El día en que no pude comprar la prensa (en papel)

Hace años que lo vengo comentando en mi entorno: “Llegará el día en que no podamos comprar la prensa impresa en Guadalajara”. Pues bien, ese día llegó. Fue el 8 de agosto de 2022 cuando, como tantos días, bajé a Guadalajara desde el pueblo de mi mujer, en el que paso la mayor parte del verano, y aprovecho para hacer algunas compras, regar los tiestos y comprar la prensa en papel. Para leerla repanchingado en un sillón frailuno, como presumía Embid.  

Aunque desde hace tiempo soy lector de prensa digital, sigo comprando ocasionalmente el periódico en papel, porque me gusta tocarlo, oler la tinta y leer en él las tribunas largas de opinión o el reportaje bien trabajado. Soy consciente, desde hace años, y por eso fundé el digital que publica este post, que la prensa impresa está herida de muerte, que casi nadie va con un periódico bajo el brazo y si al principio pensé que en Madrid sobrevivirían solo dos periódicos impresos, de orientación liberal e izquierdista, para el consumo de las elites políticas y económicas, ahora creo que fui muy optimista. En cambio, si la prensa nacional en España está herida de muerte, es muy posible que aguante algo más en algunas capitales regionales  donde el diario en papel sigue repleto de esquelas y sucedidos locales y todavía cuesta 1,30 euros.

La prensa impresa, en España,  recibió la puntilla con la pandemia. Sin una razón científica acreditada, bares y peluquerías dejaron de servirla, cerrando así el principal nicho de mercado que les quedaba y aceleró su ruina. Porque cuando ha remitido la pandemia, y para el Gobierno ha dejado de ser noticia ( Sánchez y autonomías solo informan de la evolución del virus entre los mayores de 60 años, como si el resto de edades fueran inmunes), la prensa en papel no ha regresado a los bares y en aeropuertos grandes, como Barajas, ya no se vende. Antes se regalaba a pares a los pasajeros, que ahora deben conformarse con leerse las instrucciones de emergencia o la revista de la compañía.

Por eso no extrañó mucho que el pasado 8 de agosto no pudiera comprar el periódico en papel en Guadalajara, porque ya me había sucedido recientemente un domingo en una ciudad grande, como Gijón. En los kioscos y tiendas donde todavía se podían ver carteles de “Prensa y revistas”, me explicaban que desde la pandemia no venden allí periódicos, y que se conforman con los polos y las chuches. Y así me ocurrió que esta semana fui al kiosco de Jose en el Jardinillo, y me lo encontré cerrado, al principio pensé que por vacaciones, aunque después me contaron que para siempre. Después me dirigí al kiosco de Emilio, en Santo Domingo, y también estaba cerrado, pero por vacaciones. Y, por último, me encaminé hasta La Llanilla al kiosco de Luis, que también vacaciona hasta mediados de agosto. Me dijeron que podría haber algún punto de venta abierto en la avenida del Ejército, una especie de Último Mojicano en este tórrido verano de 2022, y que en algunas gasolineras siguen teniendo prensa, pero decidí poner fin al peregrinaje y dar por concluido mi Xacobeo particular hacia la prensa impresa. No sin recordar que cuando escribía en Flores y Abejas, había cinco puntos de venta solo entre la plaza de Los Caídos (ahora de España) y la plaza del General Mola (de siempre, Santo Domingo). Y en la ciudad cerca de treinta.

P.D. Ese día sin prensa escrita vino a coincidir con la muerte de un viejo amigo y periodista, Pedro Lahorascala, uno de los emblemas de la prensa impresa de Guadalajara entre los años 60 hasta finales de la Transición, y me llevó al desánimo. Es como si la Guadalajara y la España que conocimos, Pedro, se estuviera cayendo a cachos, y no supiéramos si lo que viene después es mejor, aunque no tiene buena pinta. Pero es ley de vida, ya lo sé. Lo que no cambia es que tendremos un otoño caliente, porque la economía española está muy constipada y anuncia otra recesión, aunque esta vez no tendremos periódicos en papel para calentarnos. Pedro, solo nos quedan los Ipads por quemar. Esto es lo que hay, mi caro amigo. Siempre en mi memoria.      

Por una plaza-coliseum-palacio de congresos

La Feria Taurina se ha presentado días atrás en Guadalajara y nos ha mostrado varias cosas.

Lo más positivo son los carteles en sí, que a priori me gustan porque están las principales figuras del momento, aunque luego habrá que ver si las ganaderías les acompañan, algo que en Guadalajara sería noticia. Que las figuras estén en la Feria es muy importante, porque esta plaza es fundamentalmente de toreros, aunque a los toristas les queda la corrida de Adolfo Martín, unos toros muy complicados de lidiar y de poco lucimiento. En segundo lugar, hay que felicitar a la Casa Matilla, porque apenas recién llegados han sido capaces de estar a la altura. La familia Matilla conoce bien la plaza, porque han estado ligados a ella desde la época en que trabajaban con Balañá y sobre el papel han presentado una de las mejores ferias que se recuerdan, aunque solo los más jóvenes pueden hablar de “la mejor”, porque desconocen que Guadalajara llegó a tener toros toda la semana grande, con MaxiToro, aunque luego la empresa extrañamente no siguió y volvimos a los 4 días de festejos y una novillada para abrir boca. Los más aficionados recordarán cómo se abrió ese año la Feria, con un cartel irrepetible formado por Antoñete, Curro Romero y Frascuelo, imposible de superar. Quiero también resaltar el arrojo torero de algunos diestros, que este año están dispuestos a torear en cualquier lado y en condiciones menos ventajosas que otras temporadas, porque así entienden que es la forma de colaborar con un sector perseguido por algunas administraciones y gobiernos, como sucede con el central, que no televisa las corridas de toros y en los telediarios solo sale alguna imagen cuando es cogido de gravedad algún torero. Al frente de esos toreros comprometidos está Morante de la Puebla, que va a superar el centenar de corridas, y que si bien es mucho pedir que esté regular en los dos toros, él es capaz de poner la plaza boca abajo con uno solo. La presencia de figuras como Morante, Juli, Roca Rey, Daniel Luque o Manzanares en corridas donde se lidiarán los toros del encierro, que se corre a las ocho de la mañana, demuestra que cuando se decía que las figuras no venían a Guadalajara por ese motivo eran cuentos chinos. Se trataba simplemente de querer o no querer; y ahora las figuras quieren. Aplaudir también que entre las administraciones que persiguen la Fiesta no está la municipal de Alberto Rojo, con un gobierno PSOE-Ciudadanos, y yo les felicito por ello, aunque de cara a un futuro hay que conseguir que los carteles de Guadalajara se presenten con la debida antelación como las ferias taurinas emblemáticas. La Feria de Guadalajara no está bien encajada en el calendario, tiene todavía mucha competencia en la contratación de toros y ganaderías, amén de coincidir con las fiestas en muchos pueblos de Guadalajara, y en eso siempre recuerdo que el gran Antonio Cortés, defendía que las Ferias de Guadalajara deberían ser la última semana de septiembre, coincidiendo con el famoso veranillo de San Miguel, y desligarlas de las religiosas de la Antigua, como era tradicional hasta una etapa reciente. Sigo pensando igual.

La edil de Festejos en la presentación de la Feria Taurina./GUDiario.

La foto de la presentación de este Feria taurina nos ha hecho recordar el mal estado general de la plaza de Guadalajara, que no se soluciona con una inversión de 150.000 euros. Nuestra plaza se ha quedado muy vieja y es incompatible con unos estándares actuales de comodidad. No se puede pagar una entrada cara y que encima tengas que sentarte en un asiento reducidísimo, metiendo las rodillas al de delante y recibiendo el rodillazo del de detrás. Eso no pasa en ningún deporte o espectáculo que se precie. La suerte este año es que por compromisos adquiridos las figuras no van a coincidir con los dos festejos del fin se semana, con lo que se evitará lo peor que le puede pasar a la plaza de Guadalajara: que tenga un lleno de los de no hay billetes, porque ese día todos comprobarán que las anatomías del español medio de 2022 es muy superior a los de la postguerra, en que se hizo este plaza, cuando en España no era necesaria ninguna dieta de adelgazamiento y el ciudadano medio medía 1,60. El día que se llene esta plaza, de no hay billetes, ocurrirá que la corrida deberá empezar media hora más tarde porque habrá centenares de personas que no habrán conseguido llegar a sus asientos y el pueblo creerá que se han vendido entradas de más. No es así, solo que el tamaño de los asientos y la distancia de las gradas es tan pequeña que es imposible su tránsito normal. Por no hablar de su evacuación, por estrechas escaleras y vomitorios, que no cumplen con los actuales estándares de seguridad.

Hace tiempo que llegó el momento de plantearse una reforma total de la plaza, con un nuevo graderío más cómodo, y sería deseable que con un techado que permitiera hacer de la instalación un Coliseum multiusos, con capacidad para conciertos y ferias comerciales, ya que no se pudo construir el palacio de Congresos de Guadalajara y es un dinero que se ahorró la Junta de Comunidades. Este nuevo concepto de instalación se llegó a manejar en los años previos a la burbuja inmobiliaria, contando con el atractivo que supone poder alquilar en el centro de Guadalajara locales comerciales y de restauración. Al final llegó la crisis financiera de 2008 y este planteamiento de hacer una plaza-coliseum por iniciativa público privada se desestimó, y no tengo datos para saber si ha llovido lo suficiente desde entonces como para que un grupo de empresas esté interesado en acometer esa reconstrucción de la plaza de toros a cambio de una concesión a largo plazo. Lo único que sé es que mediante la gestión directa municipal de la plaza, lo único que podemos aspirar es a una mano de pintura parcial y a que se cambie algún burladero; y poco más.

Guadalajara necesita una plaza-coliseum-palacio de Congresos con los criterios de comodidad, eficiencia energética y seguridad del siglo XXI, porque hay que ser muy aficionado para ir a los toros en Guadalajara, y luego dicen que la fiesta está en decadencia. Lo que está en decadencia son plazas como la de Guadalajara desde su mismo concepto en sí.

DESJUDICIALIZACIÓN.-La última melonada de la reunión bilateral entre el gobierno de España y el gobierno de Cataluña es lo que se nos relató por el bardo Bolaños: que ambos gobiernos han decido desjudicializar el “conflicto”, como así llaman los independentistas a sus relaciones con el Estado. ¿Quiere esto decir que si el gobierno de la Generalidad vuelve a tomar una iniciativa anticonstitucional -como puede ser proclamar otra vez la independencia unilateral o incumplir el 25% de castellano o español en la escuela catalana- el gobierno de España, presidido por Sánchez, renunciará a la aplicación de la Constitución Española y del Estado de Derecho? Porque una democracia que no se sustenta en la aplicación de la Ley no es democracia, es una república bananera más. ¿Cómo todo un ministro de la Presidencia puede sostener estos planteamientos antijurídicos en un país de la Unión Europea, que Sánchez presidirá al final de esta alucinante legislatura? Pues esto es lo que hay.

Robin Hood, Sonia Reyes y las golondrinas

Sánchez se puso el traje de Robin Hood y como reacción ante el último traspiés electoral en Andalucía representó una lucha quijotesca frente a la banca y las eléctricas, sus nuevos molinos de viento, sectores a los que castigó con un nuevo impuesto extraordinario que no supo explicar. Solo le faltó, para completar el círculo, anunciar que también subiría la fiscalidad de los puros que, por lo que él nos cuenta, se fuman en los cenáculos que conspiran contra él.

Sánchez nos vendió un discurso que dijo ser socialdemócrata cuando en realidad es peronismo. Es decir, mucho ruido y pocas nueces; y ninguna reforma de calado sostenible en el tiempo. Bengalas de humo. Grandes enunciados sin soporte conocido.  Porque no sabemos en realidad cuál será la repercusión de sus medidas. Y lo más grave es que, por las entrevistas que han dado, sus ministros económicos tampoco, tanto que no son capaces de justificar cuál es el cálculo real de las cantidades que Sánchez pretende ingresar. ¿Cómo va a conseguir la ministra de Hacienda que eléctricas y banca detraigan este impuesto de sus beneficios, sin arruinar el dividendo a millones de pequeños ahorradores de clase media que tienen sus fondos de pensiones y de inversión vinculados a la marcha en bolsa de estas grandes empresas? ¿Cómo va a impedir que este agujero en su cuenta de resultados no se acabe traduciendo en más ajustes en las plantillas de los bancos, más comisiones y en menos cajeros en los pueblos? ¿Pero alguien se cree que este impuesto especial no lo acabará pagando el consumidor? ¿O que no redundará en los planes de inversión de las eléctricas, que en la mayoría de los casos están centrados en el desarrollo de las energías renovables?

Junto a este paquete fiscal, Sánchez anunció, apresurado, varias subvenciones temporales, sin un estudio detrás, como se detecta cuando rascas y ves que entre pitos y flautas solo unos pocos se podrán beneficiar de la gratuidad del abono de cercanías, porque no lo ha negociado con las comunidades autónomas. ¿Pero no era él el paladín de la cogobernanza? ¿O solo es con Pere Aragonés, a quien recibe en La Moncloa como un presidente de la República? Nuestra esperanza es que también le acabará engañando.

El tiempo dirá cuál es el impacto real de estas medidas populistas  en el comportamiento de la inflación y de la economía española en general, que ha sido cuestionada por los analistas financieros. Lo que no podemos negar a Sánchez es que con su discurso de Robin Hood ha cohesionado a la izquierda más radical al hacer suyas propuestas que antes despreciaba, aunque tenga descolocada a su vicepresidenta Yolanda Díaz, por su estrategia de ocupar el espacio político de su partido Sumar.  Sánchez abandona el centro-izquierda para asegurarse los apoyos parlamentarios de la izquierda radical, independentistas y bilduetarras, y no le preocupa en absoluto que los estudios demoscópicos digan que va desnortado hacia el precipicio. Pero como su admirado Juan Domingo, el único Perón es él y si alguien en su partido no está con él, ya sabe dónde tiene la puerta.  A Sánchez no le va echar nadie otra vez de la secretaría general del PSOE aunque tenga que arder Roma con él.  

Esto es lo que hay. Bildu reescribiendo la historia de España hasta 1993, para confundir la lucha antifranquista con el terrorismo, que segó la vida de más de seiscientos españoles solo en democracia, y su portavoz, la tal Aizpurúa -aquella directora de periódico que tituló “Ortega Lara vuelve a la cárcel” tras su liberación por la Guardia Civil-, dando lecciones desde la tribuna del Congreso sobre defensa de los derechos humanos y lo mala que es la Constitución española y la Transición que la propició. Sánchez le contestó sonriente con guante de seda, modos y maneras que endureció  para replicar a los portavoces del PP, Ciudadanos o Vox. Porque él, y lo dejó claro, ya está en el monte con Robin Hood, y lo que toca es robar a los fumadores de puros para repartirlo entre los fumadores de Ducados.

Sonia Reyes frente a la entrada a la piscina municipal. Archivo

PISCINA «SORIA REYES».-Por decreto de la Alcaldía, la piscina cubierta Sonia Reyes vuelve a llamarse oficialmente “Sonia Reyes”. Tantas vueltas para esto, porque la realidad es que los vecinos nunca dejaron de llamarla así. Lo que demuestra que el nombre estaba bien puesto. Sonia Reyes fue diploma olímpico en Atenas 2004, logro que un deportista alcarreño no consigue todos los días. Pero despojaron de su nombre a la piscina sin razón aparente, más allá de que a Sonia Reyes le dio por aceptar una oferta de José María Barreda para formar parte, como independiente, de la candidatura del PSOE en Guadalajara. Como entre medias no pasó otra cosa que aconsejara la degradación pública de la deportista, estamos ante un gesto de sectarismo, el peor mal de la política española. Con los recelos que hay para que los profesionales más valiosos participen en política (una actividad que solo parece reservada a los miembros de las juventudes de los partidos), gestos como aquel fomentan ese desaliento, porque sospechan que sus méritos profesionales acabarán cuestionados y ridiculizados. Y entonces se preguntan: ¿Para qué me voy a meter en líos?   

GOLONDRINAS.– El edificio de Maragato, que por fin podrá ser derribado después  de 16 años invadiendo nuestra calle Mayor, tendrá que esperar. El motivo: que algunas golondrinas anidan en su arruinada fachada, con lo que Medio Natural entiende a sugerencia de Aike que habrá que esperar a que pase ese ciclo de anidamiento hasta después del otoño. Mi única reflexión es: ¿Qué otra cosa sucederá para que cuando se vayan las oscuras golondrinas, el edificio siga afeando nuestra plaza Mayor? Me temo que, en Guadalajara,  hace tiempo que no sabemos distinguir entre lo esencial y lo accesorio. Pero esto es lo que hay, como cantó Gustavo Adolfo Becquer.  

Volverán las oscuras golondrinas

en tu balcón sus nidos a colgar,

y otra vez con el ala a sus cristales

jugando llamarán.

……………….

Volverán del amor en tus oídos

las palabras ardientes a sonar;

tu corazón de su profundo sueño

tal vez despertará.

Pero mudo y absorto y de rodillas

como se adora a Dios ante su altar,

como yo te he querido…; desengáñate,

¡así… no te querrán!

Miguel Ángel Blanco, un relato necesario

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en el acto homenaje a Miguel Ángel Blanco en el 25 aniversario de su asesinato por la banda terrorista ETA [en una pista forestal de Lasarte, José Luis Geresta sujetó a la víctima maniatada por la espalda mientras Francisco Javier García Gaztelu, alias Txapote, le descerrajaba dos tiros a bocajarro, el segundo mortal de necesidad] destacaba la relevancia de este crimen en la lucha contra el terrorismo; fue un antes y un después, ciertamente. Hasta el punto de que casi todos nos acordamos, lo comentó Sánchez, de dónde estábamos en la tarde en que conocimos el crimen del joven concejal del PP en Ermua, un chaval que empezó a ganarse la vida de albañil y consiguió terminar la carrera de economista.

 Recuerdo que era sábado y que iba con la familia al Festival Medieval de Hita. Cuando llegamos a la villa del Arcipreste, la gente no hablaba de otra cosa y casi nadie prestaba atención a lo que sucedía en el palenque. Al teatro medieval apenas se quedó gente. En las horas siguientes, España vivió unas jornadas de rabia como no se recordaba. En la ciudad de Guadalajara, apenas sin organización ni tiempo para que la convocatoria saliera en los periódicos, nuestra capital registró al día siguiente la mayor manifestación de su historia. Entre diez y quince mil personas se acabaron concentrando en una abarrotada plaza Mayor y aledaños. Allí se guardaron cinco minutos de silencio, se gritó contra ETA/HB y se reclamó libertad. Al día siguiente, y sin que hubiera convocatoria previa, unas dos mil personas se manifestaron espontáneamente por el Paseo de Las Cruces, acabando frente al monumento a la Constitución, con gritos contra ETA/HB y se guardaron 5 minutos de silencio. No fueron las únicas manifestaciones contra la barbarie etarra: recuerdo con emoción cómo en esos días, que coincidieron con el fin de semana, las calles de nuestra ciudad rebosaban de gente, como si todo el mundo hubiera decidido perder el miedo y salir a mostrar su indignación; y así se formaban manifestaciones espontáneas, simplemente con que alguien gritara contra ETA y su apéndice político, HB.

Tengo que preguntarme, entonces, si Sánchez se acuerda de dónde estaba la tarde en que mataron a Miguel Ángel Blanco, también sabrá que ninguno de los jefes de Herri Batasuna, que así se llamaba entonces Bildu, reclamaron que ETA no asesinara al joven Blanco. Lo justificaron con los argumentos más peregrinos, como ayer se excusaron por no asistir al homenaje en Ermua: “El acto se hace para homenajear a la monarquía española y a las Fuerzas Armadas Españolas”, fue el estúpido argumento del portavoz abertzale, Arkaitz Rodríguez.

El Decano de Guadalajara de 15 de julio de 1997, con una plaza Mayor abarrotada en protesta por el asesinato de Miguel Ángel Blanco. Foto: Alvaro Díaz-Villamil.

No, Sánchez no debe acordarse en qué lado de la pancarta estaba esa HB, que ahora se llama Bildu, porque no tiene remilgos en pactar con ellos la nueva “Ley de la Memoria Democrática”, que es un intento más de liquidar los valores de reconciliación de  la Transición, volver a la España frentista de buenos y malos,  y que prolonga la mano del franquismo hasta los gobiernos de Felipe González. La explicación es de cajón: si todo lo que sucedió en la primera etapa democrática está contaminado por el franquismo, como la propia Constitución, aprobada mayoritariamente por los españoles, los crímenes de ETA forman parte de la lucha antifranquista y sus ejecutores son unos héroes del pueblo vasco. Por ello, Mari Mar Blanco reivindicó que “se respete la verdad de lo ocurrido, sin perversiones ni intoxicaciones, dejando claro que unos mataban y otro morían”.

Si el Estado Español derrotó a ETA, sin cesiones, ni los gobiernos democráticos aceptaron chantajes en los secuestros de Miguel Ángel Blanco o de Ortega Lara (exigieron en días el reagrupamiento de los presos etarras en el País Vasco), la democracia española no puede perder la batalla definitiva del relato cuando la inmensa mayoría de los casi novecientos crímenes de ETA se cometieron en democracia y alentados por los que, ahora, dan soporte a Sánchez para que acabe la legislatura [no olvidemos las palabras de Otegui cuando reconoció que su problema eran los presos de ETA y que si para su liberación había que aprobar unos presupuestos, pues se aprobarían].

Por todo ello, en estos momentos de incertidumbre se agradecen todavía más las palabras del rey Felipe VI, quien como en el golpe del 1 0 en Cataluña, ejerció de manera impecable su encomienda constitucional, muy por encima de la clase política: “Sigamos perseverando, para que lo vivido no caiga en el olvido; para que la unidad nos convoque en torno a nuestra historia reciente; para que el espíritu de Ermua nos recuerde el valor de la paz, de la vida, de la libertad y de la democracia”. En una España donde los libros de texto pasan de puntillas en el relato de aquellos años de plomo y sobre lo que pasó aquel fin de semana de julio de 1997, o lo atribuyen a un conflicto político entre Euskadi-España,  son especialmente necesarias las palabras del Rey cuando nos advierte: “No nos podemos permitir que haya generaciones que ignoren lo que pasó en esos dolorosos días de nuestra historia; que no sepan y  por qué se unió nuestra conciencia colectiva; que desconozcan algo que contribuyó a asentar nuestra convivencia o el masivo movimiento que hubo en España tras un asesinato que marcó nuestra vida democrática”.

Palabra de rey constitucional. Quién nos lo iba a decir, que 25 años después, los que secundaron este crimen, ni quieren condenar los casi novecientos que perpetró la banda, ahora son socios parlamentarios del actual gobierno de España. Y luego se preguntan algunos por qué perdieron en Galicia, Madrid, Castilla y León y recientemente en Andalucía.

No me extraña que Page diga que se lo está pensando y se haya dado de plazo hasta navidades para anunciar si se presenta. Yo creo que lo hará, pero antes se deberá cuidar de no dejar pasar a Sánchez de Illescas. Porque este hombre no tiene límites…

P.D. Algunos se preguntan qué quiso decir Sánchez con este mensaje, que lo llevaba por escrito, por lo que no era ninguna improvisación: “Hoy, España y Euskadi son países libres y en paz”.

Así que esas tenemos: Hoy, no ayer, España y Euskadi, dos estados soberanos -en pie de igualdad, se supone- han logrado la libertad y la paz, que no lo consiguieron gobiernos anteriores, ni ese estado de derecho que derrotó a ETA, ni la Constitución de 1978 que alumbró la Transición desde la dictadura. La paz y la libertad, se ha conseguido, “hoy”, se deduce que por este gobierno presidido por ese genio de la política llamado Pedro Sánchez, capaz de llevar a las Cortes una Ley con Bildu en el 25 aniversario del asesinato de Miguel Ángel Blanco… O los tiene cuadrados y ya le da igual todo, incluso lo que le pueda pasar al PSOE  en las Municipales y Autonómicas de 2023. O ya está blanqueando un pacto con los bilduetarras,  al estilo del de Navarra, para las siguientes elecciones vascas, y eso pasa por asumir el lenguaje de los soberanistas. Esto es lo que hay.                             

Ferias: otro modelo de transición

Después de dos años sin Ferias, por la pandemia, el Ayuntamiento ha decidido imprimir un giro a aquellas básicamente con una apuesta: olvidarse del Ferial y concentrarlas en el centro y en torno a los parques de la Fuente de la Niña, San Roque y La Concordia. Una medida polémica que está dando mucho que hablar en las redes sociales. De los grupos en los que yo curioseo he podido sacar una conclusión: hay una gran mayoría, especialmente jóvenes, que respalda la idea, pero esta decae bastante a medida que va subiendo las franja de edad; y se convierte en rechazo furibundo entre esos vecinos del centro que más van a estar afectados.

Una oportunidad perdida:  Lo peor en mi opinión es que se ha desaprovechado la ocasión, porque tiempo ha habido con los dos años de suspensión, para que esta decisión sobre el modelo surgiera de una mesa de trabajo en la que estuviera representada la sociedad de Guadalajara a través de asociaciones y agentes sociales. Está claro, como se ha hecho otras veces, que al final es el equipo de Gobierno el que toma las decisiones, pero una encuesta en internet es insuficiente soporte para un asunto con tantos perfiles. Ese consenso debería haber garantizado que no estemos toda la vida dando tumbos. Y la pregunta es: ¿volveremos a otro tipo de Ferias si hay cambio de gobierno en las elecciones municipales de 2023?

El modelo: Hay tres modelos principales de fiestas en España. El vasco-navarro-castellano que tiene en Pamplona o Soria su paradigma, y que es el seguido por Guadalajara desde la Transición. Está luego el andaluz,  que se aglutina en torno y desde un recinto Ferial, con anclajes en Albacete, Ciudad Real o Extremadura; y el levantino en torno a los bous al carrer. Guadalajara no va a variar -con acierto, a mi parecer- ese modelo tradicional norteño de fiesta en la calle y que gira sobre los encierros y las peñas. La concejala de Festejos, Sara Simón, defiende que con esta medida las ferias vuelven al centro y estarán más a la ciudad, lo que es una verdad a medias. Es cierto que en un principio todas las peñas estaban en el centro y algunas de ellas organizaban verbenas muy populares, pero también es verdad que este año se ensaya algo nuevo, no sin riesgo: la propuesta establece que se ubiquen 7 peñas en la Fuente de la Niña, 7 en la zona de San Roque y 6 en La Concordia. Por lo tanto: habrá una presión (y ya no solo hablo de los jardines y del entorno verde, que también) sobre una zona relativamente pequeña, que no se había dado en Ferias anteriores, que trasladará  inevitables molestias a los vecinos que deben seguir trabajando hasta el fin de semana y que multiplicarán sus llamadas de queja a la policía municipal. ¡Como les van a poner la cabeza! Habrá que analizar con cuidado todo ello.

El nuevo recinto Ferial no tendrá actividad./GUDiario.

El Ferial: el nuevo recinto Ferial en torno al antiguo El Corte Inglés, hoy solo una oulet de barrio, desaparece del mapa. La actividad se repartirá desde la Fuente de la Niña hasta la Plaza de España, junto al Infantado. En la Fuente de la Niña se instalará la zona de atracciones de adultos y algunos puestos de comida (yo sigo sin ver cómo meterán las grandes atracciones, si las hay), y el parque de Adoratrices vuelve al lío y se destinará a la zona de atracciones infantil. Según la concejala en esos espacios cabe lo que hasta ahora había en el recinto ferial que se ha estado usando; y se “va a mantener lo mismo”. Peñas y atracciones se reconcentran en esos tres espacios verdes del suroeste de la ciudad. Esta apuesta liquida el Ferial que se habilitó en la época de José María Bris, y luego siguió con Antonio Román, para trasladar el ruido y el follón lejos del centro urbano. Volvemos sobre el modelo: si la idea entonces fue concentrar toda la actividad festiva, allí, el problema es que nos quedamos a medias. En el Ferial no cabían todas las peñas, no hay un espacio de conciertos y era un quiero y no puedo. Al haber optado por ese modelo dando protagonismo al  Ferial, corporaciones posteriores debieron haber apostado por ampliar su perímetro, porque terrenos hay para ello, pero no se hizo. No se consolidó y ahora volvemos a los años ochenta, pero con una versión más heavy de las peñas y los cachivaches  de vuelta a los parques de la ciudad.

Peñas: siguen siendo el alma de la fiesta y aceptarán bien los cambios. Se refuerza su protagonismo con este modelo y ya no tienen excusas para no hacer más actividades de calle.

Inmuebles: El Ayuntamiento con buen criterio no permitirá que vuelvan las peñas a inmuebles con vecinos, que han sido el calvario para algunas comunidades [Los más mayores recordarán que en el segundo año de la legalización de las Peñas, porque en la dictadura estaban prohibidas, se agruparon todas juntas en un inmueble de la calle del Museo ¡en pisos!. Todavía me da vértigo]. Todas estarán en carpas en los parques citados y así no se pondrá en peligro la seguridad de nadie.

Un año más, las delicadas pistas de atletismo Fuente de la Niña volverán a sufrir por su uso como escenario de conciertos.

Fuente de la Niña: Me desagrada que un recinto deportivo de primera fila, como son los campos de la Fuente de la Niña, vuelvan a acoger los conciertos, posición que antes no compartía el Grupo Socialista. Es una de las desventajas de carecer de un recinto Ferial con espacio para grandes conciertos: que hay que echar a los deportistas y luego reparar los daños a la instalación. Me disgusta también que los conciertos sean gratis, porque se hace una mala pedagogía: nada es gratis, todo lo paga el contribuyente, y si parte de la entrada no la sufraga quien lo disfruta, lo paga mayoritariamente ese contribuyente que se queda en su casa y no sabe quién es Beret. Un concierto gratuito aumenta los desafíos en seguridad, aunque no tengo duda de que hay suficiente experiencia en Guadalajara para salir del paso. Sobre los grupos, también es opinable, despunta Rozalén pero falta una actuación potente para el sábado de Ferias (Fito, Vetusta Morla, Izal,  C. Tangana, Sidonie, Love of Lesbian, por citar solo algunos). Así habrá menos problemas para hacerse con las invitaciones.

Ferias de transición: No quiero sentar cátedra en materia Ferias, porque todas las opiniones son válidas (incluso las de los que este año, con más motivo, abandonarán la ciudad en la semana grande), pero mucho me temo de que volvemos a estar ante unas ferias de transición, aunque ya  se verá en 2023 hacia cuál de los modelos a los que me he referido nos encaminamos. Ese permanente tejer y destejer en que se convierte nuestra política, por la falta de consenso en los temas que no deberían ser de partido. Tengo claro que el actual equipo de Gobierno tiene el perfecto derecho a ensayar nuevas soluciones, aunque lleven riesgo como esta, porque las Ferias estaban languideciendo, así que ya veremos en qué queda el experimento.

En cualquier caso, esto es lo que hay: son solo Ferias, una semana de alegría o de calvario, pero lo que de verdad nos preocupa es esta Europa que vuelve a la guerra fría por el sátrapa de Putin, y cómo amenaza nuestras vidas y hacienda eso que llaman estanflación, y que pone en riesgo el estado del bienestar y el bolsillo de las clases medias y trabajadoras.   

P.D. El candidato del PP a la Alcaldía de Guadalajara sigue metido en el congelador. ¡Será por las temperaturas del verano! Me dicen que no hay prisa. Los fontaneros de Feijóo sabrán cuánto tiempo se necesita para proyectar un candidato…desde la oposición. Yo solo sé una cosa. En las encuestas de popularidad, el político más popular siempre ha sido el alcalde de Guadalajara en parangón con el presidente de Castilla-La Mancha. Por encima del resto.De ahí que salvo en tres ocasiones siempre han sido reelegidos.

Gana Juanma, pierde Sánchez

Por encima de las siglas, las elecciones autonómicas de Andalucía tienen un triunfador y un perdedor. El triunfador es Juan Manuel Moreno Bonilla, Juanma Moreno como marca electoral, siguiendo el ejemplo de Alberto Núñez Feijóo en la personalización de su última campara para la Xunta de Galicia. Dos personalidades parecidas para un nuevo PP más templado, que gana estas elecciones mirando al centro desde la moderación, sin preocuparse de Vox, como le ocurría a Casado. Una forma diferente de hacer política que Isabel Díaz Ayuso, porque Andalucía no es Madrid, pero igualmente sin complejos. Los resultados, apabullantes. El PP no solo logra por primera vez la mayoría absoluta en Andalucía sino que lo hace ganando el 60% de su electorado que en 2018, una ganancia de 831.634 nuevos votos y 32 diputados.

Estas elecciones tienen también un perdedor, que es Pedro Sánchez, quien puso su candidato porque no se fiaba un pelo de Susana Díaz y su grupo (desde que echó a Ivan Redondo, ya no se fía ni de él mismo) y no ha sabido contrarrestar la carga negativa que dejó a Espadas. Es el quinto revés que sufre Sánchez desde que es presidente, y a estas alturas debería haber aprendido que se puede conquistar el poder desde los extremos, como hizo con su moción de censura, pero que este solo se consolida desde la trasversalidad y la moderación. Pero Sánchez, abandonado por la depauperada clase media,  es un radical que se alía con separatistas y extremistas para hacer políticas radicales, carente de un programa político definido, porque se basa en las concesiones ad hoc a sus socios, ayer un indulto, hoy el apoyo a suprimir el 25% del castellano de las aulas, y mañana si es menester concierto con los que nunca condenaron el terrorismo etarra. Sánchez ha pagado su manera de hacer política mirando solo a La Moncloa y derrotas como la del PSOE en Dos Hermanas es el vivo ejemplo de que compañeros suyos se han hartado. Pierde 127.182 votos desde 2018, el 12,6%, y 3 diputados.

Vox sube en votos pero pierde toda influencia en San Telmo. Su folklórica campaña con una candidata paracaidista traída por los pelos acredita que están cada vez más lejos de ser una alternativa al PP, por la derecha extrema. Gana 97.325 votos y 2 diputados.    

Juanma Moreno en su campaña electoral.

Ciudadanos ha seguido su caída hasta la extinción casi definitiva, -cada elección es un retroceso-, que no lo ha frenado haber contado con Juan Marín, un buen candidato, vicepresidente con Moreno, lo que demuestra que esto tiene difícil remedio. Cuando el elector interpreta que votar a CS no es útil, es el final. La última pirueta de Arrimadas es la refundación del partido, realzando su perfil liberal, incluso cambiándolo el nombre, pero es muy complicado, aunque se aferran al ejemplo de los liberales alemanes que llegaron a desaparecer del parlamento federal y ahora están en el gobierno. Pierden 540.501 votos, el 81%, y los 21 diputados.

La izquierda radical a la izquierda del PSOE paga una vez más su falta de seriedad, que la hizo concurrir a las elecciones en una sopa de letras, y acredita que Podemos-IU llevan al mismo camino que Ciudadados. Yolanda Díaz solo es un atractivo envoltorio sin contenido, que sigue a la escucha. Pierde 136.291 votos, el 23%, y 10 diputados.

La clave, ahora, es saber cómo influirá este resultado, como los anteriores en Madrid y Castilla y León, en las elecciones autonómicas y municipales de 2023. ¿Está tan claro ese cambio de ciclo como auguran desde el PP? Mi impresión es que la tendencia está marcada, eso es indudable, que Sánchez agotará la legislatura a pesar del desgaste y que su gobierno no es el mejor para el panorama económico que se nos viene encima, por la posible estanflación, que exigirá recortes en el gasto. Pero nada está escrito cuando se trata de unas elecciones en las que cuenta mucho el candidato. En Castilla-La Mancha, por ejemplo, Page las abordará desde el gobierno como Juanma Moreno, y a buen seguro que personalizará la campaña al máximo y que habrá que regalar una lupa para encontrar el logo del PSOE en la cartelería. Su ventaja es que tiene una gestión que vender y un rival,  Paco Núñez, por muy del PP que sea, con escaso conocimiento popular. Eso no quiere decir que el PP no tenga posibilidades y que no aspire a gobernar, con o sin Vox, en el palacio de Fuensalida.

Pero si en las elecciones autonómicas influye el candidato, no digamos en unas municipales. A ellas el  PSOE llega desde el gobierno, una ventaja muy importante en una región como es ésta en la que los socialistas controlan todas las administraciones con posibilidades de influir en la política local. Más de una vez he recordado que en Guadalajara -excepto en la capital y algo en el Corredor- los cambios de ciclo llegan a la provincia después de que se consoliden a nivel nacional. En la ciudad de Guadalajara la expectación es máxima por saber adónde pueden ir los tres escaños de Ciudadados, que hicieron alcalde a Alberto Rojo, si todos al PP como en Madrid o Andalucía o si habrá reparto; o incluso si salvan alguno. Para aquilatar más, hay que esperar a conocer el alcaldable del PP, y ya están tardando más de lo recomendable, si los grupos neocomunistas a la izquierda del PSOE siguen separados, como así lo parece, y quién será el candidato de la derecha radical, porque Vox ha ido al alza en las encuestas toda la legislatura aunque después del frenazo de Andalucía podría haber corrección.

De momento, esto es lo que hay. Que no es poco.   

P.D. Es lo que nos faltaba. Estamos con un problema de sobredependencia de Putin y de Argelia por el excesivo peso del gas en el pack energético de toda Europa, y a algunos se les ocurre pedir que se anticipe el cierre de las centrales nucleares, como la de Trillo. Putin ha financiado su guerra en Ucrania, desde la invasión de Crimea en 2014, con la venta del gas a un país como Alemania, que se aceleró con la política de cierre de las centrales nucleares en tiempos de Merkel. No dejaron ni una.  Sin ese error estratégico, Putin no se habría atrevido a invadir su patio trasero en Ucrania, porque no habría podido financiarlo. Por lo demás, la renovación de la licencia de Trillo en dos años dependerá de que su propiedad no pierda dinero con la explotación, por la alta fiscalidad a la que el Gobierno somete a la energía nuclear en España. Y no es descartable que el grupo de empresas que lidera Iberdrola renuncie a la renovación de la licencia. Esto es lo que hay.

Pero si se tira para adelante, que nadie dude de que el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) sabrá exigir la necesaria actualización de la central de Trillo para su explotación segura en el tiempo que se prorrogue: 11 años más,   hasta 2035.  Que es lo previsto.

Un paso adelante contra la despoblación

El discurso contra la despoblación se ha convertido en un mantra para algunos, tanto que muchas veces desemboca en puro populismo, sin medidas concretas, así que no está de mas poner en valor, ahora que estamos en los últimos días de la declaración de la Renta, la Ley de Medidas contra la Despoblación de Castilla-La Mancha, seguramente la norma con más peso y fundamento aprobada por las Cortes de Castilla-La Mancha que preside Pablo Bellido.

Lo más relevante de esta Ley es que además de enunciar lugares comunes y bellos propósitos (“vamos a impulsar…”, “favoreceremos este sector…”, “apoyaremos a las empresas…”) que luego no se acomodan en el presupuesto, por primera vez se dispone de un paquete de medidas fiscales que se pueden trasladar a la declaración de la renta. Algún contribuyente que tiene el domicilio fiscal en su pueblo, me ha reconocido que se ha podido ahorrar hasta 500 euros. Para no aburrirles mucho con las condiciones, me voy a permitir incluir este enlace en el que podrán conocerlas con detalle, así que me voy a limitar a saludar la iniciativa que contempla deducciones hasta del 25 % en el IRFP, deducciones en la adquisición y rehabilitación de viviendas en zonas escasamente pobladas, más de 50 % en transmisiones patrimoniales y de 500 euros durante los dos primeros años en la cuota íntegra autonómica por traslado de vivienda  habitual por motivos laborales en zonas escasamente poblas. Hay más cosas, entre ellas apoyos a la instalación de empresas, algo más habitual, y esos buenos propósitos como disponer de recursos sanitarios a menos de 30 minutos de distancia, que será más complicado de lograr en una provincia que solo tiene 1 hospital y está en una esquina de su territorio.

Toda la provincia de Guadalajara, excepto el área del Corredor del Henares, que vive otra realidad, tiene derecho al máximo de ayudas, dada su población.

Algunos me dirán que tampoco esta Ley obrará milagros y yo les responderé que tienen razón: en contra de lo que los políticos presumen, su capacidad de influencia para resolver los problemas es más limitada de lo que ellos dan a entender y en cambio pueden hacer mucho por empeorar las cosas, como esta misma semana hemos visto con la política de Sánchez con Argelia y Marruecos. Pero si una Ley está bien encaminada, como aquella, pues habrá que reconocer que es un paso adelante, de los muchos que quedan por dar, en la lucha contra la despoblación.

NI el 25 %-El parlamento regional de Cataluña ha aprobado una ley para dar cobertura legal a la negativa de su gobierno autonómico de aplicar una sentencia del Tribunal Supremo para que al menos se pueda impartir un 25% de asignaturas en español o castellano en la educación pública. Con toda probabilidad esta Ley será recurrida, con grandes probabilidades de éxito, pero de momento ha logrado lo que pretendía: rehuir la responsabilidad por expulsar al castellano o español de las aulas catalanas al no ser lengua vehicular, solo curricular, como el inglés, el francés o el chino mandarín. Que ERC, Juntos o el Podemos catalán haya votado a favor de la supremacía del catalán sobre el castellano o español, en contra de lo que dice la Constitución, es algo perfectamente comprensible en partidos que quieren desmantelar la España de 1978, porque saben que para separar lo mejor es no disponer de una lengua común en la que nos podamos entender todos.  Así que ninguna sorpresa: pero que entre los que han votado a favor de esta inmersión en el catalán, reclamada por el separatismo, esté la franquicia catalana del gobierno de Sánchez, el PSC, con asiento en su consejo de ministros, por lo menos no deja de extrañarnos a los que conocimos otro Partido Socialista. Pero esto es lo que hay y es el pago porque Sánchez siga experimentando desde La Moncloa con tan singulares socios.     

SIGUEN BUSCANDO.– Me refería en mi anterior post a que el PP busca candidato para la Alcaldía de Guadalajara, con seguridad el cargo con mayor proyección de la política provincial. No hay noticias nuevas, así que siguen en la tarea. La búsqueda no se limita a los militantes del partido sino que incluye a algún profesional conocido, por ejemplo un médico que frecuenta las redes sociales. Feijóo dirá.   

El PP busca candidato en Guadalajara

El nuevo líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, dejó muy claro en el Congreso de los populares de Madrid lo que buscaba: no le importa que en el PP haya “muchos acentos”, mientras se ganen elecciones. Una  forma inteligente de respaldar la candidatura de Ayuso para presidenta del PP madrileño, aunque en el fondo y en la forma representa una manera diferente de entender la política y la estrategia de confrontación con Sánchez. El gallego, que es listo, quiere tener a Ayuso en su redil -lo que no entendió Casado-, porque la presidenta madrileña gana elecciones, aunque sea con un acento que le podría extrañar a un hombre tan templado como es él. Dijo textualmente: “Aquí cabe  mucha gente, muchos acentos (…). Quiero un PP con hambre y hambre es ganar y ganar, que es exactamente lo contrario que perder. Y os puedo asegurar que mientras ganemos seremos útiles y si no, hemos de dejar paso a otros compañeros que lo consigan”.

Con esta idea, los nuevos fontaneros de Feijóo se han lanzado a buscar los candidatos del PP para las capitales de provincia y 8 grandes ciudades para las elecciones locales y autonómicas en la primavera de de 2023.Juanma Lamet, posiblemente el periodista que mejor información tiene del PP, escribía recientemente que Génova buscaba 33 candidatos, entre ellos para encabezar las listas de 20 capitales de provincia. En esa lista estaban los nombres de Guadalajara y Toledo, entre las capitales sin candidato popular decidido.

Si hay una capital donde el PP se la juega ésta es Guadalajara. Las últimas elecciones fueron un rosario de fracasos de los populares hasta el punto de que en noviembre de 2019 sucedió lo que parecía imposible: que el viejo partido conservador de Manuel Fraga, refundado por José María Aznar en 1990 con los restos del naufragio de UCD, fuera superado en nuestra provincia por un partido de derecha radical, algo que no sucedió ni en la Transición cuando a los principales líderes del tardofranquismo les dio por presentarse por Guadalajara.  Tras tocar el cielo con los gobiernos de Aznar, con el que  el PP recogía en Guadalajara en torno al 50 por ciento de los votos, en 2019 descendía a los infiernos  al compartir el voto de la derecha con un partido populista encabezado por un diputado que no es de Guadalajara, y del que nadie sabe cómo se llama. Pero así son las cosas; y en menos de un año el PP no solo se juega ser una alternativa real -solo o acompañados- al gobierno del socialista  Alberto Rojo, en coalición con Ciudadanos, sino no ser superado en unas municipales por el candidato, todavía desconocido, de Vox, partido al que la demoscopia le da un crecimiento progresivo en nuestra capital y provincia.

Se entiende, por tanto, que Feijóo y el nuevo secretario de Organización, Ángel González, no quieran cometer errores en capitales complicadas, como Guadalajara, en la que la derecha populista les pisa los talones, pero tampoco pueden indignarse mucho con ella porque lo más probable es que estén condenados a entenderse, si quieren formar gobierno.     

Antonio Román y Alfonso Esteban en una imagen de archivo.

Hasta ahora, el gran favorito para encabezar la lista era Alfonso Esteban Señor, un político ligado a Ana Guarinos, y por lo tanto al presidente regional Paco Núñez, actual portavoz del PP en la Diputación, y que (profesor de matemáticas, de profesión) fue el responsable de Economía en los gobiernos de Román, aunque nunca perteneció a su círculo más estrecho. Actual número dos del PP en la provincia, como secretario general con Lucas Castillo, no parecía tener rival en la designación para alcaldable por el PP. A Jaime Carnicero, el vicealcalde con Román, no le salió bien su candidatura en el último Congreso Provincial y esas cosas se pagan en política.

¿Qué ha cambiado en los últimos días? En esa remodelación que ha realizado Feijóo en el PP nacional se ha reforzado la figura del ex alcalde Antonio Román, que ha entrado en su nuevo organigrama como Secretario de Política Municipal y Grandes Ciudades, directamente conectado con Pedro Rollán, el responsable de la Coordinación Autonómica y Local. ¿Quiere esto decir que a Román se le abre una puerta que antes parecía cerrada? Lo único que sé es que por su cabeza y la de su familia no pasaba una vuelta a la Alcaldía, después de su derrota en 2019 ante el candidato de Page, pero habrá que ver lo que opinan el nuevo presidente nacional o la secretaría  general al ser una decisión que sobrepasa las competencias territoriales del PP de Castilla-La Mancha.

No quiero entrar en especulaciones, solo apunto la novedad que nos ha traído la remodelación de Feijóo, para el que serán sus primeras elecciones en clave nacional y que en gran medida medirán la profundidad de su alternativa ante el sanchismo y sus coaligados. En unas locales cuentan también lo que dicen las encuestas de popularidad y conocimiento que hacen los partidos sobre sus posibles candidatos, así que cuando estén cocinadas sabremos algo más. De momento, esto es lo que hay.     

¿Una ciudad para viejos?

Fátima Diame es una joven atleta olímpica española nacida en 1996, en Valencia, en el seno de una familia de origen senegalés. Vive y trabaja en Guadalajara y es una de las deportistas profesionales que se forman en el grupo del entrenador Iván Pedroso, cuyo cuartel general está en las instalaciones municipales de la Fuente de la Niña

Fátima fue una de las invitadas al late-night que presenta David Broncano en Movistar, con  una importante audiencia, especialmente entre los jóvenes. Como era de esperar, Broncano le preguntó por Guadalajara, la ciudad en la que está entrenando desde el pasado mes de septiembre, y su respuesta fue decepcionante al describir a su lugar de acogida: “«Guadalajara no tiene nada. Solo tiene personas mayores». Tan desconcertante fue la respuesta que Broncano intentó arreglar el desaguisado, aunque como pueden comprobar en el video del programa no lo consiguió. No recibió mucha ayuda de unas chicas que estaban de público en el programa, que dijeron ser de Sacedón, y al final Broncano se acabó liando y por agradar dijo que Guadalajara está al lado de un lago, como la ranchera sobre la capital de Jalisco.

No vamos a pedir a esta campeona del triple salto una respuesta sobre Guadalajara, como si fuera el historiador Pedro J. Pradillo. Pero sí recomendar que si se va a sitios tan importantes como La Resistencia, hay que tener un mínimo de información sobre las cosas que te rodean. Con solo haber preguntado a su entrenador Iván Pedroso, que llegó hace décadas a Guadalajara con la selección cubana, y aquí se quedó a vivir,  nacionalizándose español, le habría bastado a Fátima para salir del paso. Porque lo único que acertó a decir sobre Guadalajara, que era una ciudad de “personas mayores”, además no es cierto, según el INE. La ciudad tiene casi 28.000 vecinos de 0 a 30 años, como Fátima, y solo 11.407 con más de 70 años. Aunque sea la longevidad uno de los indicadores que identifican a una sociedad desarrollada, de estos datos no se puede deducir que Guadalajara es una ciudad de personas mayores, o una “ciudad para viejos”, parafraseando a la película de los hermanos Coen.

El concejal de Turismo de Guadalajara, Fernando Parlorio, ha invitado a Fátima a conocer la ciudad en una visita guiada y le dejó en redes sociales la guía de recursos de Guadalajara. [guadalajara.es/recursos/doc/p...] Es una buena idea, porque en el grupo de atletas de Iván Pedroso, entre las que hay campeonas olímpicas y de Europa, como Rojas o Peleteiro,  pueden hacer mucho en la proyección de una ciudad como Guadalajara. Pero si no les sale, por lo menos, como dijo una vez  el gran Alfredo Di´Stefano a un portero del Real Madrid: “Si no paras los que van dentro, por lo menos no nos metas los balones que van fuera”. La realidad, a buen seguro que no buscada por la joven saltadora, es que con esa falsa imagen viejuna de Guadalajara, que se dio en un programa de máxima audiencia nacional cualquier campaña de promoción turística que haya podido hacer el edil Parlorio queda empequeñecida por el incidente. Así que tampoco hay que restarle importancia.

Cuando a Jorge Valdano le hicieron director general del Real Madrid, lo primero que hizo fue elaborar un librito para los jugadores que venían nuevos, con una breve historia del club, y así evitar que luego cayeran en groseras incorrecciones. No estaría de más que Parlorio les enviara alguno similar a estas atletas que sin pertenecer a clubes de Guadalajara se entrenan en las instalaciones municipales, que mantenemos los contribuyentes de la ciudad, aunque solo sea para evitar que de otro salto se acaben saliendo del cajón y se metan/nos metan más goles en puerta propia. Porque ellas, por vivir y trabajar aquí, ya son Guadalajara y sería deseable que dejen de vivir de espaldas a la ciudad; su ciudad. La menos nacionalista de España. A pesar de ser un mosaico muy plural por el origen de sus vecinos.

No hace falta que nos digan que en Guadalajara no tenemos playa, ¡vaya, vaya!, ni un barrio de La Viña, una plaza de Cañadío o la calle del Laurel. Pero ofrecemos otras cosas, como les debería explicar el concejal de Turismo, y todo ello hace que miles de personas hayan venido en las últimas dos décadas a formarse entre nosotros o a ganarse la vida en cualquiera de las industrias instaladas en la ciudad; o a entrenarse en unas pistas municipales.  

 Con más tiempo, hasta la vecina saltadora de triple, puede que acierte a decir algo positivo de la ciudad en la que reside. Mientras tanto, nosotros debemos ayudarle a que se encuentre lo más a gusto posible.     

Deportivo: En la carrera, 75 años después

Coincidiendo con el 75 aniversario de su fundación (1947), el Deportivo Guadalajara asciende a Segunda RFEF, la cuarta categoría del fútbol español tras la última reestructuración. Según escribe Enrique Largacha es la segunda vez que el Deportivo queda primero y sube de categoría [ y aprovecho para decir que no me gusta ese diminutivo “Dépor”, que en realidad lo popularizó otro Deportivo, el de La Coruña, cuando quedó campeón de Liga en la temporada 1999-2000]. El primer ascenso fue un año después de la fundación del club, en la temporada 1948-49, en la que un equipo integrado mayoritariamente por jugadores de Guadalajara (los Toquero, Conejo, Arsenio, Vega y compañía) subió a Tercera División nacional, después de estar solo un año en la categoría de Preferente, que organizaba la entonces Federación Castellana. Estamos hablando de un equipo que hizo historia y que dos años después llegó a clasificarse para la Fase de Ascenso a Segunda División, que ese año jugó entre otros el Real Betis, el flamante campeón de Copa actual. Mucho ha progresado Guadalajara desde entonces. En los años cuarenta era una ciudad empobrecida por la Guerra Civil, que no llegaba a los 20.000 habitantes y ahora está en casi 90.000, aunque este crecimiento de Guadalajara no ha ido acompañado de su club de fútbol, que tuvo épocas en las que perdió foco popular por los éxitos del baloncesto, el balonmano o el fútbol- sala. De hecho, la categoría a la que ahora asciende el Deportivo no deja de ser la cuarta división del fútbol español cuando con ese equipo de chicos de Guadalajara ya se estaba en la Tercera nacional desde 1949.

La celebración por la ciudad./GUDiario.

Pero si bien este éxito hay que situarlo en su justa medida, por salir del pozo de la tercera castellano-manchega,  debemos confiar a que este ascenso sea el principio de una nueva época para el Deportivo Guadalajara, en la que deje definitivamente atrás el periodo más aciago, y que sucedió al de su mayor gloria cuando en la temporada 2011-12 consiguió lo que los Toquero, Laso y compañía no habían logrado en esa histórica fase de ascenso de 1950-51: Subir a la Segunda División del fútbol español de la mano de Carlos Terrazas como entrenador y de Germán Retuerta en la presidencia. Lamentablemente el club solo estuvo dos temporadas en el fútbol profesional de la LFP, porque una chapucera ampliación de capital incumplió la normativa vigente, tras rechazar la LFP, el CSD y los tribunales los recursos presentados, y de la situación se aprovechó Tebas para dar ejemplo al resto de clubes que estaban en otras ampliaciones similares. Nunca después se vio tanta mano dura. Por no abrirse a la ciudad, la deriva del club acabó en la ruina y en un concurso de acreedores que puso a la SAD al borde de su liquidación estando ya en tercera división autonómica.

En esas trágicas circunstancias, llegó a la propiedad del club un inversor argentino, Néstor Ruiz, sin ninguna vinculación con Guadalajara, pero que supo calar cuál es el verdadero capital del Deportivo: ser el equipo representativo de una capital de provincias de noventa mil habitantes en el cinturón metropolitano de Madrid. Por lo tanto, un club con potencial para atraer a una afición suficiente y en la que se pueda apoyar la progresión del equipo hacia divisiones superiores, disfrutadas en aquellos años de vino y rosas. El gran mérito de este equipo directivo es haber recuperado a parte de la afición de Guadalajara, especialmente a los más jóvenes, porque los más veteranos aun seguimos frustrados por la decepción que nos supuso el descenso administrativo de entonces. Y nos cuesta más bajar al Escartín.

En la vida se aprende más de los errores que de los aciertos y esta nueva propiedad tiene todo un catálogo de lo que no se debe hacer por saltarse etapas en el crecimiento de una empresa, en este caso de la Sociedad Anónima Deportiva (SAD) Club Deportivo Guadalajara, que no ese cursi “Dépor”, que, por cierto, tenía un escudo muy bien diseñado para la época y que no mejora el actual. Hay cosas que no tienen por qué cambiar. Pero es la moda.

 Lo principal es que el Deportivo vuelve a estar en la casilla de salida, aunque sea en la cuarta división del fútbol español, pero con voluntad de reiniciar el camino que Tebas y las chapuzas de algunos bloquearon cuando creíamos haber tocado el cielo. Y es una premonición que este ascenso haya coincidido con el 75 aniversario del club, aunque algunos no lo hayan podido ver. Me estoy acordando especialmente de aquel bravo lateral derecho en el primer Deportivo, Salva Toquero, o de Juan José Laso, 27 años de presidente, después de haber sido un gran jugador, y que murió en el año del Covid. Aquellos pioneros nos trajeron hasta aquí. Y el Deportivo vuelve a estar en la carrera.

Esto es lo que hay. Y no es poco.    

Recorte de la acera para que la calle vuelva a tener doble direcci´ón. /GUDiario.

CALLE DE PENÉLOPE.-  Como en la historia del bordado de Penélope en la Odisea de Homero,  quien tejía de día el sudario del rey Laertes y lo deshacía por la noche, para entorpecer su casamiento, han comenzado las obras para deshacer las aceras que se pusieron en el anterior mandato en un tramo de la calle Ramón y Cajal y así volver a duplicar el sentido de la circulación. El sufrido contribuyente de Guadalajara agradecería a los pretendientes del trono de Itaca que se dejaran de tanto tejer y destejer, aunque visto lo cual deberían cambiar el nombre a la calle y renombrarla como calle de Penélope.  

Ir a la barra de herramientas