Archive for mayo, 2024

¿Y el Madrid qué; otra vez campeón de Europa?

Se cumplen 30 años del famoso anuncio de Mitsubishi Montero en la sierra del Ocejón. La historia la ha contado muy bien Rafael Fernández en este digital, así como la secuela que inteligentemente hizo de ella el único hipermercado que había entonces en Guadalajara. «Gelco, lo nuestro», ¿se acuerdan?

El anuncio de la agencia de publicidad Alta Definición lo tenía todo. Menos el actor que debía interpretar al lugareño que intentaba conversar en vano con un tipo llegado de la ciudad a un pueblo remoto en el que se había parado el tiempo. Mientras comía compulsivamente unas judías de toda la vida, el paisano le preguntaba por personajes del momento como Ruiz Mateos, el ministro de Economía Miguel Boyer ( ¡que te pego, leche!)e Isabel Preisler y remataba con la pregunta sobre lo que opinaría Franco -fallecido hace 19 años, entonces- sobre aquel revoltijo. El diálogo terminaba con la pregunta:¿Y el Madrid qué; otra vez campeón de Europa? Y ante la negativa del urbanita devora judías, el lugareño se extrañaba:”¿no?”, llegando a la conclusión de que grandes cambios se habían producido en España, sin él saberlo,  porque el Madrid parece que no era ya campeón de Europa.

El lugareño era el abuelo Jesús –Jesús García Velasco– que se convirtió en actor de pura casualidad. El abuelo Jesús había sido contratado por la productora para llevar sus cabras hasta una taina de pizarra negra que estaba en el camino del puerto de La Quesera. Durante el anuncio debían aparecer las cabras en escena y si era posible alguna de ellas subiéndose al tejado de pizarra. El abuelo hizo su trabajo una y otra vez hasta el aburrimiento, pero al director del anuncio no acababa de convencerle el actor profesional que hacía de pastor y pretendía hablar con el viajero que se atrevía a llegar-con un Mitsubishi Montero, claro- hasta aquel recóndito lugar. El abuelo había destacado durante el rodaje por su gracejo y la voz aflautada, así que el director le preguntó si sería capaz de repetir el diálogo que había escuchado repetidamente durante el rodaje. Y el abuelo Jesús le contestó que sí. Apenas les costó varias tomas más y el anuncio se terminó con un actor improvisado, un cabrero de Majaelrayo, que interpretó su papel con una pasmosa naturalidad.  Todo un éxito para la productora y para la marca japonesa, que apenas salía junto a la taina al final del anuncio, como aparece en esta fotografía que yo recreé años después en el mismo lugar.

La taina donde se rodó el anuncio del Montero, en una recreación posterior. Foto: S. Barra

El abuelo Jesús no tenía ni idea de fútbol, un deporte que se practicaba en las ciudades y que en el mundo rural no existía -allí se jugaba al frontón y en Majaelrayo, como en la sierra del Ocejón, a los bolos castellanos, con una cancha que afortunadamente se conserva-; y apenas se seguía, porque la televisión -que daba partidos de Pascuas a Ramos- tardó en llegar a nuestras serranías. Pero eso no fue óbice para que el avispado locutor deportivo José Ramón de la Morena se empeñara en meterle en su programa nocturno, normalmente a deshoras, desde luego no para hablar de fútbol sino de las cosas de su pueblo y de la vida rural en general. A José Ramón, de corazón Atlético, le había hecho gracia el personaje del abuelo Jesús, él que presumía de ser de pueblo -aunque Brunete, comparado con Majaelrayo era Nueva York- y sospecho que algo de gracia le hacía también recordar que el Madrid ya no era campeón de Europa, porque llevaba 28 años fracasando en su empeño de reverdecer viejos laurales. Estas apariciones del abuelo Jesús en el programa de José Ramón fueron posibles gracias a la pericia de otro locutor de raza, Juan Solo, que se tenía que ir con la unidad móvil de la Ser para establecer la conexión, por carreteras a menudo salpicadas por la nieve y el hielo para apenas cinco minutos de intervención. Eran tiempos en los que no existían los quantum y había que sudar tinta china para tener un directo decente, como bien sabían los pioneros de la radio de Guadalajara que, para mí, siempre serán los mejores. Únicos.

 La última copa de Europa se ganó en 1966, con el Madrid ye-ye de Amancio, Pirri, Velázquez y compañía, en un equipo del que solo quedaba Paco Gento de aquel glorioso grupo que, comandado por Di Stéfano, ganó las primeras cinco copas de Europa entre 1956 y 1960. Al Madrid le tomó el relevo el gran Benfica de Eusebio (2 copas) y luego el gran Milán de Gianni Rivera (1) y el Inter de Helenio Herrera (2), hasta que de nuevo ese Madrid ye-ye formado solo por españoles lograba en 1966 levantar otra copa de Europa ante el Partizán. Fueron copas en blanco y negro, como se encargaba de recordar el antimadridismo sociológico,  y hasta tal punto estábamos obsesionados con la Copa de Europa que ya ni celebrábamos las 8 ligas que se consiguieron con Muñoz en la década de los sesenta o las 5 consecutivas que logró con la gorra la Quinta del Buitre, posiblemente el mejor equipo de españoles que yo he conocido, pero que no tuvo suerte en la copa de Europa y no pudo quitarse ese estigma. Cuando el gran Barcelona de Cruyff se llevó en los 90 cuatro ligas consecutivas nos dimos cuenta de nuestro error, producto de la mejor y peor virtud del madridismo: solo vale ganar y nos deprimimos con la derrota.

Esto es lo que hay. Vuelve a llegar la primavera, el olor del jazmín revienta entre las tapias y como ha ocurrido ocho veces desde 1997, con Florentino Pérez en la sala de máquinas, el Madrid vuelve a disputar, este sábado, en Wembley, una final de Copa de Europa.  Hasta entonces no podré contestar a la pregunta del abuelo Jesús sobre si el Madrid es otra vez campeón de Europa, porque con un alemán de por medio, mejor no fiarse. Pero seguro que lo va a pelear; hasta el final.     

No nos hagan más trampas

Jarro de agua fría después de las últimas declaraciones del gubernamental presidente de la Confederación  de Aguas del Tajo, Antonio Yáñez, quien en una reunión con un grupo de trabajo integrado por empresarios, agricultores, regantes y alcaldes de la provincia de Guadalajara les vino a decir que no cree que haya necesidad de hacer la conexión Beleña-Alcorlo, porque no hay una demanda de agua suficiente. Y para salir del paso les vende que para que se construya esa conexión deberán “justificar muy bien la naturaleza de la demanda”.

El gobierno de España vuelve a hacernos trampas en materia de agua; todos los gobiernos desde Franco a Sánchez.  A los empresarios, agricultores y alcaldes de Guadalajara les pide que justifiquen hasta la última gota del agua que demandan a futuro mientras los regantes del Tajo-Segura confían en acabar el año hidrológico con normalidad, por las reservas que hay en la cabecera del Tajo, con “trasvases automáticos” de 27 hectómetros cúbicos, sin tener que justificar nada. Así se escribe la historia del agua en este país.

No me extraña la posición de la CHT, después de la última respuesta del gobierno a esta demanda de la conexión Beleña-Alcorlo. Ya saben: se trata de guardar en el pantano de Alcorlo el agua que no puede almacenar Beleña y que en un año hidrológico bueno, como el actual, ha visto cómo se iban Sorbe abajo unos 150 Hm3, tres veces más de lo que consume la Mancomunidad de Aguas del Sorbe (MAS) en un año. ¿Qué hay que justificar entonces? Solo cabe reflexionar sobre si es normal que en un periodo de cambio climático no es una frivolidad  no aprovechar los recursos que nos concede el río Sorbe y del que bebe el 75% de la población de Guadalajara y la segunda ciudad de la vecina comunidad de Madrid. ¿Qué más hay que justificar? El presidente de la Asociación Provincial de Agricultores (APAG), Juanjo Laso, ya ha advertido que si no hubiera llovido este año estaríamos con restricciones y que los agricultores aspiran a conservar los regadíos que tenemos y a hacer nuevos: “No puede ser que Guadalajara tenga 15.000 hectáreas de regadío y Ciudad Real, por poner un ejemplo, 200.000″. ¿Qué hay que justificar?

Beleña-desembalses
Agua sobrante expulsada del pantano de Beleña por no poderla embalsar./GUDiario.

En cualquier caso, deben ser las administraciones regionales y locales las que acrediten esa “necesidad” y en esto damos la bienvenida al gobierno de regional de Castilla-La Mancha, que en tiempos pasados no lo tuvo tan claro. En 2011, cuando la secretaría de Estado que dirigía Teresa Ribera, la actual ministra de Transición Económica, hizo un informe medio ambiental negativo, hubo consejerías que le siguieron el juego y mostraron también su oposición. Me alegro por tanto que el presidente Page diga que está a favor de la conexión, así como el presidente de las Cortes regionales y secretario general del PSOE, Pablo Bellido, quien en un ataque de optimismo sostiene que “las perspectivas de hacer la conexión Beleña-Alcorlo son muy buenas”; y argumenta lo mismo que yo llevo escribiendo desde hace décadas: que la garantía de agua futura en Guadalajara y de su desarrollo pasa por esa conexión. Ojalá tenga razón y que este argumento sea suficiente. Pero yo sigo viendo el mismo mamoneo que en 2011, o cuando se decidió retirar la obra en los planes de la cuenca del Tajo. Si al final se vota en el Congreso de los Diputados el asunto, ya verán cómo algún diputado de la región y hasta de Guadalajara lo hacen en contra por disciplina de partido. Esto es lo que hay: en empuje y defensa de su tierra nos ganan en Murcia por goleada.                   

Las derivaciones de las elecciones catalanas

Las elecciones catalanas han arrojado un dato singularmente nuevo, como comienza destacando en su editorial el melifluo La Vanguardia, en el que se reconoce que después de tres decenios  de dominio del nacionalismo y el independentismo, el Parlamento de Cataluña registró ayer un cambio significativo, al perder tal mayoría. Comienzo este post por el final: todo lo que no sea un gobierno presidido por Salvador Illa, que ha ganado 9 escaños con el 27,9% de los votos sería una anormalidad democrática, como lo fue la formación del gobierno de Pedro Sánchez investido por toda la colección de partidos separatistas que hay en el Estado Español. Así que Illa está como Núñez-Feijóo en la noche del 23 de julio de 2023 cuando la vicepresidenta María Jesús Montero pegaba saltos en el balcón de Ferraz mientras Sánchez presumía de que “eran más” en este lado del muro. Y Feijóo salió al balcón de Génova anonadado, pese a su victoria en votos y escaños.

El problema que tiene Sánchez con sus socios es que los fagocita como una Mantis Religiosa, así le pasó con el Podemos de Iglesias, el Sumar de Yolanda Díaz y ahora la ERC de Pere Aragonés. Lo pagará Illa. Foto: wikipedia

El ex ministro de Sanidad durante la pandemia sabe que para ser elegido presidente solo le vale una ecuación: unir a sus 42 diputados los 20 de ERC y los 4 de Sumar-En Comum; otro tripartido de izquierdas. Y para ello debe convencer a sus socios de ERC que sigan avalando las políticas del PSOE-PSC, asunto que se me antoja imposible. El problema que tiene Sánchez con sus socios es que los fagocita como una Mantis Religiosa, así le pasó con el Podemos de Iglesias, el Sumar de Yolanda Díaz y ahora la ERC de Pere Aragonés. El análisis que hacen en ERC es que su desplome proviene de haber sostenido a Sánchez en Madrid y en Cataluña, por lo que ya han anunciado que pasan a la oposición y a buen seguro radicalizarán su discurso. No está terminado, ni mucho menos el Procés, como se sugiere desde el PSC . A pesar de que el separatismo ha descubierto que todavía quedan en Cataluña más españoles de los que les gustaría, aunque hayan expulsado el idioma común de las aulas. La última gracieta del gobierno de Aragonés es blindar el decreto para que no se cumpla el mandado del Constitucional de dedicar el 33 % de la enseñanza en castellano; y han tenido el descaro de avalarlo con dos decretos que están recurridos en el Tribunal Constitucional. Otra alternativa, que no tiene ninguna posibilidad en esta España de trincheras, es un apoyo a Illa (42 escaños) de los partidos nacionales (PP con 15 y Vox con 11). Igualmente habría que descartar la exigencia de Puigdemont para que el PSC le proclame presidente de la Generalitat, aun habiendo perdido,  con el razonamiento de que eso es lo que hizo él en la investidura de Pedro Sánchez; y no le falta razón, pero aunque Sánchez ha demostrado que es capaz de todo por seguir en La Moncloa, me temo que esta vez no se atrevería. Illa he recibido 42 escaños y Puigdemont 35, demasiada diferencia, aunque suficientes para la mayoría absoluta, sin recurrir a ERC que ha sido el partido más perjudicado por la operación de blanqueo de Sánchez con el prófugo al que solo le ha faltado nombrarle embajador de España en el Consejo de Europa.

No tiene esto buena pinta, lo confieso. Y es muy probable que tengamos que ir a una repetición electoral, que todos dicen que no quieren pero ninguno parece dispuesto a evitar. Si esto sucediera, yo me imagino que Sánchez va a tirar otra vez el cubilete a ver qué dados le salen y adelantará las elecciones Generales  -¿tal vez en octubre?- porque con Puigdemont y ERC en el monte, se ha quedado sin aliados. Y prolongar una legislatura en la que no aprobaría ni los presupuestos es un despropósito. Para su gobierno, para el PSOE  y para España en general. Esto es lo que hay           

Urtasun se merece el premio de la Tauromaquia

Al ministro Urtasun no le gustan los toros (nosotros lo tenemos “muy claro”, dijo, refiriéndose a los neocomunistas de Sumar, frente a la posición de sus socios de gobierno) y por ello retiró de su ministerio el Premio Nacional a la Tauromaquia. Cosas de Urtasun, que también quiere luchar a estas alturas  contra el colonialismo europeo en los museos nacionales y nos tememos cualquier estropicio. Así que vayan a visitarlos cuanto antes, como hice yo recientemente con el museo de América. Urtasun desprecia que la tauromaquia es un arte incardinado en la cultura española desde hace más de cuatro siglos (el legendario torero rondeño Pedro Romero nació en 1754), que está presente en la pintura y la poesía de los mayores genios españoles (Goya, Picasso, Alberti, Lorca… por citar solo algunos no sospechosos de haber vivido en la fachosfera), pero le da lo mismo. Es más, miente cuando dice que apenas interesa al 1% de la población. La tauromaquia es el segundo espectáculo, después del fútbol, que más espectadores atrae y si nos ponemos quisquillosos podríamos hacer un paralelismo con los socialistas que fueron a respaldar a Sánchez en la calle Ferraz y que fueron decisivos en la reflexión del presidente: no más de la mitad de los que van a una corrida con figuras en la plaza Monumental de Las Ventas del Espíritu Santo. La manía censora de Urtasun no tendría cabida en el sur de Francia, desde Nimes a Arlés, porque las autoridades galas saben qué supone la tauromaquia para aquellas localidades en las que los toros no son solo una identidad cultural de esas regiones, sino que sus ferias son una inyección en vena a su economía. Por ello en Francia se toca La Marsellesa en las plazas y los ediles van a la plaza con la banda tricolor.

Vista de dos bellos murales cerámicos de la plaza municipal de toros de Guadalajara, destrozados a pedradas sin que los ayuntamientos de turno hagan nada por restaurarlos; ni por el estado general de la plaza, que parece conservada por el mismísimo Urtasun./GUDiario.

Visto las reacciones suscitadas, yo propongo a Page que le conceda el primer premio de la Tauromaquia a Ernest Urtasun, porque está haciendo más por la fiesta que cualquier otro ministro. Desde hace unos cinco años, la tauromaquia se ha vuelto a poner de moda, después de la crisis de los noventa, especialmente entre los más jóvenes a pesar de estar proscrita en RTVE. Y entre los que van a las plazas está alguno que yo conozco que lo hace como reacción a los Urtasun de turno. Esto es lo que hay: lo mejor que le podía ocurrir a la tauromaquia es que la quieran convertir en contracultura y hacer de Las Ventas el nuevo Woodstock.    

Respeto con sinceridad a los que no les gustan los toros, de la misma manera que a los veganos que no comen carne y no van por ahí pidiendo el cierre de los mataderos. En eso consiste la libertad y la pluralidad de las sociedades democráticas en las que imponer los valores de un sector social es un ejercicio de intolerancia, por muy respetables que esos ideales aparenten ser. Bien lo sabemos en Castilla-La Mancha, y de ahí el desmarque del gobierno de Page ofreciéndose a tomar el relevo del Premio de Tauromaquia que Urtasun despreció, como ministro de Cultura solo de esa parte del muro. En Guadalajara se celebran centenares de festejos populares todos los años y ni Franco, al que no le gustaban los toros, pudo prohibir el encierro de Brihuega; aunque lo intentó.

P.D. (La temporada 2023 se cerró con una asistencia de 2,4 millones de espectadores, 1.631.943 de ellos en los cosos de primera categoría y 968.784 en las plazas de segunda categoría, como la de Guadalajara, y si sumamos las plazas de tercera nos vamos a los 4,5 millones).

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