“La Canónica” es una docta y erudita mujer, María Angustias Anglada, que marca el canon de la literatura y el arte en Arriaca y aún en toda España .
Argumentalmente, refiere adulterio infeliz ocurrido entre varios candidatos a ocupar el lecho ilícito de la joven y atractiva María Angustias, bibliotecaria de Arriaca, entre ellos Antonino de Soria, un simpático crápula local, y don José de Trascala y Lima, sacerdote peruano de la iglesia de San Ginés, director espiritual de María Angustias, que sufre las correspondientes pulsiones de lo que se le cuenta en confesión.
La relación de la María Angustias con otras compañeras de la Biblioteca Pública del Estado en Arriaca, donde trabaja, también se irán manifestando como conflictivas, sobre todo en sus sueños nocturnos donde repetidamente tiene escenas oníricas de fuerte contenido lésbico con su mejor compañera de trabajo en el Palacio de Dávalos.
La Historia de Arriaca desde el siglo III a. de C., en época prerromana hasta nuestros días es otra de los temas de estudio de esta novela. Años centrales del siglo XX que ocasionaron la España y la Castilla vaciadas hasta estos primeros años del siglo XXI con la explosión de la inmigración que ha lanzado sobre Arriaca a casi todas las nacionalidades y razas del mundo.

Hay dos cloacas o suciedades sociales que marcan las páginas de “La Canónica”, la cloaca política y la cloaca eclesial.
Respecto a la cloaca polóítica, vivimos en plena era de la cleptocracia, sistema que primero “roba” la acción o voz activa a los ciudadanos a quienes desactiva, en base al artículo 67.2 de la Constitución española de 1978, y que después les roba de todos los demás bienes públicos y riquezas comunitarias que en realidad privatiza en el patrimonio particular de los dirigentes.
Sólo una constante menteca(p)tación de la gente impide que la población se dé cuenta del engaño constante en que está sumida.
La cloaca de la Iglesia sigue parecidos parámetros, el pensamiento propio de los fieles está proscrito porque es el “magisterio de la Iglesia” lo único que puede seguirse, sin el pueblo feligrés deba pensar por sí mismo.
Los abusos en una institución concebida bajo estos parámetros son constantes obviamente.
La visita del Santo Padre León XIV a España da origen a una de las escenas más antológicas de la novela, que pone de manifiesto las menteca(p)taciones de la Iglesia.
Pero por si fuera poco, La Canónica es una novela escrita en todos los estilos y técnicas literarias posibles en la Historia del la Literatura, sobre los cuales el potente argumento que conjunta la novela avanza sin decaer.
Los capítulos I al V de la novela están escritos en el estilo tradicional de la novela hasta finales del siglo XIX, lo cual incluye la época de Miguel de Cervantes, rey indiscutible de dicho periodo.
Los capítulos VI al X están redactados siguiendo las numerosas innovaciones aportadas por el siglo XX.
Por último, los cinco últimos capítulos de la novela, desde el XI al XV siguen las técnicas narrativas del siglo XXI que independizan el relato respecto al narrador, haciendo que aprenda por sí mismo y que empiece a tomar decisiones propias, lo cual acabará conduciendo a la narración hacia destinos autónomos insospechados.
Por último, la parte final del relato, titulada CONSAGRACIÓN DEL ESPACIO EN ESTILO PLENO DEL REALISMO SIMBÓLICO, sirve para consagrar efectivamente a la Campiña del Henares, la patria de Cervantes, del Arcipreste de Hita y del Marqués de Santillana, como eje continuo de la cultura castellana, de Castilla entera y de la Humanidad a través de una espectacular sucesión de imágenes y simbolismos que confirman el carácter singular de este espacio indivisible castellano y que contribuyen a glorificar para siempre al Valle del Henares como la capital sempiterna de la cultura castellana.


