USA y Canadá, antes… la “Tierra de Esteban Gómez”

LAS COSAS NO HAN SIDO siempre como ahora son, aunque la limitada comprensión que tenemos los seres humanos de nuestro entorno nos lleve a imaginar que lo que observamos ahora como cierto y verídico haya sido igual, sin cambios en las personas ni en las naciones, a lo largo de los siglos y milenios.

“Sólo el cambio es contante” es una de las frases verdaderas que más pueden tenerse por auténticas y fidedignas.

Ni España, ni sus regiones actuales o reinos anteriores han sido lo que ahora son los territorios que llevan sus antiguos nombres. Castilla de hoy no es la Castilla del XVI o del XVIII.

La Cataluña que ahora dirige a su antojo la política económica y las medidas de Gobierno del frágil Gobierno de la marioneta Pedro Sánchez, o de los títeres de todos los partidos que le han precedido en los gobiernos democráticos de Madrid, o del espantapájaros Francisco Franco, que puso también su Régimen dictatorial al servicio del crecimiento económico, industrial y demográfico de Cataluña u de las Vascongadas, en detrimento de nuestra tierra castellana, y otras tierras de la España vaciada, no eran los motores de España en siglos anteriores, sino furgones de cola.

De hecho la España vaciada es el resultado de ese dominio catalán-vasco de de la política española durante el XX y el XXI (y también el XIX).

El término de “España vaciada”, personalmente, me gusta, porque resulta exacto. Lo ahora vaciado no lo estaba antes. No es una España vacía, sino vaciada de sus pasadas plenitudes.

En realidad, si en lugar de llamarla la España vaciada, la llamásemos la “España colonizada interior”, estaríamos ante una definición aún más precisa, y ya sólo habría que determinar cuáles son las metrópolis de esa España interior colonizada, y avisar a los respectivos Gobiernos para que pongan remedio a la injusta relación territorial, por aquello de la “igualdad” y la “igualdad territorial”, que dicen que les importa mucho.

Obviamente, la “igualdad” a la clase o casta política no le interesa nada, salvo para entontecer y adormecer a la población, mientras se mantiene o crece la principal de las desigualdades: la de la casta gobernante frente a los desiguales y desactivados de todo poder real ciudadanos o súbditos pasivos, que carecen de todo poder efectivo.

Pero esta reflexión, que reconozco me he quedado bien y sonorosa, nos llevaría muy lejos. Por tanto quien quiera distraerse por estos vericuetos del pensamiento, hágalo por sus propios medios o lea alguno de los libros míos que tratan en profundidad estas cuestiones,

El más fácil de adquirir, pues basta para descargárselo con pulsar un “clic” es este https://www.amazon.es/comedia-Vieja-Nueva-Pol%C3%ADtica-Antimaquiavelo-ebook/dp/B01HJF7O3Y/

Aunque hay otros que sondean más en profundidad sobre estas cuestiones.

Norteamérica y Canadá: La “Tierra de Esteban (Estevan) Gómez” (1529)

Mapa del cartógrafo naturalizado castellano Diego Ribero, de 1529, con los nombres de “Tierra de Esteban Gómez” sobre Norteamérica y Canadá, además de los nombres de “Tierra de Ayllón” y “Tierra de Garay”. La tierras de América del Sur a la altura de Colombia, Venezuela y Panamá reciben el nombre que tuvieron en origen de “Castilla del Oro”.

EN LA TEMPRANA FECHA de 1529, la Corona de Castilla disponía ya de un exacto conocimiento de las costas atlánticas del Nuevo Mundo, desde el norte del continente hasta el Estrecho de Magallanes, y también existía un detallado conocimiento castellano de las costas del Pacífico, entre Centroamérica y Colombia, Perú y Ecuador, verdaderamente sorprendente.

El May Flowers (1620) llegó a tierras cartografiadas 100 años antes

PERO ENTONCES, ¿LOS PEREGRINOS del May Flowers (1620) qué flores o narices descubrieron, si cien años antes Norteamérica y Canadá ya estaban cartografiados en mapas de la Corona de Castilla y los USA se llamaban la «Tierra de Esteban -Estevan, en el mapa- Gómez»?

Además que esos «peregrinos» y en general todos los navegantes ingleses posteriores ERAN PIRATAS E INMIGRANTES ILEGALES, porque las leyes internacionales habían concedido dicho continente entero a la Corona de Castilla (Tratado de Tordesillas, 1494), por lo que deberían haber sido cañoneados y arrojados al mar, por poner pie en Estebania, las Tierras de Esteban Gómez.

Sin embargo, el sistema docente norteamericano inicia la Historia de América en 1620, con esos ilegales, silenciando toda la historia escrita y gráfica castellana anterior de Norteamérica.

El sistema docente español y no digamos el castellano desconoce todas estas cosas, y aun habrá quien se sorprenda de leer cuestiones como las que aquí se escriben. Puras evidencias.

De hecho, aprovecho este espacio de que dispongo para decir que el ignoto para el gran público castellano y español Esteban Gómez, es el cuarto navegante o marino más glorioso de la Historia de Castilla y de España, inmediatamente de Colón y Magallanes (que pugnan entre ambos por el primer puesto) y de Gonzalo Gómez de Espinosa, el burgalés asistente de Magallanes, en quien nadie piensa y al que todos olvidan, pero sin el Magallanes no hubiera podido realizar sus gestas.

Dejaremos para otro día narrar las hazañas náuticas tanto de Espinosa como las de Esteban Gómez, que son más que las aquí esbozadas.

Los “americanos”, perfectamente podrían ser conocidos como “estébanos”

PERFECTAMENTE, PODRÍAMOS DENOMINAR A las americanos del norte como “estébanos” o “estebanos”. Más o menos eso se hizo con América y Américo: erróneamente, porque Américo Vespucio fue un mentiroso compulsivo que no descubrió nada, aunque fingió y convenció a Europa que sí.

De manera que lo de Estebania (como nombre de Norteamérica) está más justificado que lo de América…

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