Archive for mayo, 2022

¿Una ciudad para viejos?

Fátima Diame es una joven atleta olímpica española nacida en 1996, en Valencia, en el seno de una familia de origen senegalés. Vive y trabaja en Guadalajara y es una de las deportistas profesionales que se forman en el grupo del entrenador Iván Pedroso, cuyo cuartel general está en las instalaciones municipales de la Fuente de la Niña

Fátima fue una de las invitadas al late-night que presenta David Broncano en Movistar, con  una importante audiencia, especialmente entre los jóvenes. Como era de esperar, Broncano le preguntó por Guadalajara, la ciudad en la que está entrenando desde el pasado mes de septiembre, y su respuesta fue decepcionante al describir a su lugar de acogida: “«Guadalajara no tiene nada. Solo tiene personas mayores». Tan desconcertante fue la respuesta que Broncano intentó arreglar el desaguisado, aunque como pueden comprobar en el video del programa no lo consiguió. No recibió mucha ayuda de unas chicas que estaban de público en el programa, que dijeron ser de Sacedón, y al final Broncano se acabó liando y por agradar dijo que Guadalajara está al lado de un lago, como la ranchera sobre la capital de Jalisco.

No vamos a pedir a esta campeona del triple salto una respuesta sobre Guadalajara, como si fuera el historiador Pedro J. Pradillo. Pero sí recomendar que si se va a sitios tan importantes como La Resistencia, hay que tener un mínimo de información sobre las cosas que te rodean. Con solo haber preguntado a su entrenador Iván Pedroso, que llegó hace décadas a Guadalajara con la selección cubana, y aquí se quedó a vivir,  nacionalizándose español, le habría bastado a Fátima para salir del paso. Porque lo único que acertó a decir sobre Guadalajara, que era una ciudad de “personas mayores”, además no es cierto, según el INE. La ciudad tiene casi 28.000 vecinos de 0 a 30 años, como Fátima, y solo 11.407 con más de 70 años. Aunque sea la longevidad uno de los indicadores que identifican a una sociedad desarrollada, de estos datos no se puede deducir que Guadalajara es una ciudad de personas mayores, o una “ciudad para viejos”, parafraseando a la película de los hermanos Coen.

El concejal de Turismo de Guadalajara, Fernando Parlorio, ha invitado a Fátima a conocer la ciudad en una visita guiada y le dejó en redes sociales la guía de recursos de Guadalajara. [guadalajara.es/recursos/doc/p...] Es una buena idea, porque en el grupo de atletas de Iván Pedroso, entre las que hay campeonas olímpicas y de Europa, como Rojas o Peleteiro,  pueden hacer mucho en la proyección de una ciudad como Guadalajara. Pero si no les sale, por lo menos, como dijo una vez  el gran Alfredo Di´Stefano a un portero del Real Madrid: “Si no paras los que van dentro, por lo menos no nos metas los balones que van fuera”. La realidad, a buen seguro que no buscada por la joven saltadora, es que con esa falsa imagen viejuna de Guadalajara, que se dio en un programa de máxima audiencia nacional cualquier campaña de promoción turística que haya podido hacer el edil Parlorio queda empequeñecida por el incidente. Así que tampoco hay que restarle importancia.

Cuando a Jorge Valdano le hicieron director general del Real Madrid, lo primero que hizo fue elaborar un librito para los jugadores que venían nuevos, con una breve historia del club, y así evitar que luego cayeran en groseras incorrecciones. No estaría de más que Parlorio les enviara alguno similar a estas atletas que sin pertenecer a clubes de Guadalajara se entrenan en las instalaciones municipales, que mantenemos los contribuyentes de la ciudad, aunque solo sea para evitar que de otro salto se acaben saliendo del cajón y se metan/nos metan más goles en puerta propia. Porque ellas, por vivir y trabajar aquí, ya son Guadalajara y sería deseable que dejen de vivir de espaldas a la ciudad; su ciudad. La menos nacionalista de España. A pesar de ser un mosaico muy plural por el origen de sus vecinos.

No hace falta que nos digan que en Guadalajara no tenemos playa, ¡vaya, vaya!, ni un barrio de La Viña, una plaza de Cañadío o la calle del Laurel. Pero ofrecemos otras cosas, como les debería explicar el concejal de Turismo, y todo ello hace que miles de personas hayan venido en las últimas dos décadas a formarse entre nosotros o a ganarse la vida en cualquiera de las industrias instaladas en la ciudad; o a entrenarse en unas pistas municipales.  

 Con más tiempo, hasta la vecina saltadora de triple, puede que acierte a decir algo positivo de la ciudad en la que reside. Mientras tanto, nosotros debemos ayudarle a que se encuentre lo más a gusto posible.     

Deportivo: En la carrera, 75 años después

Coincidiendo con el 75 aniversario de su fundación (1947), el Deportivo Guadalajara asciende a Segunda RFEF, la cuarta categoría del fútbol español tras la última reestructuración. Según escribe Enrique Largacha es la segunda vez que el Deportivo queda primero y sube de categoría [ y aprovecho para decir que no me gusta ese diminutivo “Dépor”, que en realidad lo popularizó otro Deportivo, el de La Coruña, cuando quedó campeón de Liga en la temporada 1999-2000]. El primer ascenso fue un año después de la fundación del club, en la temporada 1948-49, en la que un equipo integrado mayoritariamente por jugadores de Guadalajara (los Toquero, Conejo, Arsenio, Vega y compañía) subió a Tercera División nacional, después de estar solo un año en la categoría de Preferente, que organizaba la entonces Federación Castellana. Estamos hablando de un equipo que hizo historia y que dos años después llegó a clasificarse para la Fase de Ascenso a Segunda División, que ese año jugó entre otros el Real Betis, el flamante campeón de Copa actual. Mucho ha progresado Guadalajara desde entonces. En los años cuarenta era una ciudad empobrecida por la Guerra Civil, que no llegaba a los 20.000 habitantes y ahora está en casi 90.000, aunque este crecimiento de Guadalajara no ha ido acompañado de su club de fútbol, que tuvo épocas en las que perdió foco popular por los éxitos del baloncesto, el balonmano o el fútbol- sala. De hecho, la categoría a la que ahora asciende el Deportivo no deja de ser la cuarta división del fútbol español cuando con ese equipo de chicos de Guadalajara ya se estaba en la Tercera nacional desde 1949.

La celebración por la ciudad./GUDiario.

Pero si bien este éxito hay que situarlo en su justa medida, por salir del pozo de la tercera castellano-manchega,  debemos confiar a que este ascenso sea el principio de una nueva época para el Deportivo Guadalajara, en la que deje definitivamente atrás el periodo más aciago, y que sucedió al de su mayor gloria cuando en la temporada 2011-12 consiguió lo que los Toquero, Laso y compañía no habían logrado en esa histórica fase de ascenso de 1950-51: Subir a la Segunda División del fútbol español de la mano de Carlos Terrazas como entrenador y de Germán Retuerta en la presidencia. Lamentablemente el club solo estuvo dos temporadas en el fútbol profesional de la LFP, porque una chapucera ampliación de capital incumplió la normativa vigente, tras rechazar la LFP, el CSD y los tribunales los recursos presentados, y de la situación se aprovechó Tebas para dar ejemplo al resto de clubes que estaban en otras ampliaciones similares. Nunca después se vio tanta mano dura. Por no abrirse a la ciudad, la deriva del club acabó en la ruina y en un concurso de acreedores que puso a la SAD al borde de su liquidación estando ya en tercera división autonómica.

En esas trágicas circunstancias, llegó a la propiedad del club un inversor argentino, Néstor Ruiz, sin ninguna vinculación con Guadalajara, pero que supo calar cuál es el verdadero capital del Deportivo: ser el equipo representativo de una capital de provincias de noventa mil habitantes en el cinturón metropolitano de Madrid. Por lo tanto, un club con potencial para atraer a una afición suficiente y en la que se pueda apoyar la progresión del equipo hacia divisiones superiores, disfrutadas en aquellos años de vino y rosas. El gran mérito de este equipo directivo es haber recuperado a parte de la afición de Guadalajara, especialmente a los más jóvenes, porque los más veteranos aun seguimos frustrados por la decepción que nos supuso el descenso administrativo de entonces. Y nos cuesta más bajar al Escartín.

En la vida se aprende más de los errores que de los aciertos y esta nueva propiedad tiene todo un catálogo de lo que no se debe hacer por saltarse etapas en el crecimiento de una empresa, en este caso de la Sociedad Anónima Deportiva (SAD) Club Deportivo Guadalajara, que no ese cursi “Dépor”, que, por cierto, tenía un escudo muy bien diseñado para la época y que no mejora el actual. Hay cosas que no tienen por qué cambiar. Pero es la moda.

 Lo principal es que el Deportivo vuelve a estar en la casilla de salida, aunque sea en la cuarta división del fútbol español, pero con voluntad de reiniciar el camino que Tebas y las chapuzas de algunos bloquearon cuando creíamos haber tocado el cielo. Y es una premonición que este ascenso haya coincidido con el 75 aniversario del club, aunque algunos no lo hayan podido ver. Me estoy acordando especialmente de aquel bravo lateral derecho en el primer Deportivo, Salva Toquero, o de Juan José Laso, 27 años de presidente, después de haber sido un gran jugador, y que murió en el año del Covid. Aquellos pioneros nos trajeron hasta aquí. Y el Deportivo vuelve a estar en la carrera.

Esto es lo que hay. Y no es poco.    

Recorte de la acera para que la calle vuelva a tener doble direcci´ón. /GUDiario.

CALLE DE PENÉLOPE.-  Como en la historia del bordado de Penélope en la Odisea de Homero,  quien tejía de día el sudario del rey Laertes y lo deshacía por la noche, para entorpecer su casamiento, han comenzado las obras para deshacer las aceras que se pusieron en el anterior mandato en un tramo de la calle Ramón y Cajal y así volver a duplicar el sentido de la circulación. El sufrido contribuyente de Guadalajara agradecería a los pretendientes del trono de Itaca que se dejaran de tanto tejer y destejer, aunque visto lo cual deberían cambiar el nombre a la calle y renombrarla como calle de Penélope.  

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