Falso celebrado, Cierto silenciado, y Supremo siempre Buero

 

ESTANDO YO DELANTE DE LAS TECLAS y tú paciente y animoso lector dispuesto a pasar los ojos por estas letras variopintas que hoy te ofrezco, vayamos con cada uno de esos adjetivos a que alude el título y a ver qué va saliendo.

FALSO CELEBRADO. Escribo estas líneas en la tarde del domingo 11 de septiembre y pensaba decir algo sensato en un tema que el nacionalismo, como casi siempre, ha tornado en irracional diálogo de sordos (y a ver cómo acabamos, porque la murga va a seguir produciéndose y puede llevarnos a algo mucho peor de lo que pensamos).

Me refiero al 11 de septiembre en Cataluña, pero al final he decidido no escribir nada al respecto y remitirme a lo que ya publiqué el año pasado por estas fechas, en todo lo cual me ratifico.

Es esto. “Oda a Hispania al llegar al Arco de Bará, con Joan Maragall a bordo”:

http://blogs.periodistadigital.com/juan-pablo-manueco/2015/07/29/oda-a-hispania-al-llegar-al-arco-de-bara/

 

CIERTO SILENCIADO. El 15 de septiembre NO se conmemorará nada, pero SÍ OCURRIÓ  algo de interés. Que tal día como ese está fechado el primer documento escrito en el que aparece la palabra “Castella”… “Castilla” en el idioma que hoy hablamos.

Fue el 15 de septiembre del año 800 que, ya ha llovido y ya han pasado cosas dignas de remembranza, conmemoración y recuerdo desde entonces.

Pero nada. “Castilla” es hoy una palabra proscrita… Quienes la proscribieron y la mantienen proscrita sabrán por qué lo hicieron y por qué la mantienen proscrita. Quién se lo ordenó y quién se lo sigue ordenando…

Pero el hecho ocurrió, para pasmo de la Cultura del Universo Mundo, y aquí se lo recuerdo a quien quiera recordarlo:

http://blogs.periodistadigital.com/juan-pablo-manueco/2016/09/07/castilla-este-canto-es-tu-canto-la-historia-de-castilla-desde-el-siglo-ix-al-xxi-en-liras/

 

GRANDES PITONES POR LAS CALLES. Tenemos ya que ser breves, pero la semana entrante en Guadalajara va a ser de mucha cornamenta callejera, de manera que tanta asta sobre la cabeza ajena (esto último siempre, yo por mi parte lo tengo seguro) merece un felice recuerdo:

http://www.guadalajaradiario.es/tribuna-gd/18469-los-encierros-en-guadalajara.html

SUPREMO SIEMPRE BUERO. Del mejor literato de la Historia de Guadalajara, porque los otros dos con quien debería competir por ese título no eran nativos de estas tierras, festejamos este mes el centenario de su nacimiento.

Los otros dos son, el más antiguo, el Arcipreste de Hita que probablemente era alcalaíno, como ese señor Cervantes que también se sorprendería mucho de que –autonómicamente- le hayan dejado fuera de Castilla.

Definitivamente, lo del modelo autonómico castellano NO lo entiende ni el político que se lo inventó de la manga y de la magia de quien se lo mandara…

Y tú tampoco, amigo lector, si peinas canas o bien si, habiéndolo estudiado ya en la escuela –perpetrado el desbarre y desatino y convertido en materia de estudio y de examen el engendro y disparate-, lo meditas durante un minuto.

TIC-TAC-TIC-TAC… un minuto de meditación… y el engendro y contrasentido salta por los aires.

Y el segundo por antigüedad, don Íñigo López de Mendoza, palentino por nacimiento, madrileño por terrateniente y por castellano de castillos bellos, y montañés antes o ahora cántabro por título nobiliario de Santillana del Mar…

¡Que también tiene bemoles y perendengues la cosa para demostrar que por historia –que se puede falsear, pero no tanto– y sobre todo por Cultura -que ahí estará siempre chanceándose de lo mal que está remendado el edificio de viento donde han derribado y encerrado a Castilla- se basta Guadalajara para decir que lo que es, es…! Y además será. Porque es…

Un hecho de muchísmos quilates culturales. Tantos y tan valiosos que van a seguir valiendo cuando la podredumbre se lleve por delante a tanto falsario que sí ve, pero no quiere ver lo obvio…

Bien, con todo esto, el grueso de lo que pensaba decir sobre el grandioso Buero Vallejo, ni lo he empezado, pero como todo este mes de septiembre es el mes de su centenario, tiempo habrá.

Vale, apreciado y paciente lector, que la espera hasta el centenariazo de verdad te sea leve.

 

 

A Antonio Buero Vallejo en su centenario

A ANTONIO BUERO VALLEJO, EN SU CENTENARIO

 

 

Durante años, creí pintar para mí solo. Ahora sé que

pintaba para vos”

 

Diego Velázquez al viejo proscrito, casi ciego, Pedro

Briones, el único que comprende el mensaje que

esconde el cuadro de “Las Meninas”, una de las pocas

verdades de la Corte: “Un cuadro de pobres seres

salvados por la luz. Un cuadro sereno, pero con toda la

tristeza de España dentro”.

“Las Meninas” de Antonio Buero Vallejo.

 

 

ESTAS “MENINAS”, BUERO, DONDE ESPAÑA

Se queda retratada para siempre:

Tan distante de la verdad que a seres

Aislados y al margen sólo acompaña.

 

Será eternamente tu obra no a reyes

Majestuosos y altivos aledaña,

Enanos y perros y niñas baña

No sólo Velázquez, tu verbo fuerte.

 

Intrigas de Corte ayer como hoy haya,

Nula verdad entre enredo y batalla.

 

Al menos tu obrador pinta el palacio

Sin falsías de trono a lo real reacio.

 

BUERO así es tu obra: sólo el genio salva

DONDE ESPAÑA tapa cuanto luz de alba

 

quiere resplandecer. Y donde muere

el único que ve, el viejo al que hiere

 

ver el cuadro oculto: una de las pocas

veladas cosas que Diego y tú, Antonio, enfocas.

 

Nota:

Donde pone “España”, póngase Mundo u Orbe,

pues toda la materia entera la luz de la verdad encorve,

salvo alguna gota

de ella que el genio pinte y vele al orbe

como un chispazo de verdad que al final del cuadro u obra brota.

 

 

 

 

 

Viaje a Brihuega y recusación de Triespaña

“EL QUE CORTA EL BACALAO de la conversación vuelve a ser Manolo Torija Martínez que torna a enhebrar el hilo de la conversación a la aguja del diálogo conducido por él, la cual va a seguir cosiendo el tema de debate llamado Triespaña.

-Pues sí, señores, Triespaña, o la conjunción plutocrática de los capitales de Barcelona, Bilbao y Madrid, es lo que manda en España desde principios del XIX hasta aquí.

-¿Y todo lo que ha habido en medio?

-Realizaciones políticas de ese poder verdadero, oculto, secreto y continuo que ha regido la nación española desde entonces.

-En consecuencia, ¿los partidos políticos del XIX, del XX o del XXI…?

Marcas blancas. Tú te pones en este, tú te pones en aquel, y entre todos vamos sacando el capital y nuestros intereses triespañoles adelante.

-¿Triespañoles?

-Sí, triespañoles, ya he dicho a qué tres territorios sirve Triespaña con desprecio absoluto de los restantes: el resto de España a Triespaña no le importa nada.

-Y entonces ¿qué es España para Triespaña?

-Sólo tenemos utilidad como colonia y como territorio que explotar para extraer materias primas, energía, población emigrante y recursos de ahorro, que, evidentemente, succionan también hacia sus propios bancos y, a través de ellos, hacia sus propios territorios.

-¡Vaya panorama que está pintando usted! –dijo Pedro Bernardo-.

-El que hay”.

Este que va entrecomillado es un párrafo, tomado al azar, de mi novela. «Viaje a Brihuega y las cincuenta primeras castellanas» (2016), que aunque esta ya publicada y distribuida en algunas librerías de Guadalajara, no será hasta el mes de septiembre cuando se distribuya debidamente, y entonces la dedicaremos su oportuno comentario.

De momento, lo publico aquí como homenaje al “Jardín de la Alcarria”, que está celebrando sus fiestas agosteñas, además de lucir en medio de su hoya, medio caída hacia el Tajuña, que es lo que está mandado que haga la villa briocense.

Y nada más por hoy, sino rogar a los lectores que mediten sobre lo que dice el párrafo, en especial sobre el concepto de “Triespaña”, que a lo mejor es un aporte al acervo cultural español que conviene tener en cuenta, porque explica bastantes cosas de las que nos pasan.

Y que Dios nos pille confesados a los que no somos miembros de Triespaña, sino meros españoles de a pie.

 

 

 

“Ay, Alcarria, no te rajes” y otras canciones de más tronío

“AY, ALCARRIA, ALCARRIA, ALCARRIA,  ALCARRIA, tú tienes tu símbolo, que es Guadalajara. La tierra bonita, la gema más clara de toda mi España es Guadalajara…”.

“Y nos gusta escuchar las dulzainas, sentir con el alma sus bellos cantares, bailar con los bailes  que son populares, las jotas y rondas de Sigüenza al Henares…”.

“¡Ay, Alcarria, a tu paisaje… me sale de dentro cantarle mi amor y desde el pecho enviarte un mensaje…:  ¡Que linda es la Alcarria, la tierra mejor!”

Canciones popularesCON ESTE ARRANQUE TAN RUMBOSO se inicia una de las treinta versiones de canciones de todos los tiempos que componen mi último libro publicado, esta vez en edición digital. “Canciones populares de España, Europa y América”.

Se trata de versiones de canciones, muchas de ellas muy conocidas, a las que he variado la letra, respetando su música y su entonación, por lo que resultan cantables desde el primero momento.

España, Francia, Gran Bretaña, USA, Cuba, Puerto Rico, México, Chile son los países representados y los artistas versionados son tan conocidos como Víctor y Ana, Joaquín Sabina, Paco Ibáñez, los Beatles, Frank Sinatra, Jorge Negrete, Pablo Milanés, Víctor Jara

Algunas de las versiones son meros juegos sin mayores pretensiones y otras, sin embargo, sí tienen pretensiones de no ser meros cambios de letras, sino que aspiran a hacer literatura, al tiempo que versionan o traducen desde otras lenguas.

Tiempo habrá de hablar en siguientes artículos de estas letras nuevas de canciones viejas, empezando por las que hacen referencia a Guadalajara, que son varias.

Quien desee conocer más profusamente el contenido, puede hacerlo aquí:

http://blogs.periodistadigital.com/juan-pablo-manueco/2016/08/02/canciones-populares-de-espana-europa-y-america-sabina-beatles-sinatra-jorge-negrete-pablo-milanes/

 

 

 

El “Cuéntame” de Guadalajara y Tórtola, en libro

ESTE  JULIO CALUROSO DE TEMPERATURAS y de negociaciones políticas ha demostrado que, sin tantos políticos legislando y cambiando la legislación (para demostrar que trabajan y que son muy necesarios), también se puede vivir…

Incluso mejor. Con el BOE más tranquilo y calmo, que lo agradecerán los estudiantes de leyes, los jueces y los ciudadanos, los cuales así no tendrán que estar comprobando qué reforma de leyes incomprensibles les trae cada nuevo día, sólo para que tantos cientos, miles, decenas de miles de legisladores… quieran convencernos de que son muy necesarios.

“Las leyes, pocas y cumplidas” es un antiguo refrán castellano, que debía figurar en todos los frontispicios de los parlamentos, municipios y diputaciones españoles, para que de esta forma se enteraran los señores legisladores cuál debería la máxima que habría de guiarles…

Si de verdad quisieran ser útiles a los ciudadanos, y no… a quienes sean útiles, con tantos movimientos de manos sobre los papeles de las leyes permutadas continuamente, para enredarlas cada vez más. Y siempre a favor de ellos y pasando de los ciudadanos.

Pero, como a mí la política, básicamente me resbala… vamos a lo que sí me importa: lo literario.

Resulta que una de las novedades (dos) que prometía para este mes (cuatro), ya tienen rostro y ya están circulando.

Tórtola-Portada Tórtola de HenaresSe trata de “La novela de Tórtola de Henares”, volumen que lleva dentro como título distinto “Poemas a Tórtola de Henares y otros poemas castellanos”.

“La novela de Tórtola de Henares” es una especie de “Cuéntame” (la serie de TVE) de Guadalajara y de Tórtola de Henares, según me ha hecho ver algún lector de la misma al comentármela, opinión con la que estoy conforme, aunque no fui consciente de ello al escribirla.

La evolución de España (Guadalajara y Tórtola de Henares, con mayor detalle) durante de los años 50, 60 y 70, a través de los ojos de un niño, que va asistiendo asombrado a todos esos cambios, y nos los narra, según va creciendo y ampliándose su mentalidad infantil.

Ciertamente, dicho así, no habría duda. Habrá que leerla, para ver que es otra cosa, muy centrada en Guadalajara y en Tórtola de Henares, aunque coincidan los tiempos y la perspectiva narrativa de un niño.

De momento, aquí he subido el prólogo de la “Novela de Tórtola de Henares”, para quien quiera formarse una idea mayor.

http://blogs.periodistadigital.com/juan-pablo-manueco/2016/07/23/la-novela-de-tortola-de-henares-y-poemas-a-tortola-de-henares-y-otros-poemas/

Sólo resta decir que es un libro digital, de 100 páginas. Como ya algunas personas me han dicho que la quieren tener en papel, debo aclarar que en una versión más reducida –con sólo 20 páginas, pero en esencia con los mismos hechos narrados-, se publicó en papel, intercalada en junio en la novela mayor “Viaje a la Alcarria, versión .XXI”, que puede ojearse en cualquiera de las principales librerías.

PD. Con esto, ya no nos queda espacio para hablar del otro título que ofrece el libro digital: “Poemas a Tórtola de Henares y otros poemas castellanos”, y habría base para hacerlo, sobre todo por los “otros poemas castellanos”, de los que otro día hablaremos.

 

 

 

 

 

 

 

 

Viaje a Brihuega, 50 castellanas, Tórtola de Henares…

A LOS SIETE LIBROS QUE EN JUNIO he alumbrado, no les va a seguir un parto de gemelos literarios en este mes de julio –como estaba anunciado-, sino que, a lo menos, se están gestando trillizos librescos según las últimas ecografías realizadas, e incluso lo más probable es que acabe efectuándose un parto cuádruple y el mes siete del año 2016 se resuelva en cuatro nuevos títulos.

Siete de julio, más cuatro de julio van a suponer once libros –y de buen tamaño-, que desde luego ya van a tener que ser considerados récord de algo, porque obviamente se trata de un registro infrecuente.

De ahí que los críticos literarios profesionales de la provincia, que los hay y muy buenos, no den abasto y lleven algún retraso importante en su periodo de crítica, que ahora con los cuatro de julio va a incrementarse.

Digamos, al menos, cuáles son los títulos de las novedades de julio.

manueco-viaje-brihuega1/ “Viaje a Brihuega y las cincuenta primeras castellanas”. Libro en papel, en torno a las doscientas páginas, compuesto a su vez de dos contenidos diferentes:

La novela “Viaje a Brihuega” es la continuación en prosa del voluminoso “Viaje a la Alcarria, versión siglo XXI” que apareció en las librerías en junio,  en el cual se efecúan dos viajes literarios (no es una guía turística; mejor o peor, es literatura) y a la Alcarria total, es decir, a las Alcarrias de Guadalajara, de Madrid y de Cuenca, para que no falte ninguna.

Un viaje en prosa, como cabe esperar, seguido de un viaje aéreo en verso con composiciones específicas para cada uno de los núcleos de población por las que se transita o que se contemplan desde el aire.

De ahí que esté llamando poderosamente la atención de quien ya lo conoce, porque no es un libro corriente, sino ambicioso en espacio descrito y contenidos.

El libro, por otra parte, a pesar de llevar sólo veintitantos días en la calle, está ya catalogado y dispuesto para su lectura y su préstamo en la “Biblioteca de Dávalos”, por lo que se debe felicitar a los funcionarios, que no hace muchos años tardaban bastante más –muchos meses incluso- en realizar esa misma tarea de catalogación de novedades.

Pues bien, el “Viaje a Brihuega” es la continuación o segunda parte de esa novela inicial, que ahora va a detenerse morosamente en la villa de Brihuega donde se incorporarán a los ya conocidos nuevos personajes briocenses.

Después seguirán todos juntos  algunos en esta expedición viajera y novelada por la Alcarria, quién sabe hacia dónde, porque ya se dijo en el volumen inicial que ni se iba a rendir pleitesía a una novela que presenta una depauperada Alcarria de posguerra, afortunadamente mejorada en muchas de sus condiciones económicas y urbanas desde poco después, ni una vez que ya se había descrito de dos modos distintos la ruta celiana, se iba a renunciar a trazar rutas literarias diferentes por una Alcarria plural y varia a las que el viajero gallego de 1946 -¡él sabrá por qué!- renunció.

Por su parte, las cincuenta castellanas que completan este primer libro en papel de julio, son las estrofas inéditas hasta enero de este año, que tan excelentes horizontes sonoros están desplegando y que los lectores de Guadalajara Diario ya conocen, por anteriores artículos, como otros lectores que se las hayan encontrado en medios digitales. Por primera vez aparecerán cincuenta, las primeras cincuenta castellanas, en papel.

2. Sobre “La Novela de Tórtola de Henares” y “Poemas a Tórtola de Henares”, los otros dos títulos que completan el cuarteto de julio no ha lugar sino para citar sus títulos.

Tiempo habrá para hablar de todas estas cosas, con la morosidad y el sosiego requerido.

 

 

 

 

 

 

 

Un texto de Delibes aflora 34 años después

DE LOS SIETE NIÑOS DE ECIJA O LIBROS DE JUNIO, pacó, pacó, pacó, que este pobrecito escribidor alumbró en este pasado mes, pacó, pacó, pacó, y a  todos de los cuales tengo cariño, pacó, pacó, hoy voy a destacar uno de los menores, pacó, por tamaño, aunque por futuro y porvenir, pacó, pacó, pacó, eso nunca se sabe.

Ni siquiera los quirománticos, augures y profetas están muy seguros de los que el futuro le tiene reservado a nadie ni a nada…

El libro menor de tamaño, tampoco lo es tanto, sino que tiene 200 páginas, casi como está mandado para una novela, lo que pasa es que sus hermanos han salido más gruesos, por lo general y él ha quedado entre los chicos.

Se trata de la novela “Castilla y el primer Villalar de 1976” y ha nacido con dos noticias, además de la de su natalicio. Una relevante y acaso trascendente, otra interesante, aunque perecedera.

Las tres noticias son, por orden de importancia: A/ El prólogo de Delibes. B/ La novela y su argumento histórico B/ La noticia interesante pero perdedera.

A/ El Prólogo de Delibes.

Noticia por sí misma ha de ser que un prólogo escrito por Miguel Delibes para la segunda edición de otro libro mío: “El nacionalismo: una última oportunidad para Castilla”, la cual luego no se llegó a publicar porque quebró la Editora del mismo –Prialsa, Guadalajara, 1980-  reaparezca ahora 34 años después de que fuera escrito, en esta novela en que se tocan temas y tiempos parecidos.

Pero las ideas de ese prólogo siguen siendo válidas. Es un prólogo largo y rico de un amante de Castilla, titulado: “El Cuarto Mundo castellano” del que señalaré dos de sus ideas, de las muchas que aporta, por falta de espacio para exponer las restantes:

1. Castilla, hoy deprimida y vencida por una política que casi nunca la ha tenido en cuenta, fue identificada a lo largo de medio siglo, para mayor escarnio, con Madrid, con el centralismo y con la Administración española, que tan poco bueno y tanto malo ha hecho contra ella. Hiriente paradoja.

2. Castilla es una especie de cuarto mundo que tenemos aquí, dentro del primero,dentro de Europa y de España, pero del que nadie habla. El cuarto mundo castellano, como se dice en estas páginas.

B/ La novela y su argumento histórico

La novela ambientada en Villalar de los Comunueros el domingo 25 de abril de 1976. Cuatro amigos inician un viaje desde Madrid hasta Villalar de los Comuneros donde está anunciada una conmemoración de Padilla, Bravo y Maldonado, los comuneros de Castilla, que ha sido prohibida por el Gobierno. De hecho, la radio informa que el pueblo de Villalar ha sido cercado por coches patrulla de la Guardia Civil que han cortado todos los accesos al lugar, por todas las carreteras.

Mientras el viaje tiene lugar tenemos ocasión de conocer a cada uno de los integrantes de la expedición y los motivos que les llevan a hacer aquel viaje.

También se pasa revista a lo que supuso la Revolución de las Comunidades de Castilla, como un intento de que la Monarquía Hispana de los Habsburgo siguiera las directrices políticas y económicas más beneficiosas para Castilla y para España, en lugar de seguir las conveniencias de la Casa de Austria en Centroeuropa.

También se recuerda la Ley Perpetua de Ávila, de 1520, o Constitución castellana de 1520, que fue promulgada por el Gobierno revolucionario de la Santa Junta Comunera de Castilla y presentada a la Reina Juana I de Castilla.

Se trata de la primera Constitución liberal-social del mundo, que ofrece aspectos más avanzados incluso que las Constituciones liberales del XVIII y del XX y también que las Constituciones socialistas del XX, con aspecto inéditos que aún están por recogerse y llevarse a la práctica en nuestros días.

Por otra parte, en la novela se asiste al modo en que, al llegar a Villalar de los Comuneros, los cuatro amigos consiguen romper el cerco policial y acceden hasta el interior del pueblo, contándonos lo que dentro de Villalar sucedió aquel día.

Después, cuando la Guardia Civil desaloja a punto de metralleta a quienes habían conseguido alcanzar las calles de Villalar aquel día, todavía habrá nuevos actos que se desarrollarán entre los pinares de Tordesillas.

Pero otro enigma les surgirá a los protagonistas de la novela, Alberto, uno de los protagonistas de la novela ha desaparecido. Se cree que ha sido detenido por la policía. Pero se ignora su paradero, mientras la noche va acercándose…

C/ La noticia interesante pero perecedera es que esta novela digital se puede descargar GRATUITAMENTE durante los días lunes 11 de julio, martes 12 de julio y miércoles 13 de julio, en la dirección siguiente:

https://www.amazon.es/Castilla-primer-Villalar-1976-Prólogo-ebook/dp/B01GQPMCIK/

 

Después, tampoco será mucho su precio, pero sí irá en consonancia con su volumen.

Bien, comprensivos lectores, explicado está lo que se ofrece. Para estas ocasiones es para las que fue pensada la frase “la ocasión la pintan calva”.

VALE y que los calores, hasta la próxima semana, os sean leves, apreciados lectores, os desea este pobrecito escribidor.

 

 

 

 

 

 

Dos de los siete libros de junio, en espera de los de julio

DE LOS SIETE NIÑOS DE ECIJA, pacó, pacó, pacó, digo de los siete libros que he alumbrado en este pasado junio, pacó, pacó, pacó, y a  todos de los cuales tengo cariño, hoy voy a destacar dos…
Así nos vamos quitando de encima a tanto niño, rorro y libro, que alguno berrea mucho, y vamos haciendo sitio para los críos o libros que nacerán en julio, que, salvo que el parto sea múltiple en lugar de ser gemelos, como está previsto, serán dos nuevos churumbeles, con cara de papel, nada de digitales, en el nuevo caso.
Al chiquillo mayor, que ha nacido grueso, en papel y de grandes dimensiones, se le ha puesto por nombre el señor cura “Viaje a la Alcarria, versión .siglo XXI”, para que no haya dudas, desde su portada, que no es un remedo de nada que hubo por los remotos años 40 del pasado siglo XX, sino un viaje alcarreño nuevo.
Aunque eso sí, a pesar de que ya hubo dos libros con el título de “Viaje a la Alcarria” en el siglo XVIII (gracias por el dato, José Ramón, enciclopedia) y uno de ellos de un escritor de tronío, esté ultramoderno de ahora rinde homenaje –aunque de muy distinta manera- al famoso de mediados del siglo XX…
Y no sólo realiza la ruta celiana por la Alcarria de Guadalajara, sino que también se adentra en sus andanzas y en sus vuelos por la Alcarria de Cuenca y por la de Alcalá de Henares
Mañueco-Cela ViajeAlcarriaXXIPero es una novela, con sus personajes, sus diálogos, sus cuitas y sus roces, buenos y malos, como está mandado por los cánones de la narrativa. Nada de una Guía de Viajes, que para eso ya hay sobradas en cuanto das una patada.
Por cierto que ¡si se quiere realizar un “Viaje a la Alcarria” turístico, promocional y en condiciones, para qué va uno a conformarse con menos que con las tres Alcarrias!
Pudiéndose sumar alcarreños a la Alcarria, súmense esfuerzos, señora Diputación de Guadalajara, que alcarreña es mucha Cuenca y la mitad del término urbano de Alcalá de Henares y casi toda su comarca de la Alcarria de Alcalá, y ahí está –para esto y para tantas cosas- esperando a unirse a Guadalajara, si no fuera por la miopía de algunos pocoalcarreños que dicen serlo mucho…
Lo dicho, el primer libro publicado en junio del pobrecito escribidor que firma este texto es el que acaba de decirse: “Viaje a la Alcarria, versión .siglo XXI”, que además no es un viaje, sino dos viajes completos, ya que uno de ellos es aéreo.
La novela ha salido crecidita de páginas y reventona de formato, de las que apenas te caben en la mano… Y bien de mapas.
Pero resulta que el espacio se va terminando. Así que la semana que viene, continuaremos hablando de este neonato tan rollizo.
PD. Vaya ahora siquiera una mención a otro arrapiezo que, aunque mucho más breve, no quiere ser menor chamaco… “La comedia de la Vieja y Nueva Política ó El Antimaquiavelo”. Una obra de teatro en dos actos, que, como poco, tiene las risas garantizadas, pues para eso le he puesto el título de “La comedia de…”
La noticia de esta obra teatral, que no puede esperar, es que, desde el lunes 4 de julio y durante unos días, se podrá descargar digitalmente y GRATUITAMENTE por parte de quien lo pida y quiera reír (y pensar) a mandíbula batiente.
La comedia es apropiada para personas sin interés profesional por la política (pero con ganas de reír). Incluso para los sí profesionales, pero con ganas de lo mismo, y de servir verdaderamente al pueblo (con esto último, ya habrá algún profesional que se autodescarte).
Aquí pueden leerse algunos datos y sinopsis, en espera de que haya espacio para comentar a los fieles de esta sección:
Lo que sí se garantizan de modo permanente son las SONRISAS y las RISAS constantes, aunque a veces se nos hielen. ¿O no es esto siempre la política española, ese sainete tan caro que nos sale a los no profesionales de tales representaciones teatrales?
VALE y que la vida, hasta la próxima semana, os sea leve, comprensivos lectores, os desea este pobrecito escribidor.

Siete libros en un mes, y los que vienen

ESTE MES DE JUNIO de 2016 tiene que quedar necesariamente en mi memoria personal como un mes productivo, que dudo mucho pueda volver a repetirse. Publicar siete títulos distintos, en un solo mes, no es cosa que esté al alcance de todas las mensualidades de la vida.

Tampoco hay cuerpo humano que lo resista ni incluso manos sobre el teclado que soporten zurrarle y fustigarle de tal modo a las teclas, so pena de graves daños para los dedos (y para el teclado, que también es objeto sufriente), como siguiera a este ritmo.

Pero así ha sido. De todas formas, vayamos poco a poco, que en los nidos de antaño, no hay siete pájaros sueltos hogaño, pero sí siete títulos de libros y relatos diferentes.

Por fin salió mi “Viaje a la Alcarria, versión .XXI”, en donde el punto significa “siglo”, obviamente… La cuestión, al menos para mí, estaba clara desde el principio, al ver los números romanos; pero pronunciado de viva voz me ha supuesto tener que explicarlo a cada persona que lo ha oído, ya que, a bote pronto, no lo entendía.

Una gruesa novela de 356 páginas, que comencé a finales de abril y que a mediados de mayo ya estaba terminada. Y ahora circula por ahí a lomos de un Alcarriante –o, en versión más completa: Alcarriante de la Alcarria– que, quien quiera saber qué persona, animal o cosa sea eso, no tiene sino acercarse a una librería y hojear el libro.

No pido otra cosa, para asegurar que la curiosidad le sobrevendrá de inmediato a quien tal cosa haga.

Desde luego, la novela tiene como protagonista a la Alcarria de nuestros días, la del siglo XXI, viva y existente, y no a una apolillada Alcarria de los años 40, que ya en la década siguiente rechinaba de puro vieja. Cosa impropia de un libro que quieren presentar como un clásico.

En la Alcarria de este pobrecito escribidor, 70 años después, ya no hay posguerra, ni pueblos bombardeados, ni mulas, ni carros, ni alcaldes maulas, ni delatores, ni piojos ni chinches por sus hoteles. Aunque siempre puede quedar alguno de todos estos ejemplares, por algún sitio, como muestra… Pero, vamos, que ya no es eso el paisaje ni el paisanaje alcarreño.

En realidad, no es un “Viaje a la Alcarria del siglo XXI”. Son dos. Uno completo enteramente, o sea, que se recorre la Alcarria de Guadalajara, de Cuenca y de Madrid. En pura prosa de la que la gente espera en una novela.

Y otro en verso, para aquellos que se atrevan con las metáforas, después de haber asistido a la lectura de las realidades… El “Viaje a la Alcarria” en verso tiene un título tan poético que no voy a mencionarlo aquí, porque he decidido que este artículo sea en prosa. Pero para título poético, ya adelanto que se las trae.

Por si fuera poco, el “Viaje a la Alcarria del siglo XXI”, tiene dos novelas distintas, y con sentido completo en sí mismas, aunque ensambladas con el itinerario, que estas dos sí que voy a citar sus títulos: “La novela de Tórtola de Henares” y “La novela de Torija”. Muy sencillas de estilo, y, a mi modo de ver, bastante amenas de leer.

Y ya van cuatro. En conjunto, viene a ser la historia novelada de esta provincia desde los años 50, pasando por los 80, hasta nuestros tecnológicos principios del siglo XXI… Por intentar cosas, que no quede.

¿Los otros tres títulos del mes que, ahora sí, constituyen volúmenes distintos y diferentes?

Estos son. “Castilla y el primer Villalar de 1976”, “Cuatro entremeses al modo de Cervantes” y “La comedia de la Vieja y Nueva Política ó El Antimaquiavelo”.

No va más el espacio de este artículo. El que quiera saber de que van todos estos títulos, incluso los tres últimos mencionados, que los teclee en Google, que ya se sabe que lo que no conozca este semidiós, es que aún no ha llegado al cielo del ciberespacio.

Por otro lado, a veces me preguntan que cuándo los presento. Con siete libros publicados en un mes, si además los presentara físicamente, no haría otra cosa. Estas cosas se presentan en nuestros días –a todo el planeta- informáticamente. Y ahí puede enterarse quien lo desee de qué se escribe en todos esos libros.

PD. Y ya vendrá julio, que llegará con noticias de publicaciones librescas que, si no por su número, quizá resulten aún más sorprendentes por su contenido.

 

 

“Viaje a la Alcarria”, un libro viejo y apolillado

PUES, SEÑOR, PASAN LOS DÍAS y el “Viaje a la Alcarria, versión .siglo XXI” de este pobrecito escribidor ya falta menos para que comparezca en las librerías, porque ha entrado en estos días en la imprenta.

Falta menos para hacer un viaje a la Alcarria que no suene a desfasado, subdesarrollado, rústico, basto y burdo, donde la mosca, el piojo, las malas posadas, las ruinas, los burros, los asnos y los carros son los reyes de la Alcarria.

Este pobrecito escribidor esta asombrado del paroxismo que le ha entrado a las fuerzas vivas de esta provincia por el exaltar el “Viaje a la Alcarria” al séptimo cielo de la gloria, o aún más alto, si hubiera para tanto cielo.

Si todo ello se hiciera para exaltar a Cela de los “apuntes carpetovetónicos”, autor que para este escribidor está a sólo un paso del Quevedo de la España negra y sucia de los “Sueños” y los “escritos satíricos y burlescos”, lo comprendería y lo aplaudiría.

Pero ¿qué queda, pues, en estos momentos, de la Alcarria de 1946 que visitó Camilo José Cela, si el contexto ha cambiado y sus personajes murieron o nunca fueron otra cosa que ficción?

¿Es bueno promocionar la Alcarria de hoy, a partir de una tierra subdesarrollada, rústica, basta y burda que, además, ya no existe con tales características?

Los personajes de “Viaje a la Alcarria” tampoco adquieren la condición de arquetipos de nada, porque Cela no supo darles esa grandeza: podrían estar o no estar en sus páginas o ser sustituidos por otros sin que nadie les echara en falta…

¿Qué puede aportar a los lectores del XXI el “Viaje a la Alcarria” de Camilo José Cela, además de la mitificación que ha caído sobre él, y que, indudablemente ayuda -es lo que más ayuda- a la hora de mirar con ojos arrobados un libro cualquiera?

Su Alcarria está rebasada, vencida y sobrepasada casi desde la década siguiente a la publicación de la novela.

¡Cómo ha caído el tiempo sobre ella, que es precisamente lo contrario que debe esperarse y debe decirse de aquello que aspire a ser clásico!

¡A ver si se va a hacer promoción de Guadalajara con una Alcarria que ya no existe, cuando resulta que de aquellas ruinas y de aquella triste década de los 40 ha surgido una Alcarria bastante más presentable! Y a través de un libro que adormece y aburre más que entusiasma y encandila.

PD. Como quiera que, entre unas cosas y otras, llevamos un par de semanas sin poner enlaces al “Poema de la Caballada de Atienza”, que estábamos reproduciendo, aquí va el último, con el cual concluiremos sus entregas a los lectores de “GuadalajaraDiario”.

http://blogs.periodistadigital.com/juan-pablo-manueco/2016/02/10/libro-poema-de-la-caballada-de-atienza-la-luna-en-harina-baila-de-manueco/

Por cierto que en los versos finales se ofrece una posibilidad interesante que debería tener en cuenta la Diputación de Guadalajara, o los Ayuntamientos de Guadalajara y de Atienza, porque ofrece unas posibilidades de promoción del Turismo en Guadalajara, bastante mayores que el desfasado “Viaje a la Alcarria” de las mulas subdesarrolladas de Cela.

 

 

 

 

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