Cuatro motivos de resistencia

TENGO BASTANTES TEMAS PENDIENTES para tratar desde esta columna de GuadalajaraDiario. Por ejemplo, seguir con el relato de temas históricos que empezamos en el número anterior, de los que siempre se puede extraer alguna enseñanza, a partir de mi libro “Breve historia de Castilla”. El caso de Enrique IV de Castilla aclamado como rey por las autoridades catalanas, resultó significativo:

Incluso acabo de publicar en marzo un libro nuevo del que nada he dicho todavía, y del que me siento particularmente satisfecho: “Romancero castellano y otros poemas”. Pero tiempo habrá para seguir con la serie histórica y para iniciar la temática de los romances, muchos de los cuales –aquellos que no tenían una ubicación determinada por la tradición- los he ambientado en Guadalajara.

Una visión de optimismo y fortaleza

LA SITUACIÓN SANITARIA DE España y el mundo es prioritaria. Nada puedo añadir a lo que exponen las autoridades, sólo tratar el asunto desde mi campo, que es el de la literatura. Y así lo haré, pero dando una visión de optimismo y de fortaleza, que es la importante en estos momentos:

Un poema mío que induce al aliento, según me cuentan quienes lo han leído, es éste:

CANCIÓN A LA ALEGRÍA

Puede acaso y tal vez tan solo el triste

Urdir mil causas arduas de tristeza

En que estarse, y seguir tal aspereza.

(De nada ha de servir cuanto sufriste)

En cambio, la alegría da entereza

Al que la ha y la busca, y en ella insiste,

Con ansia y ganas y aún más la viste

A su talla y medida, pieza a pieza.

Sólo la piedra que en su inmóvil pecho

Otra acción no ha que estar quieta en su lecho,

Yace en su estar perpetuo inamovible

Tan fija que todo le es imposible.

A la dicha tiende, humano, que puedes

Labrar tu paso a dicha, a la que ruedes.

VEZ TAN SOLO EL TRISTE ¡ni una remedes!

Una nota de vida desde la ventana

UNA NOTA DE VIDA que cualquiera puede ver desde su ventana, asomándose  al espacio gris que todos tenemos ante nosotros en estos días.

La veo bajo una de las barandillas de mi terraza: es un bello indicio de que la vida late incluso en nuestro Estado de Alarma sanitaria. Que su belleza os agrade.

UNA GOTA VIVA DE AGUA

Hasta una gota llovida

que pende de la baranda

guarda navíos de vida

dentro de su espuma blanda.

Agua del cielo caída

y que ahora es una barca

dulce, a luz amanecida,

y que aspira a ser estatua.

Una indeleble avenida

de brillante y alba plata,

lana que la nube esquila

con un aspecto de lágrima.

Quietud ahora acudida

como laguna de nata,

donde vida quiere vida,

buques que boguen su agua

Un eco lejano del “Esplendor en la hierba”

ESPLENDOR QUE RETORNARÁ, sin duda, cuando pasen estos malos tiempos.

COMO SI RESPLANDECIERA EL HOY AHORA MISMO

Aunque la primavera de los campos

que fue en lejanos días luz radiante

sea ahora un recuerdo del pasado

cuyo sol se ha puesto bajo las sombras del más sombrío instante.

Aunque ya nuestros ojos por delante

no tengan lo que ayer fresco y reciente por dos mirado

fue, tras haber otoño aquí llegado

hacia oeste crespúsculo viajante.

Aunque la enredadera de mis brazos

asirte con la fuerza que tuvo antes

no puedan, ni ya estrellas de los cielos luzcan tan flamantes

para nuestros ojos, ni sean los pasos tan largos.

Nadie podrá quitarnos el esplendor que fuimos

sobre los verdes prados lejanos

de nuestros recuerdos más íntimos,

donde aún siguen resplandeciendo

sin que el corazón deba llorar por fulgores que, si se fueron,

dejaron indeleble la cara de nuestra alma sonriendo como si resplandeciera el hoy ahora mismo,

igual que un pájaro antiguo que emigrara de lejos para entrar en su nido.

Resistiré: el himno español para estas ocasiones.

Y POR ÚLTIMO UNA versión modificada del “Resistiré” del Dúo Dinámico, que se ha convertido en la canción que suena por todos los rincones de España y que efectivamente, ellos, Manolo y Ramón, ponen en práctica, porque no hace mucho actuaron en el Auditorio Buero Vallejo, y siguen tan dinámicos, ágiles y bienhumorados como siempre, aunque desde el propio escenario reconocieron que, sumando la edad de los dos, han pasado ya del siglo y medio.

ME ERGUIRÉ

DESPUÉS DEL TEMPORAL

Cuando todo ya lo haya perdido.

Cuando me acompañe soledad.

Cuando el amor de mí parezca huido.

Y nada semeje que es verdad.

Cuando pierda cuanto haya querido.

Cuando huya de mí felicidad.

Cuando el amor no suene en mi oído.

Y me ciegue amarga oscuridad.

¡Afrontaré el dolor me haya herido!

¡Impediré que derrota pueda a mí llegar!

¡Rehusaré a darme por rendido!

¡La primavera vida traerá!

¡Encararé los retos si han venido!

¡Junco al viento no me quebrará!

¡Me mantendré fuerte al remolino!

¡Me erguiré después del vendaval!

Y aunque huracán de la vida quiera verme hundido

mi tallo sólo se ha de doblar,

sin romperme ni quedar nunca abatido,

pues aún me queda mucho por amar.

Si el cielo parece humedecido.

su blancor claro me abrazará.

Luego cuando ya haya amanecido.

La luz del sol me confortará.

Cuando la magia se haya perdido.

Cuando sea yo la enfermedad.

Cuando en nostalgia me haya sumido.

Y mi voz pierda sonoridad.

Cuando locura haya percibido.

Cuando cruz salga en cada mitad.

Cuando un diablo inicuo haya surgido

y quiera robar toda beldad.

¡Afrontaré el dolor me haya herido!

¡Impediré que derrota pueda a mí llegar!

¡Rehusaré a darme por rendido!

¡Primavera vida ofrecerá!

¡Encararé los retos si han venido!

¡Junco al viento no me quebrará!

¡Me mantendré fuerte remolino!

¡Me erguiré después del vendaval!

Y aunque huracán de la vida quiera verme herido

mi junco sólo se ha de doblar,

sin quebrarme ni quedar nunca abatido,

pues aún me queda mucho por amar.

¡Lo afrontaré, lo afrontaré!

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