Me he autodeterminado de Medro Sánchez, de Ultracataluña y Ultravascongadas

ME HE AUTODETERMINADO DE Medro Sánchez, de Ultracataluña y de Ultravascongadas. Era mi deber moral como hombre de mi tiempo y como progresista que me tengo, y así lo he hecho.

Yo es que soy tan progresista que no puedo continuar ni un instante más al lado o debajo de un Gobierno regresista y de regreso a la Edad Media fiscal, y además con privilegios sólo para unos cuantos territorios: los que gobiernan España desde hace tres siglos ininterrumpidamente –siempre en su provecho, y más aún durante la época de Franco, que fue su mero subalterno económico-: Ultracataluña y Ultravascongadas.

Pedro Sánchez, PSOE y Carles Puigdemont, JUNTS, el Gobierno de España.

QUÉ SON ULTRACATALUÑA Y ULTRAVASCONGADAS

ULTRACATALUÑA es el conglomerado bancario-industrial de esta zona del país, que políticamente financia y sostiene a sus partidos satélites ultraderechistas y xenófobos de todo lo español en Cataluña: Convergencia i Unión, antes, cuando el ultrapujolismo, y ahora Junts por la Pasta y la Casta catalana; pero también sus acólitos adscritos al mismo propósito y beneficio desde la presunta izquierda: ERC y, atención, el partido más inquietante y tapado de la Ultracataluña: el PSCCC…

Sí, el partido que pone la C de su logotipo 3 veces más gruesa que las dos primeras letras, es esa creación artificial de la plutocracia catalana, del que otro día hablaremos para horrorizarnos con él, si no nos queda otro remedio que perder el tiempo con Illa y su pandilla, aunque también es cierto que se trata de gente de mucha risa y, esto es peor, de mucho miedo ultracatalán, aunque más tapado que los abiertamente siervos de Ultracataluña.

Ultracataluña viene chupando la sangre económica y demográfica de España desde hace tres siglos, más o menos, y controlando mediante sus grupos de presión y sus partidos el BOE de España, en donde escribe su capricho y conveniencia desde el primer día que lo controló, en ya remotos días de pasados siglos.

Ultravascongadas, por su parte, es el conglomerado bancario-industrial de lo que cultural e históricamente, por su inventiva, me atrevo a calificar como Vascoña, aunque no es cuestión de risa –bueno, por su fantaseado creacionismo histórico, sí-, sino también de mucho miedo, mucha muerte por la espalda o por tiro en la nuca, y mucha represión de la lengua y cultura de los maketos, coreanos o gente de raza inferior –para ellos- castellana o española.

Los partidos siervos de Ultravascongadas son el Partido Nazi Vasco (PNV), del que otro día explicaremos por qué fue, y en el fondo, sigue siendo nazi –si es
preciso hacerlo, porque cansa mucho el racismo ultraderechista de este engendro- y su correspondiente excrecencia por la izquierda, pero tan ultravascongado como el anterior: los chicos de la muerte por la espalda de ETA que ahora responden por Bildu.

Pues bien, Medrito Sánchez decidió formar un gobierno regresista con toda esta panda de xenófobos racistas contra los españoles y más aún contra los castellanos, y yo se lo he estado perdonando porque en el fondo Medrito es muy guapo y resultón y halaga mucho y muy bien el oído de la ciudadanía, con sus mentiras compulsivas.

Yo, al bello Medro Sánchez es que se lo perdono casi todo, por seguir viendo cómo aprieta la mandíbula de su maquillada cara cuando le cantan las verdades en el Congreso. ¡Es una lección de cara, que deberá ser estudiada en todas las Universidades de la Corrupción del Orbe, porque en jeta sí que está bien doctorado! A mí es que me enamora, con tanto maquillaje, postizo y rostro que lleva puesto encima.

DE MEDRO A MEDRETE O MEDRITO, EL CHICO DE LOS RECADOS DE ULTRACATALUÑA

PERO AHORA MEDRO SÁNCHEZ, en su afán por llegar a ser esclavo pleno y pelele total de los ultras periféricos ha cruzado una línea roja, y ya es Medrito o Medrete o Medrín, el chico de los recados de Ultracataluña y Ultravascongadas, y eso ya no se lo permito más… Medrete Sánchez ya no me gusta nada, y me voy de su vera para siempre.

Si quiere romper más aún la igualdad fiscal de España, que ya lo está por el cuponazo que Ultravascongadas consiguió meter entre sus privilegios insolidarios y que es la causa de su prosperidad comparativa con las tierras machacadas y expoliadas de su alrededor español, castellano y aragonés, pues eso es un camino regresista a privilegios medievales que me ha hecho desenamorarme de Medrín, el encargado de negocios de la Ultraperiferia en Madrid.

Así que desde que se produjo la bochornosa reunión bilateral en la tierra del vencedor Illa y su pandilla entre el Gobierno español de Medrete Sánchez y los victoriosos ultracatalenes de Illa y su pandilla para sacar a Ultracataluña del Régimen Fiscal Común y pasarla al Régimen de los Señoritos Ricos e insolidarios con la gente corriente… yo he dicho basta, no puedo más.

ME AUTODETERMINO

ME HE AUTODETERMINADO DE Medro Sánchez, de Ultracataluña y de Ultravascongadas. Mentalmente, ya no tengo nada que ver con ninguno de los tres epifenómenos regresistas.

¡Separación total y absoluta en delante de Medrete Sánchez y de las dos carcundias ultras mencionadas: ya nada tienen que ver ni mental ni sentimentalmente conmigo!

Yo me voy con mi progreso fuera de esa panda de tres carcas, donde los carcas totales son dos del trio, y el tercero es su pelele o tiralevitas de los plutócratas periféricos, Medrín, que cada vez se está poniendo más escuálido, más canoso y con síntomas de vejez de eras, más mayor y menos bello. ¡Ya no le amo!

Se lo he dicho solemnemente en varios lugares públicos y ahora se lo voy a decir en verso en GuadalajaraDiario, este diario de mis amores a cuyo señorito le he hecho una propuesta muy sugestiva y prometedora, que puede causar historia en Guadalajara y que espero que me acepte -¿me lees, Santi?-, pero vayamos a la autodeterminacion que he anunciado.

AUTODETERMINACIÓN EN VERSO

AQUÍ ESTÁ MI AUTODETERMINACIÓN en verso para que conste pública y fehacientemente que me separo y desconecto mentalmente de Medrín Sánchez y de Ultracataluña y Ultravascongadas. ¡Adiós a los tres!

Sólo dos cosas más me faltan por añadir solemnemente:

  1. Espero que me caiga un buen cupo y cuponazo tras mi autodeterminación oficial, porque derechos históricos y personalidad propia a Guadalajara, a Castilla y a mí, nos sobran por todas partes para aspirar a un buen cupo fiscal.
  2. ¡Presidente García Page, haz todo lo que puedas para que el regresismo fiscal de esos tres malandrines aludidos no se consume, de forma que nuestra tierra novocastellana no resulte tan dañada económicamente como esos tres ultras xenófobos de lo español y castellano pretenden!

Si lo consigues, ¡te prometo mirarte con mis mejores ojos, porque en el fondo cada vez me estás pareciendo más alto, más guapo, más castellano y, sobre todo, más honrado que Medro y sus amigos ultras, con los que tan buenas migas de injusticia hace…!

DESPIDIÉNDOME DE MEDRITO CUPO Y DICENDOLE QUE NO PRESIDIÓ NADA, SÓLO FUE DE LA ULTRACATALUÑA Y LA ULTRAVASCOÑA UN TRISTE SUBALTERNO.

Medro Cupo, tu cupo ha rebosado
la indignación que ya cruel me ardía
al ver tu cara y rostro, alevosía,
trampa felona, ardid desahogado…

¿Que vas a hacer más a Ultracataluña
rica?, ¿y más suya a la Ultravascongadas?,
las dos ultras y más privilegiadas
por Franco, Gral que a España dañó en cuña.

¡Pues mi cupo de aguante se ha acabado!
¡De tu club ya me he autodeterminado!
Enciende tu luz roja a otro incauto

que el putiferio es tan como lo pauto
que adiós le digo a España y tu gobierno!
¡Y que los ultras vascos y catalanes te hagan más esclavo,
tú que viniste tan bello, limpio y de tan bravo
que ahora eres lo más corrupto y débil que la ultrabanca periférica se ha mercado.

No presidiste nada, fuiste de la ultraperiferia que odia delictivamente a España, un triste lacayo subalterno.

¡Que la Historia te juzgue y juzgue también el apagón de sensatez de tu Gobierno!

Juan Pablo Mañueco.
Premio CERVANTES-CELA-BUERO VALLEJO, 2016,
de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha.

Mi candidato a mejor poema sobre Castilla del 1º cuarto del siglo XXI

Antes quiero decir que el mejor poema sobre Castilla de todo el siglo XX, a mi leal saber, entender y confrontar, es el del poeta castellano nacido en Santander en 1896, Gerardo Diego Cendoya, perteneciente a la Generación del 27 o, según otra clasificación que circula por ahí, a la Generación castellana de 1920.

En efecto, Gerardo Diego fue un poeta nacido en Castilla la Vieja y viajero y cantor de todas las provincias de Castilla Vieja, de Castilla Nueva y de España, con estilo alegre, juvenil, vanguardista, preciosista en lo formal o sencillo en sus romances y en sus coplas y visiones de ríos y ciudades.

Pero, además, en el año 1943, Gerardo Diego celebró el milenario de Castilla con un asombro de belleza y amor que comienza diciendo:

“Mil años ya, Castilla, madre mía,
y tu frente de reina persevera
tan niña y tan clara como el primer día,

cuando a Santa María
rezabas desde el claustro de Valnera».

Naturalmente, contra este largo prodigio gerardiano, repleto de amor y de conocimiento del poeta montañés sobre su tierra castellana, yo nunca me atrevería a competir, pero puesto que hemos variado de siglo y ya no se trata de competir contra dicho portento y ensueño poético, voy a lanzar mi propia propuesta para este primer cuarto del siglo XXI que ya está a punto de alcanzar su meta y culmen.

Sólo me resta añadir que es Gerardo Diego el más amplio y mejor poeta de Castilla –su tierra regional- del siglo XX, y no el sevillano afamado en estas lides, Antonio Machado, que se ha colado en estos méritos por razones que rara vez tienen que ver con lo poético, sino con lo político, que he analizado ampliamente en otros lugares.

Pero que ahora resumiré en un solo argumento, aunque irrebatible: No hay Castilla, en “Campos de Castilla” del autor sevillano del 98, traumatizado y amargado por el Desastre de ese año, como todos los integrantes de su Generación.

Lo único que hay en “Campos de Castilla” es la ciudad de Soria y sus alrededores, y además vista con la  desazón y el pesimismo generacional de un hombre ya suficientemente triste y amargado de por sí.

Sólo esa obviedad cuantificable, medible y comprobable diré sobre Machado, porque los machadianos son forofos ariscos, irascibles e irritables, pero sólo porque, por lo general, no han leído a otro poeta con quien poder comparar a su ídolo, y menos en cuestiones relativas a castellanía.

El poema propuesto

Y AHORA, SIN MÁS PREÁMBULO, vayamos a la transcripción del poema que se postula en este artículo, y que aspira a serlo tanto por su forma poética como por su contenido, ya que resume el devenir de Castilla a través del siglo XX y XXI, con algún conocimiento de materia:

SUCINTO CURSO DE CASTELLANISMO ACELERADOA la generación castellana de los 80, reunida en el Monasterio del Paular

Nos juntábamos. Era entonces,
en el Monasterio madrileño del Paular, fundacionales, allá
por el ochentaytantos; y uno o dos, seguramente.

No entre nieve, como suelen cubrirse los inviernos serranos. No.

Sin nieve en las cumbres azules de Castilla, que luego
cuando se ponen grises y la lluvia las golpea con sus baquetas de agua,
sobre su gran tambor pétreo, rocoso, terráqueo,
suenan y resuenan, retumban y se estremecen
como el corazón mismo de Castilla, telúricamente hablando,
y caen como sonidos del cielo que estallan en agua para llenar las rendijas,
los boquetes, los hontanares y breves pozos
que después serán regueros
de la Sierra de Guadarrama,
allí,
en Rascafría…

Los aguaceros y las tormentas
sobre las piedras de la Sierra de Guadarrama suenan a eras, a granito, a siglos, a arte,
a literatos -ellos dirían a “letrados”- medievales, renacientes, barrocos, románticos,
realistas, modernistas, de más adentro del siglo XX…

Pétalos de luz y de sonidos que en cada época de Castilla han adivinado
las sugerencias y evocaciones de estas cimas borrascosas, turbulentas y arriscadas.

¡Claras piedras claras de Rascafría, en el Monasterio del Paular, negras pizarras resistentes, arbustos, palos, árboles, cumbres, culminaciones de cúlmenes!

¿Te acuerdas, Gonzalo Martínez Díez, el filósofo, teólogo, jurista y medievalista de entre Burgos y Valladolid, aunque te hayas quedado allí en Villagarcía de Campos, para siempre?

¿Te acuerdas, José María Álvarez de Eulate, cómo mayo
nos encendía con sus luces y esperanzas
iluminando tu apellido Álvarez, propio de la tierra pinariega burgalesa,
y tu apellido Eulate, de ecos vascongados aunque atemperados por tus bosques de Hontoria del Pinar y tu apellido Peñaranda,
que completaba tus orígenes enteramente hispanos, como un día me recordaste?

Además de economista, investigabas en la Historia e indagabas en la Política
y unos meses después me ofreciste un puesto “de salida segura”
para las elecciones a procurador en Cortes de Castilla y León,
arropado en las listas de un partido nacional de los que el sistema fabrica para que obtenga éxito,
y yo te dije que no, José María…

“Quien entra en política partidista, pierde su alma independiente
y su capacidad de habla propia”, te dije.

Al contrario, me inquieté cuando me expusiste
que tú sí ibas a aceptar un puesto en el Senado de España.
Y más aún cuando conocí las condiciones draconianas
que debías aceptar para poder dar ese paso…

Transigir y doblegarse a que Santander y Logroño fueran a ser extirpadas de Castilla
-¿Puede alguien renunciar a su cuna? –te objeté-,
-Es el precio que piden para darnos entrada en sus listas –respondiste-.

Se iba a edificar una región falsa, fragmentada, despiezada,
sin salida al mar,
a la que además iban a poner de espaldas a la otra Castilla, a la Nueva,
siendo así que ambas Castillas llevaban unidas desde el siglo XI,
-¡mil años ya de unidad, Castilla, madre mía!-
y que incluso hasta 1834 habían tenido un centenar aproximado
de “Presidentes de Castilla” o “Presidentes del Consejo de Castilla”,
nacidos en cualquiera de sus provincias y con mando sobre todas ellas.

-Castilla ha estado unida siempre, José María,
incluso las denominaciones de Castilla la Vieja y la Nueva
que usamos ahora son meramente geográficas,
para enseñarse en las escuelas,
pero no responden a nada existente por debajo de esos nombres,
ya que nunca ha habido desde 1833 hasta nuestros días Gobiernos diferentes
que sustentaran entes regionales distintos en las Castillas.
¡Unidad en los últimos mil años y no separación, salvo la nominal, en los últimos
150 de la Edad Contemporánea, hasta estos momentos!

Ten en cuenta que es mucho más fácil para el poder de los Gobiernos
engañar a la gente
que sacarla después de su error, una vez que ha sido engañada.

Y me ratifiqué:

-No, yo no puedo acompañarte.

-Lo sé. Mañueco, pero así lo exigen los suprapoderes que imperan sobre España.
Castilla va a ser, de nuevo, la sacrificada.

Te dije que no, José María, y nunca me he arrepentido
de haber preferido a Cervantes, frente al caudillo partidista provisional
que entonces hubiera o los que vinieran después…

El olvido los tenga en su memoria, que es lo que merecen.

¿Te acuerdas, Ramiro Cercós Pérez, el soriano,
último senador –último político- independiente de España, sin el apoyo de ningún partido?

¡Con qué tenacidad y medios propios recorrías tu provincia soriana;
Soria, ala de la garza real de Castilla que ha quedado en silencio,
estilizada de figura, larga de cuello, blanca, verde, roja y negra en sus nieves y en sus tierras!

Tú recorrías Soria por tus propios medios, pueblo por pueblo,
con gotas de desvelo en el sudor de tu frente,
para que tu boca atenta se enterase de los quejidos de la tierra
y transmitirlos después en el Parlamento de España
-eso que ahora no ocurre, porque los partidos han acallado a Castilla,
envolviéndola con tez nocturna-.

Me invitaste, Ramiro, a pasar con tu familia y tu equipo la noche electoral de 1982,
en tu casa de la Alameda de Cervantes,
ese era tu cuartel general
-los ojos avizorando apenas qué iba a suceder en el futuro inmediato,
en aquella época en que todavía el desencanto no se había apoderado
de los ideales políticos, como ocurriría pronto-,
y allí vi cómo tus colaboradores espontáneos telefoneaban los resultados de cada pueblo y lugar de Soria,
y cómo la medianoche traía resultados apretados.

Claveles de esperanza recolectados con esfuerzo y viajes,
pero cerca del Duero las aguas recibían alabardas y señales de que un tiempo iba a morir.

La edad de los políticos independientes se estaba agrietando de muerte,
y cerca, muy cerca del Duero ambos nos miramos sabiendo
que los puñales del poder también iban a clavarse en la autarquía
personal que tú habías logrado hacer sobrevivir.

Habías sido el primero en el 77, el segundo en el 79,
y ahora en el 82,
forcejeabas por alcanzar el último puesto de salida
contra un paracaidista oficial,
desconocido en Soria pero apoyado por la maquinaria centralista,
de los que estaban cómodamente alojados en el mejor hotel de la capital,
sin moverse de sus güisquis y sus dietas
esperando a que el dinero corrupto del partido les diese el acta de senador
para recogerla y no volver jamás por esas Castillas colonizadas
ni hablar de ellas jamás en ese Parlamento donde no se habla
sino sólo se repiten las consignas que haya ordenado el caudillo vertical.

Fuiste electo, Ramiro, pero ya como último senador de la provincia.
Por eso sabías que la edad de la independencia
había concluido.

“Esto se ha acabado, Juan Pablo” –me dijiste-.
“Debo integrarme en un partido nacional de los que no hacen ni caso a nuestra tierra,
pero crepitan en dinero oscuro
y en recursos que dan contantes y sonantes frutos, aunque sean podridos”

No importaba en qué partido, tú aportabas trabajo y votos propios…
Por lo que te aceptarían en cualquiera
y allí resplandecerías más que el resto
y volverías a ser el candidato destacado en los siguientes comicios,
con menos trabajo
y, eso sí, ya sin ninguna libertad para hablar de tu Soria y nuestra Castilla.

Ese era el coste.

¡La disciplina de partido imponía ocultar, omitir, amordazar a Castilla!

Es la orden, el precepto, la ordenanza y el mandamiento interno de nuestro desdichado y muy poco libre tiempo.

Así lo hiciste, Ramiro, elegiste
el partido contrario a Eulate,
y volviste a fulgir en primer término, pero ahora como peón
de los amos coloniales de Castilla, y sus larguísimos tentáculos.

¿Y tú, Octavio Uña, claro timbre de voz, declamación cuajada
de tonos y de gestos en la mano de un poeta y rapsoda zamorano,
adentrado en las cumbres y nieves de El Escorial y luego en la urbe madrileña,
aún te acuerdas, Octavio, de la magistral
rapsodia de poemas que pronunciaste en la Cámara de Comercio de Madrid,
la de la plaza de la Independencia, aquel día en que nos congregamos para hablar de Castilla y su cultura, que a todos nos impregnaba…?

Tu voz modulada, tus cejas enarcadas al compás de las sílabas.
Castilla resonando en los oídos,
en aquel salón de la Cámara de Comercio
donde varios de los demás también tomamos la palabra de esperanzas.

¿Recuerdas, Jesús Torbado, cuando estuvimos hablando de “El niño García Pérez Etcétera”, el asombroso artículo de prensa en que resumías las marginaciones e injusticias
que habían caído sobre Castilla, a través de las que sufría un mocoso pastorcillo
castellano, perdido entre los fríos del monte de su pueblo, olvidado por todos
sólo por tener ocho apellidos castellanos tan vulgares como los suyos?

Era pariente de los más preclaros navegantes y descubridores del orbe,
y de las más eximias figuras artísticas,
pero ahora llamarse como él no daba “derechos históricos” ni peculiaridades,
por lo que debía pudrirse entre sus carencias seculares.

Yo sí puedo confesarte
que mi novela “Llorar como un perro castellano”
es puro ensanchamiento de cauces de tu corto, pero insuperable artículo.
Desde tus breves folios de prensa
a los centenares de páginas de una narración
que quiere abarcar todo el trayecto de Castilla,
desde 1898 hasta el final del primer cuarto del siglo XXI,
pasando por tu pastorcillo castellano, desamparado, friolero y mocoso.

¿Recuerdas, Jesús, aquellos años en que todavía la Editorial Riodelaire parecía abrirse paso por Castilla?

Y lo hubiera logrado, de no ser porque los poderes taifales en que habían disgregrado a Castilla
comenzaron a regar abundantemente a sus editoriales y sus medios afines
con dineros y presupuestos inagotables, por oficiales y gubernativos –más que “públicos”, el “pueblo” casi nunca tiene nada, amigo mío-
para ahogar toda voz discordante que no participara en la “menteca(p)tación total
de Castilla y lo castellano-

Tú te habías atrevido a pronunciar “Una defensa de Castilla”, preciosista, rigurosa y exacta,
en el Ateneo de Barcelona,
a finales de los setenta,
ante las élites mimadas por la plutocracia condal y sus potentes medios, recursos y palancas,
capaces de triturar, moler y pulverizar a cualquier escritor o disidente que se les oponga.

Fuiste represaliado por ello… Y eso que decían que ya estábamos en democracia.

No. No les gustó escuchar su papel
activo, privilegiado y bien remunerado durante la dictadura de Franco,
y la mala función migratoria que le correspondió a Castilla durante aquellas décadas.

¡Tres millones de castellanos expulsados a la emigración
en las primeras décadas del siglo XX,
a Barcelona, a Bilbao, a Valencia, a Zaragoza, a Madrid…!

Sobre todo en los años centrales del siglo XX, durante el Régimen
de Franco que a ellos, los plutócratas de Barcelona,
les había hecho de oro.

Se vengaron de ti, Jesús. Lógicamente.
La ley del Talión funciona también en el ámbito de la cultura y de la expresión literaria.

Pérdida de colaboraciones en prensa,
retirada de apoyo de la editoriales barcelonesas…
lo cual lleva aparejado también ser defenestrado en las restantes de España.

Esas cosas de la verdad no pueden decirse en la cueva de Alí Babá, Jesús,
ni en la boca del lobo de la eterna plutocracia.

Me comentaste también el exceso de letras cursivas
con que te lo había publicado, en aquel breve folleto,
y era cierto, quise destacar muchas de tus ideas, y posiblemente
se me fue la mano y la admiración.

Caíste en desgracia, te apuntaron en las listas negras del ostracismo, y del exilio interior.

Y otro día te encontré en la Feria del Libro de Madrid
caminabas con ese pesar de haber padecido por Castilla,
y haber perdido en la batalla contra los gigantes que controlan desde las sombras este país…,
pero con la decencia y el decoro
de haber perdido bazas en tu carrera literaria, sí,
aunque podías mirar con ojos de honestidad y bonhomía a quien te interpelara…

Una víctima más caída por Castilla y la verdad… Esplendorosa de estilo, en tu caso.
Muy caída en el olvido en nuestros días, injustamente, Jesús.
Lo sabemos quienes te hemos leído y llevamos tu pulcritud de estilo castellano en la retina.

Y tú, Ramón Carnicer, el leonés de Villafranca del Bierzo, ¿te acuerdas del Paular madrileño, en el valle del Lozoya, que antes fue segoviano, aunque ya estarás junto a Gonzalo, allí, en el más allá, hablando de vuestras cosas de berciano y de burgalés vallisoletano?

¿Recuerdas, Miguel Delibes, aunque nunca participaste en persona, pero Gonzalo te mantenía al corriente de todo, porque querías saber, y tus telegramas se recibían como muestras de apoyo, ánimo y abrazo?

¿Recuerdas, Miguel, aunque ahora ya descansas en “tu ciudad”, Valladolid, para así pasar a la gloria definitiva del Parnaso castellano contemporáneo?

¿Recuerdas, el leonés berciano, Luis López Álvarez, educado luego en Valladolid, la emoción de todos en la Casa Provincial de León o en la Casa de Ávila, cuando nos reuníamos para ver cómo nuestra asociación iba creciendo y se nutría de nuevos miembros que aspiraban a colaborar por Castilla y su cultura?

Tú ya eras el autor del texto de “Los Comuneros”,
tan excelentemente musicalizado por aquellos muchachos segovianos,
y eso te conferían rango entre nosotros,
aunque habitualmente estuvieras en el extranjero de tus constantes viajes…

¿Recuerdas, el segoviano Ismael Peña, experto en el folklore, sabio en cantos y ritmos y coleccionista de la indumentaria del campo y el pastoreo castellano?

En el candelero de la primera línea del folklore desde comienzos de los años 70.

¿Incluso lo recuerdas, tú, José María Pérez, “Peridis”, el montañés-palentino,
aunque tampoco participabas,
pero enviaste algún dibujo agudísimo de los tuyos
y prometiste mencionar a Castilla, cuanto te permitieran tus empleadores,
que tampoco era mucho,
por aquello del silencio clandestino que se ha impuesto desde arriba sobre todo lo castellano?

También saltaron pequeños conatos de chispas,
estallando entre la luz de la cooperación amorosa,
como aquella ocasión en Valencia:
Veníamos del Ateneo Mercantil, en la plaza del Ayuntamiento de la ciudad levantina,
cuando un jesuita como tú, Gonzalo, y un anarquista como tú Andrés Sorel,
probasteis que en algunas cosas han de disentir, necesariamente.

¡Sí, en verdad es difícil precisar sobre qué hay que liberarse, exactamente!

Tú, Andrés, andabas metido en la edición española de la cabecera francesa “Liberación”.
Y tú, Gonzalo, pensabas que lo prioritario es liberarse del pecado y de la egolatría,
vanidad cultural de la que tú mismo no te habías liberado,
si vamos a ser sinceros del todo…

Uno era el huracán, el otro la alta torre y roca que desafía altiva su poder…
Era preciso que el uno abatiera o se estrellara contra el otro.

Pero había el interés mayor de Castilla, y los ánimos se atemperaron,
sobre todo los tuyos, Gonzalo, que eras más propenso a exaltarte,
frente al golpeo insistente, pero más pausado de Andrés.

Había que evitar la agonía de Castilla, y eso nos animaba a todos.

Yo sí recuerdo, Ramón Carnicer, nuestras conversaciones,
“Gracia y desgracias de Castilla la Vieja” -me dijiste-
“viene del título casi homónimo de Quevedo”, que ahora no mencionaremos.

No, no exploremos el origen del título de tu libro de viajes castellano,
pero sí que la Castilla Vieja por la que transitas empieza por tierras de Guadalajara, por Sigüenza,
para que se note la ficción imposible que supone trazar fronteras entre las Castillas
conjuntas, compactas y consuetudinarias.

¿Sabes, Ramón…? El tuyo sí es un libro de viajes emotivo, vibrante, enternecedor y patético,
que intenta indagar las causas del atraso que ha sobrevenido contra Castilla desde los poderes centrales, plutocráticos y anticastellanos,
y condolerse con nuestros paisanos,
porque tú derramas amor por las gentes y los campos y ciudades de nuestra Castilla.

¡Los del 98 no sentían eso por Castilla, no indagan causas ni soluciones! ¡Ninguno de ellos fue siquiera castellano!

Ese mismo apego tierno y turbador consiguió después Jesús Torbado con su «Tierra mal bautizada»,
su propio viaje amor por las cuatro provincias de la Tierra de Campos,
partiendo desde su tierra terracampina leonesa..

Incluso años más tarde lo intenté yo, con mis dos «Viajes a la Alcarria, versión siglo XXI»,
andar y ver y después de analizarlo y amarlo,
parar para contarlo,
desde el cariño cordial y cálido que se siente por lo propio,

No como otros que viajaban, pero sin amor, ridiculizando y sintiéndose superiores a los lugareños desarrapados.

No. Nosotros no viajábamos así. Nosotros amábamos…

Coincidimos pronto, Ramón, alguien muy mayor, alguien muy joven, con el mismo criterio:
el 98 había sido desastroso para Castilla,
ajenos foráneos hablando de llanura seca y dominante, siendo así -de acuerdo en esto- que Castilla la Vieja
precisamente era la región más montañosa de España
y la más dominada desde los Austrias.

Y Ortega también “no lo olvides, Mañueco, también se equivocó
con nosotros”, me advertiste con tu acento castellano,
pero trufado del Bierzo, Ramón, que lo tenías.

Lamentables Austrias que se lo habían llevado crudo, para darlo
a genoveses y a prestamistas. ¡Triste, triste Castilla, maltratada!

Nos separaban tantos años, amigos,
pero coincidíamos en amar a la tierra que tenía la mayor densidad de arte y arquitectura de España,
expresiva de que no siempre había sido la devastación en que los siglos recientes la habían derribado.

++*

¿Recordáis cuando en el 83 publicamos “Castilla, manifiesto para su supervivencia” y tú Gonzalo, dijiste, que era el “Manifiesto generacional” que sin darnos cuenta habíamos pergeñado?

“¿Y quién es el “guía”, Gonzalo, eres tú?”, te pregunté.

Y tú dijiste: “El guía es don Claudio“.

Sánchez-Albornoz, por descontado.

Lo dijiste con la voz seca y cortante que a veces se te ponía, Gonzalo,

propia de tu aire docto e ilustrado,

como de sabio erudito, rezongón, altanero e inmodesto, poco caritativo, quizá, y algo malhumorado…

Por entonces, nos encargamos de una semana cultural en el Centro Castellano-Leonés

de Tarragona, donde la estrella fuiste tú, Gonzalo,

con tu conferencia sobre “El Cid histórico” que luego me dejaste publicar

en Riodelaire, y más tarde se haría éxito nacional con el Grupo Planeta.

“De los sos ojos tan fuertemientre llorando,

tornava la cabeça e estávalos catando”,

al destierro habían partido tantos castellanos

como ahora nosotros les estábamos buscando

para llevarles el alimento de su lengua y su cultura

al exilio interior donde habían sido abandonados

por todos los gobiernos del siglo y de siglos anteriores

que habían decretado unas políticas que a nuestras vaciadas tierras habían despoblado.

Pero en Tarragona, sobre todo, nos protegimos como en catacumbas…

Los grandes arcos del salón semisubterráneo lo semejaban

y la persecución genocida de la cultura castellana de la inmigración castellanoparlante

ya se había desatado, con el estímulo de las autoridades locales

y la inhibición cómplice de las estatales,

de cualquiera de los partidos que, en todo caso, necesitaban de los votos

de los partidos nacionalistas para formar sus mayorías de gobierno…

¡Así lo había establecido inexorablemente

la Ley Electoral salida de los cuévanos secretos de las negociaciones minoritarias

en las que el pueblo nunca participa!

En Tarragona nos dijeron que los nombres de los intervinientes

serían apuntados y pronto llegarían a los oídos oficiales,

incluso se temían ataques de los incontrolados descerebrados,

que todos sabían quienes controlaban y financiaban

para que sembrasen el terror entre quienes querían seguir siendo fieles

a su lengua y cultura.

La defección de los Gobiernos de España era ya notoria

y el problema era más bien para quienes vivían allí

no para quienes llegábamos, hablábamos y volvíamos a tierra marginada

pero segura para nosotros.

*+*+*

Ahora las fechas se fatigan en el calendario de todos los que todavía contamos los años; pero entonces no; éramos jóvenes y éramos tanto.

El pan en los manteles del Monasterio del Paular y alguien que dijo: ¿Sabéis que somos la “Generación castellana de los 80”, la “Generación castellana de la democracia”, los más mayores y hasta este Juan Pablo que nos va a citar algún día, estoy seguro, en algo?

¿Fuiste tú Ramón? ¿Fuiste tú, José María? ¿Tú, Gonzalo?

Hoy quiero recordaros entre aquella lluvia gótica de armoniosos arcos, y lo voy a hacer, entre siglos, entre eras, épocas, lapsos.

Lo voy a hacer con este soneto que ahora me complazco en dedicaros:

(…)

Sí, lo sé,

no es gran cosa, pero habla de nosotros,

de nosotros los castellanos, que para historia, personalidad histórica, derechos históricos teníamos tantos como no queríamos que al final nos fueran violados.

Pero lo hicieron.

Estaba mandado.

Alguien, desde el poder o desde detrás y encima del poder, quién sabe quiénes, quién sabe por qué, quién sabe por cuánto

lo había mandado.

Castilla sería esparcida al viento, y hasta su alma y su cuerpo serían aventados.

Y lo fuimos comprendiendo, poco a poco. No había nada que hacer porque así había sido mandado,

mandado por el “Ello”, el «Suprapoder» que lo controla todo, que sobre todo manda,

verticalmente, desde el vértice de la pirámide del mando.

Dos o tres años después, a fines del ochenta y cuatro, amigos míos de entonces, de aquel tiempo que ya parece y es, tan lejano, me mandasteis que comunicara

-por escrito, a los periódicos- y así lo hice,

recuerdo que redacté el amplio comunicado,

que nuestra asociación

“Amigos de las Castillas y León”: -el nombre lo propuso uno de aquellos días del Paular el dibujante “Máximo Sanjuán” y fue aceptado, aunque sin unánime entusiasmo, pero al menos expresaba bien la dualidad plural castellana-

se disolvía,

que dábamos nuestras reuniones periódicas como asunto acabado.

Ya se estaban formando y consolidando los Gobiernos de Taifas sobre el territorio castellano –sólo las autonomías castellanas son taifas, esto es, descomposiciones

de unidades anteriores, las otras regiones españolas sí fueron respetadas en su extensión-

y además el Suprapoder quería que las Castillas estuvieran de espaldas la una de la otra.

E inconexas entre sí las partes de Castilla en que de decidiera desde arriba trizar y hacer añicos a la milenaria Castilla.

Castilla unida o colaborativa era una potencia en España de tal magnitud

que los poderosos plutócratas y sus partidos no podían consentirla,

sino que deseaban demolerla,

derribarla.

El poder iba a crear otras asociaciones culturales  oficialistas afines

a esa dispersión y diáspora castellana que se pretendía.

La nuestra no interesaba.

Incluso se consideraría adversaria, oponentes a la verdad recientemente inventada.

Deberían cerrarse las puertas a toda iniciativa

de unidad cultural castellana. Y quienes se reunían bajo nuestros ideales

deberían perder toda esperanza de lograr carrera política o cultural.

Castilla iba a seguir proscrita, desterrada, expatriada.

Y con ella todos los intelectuales que se manifestaran por ella y su unidad,

quedarían también vetados, prohibidos, suprimidos…

Así pues,

no habría más conferencias, ni viajes,

ni intentos, ni ciclos de ilusiones,

en Madrid, en Valencia, en Soria, en Tarragona, en Toledo…

ni libros entre todos publicados.

Sólo nos quedaba aferrarnos a Castilla en su Cultura,

porque no otra cosa de ella nos habían dejado.

Los políticos profesionales habían

todos los restantes caminos cerrado.

Y cada uno debía salir a seguir sintiendo la Castilla cultural en su propio ámbito, en su propio campo.

Sólo eso no podían prohibir, y sólo eso no iba a ser prohibido para Castilla,

en la época en que, presuntamente, ya nada se prohibía,

después de que, durante la Dictadura, Castilla hubiese estado exprimida

en lo económico y en lo demográfico,

además de haber estado oprimida

como cualquier otro lugar de España,

incluso aquellos sitios que más bien habían sido exprimidores del jugo castellano

pero que ahora se revestían de víctimas

cuando eran los victimarios:

Sí eran quienes habían encendido el fuego del franquismo,

y estaban encendiendo ahora las brasas de las pira donde iban a ser cremados

los restos de Castilla

Ataron y estaban atando ahora igual  a las víctimas castellanas que iban a ser inmoladas

y las sujetaban en el acto del sacrificio

elevando la potencia de sus medios de propaganda para que no se oyeran los gritos de los castellanos sacrificados.

Primero en su tierra, de la que fueron obligados a salir,

y después en su lengua y cultura, que iba a ser arrasada por las oligarquías plutocráticas de las zonas a las que habían sido forzados a acudir.

Allí, en nuestras salidas a la periferia mimada y favorecida por la Dictadura,

comprendimos

que la plutocracia periférica iba a recibir el mando sobre la lengua única impuesta desde arriba a la plural población sobre la que imperaba.

Sería un sectarismo de los vencedores eternos contra el sector de los siempre derrotados bajo todo Régimen.

La cultura de un sector sería regada con amplísimas subvenciones por la plutocracia del poder para que sólo prevaleciera una de las visiones culturales de la plural población acallada.

Y la plutocracia recibiría también el poder de hacer la Historia a su capricho y conveniencia

e imponerla así desde la escuela a las nuevas generaciones de educandos en los dictados del nuevo Régimen,

que construiría a su gusto su relato, y que se ocultaría los padecimientos de la inmigración.

Con el control de la escuela y los medios de comunicación

esparciendo ambas menteca(p)taciones la Histeria inventada a gusto de los plutócratas

y el odio a España y la negación sistemática de toda pluralidad cultural interna

-eso que hasta hacia poco se llamaba pluralidad enriquecedora,

pero si suponía dejar espacio autóctono a la cultura de los “charnegos”, de los “maketos”

de los “koreanos”, de los “chakurras”, de los “españoles”…

entonces era negada, perseguida y arrancada como mala hierba de sus masías y caseríos aldeanos-,

era evidente que el conflicto cultural iba a seguir acrecentándose,

hasta que estallara más violentamente aún,

entre dos comunidades, pero una de ella –la desterrada durante las dictaduras del XX-

negada y represaliada en sus derechos, y la otra crecida en autoestimas fantasiosas y soberbias arrogantes,

gentes ufanas y supremacistas que se iban a encargar de perpetuar la represión

contra los mismos desfavorecidos de todos los Regímenes del XX.

Era un “conflicto” que se pretería en el tiempo, pero en el que sólo una parte

tenía en su poder el armamento, el dinero, el poder, y las ganas de usarlo contra la parte desarmada.

La siembra del odio había sido conferida a los odiadores.

Nosotros éramos quienes luchábamos por la igualdad

de todas las comunidades de España

y por la igualdad interna de las comunidades claras que presentan dentro de sí

las tierras superpobladas, más allá del vaciamiento al que han condenado al resto

del desdichado Estado sobre España y la Castilla bajo el Estado español.

¿Nacionalidad y regiones? ¿Siendo vosotras las nacionalidades, que no tenéis

ni un minuto de Historia independiente propia?

En España, si acaso, hay Estados históricos independientes,

que son los que figuran en el escudo nacional,

y tierras que jamás lo fueron, que son todas las restantes.

Pero la Transición quería desfilar por las vías de la patraña

hasta llegar a la meta de los privilegios y las desigualdades,

como en todos los Regímenes anteriores

desde hace trescientos años, al menos.

Nosotros nos aferraríamos a Cervantes, que siempre supo que su lengua se llamaba “castellana”,

y que siempre supo que su patria chica era Castilla,

desde Santander hasta Sierra Morena,

luego ya empezaba la Corona de Castilla y los virreinatos castellanos de Ultramar

pero como otro concepto distinto a la mejor tierra de España, su Castilla.

Y tendríamos presente siempre que el caballero andante cervantino

era un caballero andante castellano, enmarcado en la tradición caballeresca

de Castilla, desde el siglo XIV, desde Amadís de Gaula.

No aceptaríamos el engaño de preferir la criatura burlada, el pobre Quijote caricaturizado,

del genial creador castellano que se burlaba de él y de su comarca castellana

la cual, siendo parte del todo de Castilla, querían ahora

hacerla todo por sí misma –sueño absurdo e imposible-

desligándola de Cervantes, el castellano de Alcalá, y de Castilla misma.

No. Una bacía de barbero robada en mala lid por un fantoche

y puesta sobre su cabeza para probar que era un fantasmón monigote del ridículo

-Don Monigote de una comarca de Castilla que más bien movía a risa,

ese fue el objetivo de su creador-

jamás sería el logotipo y símbolo de nuestra tierra cultural,

tan llena y rebosante de símbolos dignos a los que poder acogerse.

El bochorno y el decoro por la dignidad de la cultura castellana nos lo impedía.

Esa mofa y esa befa pública se lo dejábamos para los políticos felones

y que no habían comprendido la obra de Cervantes

pero nosotros no renegaríamos de nuestros valores castellanos, aceptando esa burla

y ese escarnio como símbolo de nuestra tierra.

Nosotros, al transitar entre Alcalá de Henares y Guadalajara

dentro de la misma comarca biprovincial: la Campiña del Henares, por el valle,

e incluso la misma comarca triprovincial por los montes: la Alcarria,

nunca pondríamos separaciones políticas inexistentes.

Jamás ordenaríamos desorientar a los castellanos

colocando una señal desinformativa –elevada al cubo, al cuádruplo…-

que indicase “Entra usted en la tierra de Don Quijote”.

¡La tierra de Don Quijote es ninguna, nada entre ficciones,

salvo las circunvoluciones cerebrales de Miguel de Cervantes,

el alcalaíno campiñés o alcarreño, según quiera contabilizarse!

En todo caso, habría que poner:

“Sale usted de la ciudad natal de Cervantes”

o bien “continúa usted en la comarca de la Campiña del Henares”,

la primera que vio el genio universal del idioma castellano.

Pero los políticos felones

sí mentirán y defraudarán a Castilla, con los propios dineros públicos de los castellanos,

para que comulguen con ruedas de molino contracastellanas.

Esa es otra diferencia entre “nuestros” representantes políticos

y los de otras regiones.

Todos estos mienten a sus habitantes

para aparentar grandezas, singularidades, propiedades e historias

que no tienen.

En cambio, los políticos castellanos nos mienten constantemente

para menoscabarnos, para humillarnos, para desacreditarnos,

para negar la personalidad y la historia única en el mundo

que nosotros sí tenemos a raudales.

Y también, para que los castellanos no nos veamos en nuestra mismidad dual:

Sin una de las dos Castillas, no hay Castilla cultural.

¡Cómo para cualquiera que sepa lo que dice resulta evidente!

No, en ninguna otra parte de España se concebiría una Fiesta Regional

como Villalar de los Comuneros,

donde se memora la muerte de un toledano –Juan de Padilla-

y de un guadalajareño-atencino –Juan Bravo-,

pero sin contar con Toledo ni con Guadalajara.

“De Castilla entera se siente comunera” las autoridades anticastellanas

han hecho la apocada y menoscabada Fiesta de la Cuenca del Duero,

y los responsables de Castilla la Nueva tampoco dejan oír su voz

ante este nuevo desmán perpetrado contra las Comunidades cada año.

¡Si entrara en funcionamiento eficiente, el “Consejo de las Comunidades Castellanas” no podría cometerse ese atentado contra la cordura y contra Castilla integral

que supone la fiesta regional de la taifilla –descompuesta de Castilla-

de la Cuenca del Duero!

Sin una de las dos Castillas, no hay Castilla histórica tampoco.

Cuando cambian los Regímenes –dictaduras, supuestas democracias,

preocupadas incluso falsamente por la memoria histórica veraz-

los pueblos sojuzgados hasta la consideración real de colonias internas

sólo cambian el nombre del amo de sus gobiernos, al servicio de las plutocracias de las metrópolis verdaderamente imperantes

*+*+*

Asimismo, supimos entonces que Castilla, ya vaciada de gente

y despojada de todo lo suyo propio para aplicárselo a España

y de sus cualidades peculiares propias para entregárselas sin raíz a España,

como si le llegasen a ésta desde el cielo, y no desde la tierra castellana,

seguiría siendo silenciada

en la nueva etapa que se estaba iniciando.

Omisión y ocultación

sobre Castilla en la Dictadura

que iba a ser sustituidas por la ocultación y la omisión

sobre Castilla

en la naciente Democracia

o lo que fuese aquel sistema verticalista de dictaduras de partidos o partitocracia

que se estaba gestando.

Es más, Castilla sería educada desde la escuela

en la Leyenda Negra anticastellana, distinta y diferente de la española,

creada la de Castilla a mediados del siglo XIX,

por los románticos periféricos a sueldo de los plutócratas de sus regiones

y luego aceptada y puesta en buena literatura

por los miembros de la Generación del 98,

ninguno de ellos castellano,

pero todos ellos angustiados por el desastre de Ultramar.

Todos ellos imbuidos por los tópicos, embustes y engaños

de la Leyenda Negra anticastellana periférica:

ya sabéis todo eso de que Castilla sólo es llana y parda,

y que nunca ha visto el mar, cuando sus naves

descubrieron tres de los seis continentes y océanos del mundo,

tremolando su bandera cuartelado de castillos y leones.

Sí, Castilla sería educada desde su más tierna infancia

en las falacias y falsificaciones de su Leyenda anticastellana,

hasta que sus propios habitantes tuvieran rechazo de serlo,

como ocurre tantas veces, en quienes no se han informado y reformado y reeducado por su cuenta.

Y desde luego, ningún poder real dispondría Castilla,

ni legislativo, ni ejecutivo ni judicial,

sino meras sucursales seguidistas y obedientes de los dictados estatales,

y simples derechos pasivos o dirigidos

-si queremos conjugar regularmente el participio pasivo del verbo “dirigir”,

que en su forma irregular produce la voz “derecho”-,

derechos dirigidos por los directores

que se reservaban la voz activa enteramente para las élites corruptas y entregaban a los súbditos la “pasividad”.

Triste y marginada Castilla, cuando ella había reclamado la voz activa

para la gente, en la jornada de las Comunidades

y de la Ley Perpetua de Ávila,

allá al comienzo de la Edad Moderna

que Castilla había aspirado a que se transformase más bien en la Edad Contemporánea

con la Revolución castellana de las Comunidades.

¡La voz activa para la sociedad! Sí ese era el mensaje castellano

que llegaba desde el fondo de los siglos.

Pero recibiría sólo el enmudecimiento, el aventamiento, el troceamiento

y la mudez sigilosa de lo que había sido lo más glorioso del mundo

y lo habían derribado hasta ser lo último de España

y el furgón de cola de la Europa poblada

a la que ella, Castilla, ya no pertenecía.

Castilla, fugitivo humo al que habían hecho arder durante tantos regímenes y siglos…

*+*+*

Una cosa sí hicimos bien. Una hoja al menos entre la primavera germinal de aquellos tiempos fue semilla que ha granado en espiga y en fruto que puede celebrarse…

De aquellos días de fulgor y entusiasmo a la intemperie

esta definición de Castilla, la mejor que conozco, ha quedado:

“Allí donde se hable castellano, hay castellanidad.

Lengua castellana más acento castellano, eso es Castilla cultural,

a esa tierra se dirige nuestro ámbito emotivo y sentimental.

Ésa es nuestra Castilla”

Así dijimos a los estambres de las flores nupciales que estaban germinando

en aquella primavera castellana,

y yo ahora os lo he expresado en este soneto siguiente,

que después de tanto, os dedico asimismo,

como una especie de “Adiós muchachos, compañeros de mi vida” del tango de Gardel  y de los versos de Cernuda que llega para despedirnos entonces.

“Adiós muchachos, compañeros de Castilla,

gente querida de aquellos tiempos,

nos ha tocado ya emprender la retirada

debemos apartarnos de aquellos gratos sueños”.

El tiempo de una vida nos separa…

¡Adiós, para siempre, adiós!

Pero no del todo, porque, en espíritu, es algo que nos une con quienes, antes y después de nosotros,

pensaremos siempre lo mismo:

Castilla merece otro destino;

eso lo expresaba ya exactamente igual lo Quevedo del siglo XVII.

Dejadme por tanto que yo ahora en este siglo XXI lo poete

y señale que es el nuestro un transitado camino,

hacia el que el cultural futuro de Castilla será jinete

en cuanto los poderes opresores contra Castilla no la sujeten.

Y además os digo, compañeros de Castilla,

que, contrariamente a lo que se difunde y supone,

somos los castellanos quienes mejor podemos definirnos en España, el problema

lo tienen los demás o muchos de los demás para saber quiénes son.

Nosotros no… Nosotros lo sabemos y podemos saberlo si reparamos en ello.

Perfectamente:

CASTELLANA DEL ACENTO CASTELLANO, que dicen que es la ausencia de acento quienes no saben escucharlo

(La mejor definición de Castilla que conozco: Castilla es lengua más acento castellano; lengua castellana sin acento castellano no es Castilla, sino Castellanidad)

Alguien me preguntó, entre rabeles castellanos,

Lo que era Castilla, yo sólo le dije: “Escucha.

Gime esa pregunta en todo territorio, en lucha:

Umbral vago en Francia o Italia o Flandes, los romanos…”

Inseguro es todo límite… Frontera -en mucha

Era- es tierra ambigua… Ocurre a todos los humanos.

No te diré, pues, sino una luz de luna: granos,

Muestras de verdad… que  guardarlas puedes en tu hucha”:

En donde se hable lengua de Castilla, hay Castilla.

PREGUNTÓ alguien, aunque no sea allí Castilla.

QUÉ ES CASTILA… Es la tierra de acento  castellano,

ATENCIÓN presta al acento nótalo en tal plano.

¡QUÉ ES eso que se llama acento no haber ninguno

CASTILLA con seguridad está ya, aquí, en uno!

Estribillo esclarecedor de lo castellano propio:

El rabel del acento sobre el idioma castellano

es el timbre del alma que te indica: ya eres paisano.

Sólo son claras las fronteras políticas;

todas las culturales, admiten críticas.

La incógnita de definirse la tienen los otros;

aquí ya hemos rimado quiénes, qué somos nosotros.

Eso somos y seguiremos siendo eternamente, los castellanos.

Nuestra cultura es inmortal y nosotros con ella.

Y es también nuestra garantía de futuro, nuestra potencia mayor, si sabemos ver

que 700 kilómetros, desde Santander a Sierra Morena,

con la misma lengua y acento es una excepción en la Europa subdividida en idiomas, dialectos y hablas cada pocos kilómetros.

Pero…

Emulación de ayer son estos versos, que si ya cenizas son del recuerdo, aquellas vastas compañías algo al menos -como esta memoria- aún nos han dejado.

Quedó y queda de Castilla el propio Monasterio del Paular,

en la vertiente madrileña de la Sierra de Guadarrama,

en el valle del río Lozoya,

construido en Castilla por Enrique II de Castilla –eso no podrán modificarlo-,

y al fondo las cumbres encaperuzadas por la

nieve restante del invierno castellano.

No, esto no podrán cambiarlo, todavía está aquí, a la vista de todos, Castilla.

Y además quedaron de entonces y quedan ahora otras múltiples certezas…

Más allá del humo,

Más allá de las vestiduras rasgadas de los almanaques viejos.

Más allá de las horas agonizadas.

Más allá de los crepúsculos,

viniendo aún como un relámpago.

Más allá de los otoños caídos desde el árbol del pasado.

Más allá de las noches que no han amanecido.

Más allá del quebranto aciago que sufrió nuestra tierra,

llega este galope,

llega este galope de sílabas,

llega este galope de sílabas que ahora mismo ha hablado…

A todos quiero deciros, amigos -desde aquí-, que fueron unos bellos años…

Y que volverán otros años y siglos esplendentes para los tiempos castellanos.

Juan Pablo Mañueco

Premio CERVANTES-CELA-BUERO VALLEJO, 2016,

Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha

Corrompen hasta el protocolo de banderas regionales

LA CORRUPCIÓN, EL UNTE O UNTO, el soborno, las comisiones desmesuradas, la traición a los principios… no es cosa de estos tiempos de mascarillas, sino que ya podríamos rastrearlas en los tiempos de Viriato, siglo II a.d.C., cuando el pastor-guerrero del oeste peninsular plantó batalla a Roma, hasta que ésta corrompió a unos cuantos cabecillas indígenas hispanos que lo acuchillaron de noche, recibiendo como pago aquella frase lapidaria de “Roma no paga a los traidores”.

Pues… ¡bien por la República Romana, si es que la frase es cierta, y no una invención de los propagandistas romanos, para evitar que su República quedara envuelta en un asunto tan execrable! Yo más bien creo que los asesinos nocturnos seguirían prestando sus servicios al poder…

Y por eso se sigue perpetrando el crimen político con tanta frecuencia en la vida pública de todo país y toda época, entendiendo crimen más o menos metafóricamente, que hay Gobiernos tan sucios que se inventan bombas-lapas contra su Presidente, aunque esto es tan sórdido que no creo se le ocurra nunca a Sánchez, el que tiene arrendado el palacio de la Moncloa a los separatistas, a precio de privilegios incontables.

Pero dejemos a Viriato en sus Zamoras, o en sus oestes hispánicos, porque hablar de la corrupción de ideales desde entonces para acá nos llevaría un rato largo.

Una corrupción presente, vigente, evidente y engañadora ante los ojos de todos.

VEAN, POR FAVOR, ESTA imagen que les presento:

  Logotipo de la Conferencia de Presidentes, recientemente celebrada

¿Han detectado ya las perversiones que aparecen en el logotipo oficial de la Conferencia de Presidentes celebrada este mes en Barcelona?

Son también tantos que necesitaríamos un conjunto variado de artículos para señalarlos.

Indicaremos sólo algunos, pero advirtiéndole que si todavía no ha encontrado uno siquiera en el corrupto y corrumpente logotipo… es que es usted más bueno que el pan o que esta menteca(p)tado a conciencia por la propaganda política vigente.

Iniciemos la serie:

  1. Vean ustedes el tamaño de la bandera de España, tan reducido como el de los otros casi veinte estandartes regionales. ¿Es esto lo que nos espera? ¿La reducción de España al mismo valor que cada una de sus partes? Pues está conseguido… Ya nos vamos acostumbrando al plurinacionalismo disolvente.
  2. Observen qué banderas flanquean a la de España a su derecha e izquierda. La bandera de la Corona de Aragón (aunque ahora nos la cuelan como si fuera la de Cataluña) y la bandera de las Vascongadas (un invento reciente de un racista y prohitleriano partido político, aunque también la han blanqueado para presentarlos, a la bandera y al partido, de otro modo.
  3. Vean ahora qué bandera regional aparece en último lugar por la izquierda: la de Castilla y León, no se puede caer más bajo… Aunque en realidad es la bandera de la histórica Corona de Castilla, la que descubrió América y dio la primera Vuelta al mundo, ondeando sobre barcos castellanos… Pero ni la verdad ni la Historia les ha importado nunca a “nuestros” políticos.
  4. ¿Qué bandera cierra la fila de autonomías torpes por la derecha…? La de Madrid, que efectivamente es una autonomía sin historia independiente propia (claro que esto también le pasa a Cataluña y Vascongadas), pero sí es la Provincia o Comunidad con mayor PIB de todas, y la más solidaria a la hora de repartir su renta con los restantes españoles…

Pero qué más da… este enredo visual se hizo como trampa gráfica a la mayor gloria de las fuerzas políticas separatistas, que es de lo que se trata en la política de los últimos tres siglos, si es que tampoco de esto se habían dado ustedes cuenta.

  1. ¿Donde están las banderas falsas e inventadas en oscuros despachos, a la sombra de la población, de los restantes cachitos de Castilla, a los que no se le dio ni se le da el “derecho a decidir” si quieren permanecer juntos como estaban o separados como les han dividido… Ni piensan dárselo, por lo que se ve: Castilla está para pagar los beneficios de todos. Pues por ahí están, en ese destrozo de colorines inventados.

Podríamos seguir indefinidamente… Porque ese logotipo oficial es un dechado de incongruencias, que anuncian el futuro disuelto que los eternos ganadores de todos los comicios, por mor de la mala ley electoral (los partidos separatistas/soberanistas) ya disfrutan y además nos tienen preparado para más adelante.

La polémica del pinganillo y las lenguas cooficiales, que no oficiales en toda España.

MIENTRAS POR LOS OJOS nos meten una desigualdad artificiosa y falsaria entre las regiones de España, lo único que se está comentando es el gesto de Isabel Pérez Ayuso de no prestarse a la comedia de poderse hablar todos los presidentes y presidentas en castellano o español en los pasillos, pero fingir que no se puede hacer en el salón de plenos cómicos autonómicos, traducidos al esperpento e incluso al adefesio.

Hombre, yo siempre he defendido que las lenguas propias de los vascos y de los catalanes SON DOS… aunque sólo una se lleve las subvenciones, injusta y arbitrariamente.

Y la polémica del pinganillo también me parece corrupta y distractora: en realidad la conferencia de presidentes debería unificar esfuerzos para que el castellano o español fuera la tercera lengua de trabajo de la Unión Europea, que es el lugar que le corresponde.

Esa sí que sería una cuestión de Estado coherente, en la que todas las partes de España saldrían beneficiadas. Pero esta asamblea corrompida ni lo ha incluido en el orden del día. Y los presidentes de las autonomías castellanas, a por uvas, como siempre… Menos Emiliano García-Page, que tiene síntomas de rebelarse, pero no atina a hacerlo posibilista y acertadamente.

Castilla-La eMe y la bandera histórica de Castilla en Toledo

LLAMAR A LA HISTÓRICA Castilla la Nueva, Castilla-la eMe no es una ofensa para la eMe, sino para Castilla, por juntarla con guion con una de sus 25 comarcas (si nos referimos a la Castilla Sur) o de sus 60 comarcas (refiriéndonos a ambas dos Castillas), todas ellas dignas del mayor respeto comarcal, sin que ninguna deba prevalecer sobre las otras ni tampoco intentar igualarse con un Estado histórico independiente, como es el castellano.

Y si alguien se siente agraviado, ultrajado o denigrado por llamar “la eMe” a la eMe, pues que sepa que así es como nos sentimos los habitantes de Castilla-La Alcarria cuando nos llaman con el gentilicio de eMe-anchegos a los habitantes de Guadalajara.

Cuestión bastante frecuente en los ignaros medios de comunicación nacionales, que perpetran este atentado, sin que el Gobierno regional haya realizado una declaración oficial o emitido una comunicación de protesta, para que se respete el nombre oficial de la región, en su bimembrismo, sino que impunemente a menudo se reduce a la eMe, cada día más grande.

Castilla la Vieja y Castilla la Nueva son dos realidades necesarias de la región cultural única castellana, que siempre ha sido doble (El Cid y Cervantes) como figuras esenciales, e incluso con mayor protagonismo de Castilla la Nueva que de la Vieja, al menos desde el toledano Alfonso X el Sabio y desde luego desde que, por el XVI, Madrid pasó a ser la capital permanente de Castilla, y le empezaron a nacer genios a Madrid, principiando por el alcalaíno y paisano nuestro de comarca campiñesa del Henares e incluso alcarreña, Miguel de Cervantes.

Pero esto, que es obvio, no es el objeto de este artículo, sino cuál es la bandera histórica de Castilla entera, asunto también evidente, para el que basta con darse una vuelta por la catedral de Toledo.

Esto de pasear por la catedral de Toledo deberían hacerlo este 31 de mayo o en fechas aledañas todos los parlamentarios regionales en las Cortes de la histórica Castilla la Nueva, y abrir los ojos un poco a la realidad histórica de su tierra.

Las capillas de los Reyes Viejos y Nuevos de la catedral de Toledo.

EN LA CAPILLA DE los Reyes Viejos podrán ver los sepulcros de Sancho III, rey de Castilla nacido en Toledo, a Sancho IV, y a Alfonso VII.

Pero si se acercan a la capilla de los Reyes Nuevos podrán contemplar las tumbas de Enrique II, Juan I y Enrique III… Ninguno de estos seis reyes castellanos creían estarse enterrando en el extranjero al erigir sus tumbas en Toledo, sino en la propia y su propia Castilla.

Símbolos de la Corona de Castilla hallarán “nuestros” políticos por doquier, en las capillas reales y por todo el resto de la catedral toledana.

Pero bastará con que eleven la mirada a la entrada de la Capilla de los Reyes Nuevos, para que sepan cuáles son los símbolos de Castilla, los portan los dos grandes maceros de piedra que guardan la entrada de la Capilla.

Si después quieren seguir engañando a los toledanos y a todos los castellanos con eso de que “nosotros no tenemos historia, no somos nadie”, como se pasó repitiendo el expresidente José Bono durante varias décadas, ya será problema de apego a la mentira por parte de “nuestros” parlamentarios y diputados regionales.

CATEDRAL DE TOLEDO. DÉCIMAS A LAS CAPILLAS REALES VIEJA Y NUEVA DE LA CATEDRAL DE TOLEDO

“Dives Toletana” gótica
que a los reyes de Castilla
su Vieja y Nueva capilla
prestas cual cripta patriótica.
Tu belleza es tan hipnótica
que en tu interior se arrodilla
la complacencia del gozo,
el sabor del alborozo
y de asombro tal gavilla
que todo halago… fuera esbozo.

¿Se puede ser, toledana
catedral de San Fernando,
más castellana que tú,
si la vista va volando
de divisa castellana
hasta otra divisa hermana…?
Suavidad de canesú
catedral de las capillas
de reyes de dos Castillas
que en verso estoy visitando.

A Castilla contemplando
en ábsides y cruceros,
vidrieras, puertas, guerreros,
en arcos que van formando
bóvedas de crucería
y columnas de armonía.
¡Toledo, la de los reyes
en sus capillas durmientes
sobre sepulcros yacentes
que a la eternidad son muelles!

Toledo, que Sancho el Bravo
hizo capilla real,
tu cuartelada señal
no conoce menoscabo.
Por ti muestran tus capillas
las armas de las Castillas.
Podrá partir la política
una tierra en las que quiera
que rompe toda frontera
pétrea Historia granítica.

Junto a ¡Dios, Dios de los cielos!
exclaman naves y emblemas.
otras verdades supremas,
bóvedas, paredes, suelos…
y hasta del coro sus sillas,
y órganos que en sones suenan
con certezas que nos llenan:
¡que son dos las dos Castillas,
y que en Toledo resuenan
sus cuarteles por capillas!

Si los reyes de Castilla
te eligieron por descanso,
y por su final remanso
en una doble capilla,
a decirte bien procedo,
noble ciudad de Toledo,
que eres corte de Castilla
y curia que más le brilla
a Castilla castellana.
¡Lo Transparente así mana!

Oda a España y a Castilla en aflicción

porque las regiones enriquecidas cada vez tienen más cupos, conciertos y prebendas parlamentarias y las empobrecidas nada de ello

España es un país tan desequilibrado, tan desigual y tan injustamente tratado en unas de sus partes con respecto a las otras que asusta… Esta es la palabra. Produce pavor contemplar el abandono y la desolación de la España vaciada, silencio en sus tierras y silencio en el Parlamento sobre ellas, sobre todo si se compara con la sobredosis de información que todos sufrimos sobre la España superpoblada, supermimada y superrepresentada en las Cortes de España.

En todo tiempo, pero más aún en una legislatura artificiosa como la presente, en la que las minorías nacionalistas y separatistas llevan al Gobierno Central por donde quieren. Se decretan amnistías a los golpistas contra el Estado, se confirman privilegios fiscales de territorios que no contribuyen al esfuerzo de todos desde hace siglos y se preparan nuevos conciertos y cupos fiscales para otros territorios que los exigen a cambio de sus votos parlamentarios.

Los territorios de Régimen común, que son los de la España vaciada y que cuentan con más diputados y senadores que los nacionalistas y separatistas callan, pagan y ven como sus “representantes” son meros comparsas en el Parlamento, porque deben obedecer al líder carismático que les puede aupar en su carrera política y dejarles fuera de las listas en la próxima convocatoria.

De todas estas cosas se habla, más bellamente, en los versos que siguen a continuación… Más de otra cosa de la que tampoco se suele hablar: igual que hay una Leyenda Negra Antiespañola, que es aceptada todavía por determinadas posiciones ideológicas del espectro partidario español, hay también una Leyenda Negra Anticastellana, creada en el siglo XIX por las tierras económicamente poderosas de España, y que hoy es admitida por TODOS los partidos españoles, no sólo por un sector.

Y además no se ha detectado debidamente, por lo que arrastra a estas posiciones negrolegendarias anticastellanas a los indefensos españoles y a los propios indefensos castellanos.

Ahí van esos versos que profundizan en estas ideas. Que los políticos españoles y castellanos corrijan lo que crean que debe corregirse y lo que las enriquecidas periferias españoles les permitan corregir:

Mapa de la España vaciada

Oigo, patria, tu aflicción
y escucho el triste concierto
que declara al descubierto
los privilegios que son,
y las tierras del montón
que privilegios no alcanzan,
sino que son funerarias
las tenebrosas plegarias
de tierras que, por cañón
legal, al vacío avanzan.

Oigo, España, tu aflicción
porque no ves a Castilla
sino han deshecho su arcilla
y arrancado el corazón.
Tuvo en tiempos posición
entre las otras regiones
y voz en conversaciones…
Ahora faltan sus palabras
cual si dicciones macabras
acallasen sus canciones.

Lloras porque os insultaron
quienes a ambas os debieron,
y a vuestro faldón se asieron
y a vosotras os buscaron.
Con vosotras se juntaron
para pediros ayuda
y ahora han dejado muda
a Castilla y silenciosa,
y a ti misma en indecible
pronunciación imposible
sin ninguna voz valiosa.

¡España!, ¡España! y ¡España!
¿qué herida mental la tienen
si de tronco hispano vienen?
¿Y su nombre tanto daña
que se le saca la entraña
y sólo llaman “Estado”
que en contenido han matado?,
¿o a lo sumo “este país”
con una mueca tan gris
que a rictus casi ha llegado?

¡Castilla!, ¡Castilla! y ¡Castilla!
Por qué leyenda tan negra
aun tu nombre desintegra
sin nada bueno en tu orilla.
Incluso por pesadilla
te tienen los castellanos
de sí mismos tan lejanos
que tus glorias no las saben
por eso no las alaben
y no se sienten cercanos.

Doquiera el recuerdo mío
con alas rápidas vuela
nota mantienen escuela
artistas a que me guío.
Son tantos como un gentío
de talento castellano
en el talento español,
alumbran con propio sol
todo corazón humano
de Castilla y español.

Que ese sol del arte tuyo
y también el de la ciencia
cambien actual apariencia
y que ilumine tu orgullo.
Pues con razón te atribuyo
y ponga fin a negrura
que leyendas de enemigos
entran por todos postigos
por causaros desventura
con crueldad y entre castigos.

Puedes mirar muy bien alta,
España, a ajenas naciones,
que la historia que dispones
a la grandeza te exalta.
Lo que a otras les más les falta,
la grandeza de horizontes,
tú que todos los afrontes
mejor y bien resolviste
porque más ética fuiste
si con ellas te confrontes.

¡Sólo la Leyenda Negra
creen hoy los españoles!
Más fueron luces y soles
que tu devenir integra
y en asombro nos alegra
que oscuridades ficticias.
Más son hoy las avaricias
de los otros por lo tuyo
pues tu obra en más arrullo
y más dignas son de albricias.

Y a ti Castilla grandiosa,
la más marinera villa
entre la mundial flotilla,
hoy te vemos silenciosa
despoblada y dolorosa.
Pues tienes Leyenda tuya
Negra invención de enemigos
internos. Devastación
continua a tu corazón
por gobiernos españoles.
¡Que al menos estas razones
tu estima la reconstruya!

Faenarius, el héroe de las tres Castillas y del Villalar de todos

23 de abril de 2021, la imagen adjunta refleja un momento en que las Cortes de la histórica región de Castilla la Nueva recordaron en esa fecha la conmemoración de la Guerra de las Comunidades de Castilla, entre 1520 y 1522, cuando las ciudades de Castilla comenzaron y terminaron en la ciudad de Toledo un levantamiento contra los Habsburgo o Austrias.

Ese poder extranjero deseaba y consiguió someter a Castilla a unos intereses foráneos, forasteros y externos, que regirían a la primera potencia del mundo en aquel momento (la Corona de Castilla) hasta llegar a convertir a Castilla en el furgón de cola de España y de Europa, como es en nuestros días.

Estuvieron presentes en aquel acto en Toledo de 2021 representantes de los Parlamentos autonómicos de Castilla y León, de la Comunidad de Madrid y de la histórica Castilla la Nueva, cuyo presidente reivindicó el carácter toledano de aquella guerra de independencia castellana contra la monarquía extranjera de los Habsburgo.

La rebelión se inició en Toledo en la primavera de 1520 y terminó en el febrero de dos años después, 1522, cuando cayó la ciudad castellana del Tajo, defendida por María Pacheco, la comunera, oriunda de Guadalajara, precisamente.

Todo correcto y digno de aplauso. He comentado los pormenores de la Guerra perdida de las Comunidades de Castilla de 1520-1522 en diversos libros de Historia, de Novela Histórica y de Epopeya o Poesía histórica.

Y en todos he comentado la incoherencia de que lo fue cuestión de toda Castilla, desde Santander hasta Ciudad Real, se celebre ahora como algo reducido sólo a la Cuenca del Duero, porque así lo promueve el Gobierno de Valladolid, y lo aceptan resignadamente los Gobiernos autonómicos de Madrid y de Toledo.

¿Por qué esta falsificación del hecho simbólico más representativo de las Castillas? ¿Quién lo promueve así, a quién beneficia así, quien lo impone desde arriba a los Gobiernos subalternas de las Castillas dependientes actuales?

Sin una de las dos Castillas, no hay Castilla cultural, porque la Castilla cultural es obra de las dos pero especialmente de la Castilla Nueva, desde el siglo XIII del toledano Alfonso X en adelante.

El 23 de abril, además del Día de toda Castilla, es el Día Mundial del Libro, declarado así por la UNESCO en conmemoración del entierro de Miguel de Cervantes Saavedra, un alcalaíno y madrileño, que no podría entender que su Alcalá y su Madrid no fuese parte hoy de Castilla. ¿Cómo ha podido suceder este absurdo?

Y sin una de las tres Castillas políticas actuales (las dos Castillas más Madrid), no hay Castilla que cuente políticamente entre los pueblos de España, que a lo mejor es lo que desean quienes han impuesto desde arriba este mapa autonómico descabellado en el caso de Castilla, y que desde luego no fue democráticamente ni propuesto ni refrendado.

Bien, pues, esta exposición de hechos me ha servido ahora para redactar una novela de fantasía histórica que protagoniza un caballero mitológico, Faenarius del Henares o, por otro nombre, Perote de la Campiña, que acaudillará las tropas castellanas de Padilla, Bravo y Zapata –los tres capitanes comuneros nacidos en Castilla la Nueva- que luchan contra las fuerzas de la Anticastilla, que pretenden que Castilla permanezca desunida en lo cultural y en lo político.

Es un próximo artículo expondré su desarrollo argumental. Valgan estas líneas para subrayar que el 23 de abril es patrimonio de todas las Castillas, y especialmente de la Nueva, no sólo de la Cuenca del Duero.

Ello es un fraude más que se perpetra contra la identidad de Castilla, por quienes no quieren verla unida cultural (que eso ya lo está, porque no depende de las autoridades oficiales) o políticamente.

La política es pasajera, accidental y cambiante; la cultura, por el contrario, es permanente, persistente y constante.
ro de nazarenos y para que la procesión cobrara más vistosidad

Perote de la Campiña o Faenarius del Henares

Guadalajara ya tiene su propio héroe caballeresco o caballero andante. Y más concretamente la comarca de la Campiña del Henares, una de las más ricas y renombradas a lo largo de toda la literatura castellana.

¿El nombre del caballero? Perote de la Campiña, si nos referimos a su nombre más usual, o Faenarius del Henares, si preferimos el nombre culto que adopta el héroe al ser armado caballero, tras realizar una hazaña memorable que ahora no desvelaremos, pero que es digna de loa, alabanza y panegírico.

El Henares no es el río más literario de España, pero sí es el afluente más relevante y cantado de la Literatura castellana, al igual que su comarca, la Campiña del Henares.

El HENARES EN LA ALTA Y BAJA EDAD MEDIA

EL RÍO HENARES APARECE ya en el Poema o Cantar de Mío Cid, lo que constituye inmejorable tarjeta de visita, que nos remite al siglo XII de las letras de Castilla.

También Gonzalo de Berceo, en la primera mitad del siglo XIII, cita al río Henares, al narrarnos la vida de Santo Domingo de Silos.

Alfonso X el Sabio, en la segunda mitad del XIII menciona al río Henares en sus Cantigas de Santa María, pues en este río ubica uno de los milagros de la Virgen, que salva la vida de un habitante de Guadalajara que se había arrojado al río Henares para cobrar una garza cazada por el rey..

Del mismo modo, aparece el Henares en la Estoria de España o Primera Crónica General auspiciada y en parte escrita también por el rey Sabio, toledano de nacimiento.

Juan Ruiz, el Arcipreste de Hita, en el siglo XIV, nacido en Alcalá de Henares y vecino de Guadalajara, de Hita y de Sigüenza, conocía perfectamente el río y así lo describe en buena parte de su recorrido en su Libro de Buen Amor.

Asimismo se ocupa del Henares y de la Campiña del Henares en el propio siglo XIV don Juan Manuel, sobrino de Alfonso X y nieto de Fernando III, que lo hace en el Libro de la Caza.

El siglo XV nos trae a Guadalajara y al Henares la figura inmensa de Íñigo López de Mendoza, marqués de Santillana, que aunque nacido en tierras palentinas tuvo en Guadalajara la capital de sus estados.

EL HENARES, DEL XVI A NUESTROS DÍAS

Y EN EL SIGLO XVI y XVII el Henares llega al esplendor de su gloria, porque en la ciudad de Alcalá le nace a Castilla y a España el mayor genio posible de las letras castellanas, Miguel de Cervantes Saavedra.

La Galatea es una pastora del Tajo, pero los críticos coinciden en que hay en ellas múltiples referencias a las riberas del Henares, que Cervantes recorrería de niño.

Lope de Vega nos habla del Henares y le dedica vrsos. Y otros poetas menores del XVI y XVII.

También Francisco de Quevedo en el XVII se ocupa del Henares, puerto que fue estudiante en la Universidad Complutense cisneriana. Y otros muchos autores de menor rango del siglo de Oro.

También en el XVIII se le cita en la literatura de viajes de españoles y de extranjeros por Sigüenza, por Guadalajara y Alcalá, entre ellos Gaspar Melchor de Jovellanos.

En el siglo XIX, José Zorrilla se ocupa del Henares y de la Campiña del Henares y también Benito Pérez Galdós en varios capítulos de sus Episodios Nacionales y en otras novelas suyas. Incluso Emilia Pardo Bazán, en un viaje por Alcalá, Gauadalajara y Sigüenza, que realizó en 1892.

Ya en el siglo XX, Pio Baroja en 1901 se refiere al Henares por Sigüenza. Y Miguel de Unamuno lo describe a su paso por Alcalá,

El mejicano Amado Nervo, el español Corpus Barga, el madriñeño Ortega y Gasset y el alcalaíno Manuel Azaña, que trató el Henares de su Alcalá natal.

En la segunda mitad del XX, Rafael Sánchez Ferlosio en su Alfanhuí y también en el Jarama hay alusiones al Henares. Camilo José Cela y su Viaje a la Alcarria, al cruzar desde la estación de ferrocarril hasta la ciudad de Guadalajara se encuentra con el Henares.,

Miguel Alonso Calvo, esto es, Ramón de Garciasol, nacido en Humanes, cita el Henares en varios de sus libros poéticos.

Ramón Carnicer, a quien tuve la suerte de conocer y ser su amigo y aprendiz, en su libro de viajes “Gracia y Desgracias de Castilla la Vieja” (1976), menciona a Sigüenza, al Henares, y a Guadalajara.

Y el poeta jadraqueño José Antonio Ochaíta, para quien el Henares y la comarca de la Campiña fue su espacio natural de referencia.

Personalmente, Guadalajara y la Campiña del Henares es parte sustancial de los cerca de 80 libros que llevo publicados en los más diversos géneros: novela, poesía, teatro, ensayo, historia, etc.

Inclusive, la saga principal de mis novelas puesto que alcanza los diez volúmenes distintos, “La sombra del sol” (con el que obtuve el Premio CERVANTES-CELA-BUERO VALLEJO, 2016) es en esencia un viaje por las riberas del Henares, desde Alcalá hasta Sigüenza, pasando por Guadalajara.

Pero lo sorprendente de esta saga son los protagonistas que efectúan dicho viaje en el año 1601, es decir, cuando aún faltan 4 años para que se publique la Primera Parte del Quijote (1605).

Dichos viajeros son Miguel de Cervantes, un escritor próximo a la vejez en 1601, y absolutamente fracasado, ya que lleva 20 años en silencio literario, al no encontrar editor que publique sus novelas ni “autor” o empresario teatral que se interese por su producción dramática.

Le acompañan en dicho viaje por la Campiña del Henares, dos personas a las que conoce en Alcalá, un hidalgo manchego absolutamente cuerdo y muy prudente y sensato, enamorado de los libros de caballerías, y el cura de su pueblo, por nombre Pero Pérez, que siendo de Sigüenza (y este dato figura en la página 2 del Quijote) invita a sus compañeros de viaje a que conozcan su ciudad natal del Alto Henares.

Serán estos compañeros de viaje quienes saquen a Cervantes de su marasmo literario y le indiquen cómo podría incorporarse él mismo al nuevo estilo llamado “Barroco” que tanto desconcierta al renacentista Cervantes.

Y AHORA, ADEMÁS, UN CABALLERO ANDANTE: PEROTE DE LA CAMPIÑA O FAENARIUS DEL HENARES

LO QUE NO HABÍA habido en toda la Historia literaria de la Campiña del Henares es un caballero andante de la comarca, que narrara brillantes aventuras caballerescas en defensa de nobles y sublimes ideales.

Hasta ahora, en que está a punto de publicarse en papel “Don Perote de la Campiña y el segundo Villalar de los Cielos”, del cual nada podemos indicar por falta de espacio, salvo mostrar la imagen de su portada y añadir que, por lo que se deduce del título, se trata una segunda batalla de Villalar y entre los mismos contendientes que en la primera.

Por una parte, los castellanos o comuneros de la Común castellana; por otro, los imperiales o imperantes de hogaño, cuyos retratos tienen en la portada del libro, y que actúan como los imperiales de 1521: luchar contra Castilla, al servicio de intereses foráneos y en contra de los intereses verdaderos de Castilla y de los castellanos.

El planteamiento promete, y mucho. En el próximo artículo, lo desarrollaremos.

Juan Pablo Mañueco
Premio literario CERVANTES-CELA-BUERO VALLEJO, 2016.
Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha

Carta de los Reyes Magos a Ana Guarinos y a GU.

Querida Ana Guarinos y restantes jefes de los grupos municipales del Ayuntamiento de Guadalajara:

En primer lugar, querida Ana Guarinos, queremos decirte que lamentamos no ser el Rey Midas, que es lo que vas a necesitar para llevar a la práctica tu fantástico plan de remodelación de varios espacios urbanos de Guadalajara. Enhorabuena por el plan, imaginación no le falta a tus técnicos y asesores, sólo necesitan ahora 17 millones de euros que aporte Europa para cambiar el centro de la ciudad.

¡La ilusión es esencial en esta vida, y a tus técnicos no les falta fantasía ni ensueño, enhorabuena de nuevo por el optimismo que le ponen!

Nosotros tres, en cambio, estamos melancólicos, querida Ana.

Hace un mes, más o menos, que te enviamos un plan de coste cero euros, para poner en órbita a la ciudad Guadalajara, y a ti misma, querida Ana, para que sacases pecho todo lo que quisieras en las próximas Fiestas de Navidades y Reyes 2026, y ya todos los siguientes años venideros, y que tu nombre y el de la ciudad de Guadalajara, abriese telediarios en España y en al mundo entero…

Y portadas de periódico y revistas, y hasta abriese una tradición que siempre se diría que empezó en nuestra creativa ciudad, pero que poco a poco bien podían ir imitando quién sabe cuántas otras ciudades en cuántas otras regiones, países y continentes.

Nuestra ciudad en el candelero ya para siempre, y tú con ella, también, nuestra querida alcaldesa Ana, a quien tanto apreciamos y queremos, como tú a nosotros, cabe suponer.

Pero no nos has contestado a nuestra anterior carta, que se publicó en este mismo GuadalajaraDiario, siempre a la vanguardia del alcarreñismo informativo y cultural, y luego te remitió nuestro heraldo al correo electrónico de tu grupo municipal, igual que hizo a los correos de los otros tres correos de los otros tres grupos municipales restantes.

Porque esperamos que tus asesores te hayan hecho llegar ese nuestro mensaje anterior, pues de lo contrario, ilusionados y voluntaristas a tus asesores sí que les vemos, pero diligentes, despiertos, espabilados, clarividentes y perspicaces, pues no, del todo no.

Ya te habrán informado del proyecto, suponemos. Si es que no, no te preocupes, dilecta alcaldesa.

Basta con que pinches debajo de esta carta, donde pone “¿Algún alcalde quiere mejorar sus resultados electorales?”… Lo lees tú misma, y ya decides si quieres un bombazo para Guadalajara, para ti, para España y hasta para la Humanidad, o no lo quieres… Tú misma, predilecta Ana.

La falta de respuesta tuya a nuestra anterior misiva, también puede deberse a la torpeza explicativa y expositiva del emisario o paje de pluma y tinta que escogimos para hacerte llegar nuestro regalo de Reyes, Ana.

Puede ser que hayamos escogido mal heraldo o mensajero de letras, este Mañueco, Juan Pablo, solamente es Premio Cervantes-Cela-Buero Vallejo, 2016 de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, y ha ganado tantas veces el Premio Provincia de Guadalajara de Poesía y Periodismo que ya ni lleva a cuenta, porque por ahí fuera, por Madrid y demás también le han premiado literariamente mucho.

Pero eso no quiere decir que no pueda ser un mal mensajero real, tal y como están los Premios Literarios, últimamente, que no es oro todo lo que reluce, como sabes, ni Cristo que lo fundó y que nunca escribió nada. ¡Algo malo se temería si llega a dedicarse a cuestiones de la pluma y no de la boca!

«Viaje por Guadalajara» una especie de Ulises de James Joyce, cambiando Dublín por Guadalajara, que hoy es embajadora de Guadalajara en la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos y en la Universidad de Toronto (Canadá)

Este macero de las letras que te enviamos por delante de nosotros también ha escrito un “Viaje por Guadalajara” que él dice que le recuerda mucho al “Ulises” de James Joyce, cambiando Dublín por Guadalajara, pero en esto nosotros no entramos, porque no somos críticos literarios ni es nuestra función…

Aunque bien es cierto que en la Biblioteca del Congreso de USA o en la Universidad de Toronto, bien que ejerce esta novela de embajadora de la ciudad de Guadalajara y a plena satisfacción de norteamericanos y canadienses, para que lo sepas, alcaldesa y lo tengas en cuenta.

También ha escrito “Donde el Mundo se llama Guadalajara” (libro de versos grueso donde los haya), “Guadalajara, te doy mi palabra” (más tísico o fino que el anterior, dónde va a parar) y hasta una serie de quince (15) volúmenes titulados “Cantil de Cantos. Nuevas estrofas desconocidas hasta la fecha en la métrica española” que está en estudio en la UNESCO para ver si le conceden un galardón como máximo creador de nuevas estrofas métricas que se conoce.

Pero lo más curioso es que muchas de esas nuevas estrofas les ha puesto el nombre de “alcarreñas” en honor a nuestra ciudad y provincia: octava ola o copla alcarreña, soneto alcarreño, lira alcarreña, versos alejandrinos alcarreños, sonetina, ribereña, victoriola… y ha publicado un libro de poemas específico para cada estrofa, probando su eficacia sonora.

Aunque de esto ya estarás perfectamente informada, a través de tus técnicos y asesores culturales, que para eso están, por lo que no te detallamos más, pues ya sería para mucho exponer y meditar. ¡Materia poética hay, desde luego!

Por eso, por si es problema de mala exposición por parte del arcángel emisario que hemos escogido para anunciarte… la buena nueva, hemos decidido dirigirnos a ti nosotros mismos, sin apóstoles, ángeles ni carteros por medio por muy premiados que estén por ahí fuera, y menos reconocidos por Guadalajara.

Pues ahí tienes el plan trazado, en el artículo al que se accede pinchando donde te hemos dicho. Coste, cero (0) euros. Publicidad para Guadalajara y su alcaldesa (toda), rentabilidad, resonancia y consecuencia cultural y navideña en España y Universo (incalculable).

Y como ya te expuso nuestro heraldo, ello está perfectamente en consonancia con la tradición de la Iglesia Católica que inició San Beda el Venerable en el siglo VIII de un Rey Mago por continente. Y también con las enseñanzas Bíblicas, ya que los Evangelios hablan de “Magos” en plural, pero no dicen cuántos fuimos.

Los españoles somos tan fantásticos que fuimos nosotros los que añadimos tres continentes más a los continentes conocidos por el Mundo Antiguo, y por eso reclamamos nuestro derecho a que se cumplan las tradiciones de San Beda, añadiendo nuestros tres nombres continentales a los continentales Magos anteriroes… hay que hacerlo ¡hasta por patriotismo! Y esto no queremos creer que tú no lo seas, querida Ana.

Otra cuestión más ya solamente, alcaldesa, resulta que este heraldo o emisario nuestro que nos buscamos, como tiene ya casi 80 libros publicados, muchos de ellos relacionados con Guadalajara, pues la semana pasada ha sacado otro título más, el 81, que ha titulado “Don Perote de la Campiña y el segundo Villalar de los Cielos”, que ya te imaginarás tú –e incluso tus técnicos y asesores- el pitote, alboroto, barahúnda, vocerío y tumulto que se puede armar con ese título.

Pero lo grave para nuestro asunto, querida alcaldesa, no es que Guadalajara ya tenga publicado a su propio caballero andante –y la mar de majo, atractivo, valiente y volador por los espacios aéreos por los que boga gallardamente-, sino que nos ha llevado a los tres Reyes Magos Nuevos con él a bordo de la Fusta de la Gran Serpiente (una nave voladora atractivísima).

«Donde el Mundo se llama Guadalajara». Uno de los múltiples libros sobre Guadalajara del mensajero real.

Y en sus páginas –que te recomiendo, si quieres pasar un rato divertido- ya estamos realizando nuestras cabalgatas de seis reyes (tres más los tres de los nuevos continentes españoles) por esas tierras y ciudades adelante, con lo cual alguna otra ciudad puede adelantarse a Guadalajara.

Durante un mes habéis tenido la exclusiva en Guadalajara, pero a causa de la torpeza de nuestro mensajero Arcángel San Gabriel particular, que no te ha debido anunciar… la buena nueva debidamente, pues no nos habéis hecho ni caso alguno. ¡Estáis perdiendo una buena oportunidad, queridísima Ana!

Ánimo y buen tino, querida alcaldesa, que la ocasión la pintan calva y esta es la segunda ocasión que pasa a tu lado, para que la agarres de los pelos, fuertemente. Es oro, incienso y mirra para Guadalajara, todo en un obsequio que te hemos entregado, para ver si quieres recibirlo.

Reyes Magos nuevos españoles, Cristóbal, Fernando y Gabriel, descubridores respectivos de América, Oceanía/Australia y la Antártida.

PD. De las cuatro cartas electrónicas que remitimos a los cuatro grupos municipales del Ayuntamiento de Guadalajara, sólo hemos recibido respuesta de uno de ellos, y un medio amago de respuesta de otro segundo. De los dos restantes, nada sabemos al respecto.

Cristóbal, Fernando y Gabriel, los Tres Nuevos Reyes Magos españoles, queremos decir al grupo que nos contestó y al que medio amagó que confiamos en que la alcaldesa actúe como la lógica y la economía aconseja, pero si, cuando se acerque la fecha de nuestra festividad de 2026 veis que NO va a ser así, nada os impide a vosotros celebrar un acto paralelo, en que se nos incluyáis a todos los continentes reales. ¡Contáis con nuestra regia y mágica bendición para hacrlo!

Este ha sido el mejor Regalo de Reyes que ha recibido Guadalajara en mucho tiempo… Si no lo acepta, sino que prefiere el carbón de la descortesía y la desconsideración, otras alcaldías hay en la provincia, en la región y en España, que podría prepararlo para el próximo 5 de enero de 2026.

¡Todavía hay tiempo de que cualquier grupo lo haga en Guadalajara o lo diga y regales la idea al Ayuntamiento donde gobierne!

 «Don Perote de la Campiña y el primer Villalar de los cielos» publicado hace unos días, donde ya se informa abiertamente del regalo que se obsequió en exclusiva a Guadalajara hace un mes, para que lo aceptara o no.

¿Algún alcalde quiere mejorar sus resultados electorales?

EL TIEMPO PASA A una velocidad de vértigo. Ya vamos a cambiar de mes y hace poco celebrábamos a los Reyes Magos. De ellos quiero hablar, pues ya se estarán preparando los del próximo año…

Es indudable que las fiestas de Navidad y Reyes son uno de los hitos que sitúan a un alcalde o alcaldesa ante sus ciudadanos.

Abel Caballero ha puesto a Vigo en el candelero de la actualidad y del turismo navideño por el sencillo método de echarle bombillas, voltios, vatios y euros al alumbrado público de su ciudad.

Bien, pero caro… Aunque asegura que la medida tiene retorno económico en la hostelería y hotelería viguesa. Desde luego tiene retorno en su popularidad personal, que cada Navidad se dispara…

Pues bien, voy a proponer al alcalde, alcaldes, alcaldesa o alcaldesas que lean estas líneas una medida sin coste económico ninguno, que disparará las fiestas navideñas de su municipio a todos los telediarios de España, a todas las portadas de los periódicos nacionales e internacionales y a los hitos mundiales del turismo, esto último en poco tiempo. Lo primero, desde el primer minuto,

Recordarán los lectores que en mi anterior artículo expuse que fue San Beda el Venerable, un santo inglés del siglo VIII, quien precisó el número de los Reyes Magos, cifrándolos en tres (uno por cada continente entonces conocidos: Europa, Asia y África), pero que el Evangelio de San Mateo, único que habla de los Magos de Belén, no cuantifica su número, por lo que hay tradiciones cristianas que elevan su número hasta doce.

Pues no. Sigamos la tradición de San Beda el Venerable, que es la nuestra. Uno por cada continente.

Pero saquemos al anglosajón de su error geográfico. Los continentes del mundo son seis. Faltaban los tres descubiertos por marinos castellanos: América, Oceanía/Australia y la Antártida.

Por eso propuse añadir a los tres habituales, otros tres Reyes Magos castellanos: Los Reyes Magos Cristóbal, Fernando y Gabriel, por Colón, Magallanes y Gabriel de Castilla, descubridores de los tres continentes añadidos a los de los tiempos bédicos o bíblicos.

¿Se imaginan el notición a nivel nacional, internacional y mundial para el primer Ayuntamiento que lo lleve a la práctica, y además con toda la justificación y legitimación racional del mundo? Porque también puede iniciar una revolución etnográfica mundial en el campo de las festividades navideñas, totalmente cabal y sensata para hacerlo.

Coste de la medida. Cero euros… Simplemente, tres de los figurantes de la cabalgata, que pasen a llevar Corona y un cartel con su nombre y nuevo continente… Serían noticia incluso desfilando a pie, sin llevar carroza.

El señor Abel Caballero quedaría deslumbrado incluso ante el nuevo foco de atracción navideño, y su medida quedaría relegada a lo que es: una chorrada cara y muy poco iluminada, pero exitosa, por lo que parece.

Ahí está la propuesta, escrita con todas sus letras… ¿Hay algún alcalde o alcaldesa de ciudad o municipio con cabalgata de Reyes que quiera sustituir a Abel Caballero como estrella municipal de las próximas Navidades?

¿Hay algún concejal o responsable de Festejos que quiera de verdad significarse y conseguir un retorno hostelero y un bombazo publicitario mundial a coste cero?

Porque además de negocio seguro para la ciudad, aumentaría el porcentaje de sus votos electorales, dado el éxito de todo tipo que puede augurársele.

Pues a ello… Pongo aquí el enlace a la página del artículo anterior donde profundizamos ya en estas argumentaciones:

¿Algún alcalde quiere mejorar sus resultados electorales?

EL TIEMPO PASA A una velocidad de vértigo. Ya vamos a cambiar de mes y hace poco celebrábamos a los Reyes Magos. De ellos quiero hablar, pues ya se estarán preparando los del próximo año…

Es indudable que las fiestas de Navidad y Reyes son uno de los hitos que sitúan a un alcalde o alcaldesa ante sus ciudadanos.

Abel Caballero ha puesto a Vigo en el candelero de la actualidad y del turismo navideño por el sencillo método de echarle bombillas, voltios, vatios y euros al alumbrado público de su ciudad.

Bien, pero caro… Aunque asegura que la medida tiene retorno económico en la hostelería y hotelería viguesa. Desde luego tiene retorno en su popularidad personal, que cada Navidad se dispara…

Pues bien, voy a proponer al alcalde, alcaldes, alcaldesa o alcaldesas que lean estas líneas una medida sin coste económico ninguno, que disparará las fiestas navideñas de su municipio a todos los telediarios de España, a todas las portadas de los periódicos nacionales e internacionales y a los hitos mundiales del turismo, esto último en poco tiempo. Lo primero, desde el primer minuto,

Recordarán los lectores que en mi anterior artículo expuse que fue San Beda el Venerable, un santo inglés del siglo VIII, quien precisó el número de los Reyes Magos, cifrándolos en tres (uno por cada continente entonces conocidos: Europa, Asia y África), pero que el Evangelio de San Mateo, único que habla de los Magos de Belén, no cuantifica su número, por lo que hay tradiciones cristianas que elevan su número hasta doce.

Pues no. Sigamos la tradición de San Beda el Venerable, que es la nuestra. Uno por cada continente.

Pero saquemos al anglosajón de su error geográfico. Los continentes del mundo son seis. Faltaban los tres descubiertos por marinos castellanos: América, Oceanía/Australia y la Antártida.

Cristóbal Colón en un grabado de la época, donde parece ya ataviado como Rey Mago Cristóbal

Por eso propuse añadir a los tres habituales, otros tres Reyes Magos castellanos: Los Reyes Magos Cristóbal, Fernando y Gabriel, por Colón, Magallanes y Gabriel de Castilla, descubridores de los tres continentes añadidos a los de los tiempos bédicos o bíblicos.

¿Se imaginan el notición a nivel nacional, internacional y mundial para el primer Ayuntamiento que lo lleve a la práctica, y además con toda la justificación y legitimación racional del mundo? Porque también puede iniciar una revolución etnográfica mundial en el campo de las festividades navideñas, totalmente cabal y sensata para hacerlo.

Coste de la medida. Cero euros… Simplemente, tres de los figurantes de la cabalgata, que pasen a llevar Corona y un cartel con su nombre y nuevo continente… Serían noticia incluso desfilando a pie, sin llevar carroza.

El señor Abel Caballero quedaría deslumbrado incluso ante el nuevo foco de atracción navideño, y su medida quedaría relegada a lo que es: una chorrada cara y muy poco iluminada, pero exitosa, por lo que parece.

Ahí está la propuesta, escrita con todas sus letras… ¿Hay algún alcalde o alcaldesa de ciudad o municipio con cabalgata de Reyes que quiera sustituir a Abel Caballero como estrella municipal de las próximas Navidades?

¿Hay algún concejal o responsable de Festejos que quiera de verdad significarse y conseguir un retorno hostelero y un bombazo publicitario mundial a coste cero?

Porque además de negocio seguro para la ciudad, aumentaría el porcentaje de sus votos electorales, dado el éxito de todo tipo que puede augurársele.

Pues a ello… Pongo aquí el enlace a la página del artículo anterior donde profundizamos ya en estas argumentaciones:

Los tres Reyes Magos y los Tres Reyes castellanos

Sabido es que los Tres Reyes Magos de Oriente, ni eran Tres ni eran Reyes ni eran de Oriente en el Evangelio de San Mateo, el único de los cuatro evangelistas que recoge algo parecido a este relato.

Pero Mateo lo que indica es que unos magos, en el sentido de astrólogos o sabios, pero sin especificar su número vinieron a comprobar lo que había sucedido en el portal de Belén, en la fecha que la Iglesia ha querido designar que fue el 25 de diciembre, aunque tampoco es esta la fecha real del nacimiento de Jesús.

En cuanto a que sean “de Oriente”, por tal expresión entendía el pueblo judío que se trataba de gente extranjera, por lo que los astrólogos podían ser dos o doce como se cree en algunas tradiciones cristianas, y de cualquier parte externa.

San Beda el Venerable, un monje benedictino del siglo VIII fue el que estableció y no el evangelio de San Mateo la tradición de que eran Reyes, de que eran tres, de que portaban regalos para el niño, de los nombres por los que actualmente les conocemos de Melchor, Gaspar y Baltasar, y de que cada uno venía representando a uno de los continentes entonces conocidos.

En el siglo VIII de San Beda, y el siglo I de Jesucristo, los tres continentes antiguos y los únicos que salen en la Biblia, pues eran los únicos conocidos por los judíos y por todos los pueblos antiguos: Europa, representada por el mago o sabio Melchor, Asia la del mago o sabio Gaspar y África del sabio o mago Baltasar.

Galeón de la Corona de Castilla, 1621, cuartelado, San Pedro

Sin querer rectificar a San Beda el Venerable, sino complementarlo, es fácil deducir que como la sabiduría divina ha de ser infalible o no sería divina, en algún lugar de la Biblia y del Evangelio de San Mateo debe interpretarse la verdad completa, que para están la Biblia y los Evangelios, incluido el de San Mateo.

Es por ello que se puede afirmar que en las próximas ediciones de las Biblias del mundo se dirá que, confirmadamente, los Reyes Magos del Extranjero, no sólo fueron los tres de Oriente, sino los tres de Occidente que acudieron a Jerusalén y a Belén, por el mar Mediterráneo, pues su medio de transporte fueron tres barcos castellanos que portaban la buena nueva de la existencia de tres continentes más creados por Dios, que debían ser añadidos a su grandeza.

Por barco, pues, y desde Castilla llegaron hasta Belén, los Reyes Magos Cristóbal que aportó la noticia de un nuevo continente para sumar a los tres bíblicos que se llamarían las Indias o América, según se prefiriese, el paje del Rey Cristóbal  se llamaba Alonso de Ojeda, y regaló al Niño Dios Agua del Orinoco, para que comprendiera la magnitud del continente que había producido tan caudaloso río que parecía inacabable.

Otro galeón castellano llegó a Palestina, comandado por el almirante castellano Fernando de Magallanes y por su paje Gonzalo Gómez de Espinosa, los cuales venían en representación de Oceanía y Australia, por lo que le trajeron agua salada, para que se viera que el Señor Nuestro Dios, en su grandeza, que lo que había creado es el Planeta Agua, mucho más que el planeta Tierra, pero que ello sólo se sabía desde la obra descubridora de Magallanes y su segundo de a bordo, Gómez de Espinosa. Sin Castilla, hasta la creación hubiera quedado incompleta.

Y aún llegó una tercera galera castellana hasta las aguas cercanas a Belén, de la cual descendió Gabriel de Castilla y su paje que era pariente suyo de los apellidados  “de Castilla” en Palencia, que como se sabe son legión. El Rey Gabriel de Castilla, descubridor del sexto continente, La Antártida obsequió un enorme trozo de hielo del continente helado, el cual como era mágico, nunca se derritió.

Y dicen las crónicas que de este hecho hablan que cuando los Tres Reyes castellanos, Cristóbal, Fernando y Gabriel hubieron concluido la entrega de sus obsequios al Niño Dios, sí que pudo decirse que Jesús había nacido y había sido agasajado por todos los continentes que el omnipotente Dios había creado, y que como era omnisciente, bien sabía él que había sido así.

Por lo cual, tras la llegada de los Tres Reyes castellanos el Niño Jesús, sonrió plenamente.

Hágase saber esta rectificación de sus relatos previos tanto a San Mateo como a San Beda el Venerable, que estaría muy imbuidos de ciencia infusa divina, pero en materia geográfica había sido una desgracia para ellos haber nacido antes de los Descubrimientos castellanos.

Nihil obstat para su publicación, por la Santa Iglesia Católica, Apostólica y Romana, que ya no es la de Galileo Galilei ni la de Giordano Bruno, afortunadamente.

Ir a la barra de herramientas