudales ecológicos que recoge el nuevo Plan Hidrológico del Tajo. Oirán y leerán que eso implicaría la muerte de la infraestructura, pero ya les anticipo que es mentira. Es cierto que en un ciclo largo de sequía ese caudal ecológico podría reducir la cantidad total de agua trasvasada temporalmente, pero nunca el cierre del trasvase. Y el que tenga alguna duda lo puede comprobar aquí, con la legislación vigente, que data de 2014.

¿Qué sucede entonces? Que el Tribunal Supremo, previsiblemente, dictará que el Tajo puede y debe tener unos caudales ecológicos, para proteger su flora y fauna, como el resto de los ríos de España sin que el hecho de sufrir el único trasvase entre cuencas hidrológicas se lo impida.

¿Qué hará el Ministerio de Transición Ecológica que patronea la señora Aagesen? Hasta ahora, han practicado la técnica del escapismo, como si fueran Houdini, pero si hay una resolución en contra de los SCRATS el 5 de mayo se va a enfrentar a algo que llevan años eludiendo: la obligación de establecer esos caudales ecológicos. ¿Lo hará? Yo lo pongo en duda, porque las elecciones locales y autonómicas se acercan (son el domingo 30 de mayo de 2027) y no querrá darle esa baza a los gobiernos del PP de Murcia y la Comunidad Valenciana que quieren de hacer de unos presuntos recortes del trasvase uno de los ejes de su campaña electoral. Ya lo advirtió hace unos días el presidente valenciano, Pérez Llorca: “O se cambian las políticas hídricas que no funcionan o a los dirigentes que están al frente del gobierno de España”.

Manifestacion en Sacedón contra el trasvase. /GUDiario.

Lo triste de todo esto es que las políticas hídricas, como la política exterior, la ordenación territorial, la enseñanza y otras que necesitarían de un consenso entre los dos partidos con posibilidades de gobierno deberían estar al margen de la estrategia electoral de ambos partidos y de cada gobierno regional. Pero con esto de la bipolarización y la política de muros y bloques cualquier consenso es imposible.

Así ha ocurrido que hace un año, el presidente murciano López Miras salió reforzado del Congreso al conseguir que todos diputados del PP votaran a favor de una Propuesta de Ley del PP para blindar el trasvase, que era pura demagogia. No salió adelante porque Feijóo y Sánchez prudentemente se ausentaron del Congreso, pero el presidente murciano consiguió visualizar -dice la prensa levantina- que los diputados socialistas murcianos y valencianos no rompieron la disciplina de voto y eso dejaba al PP y Vox como los únicos que defendían (presuntamente) los intereses de los regantes. Ya les digo yo que eso de los blindajes, ahora tan de moda, es un cuento chino, porque ni la Constitución es capaz de servir de blindaje ante asuntos tan principales como los indultos a los golpistas del Procés, la amnistía o la financiación privilegiada a unas autonomías sobre otras. Por tanto, lo único que se busca con esas iniciativas y otras del estilo es hacer política de campanario y dejar a unos como Cagancho en Almagro mientras otros se van de rositas. En el primer caso estarían los diputados del PP castellano-manchegos que votaron a favor de ese populista blindaje, hasta el punto de ser cierta una acusación que Paco Núñez hizo sobre Page de no haber conseguido un litro menos del trasvase durante su mandato. Es verdad: con el Memorándum que data de la época de Rajoy y que regula el trasvase, Page no ha conseguido reducir un solo litro al trasvase, la competencia es estatal, pero por lo menos su gobierno ha sido capaz de pedir en los tribunales que el gobierno de Sánchez cumpla la Ley, aun siendo de su partido. Hasta ahora se ha hecho el remolón, porque bien podría haber empleado su teórica mayoría parlamentaria para cambiar ese Memorándum de Rajoy-Cospedal que tanto criticaron desde la oposición.

Así que dejémonos de historias: 1º) Los caudales ecológicos, de aplicarse, no son el fin del trasvase, como dice el PP murciano y valenciano. 2º) Lo único que esta polémica del falso blindaje pone de manifiesto es tanto la falta de ganas del binomio Sánchez-Aagesen para aplicar los caudales ecológicos al Tajo como la falta de criterio en el PP nacional de Feijóo, que en esto se ha querido escapar por la gatera. Porque mientras en territorios como Aragón son furibundos antitrasvases (vean lo que dijo el presidente de Aragón en campaña) en otros como Castilla-La Mancha se limitan a hacer seguidismo de sus colegas murcianos y valencianos, que sí demuestran su fuerza, la que les da presidir ambos gobiernos regionales.

Pues esto es lo que hay. Mentiras y demagogia a raudales. Pues les digo una cosa: con su maximalismo de no querer perder ni una gota de agua aunque no les haga falta, como sucede cuando la cabecera del Tajo está en los niveles actuales, en el Levante están perdiendo la ocasión de centrar el debate sobre el agua en España para que nunca carezcan de ella; porque su economía lo merece. Pero para ello no deben cerrarse al agua desalada, que podría completar el trasvase en épocas de sequía.  Pero ahí está el asunto de la segunda desaladora de Torrevieja, que la señora Aegesen no es capaz de poner en marcha y en Valencia no quieren verla ni en los planos.

LA FRASE: “La ilusión de la derrota policial, política y social de la organización terrorista ETA se quiebra con la negociación política firmada por el presidente José Luis Rodríguez Zapatero y Arnaldo Otegi y se sella hoy con el gobierno de Pedro Sánchez. Son el paradigma de la crueldad contemporánea. ¿No es una crueldad intolerable ver salir de la cárcel, uno a uno a auténticos asesinos en serie, etarras con años de condena a sus espaldas, fruto de una negociación política indecente, entre gobierno y una banda terrorista?”. ANA IRIBAR, viuda de Gregorio Ordóñez, asesinado por ETA.

Una regulación tan necesaria como chapucera

España tiene un número indeterminado de migrantes irregulares. Ni tan siquiera sabemos cuántos, parece que entre medio millón y un millón; cuando no hay cifras oficiales es lo que pasa: que no controlas ni la estadística. En Guadalajara, donde hasta ahora no se están produciendo grandes problemas, la subdelegada del Gobierno no se atrevía a estimar el número de potenciales afectados.  Lo que sí sabemos es que esos migrantes sin papeles tienen derecho a ayudas de emergencia, a prestaciones sanitarias y a la educación (estas dos últimas a cargo de las Autonomías) porque han llegado a un Estado donde, todavía, esos derechos son universales al contrario que en otros países desarrollados sean del entorno o de más allá del Atlántico. Quiere esto decir que el gobierno de España -cualquier gobierno- solo tiene tres alternativas. Expulsar a esos migrantes que suponen un gasto para la administración pública, pero que no pueden contribuir fiscalmente con ella, asunto muy complicado incluso para los que desde el populismo lo reclaman. Regularizar a estos migrantes para que puedan tener contratos en A y pagar a Hacienda como los nacionales. Y una tercera vía -nos recuerda el politólogo Juan Ignacio Torreblanca– es la que adoptó un país democrático como Australia, pero que en España sería tachada de fascista y xenófoba: garantizar que toda persona que entre irregularmente en aquel gran continente repoblado en su nacimiento por inmigrantes ingleses-algunos de ellos presidiarios en cumplimiento de condena- es confinada indefinidamente en un centro de internamiento hasta que sea devuelta a su país.

El gobierno de Sánchez, siguiendo la vía que le marcaron hace 3 años con una iniciativa legislativa popular (ILP) varias docenas de organizaciones solidarias y caritativas, ha optado (tarde) por la segunda vía, y yo no lo critico, solo que en su plasmación ha cometido los más graves errores, empezando por convertir esta regularización en un arma electoral. Si hay un asunto, tan delicado como este, que necesita de un consenso social entre los dos partidos de gobierno y entre empresarios y sindicatos es este de la migración, por lo que se requiere una tramitación parlamentaria sosegada y no burlar otra vez al Congreso y al Senado, como si España fuera una autocracia a lo Xi Ping  y no una democracia parlamentaria. Pero es que Sánchez, en su huida hacia adelante para sobrevivir a su extravagante legislatura, ha enfadado también a la Unión Europea, que ya advierte que esta regularización en un país que está en Schengen afecta a la libertad de movimiento en el interior de la Unión y por eso ya han surgido voces que reclaman “aislar” a España e incluso su expulsión directa del espacio Schengen. Un gobierno español sin mayoría parlamentaria y sin el respaldo de sus socios europeos no se puede permitirse el lujo de abordar una regularización masiva, cuando ni tan siquiera tiene control y capacidad para contrastar los papeles que les presentan los interesados. Pero sobre todo por el efecto llamada que provoca. Todas las mafias del mundo ya saben que en España la siguiente regularización masiva empieza a contar desde el 30 de junio de 2026, plazo en que termina la presentación de la documentación para la actual. Y eso puede acabar rompiendo las costuras de cualquier estado de bienestar y dejarlo en las raspas. ¿Se imaginan qué haríamos con 700.000 migrantes si cambiara el actual ciclo económico, actualmente expansivo, por una crisis como la subprime de 2008? España necesita de la contribución de la migración, a la vista está, pero también de gobiernos responsables que se coordinen con la Unión Europea a la que pertenecemos.

Muchos se preguntan quiénes son los mayores beneficiados de estas colas en la calle y de la falta de respuestas del gobierno ante lo que ha iniciado. Cuando desde la moderación no se dan soluciones racionales a los problemas complejos siempre gana el populismo con sus mensajes simplistas, el último este de la “prioridad nacional”, que luego no hay por donde cogerlo con la Ley en la mano, porque en un estado de Derecho lo que no está en la Ley no existe; solo es bulla. Cuando el populismo de derechas parecía haber tocado su techo, ahí está otra vez Pedro Sánchez para reanimarlo. Y esto es lo que hay.

LA FRASE: “No podemos tolerar la regularización masiva que está llevando a cabo el señor Sánchez. Hay un enorme problema con los españoles hoy en día. Si yo fuera presidente aislaría a España del resto de las naciones europeas y restablecería los controles en la frontera. Esta decisión es contraria al espíritu europeo”. BRUNO RETAILLEAU, candidato a la Presidencia de Francia por el partido gaullista Los Republicanos”.  

Un retrato épico de nuestra sierra norte

No ha supuesto para mi ninguna sorpresa encontrarme con una formidable novela, no sé si costumbrista, que se acaba convirtiendo en un retrato épico sobre los pobladores de la sierra norte de Guadalajara. Lo ha escrito uno de sus hijos, de los que se marchó fuera para estudiar leyes, pero que no ha olvidado un ápice sus orígenes, está orgulloso de ellos y nos los ha contado como solo un serrano puede hacerlo. Es Rufino Sanz Peinado. Algunos le conocerán por sus exitoso paso por la política y la administración regional y provincial; pero yo hace tiempo que lo tengo por un gran novelista que es capaz de construir un relato certero, apasionado y apasionante, que mete al lector en la trama de la novela hasta formar parte de ella. En su Viento Tingitano, que relata una crisis entre España y Marruecos  en la frontera de Ceuta, ya me demostró sus cualidades de novelista; con tanto impacto que no dejo de acordarme de ella cada vez que se complican las cosas en aquella frontera -y sospecho que con el agraviado Trump y el rey Mohamed, siempre a la que cae, podemos tener un buen susto-.

Entorno de Robleluengo, con sabinas, jaras y cantueso y el pico Ocejón viéndolo todo./Foto: S. Barra.

En este libro de sugerente título: “Cuando Dios gobierna de lejos” no están en juego las intrigas de la geopolítica sino que en un lenguaje a la manera del realismo castellano también usado por Cela o Delibes, Rufino Sanz nos descubre cómo era su pueblo durante un siglo -el que va desde la mitad del siglo XIX a la mitad del XX-, como solo lo podía hacer un paisano que bebe en las fuentes orales de su propia familia. Rufino acomete una tardea admirable, como es reconstruir esa sociedad con fuentes que están casi agotadas, por razones de edad, en un relato que ya es antropología porque ese pueblo y esa sociedad ya no existe, pero merece la pena que sepamos como era. La sierra de aquel periodo histórico era “una tierra, bella y miserable al mismo tiempo” a la que todas las instancias sobrenaturales y terrenales gobernaban de lejos, como si no estuviera. El Estado solo se acordaba de los vecinos de esos pueblos serranos para hacer leva de sus jóvenes hijos para ir a la guerra de Cuba, porque la tierra no daba para sufragar esos seis mil reales que costaba pagar a un sustituto que los reemplazara, como hacían las clases acomodadas de la capital y la Campiña. “Había preferido la  guerra a la esclavitud”, escribe Rufino. Para los que no tenían que vérselas con los rebeldes cubanos, apoyados por la Norteamérica que empezaba a suplantarnos como imperio en América, les esperaba una dura prueba, primero de zagales, luego de pastores y finalmente de mayorales. Como esta sierra del antiguo común de Ayllón era al mismo tiempo bonita y despiadada, que “no podía mantener a sus animales en invierno”, todos los años cuando llegaba octubre había que recoger el ganado y llevárselo en trashumancia hasta Extremadura en un largo viaje que pasaba por Madrid y las llanuras manchegas del Guadiana.  Era un viaje iniciático para los zagales, porque los ponía a prueba y solo los más resistentes la superaban para volver y volver, año tras año. Aquellos pastores no esperaban gran cosa de la vida, apenas les bastaba con sobrevivir, porque entre tantos males que les podían ocurrir “no esperaban grandes noticias favorables; confiaban, sobre todo, en que no hubiera hechos nuevos que menoscabaran su esperanza de asistir a la llegada de un mes de mayo alegre». Pocos libros como este son capaces de trasmitir lo que era una constante en el medio rural castellano, aquello que podemos llamar resignación, esa especie de fatalismo por el que nos vale seguir como estamos sin aspirar a más.  Eso los que sobrevivían, porque “en los inviernos moría en Aldeanegra más gente que en las primaveras y en los veranos, tal vez por el frío, tal vez por el hambre, tal vez por la melancolía provocada por la ausencia de los que estaban tan lejos tanto tiempo”.

 Una ausencia que marcaba a fuego la vida en estos pueblos serranos, que en invierno solo acogían a mujeres, viejos y tullidos, por lo que la muerte de un mulo podía ser también la de su dueño al carecer de sustento para seguir labrando la tierra o acarrear con la leña del monte.  El Estado se llevaba a los hijos a la guerra, allá en el Caribe, pero se desentendía de las familias que aquí quedaban. Podían morir en la batalla sin que se comunicara el fallecimiento a sus seres queridos, por lo que las mujeres apenas salían de casa desde que se le llevaron al hijo, que hasta luto se ponían: “Cinco años ya. Todavía no ha vuelto y nada se sabe de él”.  

La ausencia está siempre presente en el libro. Ya sea la del hijo que está por Cuba, a saber, o la del marido que lleva a sus ovejas por la meseta sur durante siete meses y solo tiene noticias del nacimiento de un hijo o de la muerte de un padre por cartas que no llegan antes de un mes.  En Aldeanegra, las mujeres esperaban y esperaban: «El aguardiente, que endulzaba el carácter durante un instante y luego lo agriaba, que despistaba unas horas a la recurrente tristeza, que combatía el insomnio cuando el cansancio no era suficiente, que destrozaba y corroía a muchas mujeres poco a poco, era un bálsamo que se utilizaba para combatir ora la soledad, luego el hambre, por la noche la necesidad de un varón, de nuevo el hambre, otra vez la soledad».

Así era Aldeanegra, así eran los pueblos de nuestra sierra norte, habitados por individuos que no esperaban nada ni a nadie y que se conformaban con que siguiera todo igual.

El libro nos retrata con serenidad y realismo, sin exageraciones pero tampoco sin dejarse nada fundamental, la vida de una comunidad cerrada que usaba un léxico especial, con modismos y vocabulario, que ahora puede estar en desuso, pero que en su mayor parte sigue estando en el diccionario. Rufino Sanz ha tenido el acierto de recordarlo, y yo particularmente se lo agradezco, porque ya forma parte de nuestro patrimonio cultural: “Gueña, alverjanas, vallicos, cervunos, dalle, zarzo, cascarrias, mataduras, barboquejo, zoruza, aguazo, arpar leña, piales, verdijas, zahones, carlancas, chasgarrillos”.

Cabría decir para finalizar que Aldeanegra es Robleluengo, Cantalashayas es Cantalojas o con Rioca se está refiriendo a Riaza. Pero tampoco es estrictamente verdad, porque estos pueblos y su sociedad actual poco tienen que ver con los del libro. El progreso por fin llegó a la sierra norte de Guadalajara, ya no hay forasteros sino turistas, que llegan al reclamo de esa pizarra negra que tan bien queda en las fotos y que es producto de una arquitectura popular en la que convivían a partes iguales humanos y animales. Tiempos nuevos que a Marcos Robledo le habría costado entender. Pero es el progreso.  

LA FRASE: «Estoy seguro de que en los próximos años Putin va a llevar a cabo una guerra híbrida contra Europa y su objetivo continúa siendo el de debilitar las instituciones. Piensa que si destruye la unidad europea, Rusia será el poder hegemómico del continente.Le interesa la cizaña y para ello se aprovechará de las grietas que existen. En España hay grupos independentistas, que considero marginales, que Putin ve como puntos vulnerables del sistema.No estaría de más investigar los movimientos financieros en ese ámbito». MIJAIL JODORKOVSKI, empresario y disidente Ruso.

De elemental justicia

El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha anunciado que su gobierno ya tiene listo el recurso para que el ministerio de Transición Ecológica cumpla con las cinco sentencias del Tribunal Supremo que avalan los caudales ecológicos en el Alto Tajo. Unos caudales a los que obliga el Plan Hidrológico del río, en vigor desde febrero. La denuncia se va a aprobar este martes, según explicó Page, después de un tiempo prudencial en el que el gobierno de Sánchez se hizo el remolón para no cumplir la norma.

De elemental justicia es esta decisión del gobierno regional, con independencia de quien ocupe La Moncloa. PSOE y PP siempre han favorecido, por motivos electorales,  la posición de la Comunidad Valenciana y Murcia, solo que mientras en el PP y Vox lo hacen a las claras, votando en el Congreso contra cualquier recorte en el trasvase, el PSOE es más sibilino y lo que hace es ignorar las sentencias judiciales, que en el fondo es lo mismo.

La excelente situación de los pantanos de la cuenca del Tajo podría llevarnos a la falsa impresión de que los argumentos del levante son poderosos frente a los que defendemos una regulación más estricta de los trasvases. Todo lo contrario: lo que pone sobre la mesa es el disparate de las reglas del trasvase, esas que los tribunales han corregido, porque aseguran unas derivaciones de 180 hectómetros cada tres meses (un tercio del agua que consume durante un año la comunidad de Madrid) sin justificación por parte de la cuenca receptora. Ignoramos por tanto cuánto de esa agua necesitan en el Levante para beber y regar. La conclusión es que el Memorándum lo que reconoce es  que parte de un agua que se recoge en una confederación hidrográfica, la del Tajo, se guarda en el Segura; y se quedan tan anchos.

No es de extrañar que estos abusos hayan liquidado cualquier posibilidad de reabrir un debate en España sobre la bondad de la conexión entre cuencas, que defiende Vox, porque ninguna otra comunidad quiere verse en la tesitura que se encuentra la cuenca alta del Tajo. Vea aquí lo que dice el popular Jorge Azcón, presidente de Aragón, tan diferente a los que su partido votó recientemente en las Cortes sobre el trasvase Tajo-Segura.

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Un momento del Osasuna B-Deportivo. Foto: Ismael de Andrés.

EL DEPORTIVO NO VA A BAJAR.- Fue emocionante la exhibición de pundonor que dieron los jugadores del Deportivo Guadalajara el domingo ante el Osasuna Promesas. A los 20 minutos del partido, el Deportivo se quedaba con diez porque su buen portero, Zarzo, no siguió el consejo que me inculcó mi director Salvador Toquero cuando quería llegar más rápido al tejado escalando por los balcones: «Santi, lo mejor es enemigo de lo bueno». Y lo bueno habría sido no despejar el balón con la mano fuera del área para evitar una tarjeta roja, aunque la jugada acabara en gol. De los errores se aprende más que de las victorias. Porque muchas veces no es tan importante ganar como perder con grandeza. Que es lo que hizo el Deportivo el domingo remontando un 0-2 con diez jugadores y no darse por vencido cuando instantes después pegó en el palo un disparo para el 2-3 y sin solución de continuidad recibió dos goles más, volcado al ataque, y todavía los morados hicieron un tercero. Sin premio.

Lo presiento. Si juegan con este compromiso los próximos partidos este equipo no puede bajar. Y especialmente porque tiene una afición que los acompaña a toda España y les anima con la fe del carbonero, pierdan o ganen. Hay veces que perder con el último es ganar. 

LA FRASE: «No es parte del concepto de democracia que ella misma cree las condiciones para su eliminación. Uno debe tener también el valor de ser intolerante hacia quienes quieren usar la democracia para matarla». CARLO SCHMID, jurista alemán.    

Vaya manera de celebrar el Día del Agua

Trasvase de agua desde Entrepeñas a Buendía, activado este mes./GGUDiario.

Este 22 de marzo se celebra el día del agua, un recurso cada vez más escaso según nos recuerdan todas las agencias medioambientales del mundo. Pues bien, para mayor sorna y escarnio esta celebración coincide con el inicio de un nuevo trasvase aprobado por la Comisión de Explotación del Acueducto Tajo-Segura (el gobierno, para resumir) que autorizó otros 180 hectómetros cúbicos para los próximos tres meses Para que se hagan una idea: esta cantidad es un tercio del agua que consume durante un año la comunidad de Madrid, con todas sus industrias, y lo peor es que su cálculo es automático en estricta aplicación del Memorándum sobre el trasvase, que se aprobó con el gobierno de Rajoy, y el nuevo paradigma verde del mundo mundial, que es Pedro Sánchez, lo ha mantenido con mano de hierro. Podría haberlo corregido apelando a las sentencias del Tribunal Supremo, que limitan estos trasvases por motivos ecológicos, pero ya vemos que prefiere no molestar a la Comunidad Valenciana y a Murcia, que es un granero electoral de España mucho mayor que el de Guadalajara y Cuenca, condenadas a lo que sea menester. No estoy diciendo, y nunca he defendido que haya que suprimir de la noche a la mañana el trasvase Tajo-Segura, porque sería un palo para la economía nacional y no estamos precisamente para frivolidades, después de que el gobierno Sánchez mantenga impasible su calendario de cierre nuclear, a pesar de los consejos de Úrsula Von der Leyen. Simplemente escribo que es una indignidad, propia de los tiempos del colonialismo, una ley que autoriza automáticamente trasvases trimestrales de 180 hectómetros cúbicos sin que sea necesaria su justificación por parte de la comunidad receptora. ¿Cuántos de esos 180 Hm3  de verdad se necesitan, teniendo en cuenta que en estos momentos todavía hay 135 Hm3 pendientes de trasvasar porque no hay capacidad técnica para ello, según el gobierno de Castilla-La Mancha?

Con este disparate hay que terminar y dejarse de demagogias con el trasvase, alumbrando una nueva Ley, justa, que recoja la nueva doctrina emanada de una media docena de sentencias del Tribunal Supremo y de directrices europeas. Pero este gobierno ya vemos que no tiene intención de hacerlo y el que venga, del PP y Vox, todavía menos. Esto es lo que hay y bien que lo siento, porque como nos han recordado desde Sacedón este gobierno ha aprobado el envío de 960 Hm3 de agua con las reglas del trasvase caducadas. Será que se les ha pasado, como con los Presupuestos.

Pantano de Buendía, que ahora está todavía mejor al haber llegado a los 1.000 Hm3 de su llenado.

P.D. Los pantanos tienen una apariencia envidiable, Buendía ha superado los 1.000 Hm3 de capacidad ( y sigue recibiendo agua de Entrepeñas), el buen ánimo acompaña a los hosteleros de la comarca, pero todo ello no debería servir para justificar abusos como los del último trasvase. Podría haber agua para todos si se actuara con más sentido común.     

SIN CABEZA.- La guerra en Irán va a peor; y peor que se pondrá porque parece totalmente descontrolada desde el momento en que se está atacando grandes complejos gasísticos y petroleros. Cuando escribo estas líneas, el crudo toca los 115 dólares, el gas sube un 15% y el Ibex cae otro 2% ante las expectativas de un conflicto en el que el gobierno del iluminati Netanyahu no encuentra freno en el gobierno de Trump. Un narcisista amoral que cree que el mundo es un casino y en el que la paz y la libertad se juega a todo o nada. Pues han abierto la puerta a otra crisis de imprevisibles consecuencias.

NUEVA  MORATORIA.-El ayuntamiento de Guadalajara ha vuelto a poner sobre la mesa una nueva moratoria para las sanciones en la Zona de Bajas Emisiones. Si hace apenas un mes se aseguraba que las multas por usar incorrectamente esta zona, que ya está en vigor aunque sin multas, llegarían al 1 de mayo hoy se ha dado un nuevo plazo: la moratoria se alarga hasta el 2028. La alcaldesa Guarinos ha explicado que toman esta decisión porque la ZBE no puede tener como objetivo multar sino reducir la contaminación y mejorar la calidad del aire. “No tiene sentido penalizar a los vecinos si la calidad del aire es buena», ha dicho la alcaldesa. Además, se va a cambiar la normativa para que solo se active cuando la mala calidad del aire lo aconseje. Es de cajón: actúese cuando lo requiera la situación pero no nos entierren con su burocracia. Esta medida de las ZBE, que viene de Europa y que se impone a las capitales de más de 50.000 habitantes, es una muestra más de la diarrea normativa que a veces afecta a la Unión Europea y que luego aprovechan los euroescépticos para alimentar sus críticas y alumbrar nuevos brexit.     

LA FRASE: «La gente no es consciente de qué es realmente una revolución. Da igual cuál cojas, todas comienzan como visiones utópicas y cuando te descuidas acabas con Stalin o con el Terror. No estoy segura de que nadie quiera este tipo de revolución». MARGARET ATWOOD, escritora y poeta.               

La UAH cierra un círculo virtuoso en Guadalajara

La Universidad de Alcalá de Henares (UAH) ha elegido su nuevo rector en la persona de Carmelo García, oriundo de Cogolludo y vecino de Cabanillas, por una mayoría aplastante: el 57 % de los votos. Carmelo es catedrático de Métodos Cuantitativos para la Economía y la Empresa; hasta ahora era el vicerrector del Campus de la UAH en Guadalajara y por consiguiente ha liderado la construcción del nuevo campus en el antiguo complejo de las Cristinas, que empezó a levantarse en 2021 y que terminará a finales de 2026. La planificación es que comience a funcionar en el curso 2027-28, con una capacidad de unos 4.000 estudiantes, que, sumados a los matriculados en la actual Facultad de Educación (la antigua Escuela de Magisterio), supondrá que impartirá enseñanza a unas 5.000 personas.

Carmelo García rector Universidad de Alcalá en jardín del campus de Guadalajara
Carmelo García, el alcarreño nuevo rector de la UAH.

Ha querido la dinámica democrática de representación universitaria que sea un alcarreño, Carmelo García, quien ostente el cargo de rector de la UAH cuando el nuevo campus de Guadalajara eche a rodar, poniendo así el broche de oro a un círculo virtuoso entre la universidad y Guadalajara, y que a mi juicio constituye el mayor éxito de la política local, provincial y autonómica en los últimos setenta y cinco años. Desde que el Conde de Romanones dejó la presidencia del Consejo de Ministros en abril de 1919, Guadalajara ha pintado muy poco en la política nacional y solo se la ha requerido para asumir lo que no quería nadie. No voy a extenderme sobre la tomadura de pelo que suponen asuntos como el trasvase Tajo-Segura, que el gobierno central no recorta ni con sentencias del Supremo a favor o que sus tasas las cobra la comunidad autónoma. Podría poner más ejemplos, pero no quiero distraerme del motivo de este post, que es celebrar el nombramiento de Carmelo García como un paradigma de las cosas bien hechas y al servicio de la comunidad; y de un proyecto de campus  que por una vez ha puesto en valor la colaboración entre administraciones, que tanto echamos en falta en otros asuntos de gran enjundia, léase el Fuerte, estación de autobuses, comunicaciones…

Este éxito tuvo toda la pinta de convertirse en un gran fracaso y en un punto de discordia entre Guadalajara y la comunidad de Castilla-La Mancha. Hay que remontarse al nacimiento de las autonomías y la creación de las nuevas universidades, porque en el caso de Guadalajara el parto venía de nalgas. Por decreto de 30 de junio de 1982, y firmado por el presidente Leopoldo Calvo Sotelo, se crea la “Universidad Castellano-Manchega” y a la que se adscribe los colegios y escuelas universitarias que hay en las cinco provincias de la región, entre ellas Guadalajara. Ello despierta un gran rechazo en la provincia y en la ciudad, porque no estábamos dispuestos a cambiar una universidad en el Corredor del Henares por unos campus lejanos allende de La Mancha. Fuimos muchos los que escribimos que si ese era el propósito de las autonomías, alejarnos de la universidad y los hospitales madrileños, mejor no iniciar ese viaje. Ese estado de opinión se intentó atajar con una disposición adicional introducida en el Senado a instancias de Guadalajara y en la que se abría una ventana a la racionalidad: “Entre la Universidad Castellano-Manchega y la de Alcalá de Henares se articularán sistemas de colaboración que posibilite el establecimiento en la ciudad de Guadalajara de Centros dependientes de esta última Universidad”. Cambio el gobierno, el PSOE de Felipe González ganó por aplastamiento las elecciones del 28 de octubre de 1982 y el alcalde de Guadalajara, el socialista Javier de Irízar, se entrevistó con el todopoderoso vicepresidente del Gobierno, Alfonso Guerra, al que le trasladó el despropósito que suponía para Guadalajara cambiar una universidad que estaba a 15 minutos en tren por otros campus a 300 kilómetros, en La Mancha. Y después de la perorata, Guerra la preguntó al joven alcalde de Guadalajara:

-¿Tú crees que apoyamos el estado de las autonomías para complicar la vida a la gente?

-Alfonso, yo creo que será todo lo contrario- le respondió

-Pues vete tranquilo-, zanjó la entrevista.

campus guadalajara febrero 2026 uah
Obras de construcción del nuevo campus en el antiguo complejo Las Cristinas.

A partir de ahí, el gobierno de España defendió que Guadalajara debería formar parte de la Universidad de Alcalá y así se recogió en todas los desarrollos legales posteriores, con la complicidad de todos los rectores que ha tenido la UAH desde el inolvidable Antonio Gala al más reciente José Vicente Sanz, con quien la Junta de Castilla-La Mancha firma el convenio para la construcción del nuevo campus, con Page en la presidencia,  y que supone la mayor inversión que ha hecho la comunidad autónoma en la provincia. Este último proyecto no estuvo exento de problemas, empezando por su ubicación. En un principio alguien convenció a José María Barreda para que se ubicara en el polígono del Ruiseñor, como si fuera una nave logística más, pero el ayuntamiento de Antonio Román se opuso con buen criterio, porque era sacarlo de la ciudad y con ello privarnos de las sinergias que un campus universitario aportan a cualquier ciudad, como bien sabe Alcalá de Henares que ha consolidado su casco urbano (patrimonio de la Humanidad) a partir de la rehabilitación de edificios para la UAH, aunque sea más caro y engorroso. Fue siendo diputada socialista Magdalena Valerio cuando se empieza a hablar de la posibilidad de utilizar el complejo de Las Cristinas, perteneciente al Ejército, y que estaba vacío por falta de uso, suscitándose alguna iniciativa parlamentaria. En el último minuto del mandato de María Dolores Cospedal se firma un convenio entre el Ayuntamiento, la Junta y el Ministerio de Defensa, por la que el municipio compra los terrenos, que luego se los cede a la Universidad de Alcalá de Henares, para evitar sorpresas. Es la Junta de Castilla-La Mancha, con Page de presidente, la que en sucesivas anualidades impulsa la reconversión de Las Cristinas en un campus de verdad, ampliando los actuales estudios a nuevas carreras, que se impartirán en los edificios rehabilitados y que convertirán al campus de Guadalajara de la UAH es una oferta universitaria de calidad no solo para la ciudad y la provincia sino para todo el Corredor del Henares, al que pertenecemos. No se olvide. No lo olviden.

Y esto es lo que hay. Son ahora las instituciones locales y autonómicas las que deben aprovechar las sinergias que generará el campus para la ordenación urbanística de la zona, con una nueva estación de autobuses y  residencias/o pisos de alquiler para universitarios (¿por qué no en el vecino Parque Movil, que está sin uso y en proceso de ruina?), sin olvidarnos de una iniciativa privada que debería aprovechar tener a cinco mil jóvenes universitarios con variadas necesidades.

Esto es lo que hay; sobre todo lo que puede traer este campus. Y si por una vez las cosas han salido bien en Guadalajara, habrá que decirlo. Y tomar nota de que siempre son mejores las políticas de colaboración que andarse con muros, sectarismos y fronteras artificiales.         

LA FRASE: «Esto nos va a provocar un disgusto monumental y probablemente se produzca en Ceuta y Melilla. Es el punto más débil». «Pueden invadirnos y que, de repente, se presenten allí como se presentaron en Ceuta veinte mil personas; y a ver qué haces. Claro. Ese es el tema. Yo estoy convencido que algo van a hacer». «También algo Estados Unidos e Israel nos van a hacer porque este [por Sánchez] se ha empeñado en tocarle las pelotas a Trump».JOSÉ MANUEL GARCÍA-MARGALLO, ex ministro de Asuntos Exteriores.      

Un emblema del deporte que no merece la ruina

El polideportivo San José lleva cerrado desde el mes de julio de 2025 por los daños sufridos por una tormenta que descargó sobre la ciudad durante la madrugada del 3 al 4 de abril. Este ha sido el desencadenante, aunque como recordó el presidente de la Diputación, José Luis Vega, la situación se complica porque necesita una reforma integral con un coste que rondará 1,4 millones de euros, ya que no se trata solo de goteras sino de daños estructurales en el sistema eléctrico, los baños y en los vestuarios.

polideportivo san jose
Exterior del polideportivo San José, ahora cerrado a la práctica deportiva.

No está de más recordar que el polideportivo San José está ligado, como ningún otro, a los mayores éxitos del deporte alcarreño. Los ascensos del Guadalajara en baloncesto y balonmano a las máximas categorías del deporte español, aunque en el caso del baloncesto hubo de renunciar a militar en la ACB porque no tenía capacidad financiera para pagar la cuota de entrada y se le exigía un pabellón con un mínimo de 5.000 personas. Fue un palo gordo para los que seguíamos entonces al equipo de Juan Manuel Hueli, un visionario que ejercía de presidente, y que nos echó a más de uno de las canchas para siempre.  Después de habernos emocionado con los tapones de Tatchenko, los rebotes de Sánchez Burgués o los triples de Isma Santos, resignarse a la Primera B nos pareció una afrenta. En balonmano se vivieron también momentos de gloria en el San José, con el ascenso del club a la División de Honor, con otro equipo de leyenda en el que despuntaba un espigado extremo llamado Rafa Guijosa, que luego fue uno de los internacionales más destacados con España, o un esforzado pivote que con el tiempo llegó a alcalde de Guadalajara, Antonio Román. De la resilencia para el cargo algo aprendería de su etapa de jugador.

El polideportivo San José nació del desafío de otro gran presidente de la Diputación, Francisco Tomey, que había hecho de la institución la aldea de Astérix rodeada por todas partes de las cohortes de José Bono, otro presidente enorme.  El polideportivo, como el Conservatorio de Música, no eran proyectos propios de una institución provincial, pero a él le sirvió para sacar músculo ante una ciudad donde vivía (y vive) un tercio de la población provincial y la mayoría de los alcaldes de pequeños municipios. Ahora, los tiempos son diferentes, pero lo que no ha cambiado es la utilidad de la instalación para el deporte de base y los clubes modestos de la capital, aunque la alta competición hace tiempo que se mudó a otros recintos de la ciudad. La gran paradoja es que Guadalajara ya tiene un pabellón multiusos que valdría para acoger partidos de ACB, aunque la pena es que carezca de un equipo tan competitivo como aquel y ya no tenemos a un Hueli que nos haga creer en los milagros.

El presidente de la Diputación ha recordado ante la demanda del actual equipo de Gobierno para que se arregle la instalación y se lo ceda al Ayuntamiento, que sus competencias son ayudar a los pueblos de menos de 20.000 habitantes y que tiempo tuvo el PP cuando gobernó ambas instituciones; cierto es. Algún movimiento hubo entonces, pero el PP perdió una oportunidad para haber rematado el asunto, porque lo que está claro es que la hoja de ruta del San José no puede ser otra que su gestión municipal. Ahora bien, es lógico que el Ayuntamiento quiera una instalación arreglada y no una ruina. Y de ello deberían hablar los actuales responsables, cómo hacer esa transición, porque lo que no sería de recibo, ni entendería nadie, es que un emblema del deporte provincial, no solo de la capital, acabe en una ruina y asistamos a la segunda edición del caso del Fuerte de San Francisco. Ya sé que con unas elecciones locales a la vuelta de la esquina todo se complica, pero ayuntamiento y diputación tendrán que hacer un esfuerzo y pensar en el interés general. Porque esto es lo que hay. Un polideportivo cerrado desde hace siete meses…¿y lo que te rondaré morena?

LA FRASE. «Como traca final, Yolanda Díaz defiende el burka ¡en el nombre de la libertad! Eso sí da miedo (y un poco de risa). Es sabido que las mujeres afganas abren cada mañana su armario y se dicen: «Mira, hoy en lugar de una minifalda me apetece lucir un burka».IGNACIO VARELA, sociólogo y columnista. 

Embarrancado por una foto


La reforma del Estatuto de Castilla-La Mancha se ha embarrancado en las Cortes Generales adonde en teoría llegó con el consenso entre PSOE y PP, por lo que se pensaba que sería aprobado sin más, con una faena de aliño. Pero no, la reforma se ha paralizado tras una enmienda presentada por el Grupo Popular para evitar la reducción del número de diputados, el PSOE se ha enfadado como casi nunca, y habla de “traición”, con lo que lo más seguro es que la reforma sea retirada cualquier día de estos.
El meollo del asunto está en el número de diputados a elegir. Con Cospedal se hizo una reforma unilateral que adelgazó a las Cortes de Castilla-La Mancha hasta convertirlas en la menos numerosa del estado de las Autonomías en cuanto a diputados (apelando a la austeridad en el gasto), pero en lo electoral no funcionó porque acabó perdiendo las elecciones. Está claro que María Dolores Cospedal no consiguió la reelección por otros deméritos al margen de la arquitectura electoral, que en principio parecía beneficiarla; y esa es la primera elección que deberíamos sacar. Nunca se sabe al final quién va a salir más favorecido por una reforma electoral, porque el voto es dinámico (la ampliación se acordó demorar una convocatoria electoral mas), salvo en un factor de la ecuación: a más diputados mayores posibilidades tienen los partidos minoritarios de estar representados en un parlamento, aunque deducir de ello que cuanto más sopa de letras tenga una cámara más democracia ofrece sería tanto como cuestionar los sistemas mayoritarios del Reino Unido, Estados Unidos o las presidenciales francesas. Tampoco hay que exagerar, porque a senso contrario podríamos hablar de dictadura de las minorías que sistemas proporcionales corregidos como el español acaban generando, con un partido de Puigdemont, que con el 1,6% de los votos es el árbitro de la política española y del gobierno de Pedro Sánchez. Nada se puede hacer sin Junts. Así que rebajemos el tono del discurso.
¿Qué ha pasado entonces para que el Grupo Parlamentario Popular haya presentado una enmienda en el Congreso para que la horquilla de escaños se quede entre 25 y 35 diputados, a pesar de que en el texto que se aprobó en las Cortes regionales con el apoyo del PSOE de Page y el PP de Paco Núñez se proponía elevarlo hasta un máximo de 55 parlamentarios? ¿El PP ha hecho mejor los cálculos y se ha dado cuenta de que la ampliación del número de diputados le perjudicaría?

Estatuto CLM en el Congreso Page - Paco Nunez 2
Paco Núñez y Emiliano García-Page, en las Cortes, para presentar la reforma del Estatuto.

A la primera pregunta respondo que el PP no ha querido (y se lo atribuyen al secretario general Tellado) que Page pudiera hacerse una foto -con las elecciones a la vista- presentándose como un apóstol del consenso y que ha saltado el muro de Sánchez para llegar a acuerdos con el PP. A los populares no les interesa potenciar la imagen de un Page autónomo de Sánchez, sino todo lo contrario (Núñez pegaría él mismo los carteles de un mitin conjunto de Page y Sánchez en la campaña de las autonómicas), porque al actual presidente castellano-manchego le han votado históricamente electores moderados que en las Generales cogen la papeleta del PP. Así que no lo doy más vueltas; es la foto lo que más ha pesado. Y solo tienen que ver la imagen que acompaña a este post y fijarse en las caras de Page y Paco Núñez cuando presentaron la reforma estatutaria en las Cortes Generales. El primero parece que va a una boda; y el segundo a un entierro.
La respuesta a la segunda pregunta, a quién beneficia la reforma es más compleja, aunque alguna pista hay. Manteniéndose el actual porcentaje de votos es obvio que a Vox (aunque la ha combatido formalmente), porque es el tercer partido en el reparto, lo que inflaría al bloque de derechas mientras que el PSOE de Page solo tendría la posibilidad de gobernar desde la mayoría absoluta, porque a su izquierda no hay nadie con pinta de tener asiento en el parlamento regional. Una situación, la de la mayoría absoluta, que históricamente era una exigencia para el PP, que no tenía otra manera de gobernar al haber unificado el centro-derecha cuando AP se transformó en el PP. En Castilla-La Mancha, el PP ya puede llegar al palacio de Fuensalida sin necesidad de sacar la mayoría absoluta, otra cosa es que Vox les deje y el precio que ponga por su investidura. En Guadalajara, que en las elecciones de 2027 tendrá un diputado más por el aumento de población, es una magnífica noticia para Vox porque aumentarían sus posibilidades de obtener un segundo diputado en esta circunscripción y lograr el 2-2-2.
Dicho todo esto, soy consciente de que estas cosas de la reforma del Estatuto y el número de diputados solamente interesan a la clase política y a algún ilustrado, por lo que tampoco yo aconsejaría perder el tiempo con ello en la campaña electoral. Así que mil perdones por este post y gracias por su atención.
P.D. Castilla-La Mancha es la comunidad que menos diputados elige con La Rioja, 33 en total, aunque los riojanos son 329.522 habitantes por 2.126.378 los castellano-manchegos. En el resto de autonomías el número de parlamentarios regionales es el siguiente: Madrid, 136; Cataluña, 135; Andalucía, 109; C. Valenciana, 99; Castilla y León, 81; País Vasco, 75; Galicia, 75; Aragón, 67; Extremadura, 65; Canarias, 61; Baleares, 59; Navarra, 50; Murcia, 45; Asturias, 45; Cantabria, 39; La Rioja y Castilla-La Mancha, 33; Ceuta y Melilla, 25 cada una.
Como ven la desproporción es evidente entre Castilla-La Mancha y todas las demás. Otra discusión sería que a mayor número de diputados hubiera una mejor calidad del trabajo parlamentario y por lo tanto un beneficio en el ciudadano; no solo un aumento del gasto corriente y el número de empleos públicos para la clase política regional.
LA FRASE: ¿Cuántas derrotas electorales más necesitas, Presidente, para aceptar, como imprescindible, un cambio de rumbo político para el PSOE, por España? ¿De verdad te crees eso de que las sucesivas derrotas en autonómicas garantizarán la victoria en generales porque crecerá el temor a la extrema derecha? JORDI SEVILLA, ex ministro socialista e impulsor de Socialdemocracia21.

Aragón, termómetro de España

Las elecciones autonómicas en Aragón han sido seguidas en el resto de España con una expectación inusitada. Nunca antes otras elecciones regionales habían girado tanto sobre el pivote de la política nacional; pero es que además Aragón es un buen termómetro de como respira España en su conjunto (menos Cataluña y País Vasco), hasta tal punto de que se les conoce como el Ohio español, por su similitud con ese estado americano con tendencia a clavar el ganador de las presidenciales.

Pues bien, lo primero que nos ha dicho nuestro Ohio aragonés es que la derecha, como en toda Europa está muy en alza (entre PP y Vox llegan al 52,2% de los votos), pero el electorado ha decidido no dar una mayoría suficiente al centro-derecha si no lo hace pactando con el partido de la derecha populista española.Y apenas se ha destacado que el ultrapopulista de derechas Se Acabó la Fiesta (SALF) de Alvise ha estado a tres décimas de entrar en el parlamento aragonés con dos diputados (se quedó con 2,7% mientras Podemos apenas sacó 0,9% cuando en 2015 llegó a 20,6% del voto). Esto es lo que ha querido el pueblo español y tampoco es demasiado nuevo. Pedro Sánchez nunca ganó por mayoría absoluta  y para ser investido presidente se tuvo que aliar con la izquierda populista-comunista española y como todavía no le bastó incorporó a su tropa al separatismo catalán y vasco.

El PP de Azcón sumó un porcentaje del 34,3%, bastante estimable para lo que están sacando sus partidos homónimos del Partido Popular Europeo, pero desalentador para un presidente aragonés que anticipó las elecciones porque Vox le tiró los presupuestos. Habrá que ver cómo se las arregla, ahora, con dos diputados menos. Pero la lectura política nacional es otra: el PP de Feijóo parece haber tocado techo sin alcanzar la mayoría absoluta y cada vez es más dependiente de Vox. Ante esa constatación, que ya se dio en Extremadura, la cuestión más peliaguda es saber cuál va a ser su respuesta: si acercarse a Vox, como hizo Sánchez con Podemos hasta suplantarlo, aun a riesgo de perder sus esencias europeístas, liberales y democristianas, y alejarse del centro político, o poner pie en pared con la extrema derecha y esperar a ver qué pasa. En función de una cosa u otra, el PP necesitaría un líder diferente, es obvio.

Si la victoria del PP se puede calificar de agridulce, la derrota del PSOE (24,3% de los votos) de Sánchez -con su ex portavoz de candidata- es histórica y certifica que estamos al final de una época; aunque todavía no sepamos cuánto durará la caída y cómo será la sucesión. Consolarse con que los socialistas han igualado su peor resultado en el 2015 es autoengañarse. Entonces, el PSOE de Javier Lambán, un crítico de Sánchez, acabó gobernando y sus 18 diputados coincidieron con los 14 de Podemos, mientras que Alegría no ha tenido esa dura competencia al desaparecer el partido de los Iglesias de la cámara regional, como antes en Extremadura. Pero hay más: esta vez el muro de Sánchez no ha evitado que electores del PSOE hayan engrosado directamente las filas de Vox, porque si el PP ha perdido 2 diputados, que se supone han acabado en las alforjas de la derecha populista, de los 5 que se ha dejado en el camino la ex ministra Alegría 2 o 3 han sido facturados por Abascal y otros 2 o 3 han caído en el morral de la Chunta, que pasa de 3 a 6. Siendo esto así, habrá que cuestionar si se puede seguir hablando en puridad de un bloque de derechas que incluye a Vox cuando el partido de Abascal ya ha demostrado que puede pescar entre los indignados que tradicionalmente votaban al PSOE o a la extrema izquierda. Si Vox es el partido que mejor se mueve en las crisis, porque su electorado no le exige que se aplique en resolverlas, me cuesta mucho pensar que acceda a entrar en los gobiernos autonómicos del PP en Extremadura y Aragón, y el próximo mes en Castilla y León con las mismas perspectivas demoscópicas; y que lo más probable es que se abstenga para no forzar una repetición electoral que esta vez no le favorece. Y en la oposición parlamentaria llevar a Guardiola y a Azcón por el camino de la amargura.

Esto es lo que hay y esto es lo que se nos viene encima en la primavera de 2027 en que se convocarán elecciones autonómicas y locales y con unas expectativas de voto en el Corredor del Henares que acentuará la tendencia que en Aragón se ha confirmado. Solo un adelantamiento electoral podría cambiar algo las cosas, especialmente para el PSOE, que si estuviéramos en tiempos de Felipe González habría tenido que convocar de urgencia un comité federal extraordinario que habría durado dos días. Pero estamos en el PSOE de Sánchez, al que le ha bastado una complaciente reunión de la Ejecutiva en la que se ha felicitado a Pilar Alegría por su trabajo y se responsabilizó al PP por el crecimiento de Vox. No esperen que el César socialista adelante nada, aunque arruine a su partido y persevere en alimentar a los extremos del arco (in)constitucional, hasta agotar su mandato en el otoño de 2028. Aunque se pase la legislatura entera sin aprobar un solo presupuesto.  Y esto es lo que hay.

LA FRASE: «Aragón ha votado en clave de generales, hay que estar muy desconectados para no entender el mensaje. Alegría ha hecho la mejor campaña posible, pero, como en Extremadura, este resultado no se puede explicar en clave regional. Seguir igual no traerá resultados mejores. Inaplazable». PABLO BELLIDO, secretario general PSOE Guadalajara y presidente de las Cortes de CLM.  

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