La Leyenda de Silencio sobre Castilla. ¿Se rompe?

A MEDIADOS DEL AÑO PASADO, 2018, estrené en este medio de comunicación, GuadalajaraDiario, el concepto de “Leyenda Negra Castellana” distinta y posterior a la española, puesto que fue gestada a mediados del siglo XIX, aceptada en los momentos más pesimistas del Desastre del 98 y puesta en altísima literatura –pero con el contenido negro señalado-, por la Generación del 98 y por los Novecentistas.

De este modo, pasó a difundirse desde la escuela –y con la adjetivación de “magistral”- esa Leyenda Negra castellana, que es más falsa que Judas, pero que constituye el 98 % de lo que hoy piensa el 98 % de los propios castellanos sobre su tierra.

Dicha Leyenda Negra, su descripción y desmontaje, constituye el largo prólogo en prosa de mi libro de finales de 2018, “Otros campos de Castilla”, cuyo prólogo ha sido también recogido en libro digital en “Contra la Leyenda Negra castellana”. Tecleando ambos títulos en los buscadores de internet se hallará más información al respecto.

Una sola nota más: dicha Leyenda Negra anticastellana, aunque queda dicho que coloniza la mente del 98 % de los castellanos, es acogida con mayor agrado y vehemencia por los castellanos (y españoles) de izquierda, por motivos que sería largo señalar.

Y, desde luego, digamos de pasada que esta característica señalada también se aprecia con claridad en los dos últimos presidentes de Gobierno castellanos que España ha tenido (un vallisoletano el primero y un madrileño el segundo), los cuales no sólo no han hecho nada específicamente por Castilla, sino que sí lo han hecho a favor de algunos de los territorios comenzaron a gestar el anticastellanismo en el XIX.

Menteca(p)tación por parte de la Leyenda Negra anticastellana se llama esta figura, señores dos presidentes castellanos, aunque a ustedes les sea igual ser esto último y tampoco se haya notado que lo sean… en nada absolutamente.

La Leyenda de Silencio sobre Castilla

PERO ADEMÁS DE LA NEGRA, Castilla tiene otra Leyenda sobre sí: la Leyenda de Silencio sobre ella.

También afecta al 98 % de lo que piensa el 98 % de los castellanos –es decir, de todas las ideologías-, pero en este caso afecta especialmente, con mayor agrado y vehemencia a los castellanos y españoles de centro y de derecha.

¿Y en qué consiste la Leyenda de Silencio contra Castilla? Pues básicamente en el siguiente reduccionismo mental: Castilla es un concepto medieval que desde los Reyes Católicos aproximadamente ha pasado a ser España (y nada más que España, sin nada suyo peculiar), por lo que no debe ser ni mencionada.

Naturalmente, decirles a quienes padecen esta otra menceta(p)tación que la Corona de Castilla (distinta de todas las demás múltiples Coronas que compusieron la variada Monarquía Hispánica de los Austrias) fue la que protagonizó el descubrimiento de todos los Continentes y Océanos del planeta que quedaban por descubrir en los siglos XVI y XVII, no les sirve a los menteca(p)tados por esta Leyenda de Silencio.

Decirles que los integrantes de unas Coronas tenían legalmente la consideración de extranjeros en las otras, tampoco les sirve para nada a los menteca(p)tados.

Y por último decirles que la Corona de Castilla pervivió hasta el siglo XVIII y en algunos aspectos jurídicos hasta el XIX, tampoco.

Precisamente lo que ha ocurrido en el XIX y XX es que España no ha comparecido en la Historia, sino para perder los restos de lo que la Corona de Castilla le había dejado, y para iniciar una serie continua de guerras civiles carlistas en el XIX y también bastante carlista la de 1936-1939… Guerra civil que continúa en nuestros días, aunque desde hace tiempo –afortunadamente- bajo la fórmula de Guerra Civil Fría.

¿Se rompe la Leyenda de Silencio sobre Castilla?

VIENE TODO ESTO A CUENTO de que, afortunadamente, parece que -¡al fin!- hay un presidente autonómico castellano interesado en romper la Ley de Silencio contra Castilla y está dando repetidas –aunque aún insuficientes- muestras de que entiende qué es Castilla y la unidad cultural e histórica que ha de acompañar a las dos Castillas: las cuales desde la Alta Edad Media has sido y son la misma Castilla cultural.

Me refiero a Emiliano García-Page, que inauguró hace pocos años una estatura al comunero Juan de Padilla en su Toledo natal… ¡Ya era hora, pero significativo reconocimiento de la unidad de las dos Castillas que ni Padilla ni ningún otro castellano de la época hubiera negado!

Hace sólo unos días, las dos Castillas han estado juntas en Bruselas para presentar la exposición “Burgos: tierra de orígenes”, acerca de los 800 años de la construcción de la catedral de Burgos, exposición que posteriormente viajará a Toledo.

Según leo en la prensa: “El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, defiende que la exposición ‘Burgos: Tierra de orígenes’ devuelve la «autoestima» a las dos Castillas”.

El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, destacó hoy que la exposición ‘Burgos: Tierra de orígenes’, organizada por la Fundación VIII Centenario de la Catedral e inagurada ayer en el Parlamento Europeo, devuelve la «autoestima» a las dos Castillas.

La inaguración también contó con la presencia del presidente de la Junta de Castilla y León Juan-Vicente Herrera; la presidenta del Congreso, Ana Pastor, así como el presidente de la Eurocámara, Antonio Tajani, entre otras personalidades.

En este marco, García-Page aseguró que el evento «es un actor cultural de primer orden», basado en «el hermanamiento cultural» que se produce entre Castilla y León y Castilla-La Mancha. «La base de nuestra historia común, que es la más representativa de España», defendió.

 

Consejo Cultural Castellano y Villalar-2019 con usted presente.

 PUES MIRE USTED, SEÑOR García-Page, totalmente de acuerdo. Un paso en la dirección correcta.

Si desea usted dar más “autoestima” a las dos Castillas procure crear cuando antes el “Consejo Cultural de las dos Castillas”, que además de ser la misma cultura, nos sale por todas partes para autoestimarnos…

Si ya han estado en Bruselas representantes del PSOE y del PP, como son ambos presidentes regionales, no será tan difícil institucionalizar y poner una agenda a estas reuniones.

Y otra cosa, que sólo depende de usted, señor García-Page: el próximo 23 de abril nada le impide y sí mucho le aconseja que esté usted presente en la conmoración de Villalar, donde su paisano Juan de Padilla fue decapitado por “autoestimar” a Castilla hasta el grado de entregarle la vida.

Su presencia allí –los dos presidentes castellanos juntos- sí sería un paso muy notable en la unificación cultural de Castilla, que, además de ser cierta ya, será buena, positiva e inevitable para todos en un próximo futuro.

Muchos gracias por sus gestos, señor García-Page.

 

 

 

 

 

 

 

 

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