Al rebufo de unos curiosos sondeos y tres posdatas

Los sondeos no son mano de santo, pero marcan tendencia. Y si están bien hechos, nos pueden avanzar algunas pautas que luego tendrán concretarse ante las urnas, la única encuesta que vale de verdad. Hoy me voy a referir a dos de ellos. El del oficial CIS y el de Metroscopia para El País, porque ambos tienen un universo de 2.000 encuestas cada uno y se supone que el margen de error que no llega al 3%. Vayamos con algunas de esas tendencias en lo que respecta a las elecciones Autonómicas en CLM.

1.- Se confirma que las mayorías absolutas son cosa del pasado. La horquilla más favorable  al PP (15 escaños) se queda a dos de esa mayoría absoluta.  El PSOE es el segundo partido en ambas encuestas, aunque la del CIS le da como partido más votado (35,1% frente al 34,9% del PP), pero la “cocina” del CIS atribuye al PP  1 o 2 diputados más. La sorpresa es que la encuesta de Metroscopia predice un  hundimiento del PSOE hasta los 10 diputados, con casi un 10% menos de respaldo que el PP.

2.- Hay todavía mucho voto indeciso, el 37% según el CIS, que se lo están pensando. Parece consolidado que el bloque crítico de los que piensan que las cosas van mal o muy mal en Castilla-La Mancha está en torno al 44%. Ahí Cospedal no va a pescar un voto. Pero sucede que si bien los que creen que la situación de la región es “buena” o “muy buena” solo alcanzan 14,5%, hay casi un 40% que la califican de “regular”. Si esta mayoría desapasionada se inclinara hacia el PP, decantaría el triunfo para Cospedal.

3.- Las peculiaridades del Estatuto de Castilla-La Mancha, diferente a todos los demás en esto, permiten que el candidato con más escaños quede investido presidente si en dos meses no hay una mayoría alternativa. Por lo tanto, si ambas encuestas están en lo cierto,  Cospedal podría salir reelegida presidenta sin necesidad de alcanzar pactos de gobierno, como le obliga a Susana Díaz en Andalucía.

4.- Ahora bien, una cosa es ser investida y otra gobernar sin una mayoría en las Cortes regionales. En este sentido, cobraría  relevancia el papel de Ciudadanos  en la centralidad del futuro parlamento regional,  ya que ninguno de los sondeos concede la posibilidad de que PSOE y Podemos puedan formar un gobierno de izquierdas. Su candidato, Ángel Ligero, actual concejal de Galápagos, y que comenzó su carrera política en el PP,  que está llamado a tener un papel estelar en la política regional, ya nos decía una entrevista con GuadalajaDiario  que “no vamos a ejercer labores de gobierno si no somos la fuerza más votada”. De hecho, pocos esperan que el partido de Albert Rivera saque la patita y se moje antes de las elecciones Generales,  con lo que Cospedal tendría que recurrir a una nueva forma de gobernar, los pactos a la carta de los proyectos de Ley que quisiera abordar.

5.- En contra de lo que los sondeos decían hace unos meses, el globo de Podemos se deshincha y no tendría un papel decisorio en el parlamento regional a no ser que fuera verdad como dice Román que existe un “frente antipepé” formado por PSOE, Ciudadanos y Ahora-Podemos. Pero yo no lo veo. Con los datos de ambos sondeos, al PSOE no le valdría el respaldo de Podemos para gobernar, porque el partido de Iglesias se quedarían con un arco entre 2/4 diputados.

6.- A algunos les podrá resultar una paradoja que la zona rural y manchega de la región se pueda convertir en el mayor granero de votos para el PP de Cospedal después de haberlo sido del PSOE de Bono y Barreda. A mí no. La mayor prima a los partidos de gobierno se da en las zonas rurales, donde los cambios tardan más en llegar, pero acaban llegando; y en La Mancha ya han  asimilado que la que gobierna ahora es Cospedal, y ello explicaría en parte que el PP pudiera meterle al PSOE un 4-2 en Ciudad Real (un feudo histórico socialista), un 3-1 en Albacete o un 3-2 en Cuenca. Por el contrario, en Toledo empatarían a escaños y ¿qué pasaría en Guadalajara? El CIS no hace público los resultados por provincias, y lo que avanza la encuesta de Demoscopia es del todo sorprendente, ya que concede al PSOE la condición de partido más votado en Guadalajara con lo que obtendría 2 diputados por 1 solo el PP. Teniendo en cuenta que el PP casi alcanzó en las últimas autonómicas el 50% de los votos, la proyección de Metroscopia me sorprende. El PP va a perder votos, eso es seguro, pero si el PSOE llegara a superar al PP en Guadalajara estaríamos ante un hecho histórico como fue la primera victoria del PSOE de Bono en Guadalajara en 1999. Y tuvo que esperar cinco elecciones para conseguirlo.

7.- Guadalajara siempre ha sido en esta comunidad autónoma la primera provincia en ser sensible a los cambios. Fue el primer sitio en el que ganó el PSOE, luego donde se produjo la alternancia con el PP, y ahora será el primer lugar en que el que se noten los efectos del fin del bipartidismo. Todo ello se explica por nuestra cercanía a Madrid y a la porosidad que tiene en el Corredor la política de la capital. Lo que pone de manifiesto  el estudio de campo del CIS   es que tanto Ciudadanos como Podemos tienen una mayor penetración en las localidades más pobladas del  Corredor, mientras que su respaldo en la Guadalajara rural es todavía irrelevante. Me voy a mojar más, a tenor de lo que nos encontramos en los intestinos de las encuestas, sumado a la propia percepción personal después de muchas elecciones a las espaldas, ningún partido va a llegar a los 3 escaños, y el reparto más probable es que el más votado (yo creo que finalmente será el PP, por los indecisos y la compensación con el voto rural) tendría 2 escaños, y que PSOE, Ciudadanos y Podemos se repartirían uno cada uno.

8.- En el Ayuntamiento e Guadalajara no hay sondeos a la vista (aunque los partidos sí los manejan) y cualquier pronóstico es más arriesgado. En el PP se habla de que la horquilla está entre el 12 y el 13, siendo este último escaño el que otorga  la mayoría absoluta. La entrada de Ciudadanos en la corporación la doy por segura; y lo que habrá que ver es con cuántos ediles para hacer cálculos sobre las posibilidades reales de Román de alcanzar la mayoría absoluta. ¿Y la Diputación? El PP ha “fichado” bien en los pueblos, pero el sistema es tan complejo que casi tengo más posibilidades de acertar jugando a la Primitiva.  Esto es lo que hay.

P.D 1 A Albert Rivera le ha debido dar un ataque de adanismo al mandarnos directamente a las residencias del Inserso a los que vivimos  la Transición, porque la regeneración política , dice el tío, solo podrían traerla personas que han nacido en democracia. Ya me gustaría a mí que la actual clase política estuviera la mitad de preparada e hiciera gala de la mitad del patriotismo y capacidad para llegar a acuerdos que demostró la generación de la Transición. O como escribe Arcadi Espada, con el que tanto coincidió Rivera en Cataluña: “El reset regeneracionista es la pura reacción. Mas que del Ibex, se corre el riesgo de acabar siendo el vacuo partido de El Corte Inglés”.  Dicen los que saben algo a esto, que en las campañas electorales no se ganan apenas votos, pero sí se pueden perder. Con lo bien que comenzó, como siga desbarrando  don Albert él solito puede dar la vuelta a los sondeos.

P.D 2 Pues no, no habrá debates públicos en un lugar público, y con las condiciones que puso ayer Román, difícilmente podría haberlos. Román sí sigue a la perfección la máxima anterior de que el que no arriesga no se equivoca. Aunque esta vez no tengo tan claro de que esas tácticas a lo Simeone sean las que más le convienen. Estamos ante unas elecciones muy abiertas, y con mucho voto indeciso.

P.D.3 Al candidato García Molina de Podemos tampoco  le gusta el convenio sanitario con Madrid, porque lo que hay que hacer según dice él es destinar todos los recursos a la sanidad de Castilla-La Mancha y no a financiar convenios. El señor Molina, como otros candidatos, siguen sin querer enterarse de que la Sanidad está transferida, aunque a algunos no nos guste (a ellos, sí) y que por ello Madrid no puede pagar las facturas de los ciudadanos de Guadalajara y Toledo, ni tampoco lo haría el Estado con los famosos fondos de cohesión, porque estamos hablando de una atención continuada a más de 300.000 personas, no de un  paisano que se tuerce el tobillo en la playa de Ribadesellla y le atiende la sanidad de Asturias.  Debo ser un tío raro: prefiero que me atiendan en un hospital de Madrid  que en uno de Ciudad Real aunque en el primero no esté la bandera de Castilla-La Mancha en la puerta.

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