Un parador eterno, casi terminado

Buenas noticias para el Señorío. El Parador Nacional de Molina de Aragón está casi terminado y podría inaugurarse sin problemas en los próximos meses, aunque como estamos en año electoral, yo no me pillo los dedos. Será cuando el Gobierno quiera. Cuando recogía antecedentes para este post he llegado a encontrar una media docena de anuncios de ministros, secretarios de Estado, presidentes de Paradores y de la Junta o delegados del Gobierno avanzando una fecha de terminación, que luego nunca se cumplieron. La última, en 2022, tras una visita de Page acompañado de la Plana Mayor de Paradores. La obra se complicó de mil maneras hasta el punto de que todavía en 2022 el Consejo de Ministros tuvo que aprobar un gasto adicional de 1,7 millones de euros para un nuevo modificado “indispensable para la continuidad de la obra”, con lo que la inversión final se acerca a los 20 millones de euros. Desde la Diputación de Guadalajara se ha apoyado el proyecto destinando casi un millón de euros a los accesos y a su entorno, que recibirán a los clientes con una gran plaza a la que se llega por una calle que se llama “Parador”, como no podía ser de otra forma.  

Al fondo, el parador de Molina que se ubica en el cerro de Santa Ana, frente al castillo./GUDiario.

Se podría decir por tanto que el parador de Molina ha sido nuestro Escorial, por el tiempo que ha tardado y las vicisitudes por las que pasó desde que, en 2005, el presidente Zapatero se comprometió con él tras el mortal incendio de la Riba de Saelices. Fue también el año del Prestige y paralelamente se anunció otro parador más, en Muxía. Pues bien, el de Muxía acabó convirtiéndose en uno de los complejos más atractivos de la red desde que se inauguró en 2020. El de Molina va a tardar tres años más, hasta 2023, 18 años después del anuncio de Zapatero. Será el número 98 de la red nacional. Las obras se iniciaron en 2015 y entre medias perdió más de dos tercios del volumen habitacional anunciado: las 80 habitaciones pasaron a ser 22, porque en la red de Paradores se entendió que con este número más reducido de habitaciones era más fácil defender su rentabilidad y asegurar así su estabilidad. Este recorte no gustó a todo el mundo y recuerdo que el entonces secretario provincial del PSOE, Pablo Bellido, en la oposición, en un mal día lo acabó denominando el “Hostal de la Lola”, en referencia a la por entonces presidenta de la Junta de Comunidades, Dolores Cospedal. Pero lo cierto es que también con gobiernos socialistas en Madrid y en Toledo,  Paradores ha mantenido este criterio conservador de apostar por un establecimiento hotelero de una dimensión menor, y se supone que ellos son los que entienden de esto. Al final, la oferta del Parador de Molina contará con 22 habitaciones dobles, cafetería-bar, comedores, dos salones de convenciones, zona relax, salones sociales, jardines y aparcamiento para 60 vehículos.  Se ubica en un recinto de 42.014 metros cuadrados en el cerro de Santa Ana, en el margen derecho del río Gallo, con el valor añadido de que los ventanales de habitaciones y salones miran al histórico castillo de los Señores de Molina, título que mantienen los reyes de España, aunque se airee menos que otros.

La construcción del parador es de estilo moderno, y ya se sabe que para esto de los gustos hay colores, aunque personalmente me agrada que su fachada se mimetice con el terreno, porque estamos hablando de una ciudad medieval y que en su conjunto es patrimonio histórico. Así, el parador no supera las dos alturas y se alarga como un gusano por el cerro sin provocar sobresaltos. En el vídeo que acompaña este post se pueden hacer una idea. Vean qué les parece.

La obra se ha hecho esperar, pero son buenas noticias para una tierra poco acostumbrada a las celebraciones y que está llamada a tener en el turismo uno de los puntales de su economía. Un paseo por las calles y plazas de Molina, admirando su núcleo urbano salpicado de palacios, casonas, iglesias y conventos, de historia de España en suma, garantiza un fin de semana inolvidable. Y como Molina no deja de ser la puerta del Alto Tajo, ahí tenemos también otro destino impagable a partir de la primavera y hasta muy avanzado el otoño.

Las buenas noticias de Molina de Aragón como destino turístico de calidad se completan con la recuperación de otro establecimiento singular, La Subalterna, que el Ayuntamiento ha adjudicado a una nueva empresa, y que aporta otras 14 habitaciones y un restaurante muy interesante para el día a día de la ciudad. Una alternativa complementaria al nuevo parador y que nos invita a ver con más optimismo a la capital del Señorío.  Esto es lo que hay, y yo así se lo cuento.

Por una vez no nos han descalabrado

Sobre la cuestión de fondo, me remito a mi último post y a otros anteriores, porque aburrido estoy de repetir la misma monserga sobre una cosa que se dio en llamar la guerra del agua, aunque se parece mucho más la guerra de Ucrania, donde hay un invasor y un invadido. En esta guerra siempre había perdido la cuenca cedente, la del Tajo, mientras que la beneficiaria contaba los conflictos por victorias.  Con todos los gobiernos, los votos del levante español y la Andalucía más occidental sepultaban a los cuatro gatos que vivían en la cabecera del Tajo, en Guadalajara y Cuenca, por lo que lo ocurrido estos días es un acontecimiento histórico.  Por primera vez, el Gobierno central reconoce a través del Plan de Cuenca un caudal ecológico para el río Tajo, lo que ha sido contestado por los beneficiarios del trasvase como un hachazo contra sus intereses porque supondría una merma de cerca del 40% del agua que se deriva al Levante. Así lo han transmitido casi todos los medios de comunicación nacionales, aunque no deja de ser una exageración, ya que sólo ocurriría así en los años secos, que últimamente han sido la mayoría. En un ciclo de lluvias favorable, el Levante podría aumentar su capacidad. Pero es que los portavoces mediáticos de los trasvasistas, que son casi todos, ponen el acento en que la reducción del agua trasvasada será entre 70 y 110 hectómetros cúbicos al año, pero se olvidan de escribir o contar inmediatamente después que el Gobierno va a aportar al Levante 140 Hm3 extra por las obras de desalación e infraestructuras que va a realizar en aquellas tierras. ¡Ójala hubiéramos tenido en la cuenca cedente un trato parecido cuando se inició el trasvase, porque a estas alturas todavía se están terminando obras, como las de Morillejo, que se deberían haber hecho hace más de veinte años!   

Page y Ribera en una foto de archivo.

¿Y por qué esta vez no perdimos el pulso con el gobierno de turno, como ha ocurrido siempre? Un hecho ha sido decisivo, como es que por primera vez el Tajo ha podido esgrimir hasta cinco sentencias favorables al reconocimiento de ese caudal ecológico, con lo que el ministerio sabía que o bien tomaba nota o al final el Supremo acabaría imponiendo esa doctrina. Reconocer también que el presidente Page ha estado listo durante la negociación cuando se enteró de que había riesgo de demorar esa exigencia de caudal hasta 2026 y que la ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, ha demostrado un nivel de coherencia y seriedad impropia de un gobierno tan populista como este al no aceptar aquella solución que le habría permitido al PSOE valenciano llegar con mejor cara a las próximas elecciones. Para no perder votos, Ribera bien podría haber aplazado esos caudales hasta 2026, y los que vengan de atrás, que arreen, como ha sucedido con las medidas en favor de los presos del Process, insoportables para la España constitucionalista. Page jugó fuerte y advirtió a Ribera de que iría al Tribunal Supremo pidiendo la ejecución de sentencia si el Gobierno daba marcha atrás y Ribera no se apeó de su compromiso, algo ciertamente insólito cuando desde el Levante se ha vendido esta medida como el final del trasvase y así se dirá en campaña electoral. Pero no es así, el trasvase seguirá (es el único entre cuencas que sigue en España, con lo que está dicho todo), aunque por primera vez se ha mandado un mensaje al Levante que hasta ahora no querían escuchar: además del agua del trasvase, la mejor y más barata (el “agua buena”, lo llaman los agricultores murcianos) tienen que regar con agua procedente de la desalación, que se va a potenciar, y sería justo que pudieran acceder a ella a unos precios más baratos para que su fenomenal huerta siga siendo competitiva. Pero negar que los tiempos han cambiado desde que esta infraestructura se diseñó en el franquismo, que los ciclos de lluvias previstos no se han cumplido y que el cambio climático exige un caudal ecológico en el río Tajo, para que no se convierta en una cloaca, no tiene vuelta de hoja.   

La pena es que la carencia de una política de aguas verdaderamente estatal y solidaria nos haya conducido al localismo y al “sálvese quien pueda”.

Pues esto es lo que hay: por primera vez nos ha tocado a nosotros salir no salir descalabrados y es ridículo que el PP de Castilla-La Mancha se empeñe en tapar lo que ha ocurrido, porque si no tuviera relevancia no sé por qué ponen el grito en el cielo en el Levante sus compañeros de partido. Lo que hay que trabajar es porque ningún otro gobierno que venga le dé la vuelta a la situación.     

Coda: Una cosa sí ha quedado clara: el lobby trasvasista es más poderoso que el que nunca ha tenido Castilla-La Mancha y la cuenca cedente y solo hay que ver algunos editoriales de la prensa nacional, como uno que vincula, sin base, el recorte del caudal a la liquidación de la infraestructura, para darse cuenta de lo que digo. Mucho a mejorar en ese aspecto.

Núñez propone a Guarinos para la Alcaldía

En la bolsa de candidatables del PP a la Alcaldía de Guadalajara, hoy gana muchos enteros la posibilidad de que Ana Guarinos sea finalmente la candidata. Mis fuentes me confirman por varias vías que es la propuesta de Paco Núñez, y la que llegará a la Ejecutiva de Feijóo para su ratificación y proclamación definitiva al ser Guadalajara una capital de provincia. Aunque en un primer momento desde la Ejecutiva del PP de Guadalajara se pensó en Alfonso Esteban, el actual secretario provincial como candidato, al final se ha impuesto el criterio de Núñez, y es inimaginable que en Madrid vayan a enmendar la plana a un barón regional. Medios de comunicación próximos al PP en la región lo han confirmado hoy.

Paco Núñez debe mucho a Ana Guarinos, porque tras la marcha de Dolores Cospedal, otra gan valedora de aquella, fue una de las impulsoras del nombramiento del ex alcalde de Almansa frente a otras opciones que se plantearon como las de Antonio Román o Carlos Velázquez. De hecho este último es el candidato a la Alcaldía de Toledo, con lo que, por ahí, el frente está tapado. Si bien en cierto que Guarinos no se postuló en un principio para el cargo al final tampoco lo ha rechazado cuando Núñez empezó a manejarlo por encima de la opción de Alfonso Esteban. A la elección de una mujer, como Guarinos, también ha ayudado que el resto de candidatos del PP en las capitales de la región son hombres, menos en un caso, y el tablero había quedado muy descompensado. Núñez quería más mujeres.

Alfonso Esteban, Ana Guarinos y Jaime Carnicero en una foto de archivo.

Ana Guarinos ha sido varias veces concejal del Ayuntamiento de Guadalajara, aunque su dedicación fue residual, porque en esos momentos ocupaba otros cargos regionales o provinciales de gran relevancia, como la presidencia de la Diputación o la portavocía del Grupo del PP en las Cortes de Castilla-La Mancha durante el mandato de Cospedal. Por ello no se puede decir que sea una experta en la cocina del Ayuntamiento de Guadalajara, aunque sí que conoce bien la administración local. Es la segunda vez que aspira a una alcaldía, ya que cuando estaba comenzando en política fue candidata, sin éxito, a la de Molina de Aragón, donde es originaria su familia. Licenciada en Derecho y estudiante en Zaragoza, donde nació, los que la conocen más estrechamente, destacan de ella su gran capacidad de trabajo (casada y sin hijos, su vida es la política) y a mejorar su empatía en la relación con la gente. En la antigua división de halcones y palomas que se impuso en la política mundial desde Kissinguer, Guarinos estaría entre los halcones y en la línea más dura contra el gobierno regional de Page y del sanchismo en general. En eso no va a desentonar de Vox.

Guarinos no pudo presentarse a la reelección como presidenta de la Diputación de Guadalajara -una elección indirecta y de tercer grado- porque Ciudadanos la vetó y tuvo que conformarse con la vicepresidencia primera en su segundo mandato.Su cargo de presidenta provincial del PP de Guadalajara nunca fue cuestionado, aunque todo cambió a raíz de las elecciones de hace cuatro años cuando Vox consiguió el sorpasso en Guadalajara y ser más votado que el Partido Popular. Esta circunstancia influyó en que Guarinos no se postulara para una nueva reelección, aunque alentó la candidatura de Lucas Castillo para reemplazarla, que fue a la postre el ganador de las primarias. A ellas no se presentó Alfonso Esteban, ex teniente alcalde con Román, aunque políticamente más próximo a Ana Guarinos, y un hombre muy conocedor de la Hacienda municipal al haber trabajado en ella durante los mandatos de Román. Pero al final, como ya apunté hace unos días, las cosas han cambiado. Y habrá que ver si Alfonso Esteban quiere seguir en primera línea de la política y se podría conformar con ser el número dos de Guarinos en la lista municipal o, desilusionado, prefiere dar un paso a un lado.

Tras el palo que supuso para el PP provincial el resultado de las últimas elecciones Generales, el peor de la historia para los populares, Guarinos se recuperó pronto y entró en una racha favorable; y de la mano de Paco Núñez fue nombrada coordinadora regional del PP de Castilla-La Mancha, en la práctica su número dos. Ahora tendrá que dar un paso al frente en un cargo de responsabilidad directa y en el que no solo valen las siglas sino también el atractivo personal del candidato y su programa, aunque el PP querrá plantear estas elecciones en clave nacional y en las que Sánchez va a estar hasta en la sopa y van a saltar chispas. Todo lo contrario de la estrategia de Alberto Rojo. Esto es lo que hay.

Es mentira que se liquide el trasvase

El contenido de la mayoría de las pancartas que se mostraron en la manifestación de Madrid convocada por el sindicato de regantes del acueducto Tajo-Segura daban a entender que el nuevo Plan Hidrológico del Tajo, contra el que protestaban, supondría la liquidación del trasvase Tajo-Segura, con lo que el desierto y el hambre volverían a la huerta murciana y en general a todo el levante español. Es lógico que esa visión simplista de este asunto, que han comprado muchos medios de comunicación nacionales, hayan decantado las simpatías de los neutrales por los agricultores convocantes, a lo que han ayudado declaraciones tan desafortunadas como las del presidente del PP de Castilla-La Mancha y candidato a la Junta, Paco Núñez, dando a entender que detrás de este nuevo Plan Hidrológico está el ecologismo radical y que todo esto es fruto de una pandilla de inconscientes.  A este argumento falaz se apuntó también el presidente de Vox, Santiago Abascal, que asistió a la manifestación, único líder nacional presente en las calles madrileñas.  Pero no; es falso.

 No hay que pertenecer a Ecologistas en Acción para ser sensible a los cambios introducidos en el Plan del Tajo, ya que lo único que pretenden es cumplir con cinco sentencias del Tribunal Supremo en las que se reconoce el derecho de este río a tener un caudal ecológico que proteja su fauna y su flora, por lo que el Consejo Nacional del Agua estableció que debería implantarse progresivamente en razón de que, en 2027, fueran de 8,65 metros por segundo los que pasaran en Aranjuez, 17,25 m3/seg.  en Toledo y 18 m3/seg. en Talavera de la Reina. Eso es todo.

Por tanto, no hay una reducción normativa  y caprichosa del trasvase, salvo que en un periodo de sequía hubiera que recortarlo para que se pudieran cumplir con esas exigencias. Lo que casi ningún medio de comunicación nacional ha recordado es que los anteriores planes hidrológicos de la cuenca del Tajo no contemplaban esos caudales ecológicos. Ni que en España no hay otro trasvase entre cuencas en funcionamiento que no sea el del Tajo-Segura. Yo no estoy en contra de los trasvases por talibanismo, pero es un agravio para la cabecera del Tajo que un territorio  a cuatrocientos kilómetros de distancia sea el proveedor de recursos de la principal industria hortofrutícola del país. Queda muy bien hablar de agua para todos o de un pacto del agua, pero si no dicen que eso pasa por la interconexión de cuencas es pura demagogia. Porque ningún pacto nacional consiste en desecar solo una cuenca hidrográfica, la del Tajo, y rechazar luego trasvases como el del Ebro, porque los independentistas así se lo pidieron al indolente presidente Zapatero en la negociación de su investidura.

No; es falso que este nuevo Plan Hidrológico vaya a acabar con el trasvase Tajo-Segura, aunque es ridículo negar que nada haya cambiado. Sí, algo ha cambiado: por primera vez se reconoce de una manera efectiva el caudal ecológico del Tajo, pero no se ha hecho a la brava, como se impuso durante el franquismo y se legitimó con la democracia, sino de una manera gradual y poniendo las bases para que el agua que pudiera restarse por un lado (ese caudal ecológico) se compensara de otra manera. Me refiero a las inversiones anunciadas por el Ministerio de Transición Ecológica, 8.000 millones en infraestructuras hidráulicas, como la desalación, la reutilización o la conexión entre desaladoras. En el levante español no pueden seguir funcionando como si nada hubiera cambiado, como si no existiera un cambio climático que aumenta los periodos de sequía, y que requiere de medidas que no se contemplaron cuando se construyó el acueducto Tajo-Segura.

Una imagen habitual del embalse de Entrepeñas/GUDiario.

Aunque no se reconozca, lo que más molesta de estos cambios en el levante español (amén de la politización que el agua tiene en España, al carecer de una política hidráulica verdaderamente nacional, porque vivimos en un estado desvertebrado por los nacionalismos) es que por primera vez se haya establecido una regulación, aunque sea por vía indirecta, del trasvase Tajo-Segura. Porque lo que quieren es que se pueda seguir tirando de él como si fuera un recurso ilimitado, tal y como se concibió en el franquismo en base a unos cálculos irreales. Pues no, ya es hora de que se ponga algo de racionalidad en esta historia, y el ministerio de la señora Ribera, lo ha hecho. Aunque le quite votos.

Esto es lo que hay. Ya nos hubiera gustado en Guadalajara y Cuenca que esas compensaciones de 8.000 millones de euros en infraestructuras lo hubieran tenido las comarcas Ribereñas cuando se hizo el trasvase. Pero no se hizo, por lo que en el fondo, la manifestación de hoy no deja de ser una reivindicación de la España poblada e industrializada frente a la Castilla vaciada.  Esto es lo que hay.

P.D. Paco Núñez se ha metido por medio en la elección del candidato del PP a la Alcaldía de Guadalajara y lo ha empantanado; es la única capital de la región que no tiene candidato, una gran ventaja para sus rivales, que pueden especular a gusto.

Camellos de globos

 Este año nadie podrá acusar al equipo de Gobierno de haber tirado la casa por la ventana con la Cabalgata de Reyes, por estar ya en año electoral, como otros años en que espectaculares elefantes realzaban la llegada del rey Baltasar.  La organización no pudo ser más sencilla, modesta, incluso pobre llegue a escuchar a mi lado, aunque yo creo que ninguna cabalgata de Reyes puede ser pobre. Pero no es menos cierto que prohibir, por ideología, la participación de animales en la cabalgata complica mucho las cosas a las empresas organizadoras. Es como jugar al fútbol en sandalias. Poder, se puede, pero es más complicado meter así un gol, amén de que acabarán los jugadores en el podólogo. Se puede hacer camellos con globos, pero a la mayoría nos gustan más los de la especie del dromedario  o del camello bactriano de dos jorobas, que babean y suelta cagarrutas. Un cuidador de camellos de aquellos que venían (antes) a la cabalgata, protestaba: “También los camellos tienen derecho a vivir”, por las nuevas modas animalistas. Y sentenciaba : “Si no podemos explotar a los camellos, no criaremos camellos, porque de algo tenemos que vivir”. En el mundo, hay 15,5 millones de camellos, pero solo mil son salvajes y viven en el desierto del Gobi. Pasa igual con los entrañables pastorcillos que salían en sus carrozas con sus corderos o cabritillos; por no hablar de las simpáticas ocas que corrían por la calle entre la admiración de los niños, sin que yo viera que terminaran en un paté de foi. O  esos centuriones romanos de gran porte que montaban relucientes caballos para abrir el paso de la infantería. Se ha mantenido a los hoplitas, pero ya no hay centuriones con armadura y escudos, saludando a la romana, no sea que alguien lo tache de fascista. Son estos tiempos políticamente correctos en que las nuevas modas han arrinconado a los dulzaineros castellanos y a sus villancicos, sustituidos por las batucadas brasileñas, que hoy en día valen igual para un roto que para un descosido. Para el carnaval que para la navidad.  Se ha publicado que fue la Cabalgata más ecológica de la historia. Yo añadiría que ningún buey cántabro se tiró ningún pedo de más, con lo que no podrán acusarnos de expeler gases que erosionen la capa de ozono.    

Pues esto es lo que hay.

Baltasar sobre un elefante en la cabalgata de 2021./GUDiario.

P.D.- Muy buena idea lo de las gominolas en vez de caramelos, que caen como las piedras. Y una recomendación: el que tenga que organizar esto el próximo año que amplíe el recorrido, porque se ha quedado corto. Valdría con incorporar a él el paseo de Las Cruces, donde caben miles de personas y los niños tendrían mejor acceso a las primeras filas al desahogarse otras partes de la ruta, como la calle Mayor, un cuello de botella.  30.000 personas, miles de ellos niños, son muchas personas.     

La Concordia, el BIC y el Ferial

El pleno rechazó una moción del grupo municipalista de izquierdas Aike en la que se reclamaba la declaración de Bien de Interés Cultural (BIC) para los parques de La Concordia y Cuatro Estaciones. En realidad se trataba de la secuela de otra moción, presentada en el mandato de Román, por iniciativa de Ahora Guadalajara (que así se llamaba entonces el grupo en que derivó Aike) y el PSOE,  en la oposición, que entonces tenía otras ideas, parodiando a Groucho Marx. El argumento es que tales parque “son emplazamientos con mucha historia porque aportan riqueza al patrimonio natural de la ciudad”.

Una atracción ocupa un jardín de La Concordia en esta Navilandia./GUDiario.

Habría sido irónico la aprobación de una protección para el parque de La Concordia teniendo en cuenta que en el último año sus jardines y espacios naturales se han dedicado a solar para las Ferias de Septiembre y para el Navilandia de Noviembre y Diciembre. No lo veo ni con prismáticos. Pero lo que esta moción tapa es el debate que, de verdad, debe hacer el conjunto de la ciudad sobre el modelo de Ferias y el emplazamiento de su Ferial. La decisión de traer al casco urbano a las peñas y a las atracciones feriales, ha sido recibida más bien que mal, sobre todo por peñas y el público más joven, pero plantea un problema, como es que durante dos veces al año ese parque con categoría para ser un BIC, y del que se reclama una planificación integral, se convierte en el recinto Ferial del que carece la ciudad, con todo lo que lleva eso consigo.

Por ello, en la próxima campaña electoral, que ya se nos echa encima, sería muy de agradecer a los grupos políticos que aspiran a seguir en el Ayuntamiento nos ilustraran sobre cuál es su modelo de Ferial, que para mí al menos tiene tres variantes: a) Seguir como estamos, deteriorando el parque en Ferias y Navidad, y luego arreglar los desperfectos, como se ha hecho este año. b) aprovechar el nuevo Plan de Urbanismo para encontrar un solar para un nuevo recinto ferial, siguiendo el modelo centralizado de Albacete o Sevilla,  aun sabiendo que va a ser difícil encontrar esa ubicación a no ser que sea en la periferia. C) Dado que un recinto Ferial único sería muy difícil de ubicar en el entorno del casco histórico, y ese alejamiento  llevaría consigo un carro de críticas, una solución intermedia sería ampliar el actual Ferial en el entorno de El Corte Inglés y concentrar allí a todas las peñas y los conciertos en una explanada habilitada al respecto, como sucede en Alcalá de Henares con la huerta del Obispo, con lo que liberaríamos a las pistas de la Fuente de la Niña del oprobio de cerrarlas durante un mes por la invasión ferial. Si hay alguna alternativa más, d) o e), para eso están los debates, la ciudadanía y los grupos políticos.

Ya sé que lo más cómodo es no hacer nada, y seguir con la ocupación de zonas deportivas y parques, con la mandanga de recuperar la ciudad para la fiesta. Pero para eso están las elecciones; para debatir soluciones y prescindir del cortoplacismo, que es la madre de todos los populismos,

P.D. Puede que en horas sea proclamado/a el candidato o candidata del PP a la Alcaldía. Son los últimos de la fila, y como se descuiden un poco podemos repetir los famosos tres minutos de las elecciones de 1979 en las que UCD quedó fuera de la Acaldía y Agustín de Grandes de la presidencia de la Diputación.  Tardes de gloria nos han dado el centro- derecha local cuando se lía como un gato con un menudo.  

Suben las mujeres en la bolsa de alcaldables del PP

Actualizo este post con lo ultimo del largo proceso para elegir el candidato del PP a la Alcaldía de Guadalajara. Bajan las acciones de los dos candidatos varones que más se han manejado hasta ahora, Antonio Román y Alfonso Esteban, y paralelamente   suben las de las mujeres situadas en la parrilla de salida. Me refiero a Silvia Valmaña y a Ana Guarinos. En el PP regional quieren que haya mas mujeres al frente de las listas de las capitales de provincia, porque hasta ahora les están saliendo muy varoniles. Pero no es sólo por eso, ambas mujeres tienen peso específico en su organización. Valmaña es una jurista de gran formación, profesora en la Universidad de Castilla-La Mancha, y ex diputada por Guadalajara. Por su parte, Ana Guarinos, que empezó apoyando a Alfonso Esteban en esta carrera a la Alcaldía, ahora está en la pomada. Guarinos dejó la presidencia del PP en Guadalajara tras los malos resultados en las últimas Generales en que Vox superó a los conservadores , pero se ha recuperado plenamente y ahora es la número dos de Núñez,  en su puesto de coordinadora regional. También pesa que Guarinos estuvo en la sala de mandos del equipo que proyectó a Núñez a la presidencia regional tras la marcha de Cospedal , de quien Guarinos fue una estrecha colaboradora en su gobierno como portavoz del PP en las Cortes regionales, donde ahora está de vicepresidenta. Guarinos fue presidenta de la Diputación hasta que Ciudadanos la puso el veto en la segunda legislatura. Conoce el Ayuntamiento de Guadalajara porque fue concejala en dos mandatos aunque ocupó concejalías de perfil bajo porque estuvo preferentemente centrada en los otros cargos a los que me he referido.
Esto es lo que hay al día de hoy en la bolsa de alcaldables del PP, aunque habrá que esperar a una decisión definitiva en los primeros días de enero. La mecánica es la siguiente: el presidente provincial Lucas Castillo oirá a su Ejecutiva, en la que está Esteban como secretario provincial, una baza a su favor y le trasmitirá un nombre al presidente regional, Paco Núñez. Este carga con la responsabilidad de elevar una propuesta a la Ejecutiva de Feijoo, que es quien tiene la última palabra. Lo que les ha dicho su brazo derecho, Bendondo, es que quieren alguien con posibilidades reales de ganar, con lo que si pierde, pierde también el proponente.
Suben las acciones de las mujeres del PP.

Hacia el entierro de la Constitución del 78

El parlamento español vivió este jueves el día más bochornoso desde que Tejero entró pegando tiros en 1981, para deponer a un gobierno democrático de UCD -lo que el último portavoz sanchista ha olvidado-, y en el que el despiporre extremista en el que transcurrió la sesión nos recordó a las últimas sesiones del Congreso en la II República y en las que desde los escaños se señalaba a los pistoleros a las víctimas de los paseos nocturnos. Nos hemos quedado a un paso. El odio destilado en esta última sesión parlamentaria ha dinamitado del todo el espíritu de reconciliación que nos trajo la Transición y ha cortado de raíz cualquier acuerdo sobre la base de lo que se llamó el constitucionalismo, y que propició la elaboración de la primera Constitución democrática de consenso en la historia de España. De la que surgió el mayor periodo de prosperidad en la historia de España. Tenemos por tanto motivos para estar preocupados porque si la Constitución del 78 se entierra o se rodea mediante el fraude de ley en su reforma, como  reclama el separatismo y el populismo de izquierdas, los que ahora juegan en ese campo nos deberán decir cuál es su proyecto de país y hacerlo antes de las próximas elecciones. ¿Una república confederal?, como en 1873, ¡pues que lo digan y nos cuenten cómo terminó! El presidente de la Generalitat, Pere Aragonés, el mismo día en que una marea de portavoces del Gobierno pretendían desmentir a Page al asegurar que  no habría referéndum de autodeterminación, ya estaba instando a ese mismo gobierno a acordar los términos de ese referéndum independentista, como si no estuviera claro en la Constitución lo que hay que hacer. Por tanto, lo que  nos quiere decir Aragonés con su referéndum acordado es orillar la Constitución, que establece la soberanía nacional en el pueblo español y trasladar por la puerta trasera esa soberanía a las comunidades autónomas, y en ese combate va la iniciativa que Page quiere presentar con valentía a las Cortes de Castilla-La Mancha. Todavía ese mismo jueves Sánchez declaraba en Bruselas que en Cataluña no va a haber ninguna consulta de autodeterminación, “porque no cabe en la Constitución”. Me alegro oírlo pero mi desasosiego es que también le oí decir al mismo personaje en campaña electoral que no pactaría con Podemos porque no dormiría, o que no aprobaría los indultos, que reforzaría los supuestos de la sedición y ahora los ha rebajado, y así hasta la intemerata.

Pedro Sánchez, en una imagen de archivo.

Sánchez, desde que renunció a acuerdos con los partidos constitucionalistas para aliarse con los que quieren derrocarla ha perdido toda credibilidad entre los que seguimos defendiendo la Constitución, porque como bien dijo Page “no es tolerable pactar con los delincuentes su propia condena”, o establecer alianzas con los que quieren separarse de España y solo están dispuestos a acordar el modo de hacerlo. El parlamento de Castilla-La Mancha debería ser unánime en el pronunciamiento de esa reivindicación de la soberanía, en dejar claro a los Aragoneses y compañía, que si hay que hablar sobre España, debemos hacerlo entre todos, no solo los socios de Sánchez.

 Pero hay datos que nos hacen sospechar. La sesión del jueves no solo fue bochornosa porque el Gobierno, en contra de la opinión de los abogados de la Cámara, reformó tres leyes orgánicas del Tribunal Constitucional y el Poder Judicial en una proposición del Código Penal, vulnerando el derecho a la participación política de los parlamentarios (artículo 23 de la Constitución), sino que trasladó al Congreso las formas empleadas el 6 y 7 de diciembre de 2017 en el parlamento catalán cuando se aprobaron, también contra el criterio de los letrados de esa Cámara, sortear varias normas fundamentales del bloque legislativo de la Constitucionalidad, basándose en una falacia que me espanté al escucharla de los portavoces sanchistas. En Cataluña se defendió que como su parlamento representa al pueblo catalán, podía seguir adelante en ese proceso hacia la independencia, prescindiendo de las leyes del Estado. Este jueves nos recordó ese mismo discurso en los portavoces sanchistas en su diatriba contra el Tribunal Constituciónal, a cuyos magistrados se les comparó con Tejero, si hacían caso al recurso que legitimamente les planteó el Partido Popular sobre cómo se pretendían cambiar esas leyes. Hoy mismo, el ministro Bolaños amenazaba con  “consecuencias impredecibles”, si los magistrados del Constitucional paralizan el lunes el plan del Gobierno y sus socios. ¿Qué va a hacer Bolaños? ¿Ir con su caballo al TC como si fuera el general Pavía? ¿O pedir consejo al ex presidente peruano del sombrero sobre cómo hay que tratar que resolver las discrepancias con otros poderes del Estado?

Es triste recordar lo obvio, pero en democracia un parlamento legítimo puede cambiar las leyes, si no le gustan, pero mientras tanto tiene que acatarlas. Es una osadía cambiar leyes del bloque constitucional, que requieren un voto cualificado, disfrazándolas de ordinarias vía enmiendas, solo porque se tiene una mayoría absoluta. Y es bueno recordar que el nazismo desmontó en el parlamento la democracia alemana con ese mismo procedimiento, aprobando  nuevas leyes por mayoría absoluta contra la oposisición hasta que finalmente dejó  la Constitución irreconocible.

Motivos tenemos para estar preocupados, porque no sabemos dónde puede acabar un parlamento en el que las fuerzas que hicieron la Constitución se intercambian acusaciones de “golpismo”, mientras los populistas y separatistas de la cámara se frotan las manos, porque con este Gobierno de Sánchez España se ha vuelto a partir en dos, y les puede llegar su oportunidad. Tantos años después. Es muy triste, pero esto es lo que hay.

P.D. Cada día que pasa, intuyo que Antonio Román aumenta sus posibilidades de ser el candidato del PP a la Alcaldía de Guadalajara. Aclaro que es una intuición basada en cosas que serían muy largas de explicar, así que no lo tomen como una información contrastada, pero me precio de  tener buen olfato. En enero, como muy tarde, el PP hará públicos los últimos candidatos a las alcaldías en capitales de provincia, que les recuerdo están reservadas a la Ejecutiva Nacional de Feijóo.              

Dos cementerios nucleares hasta finales de siglo

El asunto ha pasado prácticamente desapercibido -no en este digital-, porque se ha puesto el acento en que en un pueblo de Castilla-La Mancha, perteneciente a la España vaciada, Villar de Cañas para más señas, ya no se va a construir un Almacén Temporal Centralizado (ATC) para albergar a los residuos nucleares de alta actividad de todas las centrales españolas, mientras que se ha obviado que dicha solución tomada por el actual gobierno de Pedro Sánchez significará crear siete almacenes temporales, llamados ATIs, en los siete emplazamientos nucleares de España, entre ellos dos en Guadalajara: Trillo y Zorita. La versión oficial es que solo será hasta  2073 -para entonces, todos calvos- aunque carece totalmente de credibilidad, porque en España vamos cambiando de planes de almacenamientos de residuos, según le place al Gobierno de turno.

 Les recuerdo que la construcción de un ATC fue aprobado por unanimidad en el Congreso de los Diputados, impulsada en 2004 por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, el gobierno de Rajoy la culminó con la adjudicación de la inversión en Villar de Cañas, y el actual  Ejecutivo ha decidido su marcha atrás después de haber malgastado el dinero en comprar el suelo y haber iniciado las obras de explanación de los terrenos. Las razones por las que se decidió juntar todos los residuos nucleares en un solo emplazamiento son propias de cualquier economía de escala: es más fácil, seguro y más barato gestionar un solo cementerio nuclear que no siete. Y así lo ha puesto de manifiesto el catedrático Javier Diez Llovera, miembro del Consejo de Seguridad Nuclear, en el voto particular emitido sobre esta decisión del Gobierno. Diez Lloveras entiende, como otros catedráticos en la materia, que la opción del ATC es la más segura, “considerando todos los aspectos desde la seguridad física a la recuperabilidad, hasta riesgos potenciales como el impacto de un avión [no nos olvidemos de las Torres Gemelas] o la resistencia a un terremoto de gran magnitud”. El catedrático lamenta que los bandazos de la política de gestión de los residuos radiactivos “hacen daño a la seguridad nuclear” y “dificulta tareas claves del CSN como la gestión del desmantelamiento de las centrales”. Les recuerdo que en nuestra provincia, tenemos una central, la de Almonacid Zorita, en su última fase de desmantelamiento, y en unos años-depende de cuándo se clausure su reactor- tendremos otra en Trillo. Y en ambos lugares habrá que levantar un almacenamiento individual, menos potente que el de Villar de Cañas, en teoría hasta que se construya un Almacenamiento Geológico Profundo (AGP) a finales de siglo, aunque hablar de fecha sobre una solución que ningún país ha abordado en profundidad es engañar a la gente. Lo único que sabemos es que los residuos de alta actividad tienen una vida de varios millones de años, aunque en función de cómo se desarrolle la investigación sobre su recuperabilidad se irá tomando un camino u otro. En España esa investigación se haría en el laboratorio que se iba a construir en Villar de Cañas, por lo que imagino que nos volverá a ocurrir como se lamentaba Ramón y Cajal: “que investiguen ellos”.

Central Nuclear de Trillo, cuya licencia de renovación no ha sido todavía solicitada por la propiedad, con lo que tendría que cerrar en noviembre de 2024, diez años antes, si no hay acuerdo entre el Gobierno y la empresa.

La central de Trillo está prevista que cierre en 2035, según el calendario acordado por este Gobierno con las eléctricas, y por lo tanto siempre sujeto a cambios con otros gobiernos, aunque para ello la empresa propietaria debería solicitar la renovación de la licencia de actividad, que caduca el 17 de noviembre de 2024. En la actualidad hay un tira y afloja entre el Gobierno y el sector nuclear, porque se considera injustamente maltratado en materia fiscal, por lo que no se están dando ninguna prisa en la presentación de esa solicitud. Tendría gracia en que por ello la central de Trillo debiera precipitar su periodo de vida el 17 de noviembre de 2023, cuando termina el plazo de solicitud, con la pérdida de valor añadido para la economía provincial que supone una industria de este tipo, mientras que aquí quedarán dos pequeños cementerios nucleares hasta finales de siglo. El PP tampoco es partidario de cerrar nucleares en el momento que vivimos con el gas ruso, por lo que podría cambiar la situación si Feijóo llega a La Moncloa.

Menos inquietud tienen los municipios del entorno, quienes no ven en ese AGP una mala solución, eso sí, añado yo, mientras que Enresa (el Estado) les siga compensando por el almacenamiento de esos residuos, que de esta manera estarían garantizados hasta la fecha citada. Harina de otro costal es cómo se gasta o se deja de gastar ese dinero nuclear. Y lo que interesa, de verdad, a esta provincia vaciada en su medio rural, pero con dos pequeños cementerios nucleares, como gran paradoja.

UN CÓDIGO PENAL A LA CARTA.-  El problema de hacer un código penal a la carta y con la artimaña de unas enmiendas a los Presupuestos del Estado, para no pasar por los organismos de control -¿para qué sirve ese Consejo de Estado, que graciosamente preside Magdalena Valerio?- que presentan los mismos que se van a beneficiar de ellas, algo insólito en el derecho mundial,  es que se ignora el delito en sí,  disuelto por las maniobras  de los delincuentes. Page decía que “antes o después, puede ser más tarde o más temprano, ojalá fuera temprano, España tiene que tener tipificada la condena a quienes intentan socavar, quebrantar la Constitución, a quienes quieren hacer referendos ilegales”. Así lo demanda cualquier estado de derecho, con separación de poderes. Pero ya todos sabemos que no será con este presidente de Gobierno y con esta mayoría Frankenstein. Por eso no me extraña que Page, este año, por primera vez, no acudiera al acto en homenaje a la Constitución, que se celebró en el Congreso, con Sánchez anunciando, para celebrarlo, que modificaría el delito de malversación solo en beneficio de los golpistas del 1-O. Así que para recibir solo felicitaciones de sus rivales y reproches de los propios, mejor se quedó en Toledo, pensó; como Lambán, en Zaragoza. Lástima que, en este PSOE peronista, donde todo gira en torno al líder y caudillo -vean el caso de Argentina, con una vicepresidenta condenada por malversar el dinero del Estado en beneficio propio, que también culpa de ello a los jueces- posturas como las de Page y Lambán, cada vez pesen menos. Pero esto es lo que hay.  

Estas son las escaleras de acceso al Palacio del Infantado, parcialmente clausuradas, por su ruinoso estado./GUDiario.

OTRA IMAGEN VERGONZOSA DEL INFANTADO.- En otro post me referí al mal estado del piso frente a la fachada principal del Palacio del Infantado, y esta semana quiero añadir otra imagen vergonzosa. Es el acceso parcialmente clausurado a su interesante Museo Provincial y por el que entran todos los turistas a visitar el principal monumento de la ciudad. ¡No es de extrañar que fracasáramos en el proyecto de declararlo Patrimonio de la Humanidad! Dado el éxito de los nacionalistas, que consiguieron meter en los Presupuestos Generales del Estado (PGE) enmiendas por valor de 1.250 millones, según publica Carlos Segovia, casi es mejor que se lo pidamos a Esquerra Republicana de Catalunya (ERC); a ver si tenemos más suerte la próxima vez con este monumento de titularidad estatal.

Ni tanto, ni tan calvo

Se ha llegado a decir desde el gobierno  regional de Murcia (PP) que el “hachazo” al trasvase Tajo-Segura representa “la mayor afrenta a la Región de Murcia de los últimos tiempos” y que se sienten “engañados”. En el PP de Castilla-La Mancha se sostiene todo lo contrario, que “la cabecera del Tajo no gana nada”, en palabras de su coordinadora regional Ana Guarinos. Por su parte, el gobierno socialista de Valencia marca distancias con el gobierno del PP en Murcia y su oposición del PP en la comunidad al hablar de que se ha actuado con “racionalidad y diálogo”; y concluye que se han  logrado avances para lograr el gran objetivo alejado del barro partidista: “agua para siempre y al precio adecuado”. La Asociación de los Ribereños del Tajo-Segura, con presidencia socialista, “se sienten satisfechos con el acuerdo” y están convencidos de que el nuevo plan favorecerá el aumento de la lámina de agua de los embalses. Y las mayores críticas, una vez más, llegan de los ayatolás del Sindicato de Regantes del  Acueducto Tajo-Segura, para los que cualquier modificación a la baja de las normas reguladoras supone una catástrofe mundial: zanjan que el nuevo Plan del Tajo es un desenlace “cruel” para un sector que da empleo a 300.000 personas y riega el 70% de las explotaciones hortofrutícolas y 50 millones de árboles.

Canal del
trasvase Tajo-Segura a su paso por la Alcarria de Guadalajara/GUDiario

¿Cómo es posible que un mismo hecho pueda tener interpretaciones tan diferentes? Es  por la política, por la puñetera política sectaria, que tiende a convertir lo blanco en negro, y más si nos encontramos a las puertas de unas elecciones Autonómicas y Municipales en primavera de 2023, como preludio de las Generales que se celebrarán, previsiblemente, seis meses después.

Aunque habrá que esperar a ver la letra pequeña de la Ley cuando esta sea publicada, mi impresión de lo ocurrido va por este camino: Al igual que el Memorándum sobre el Tajo, aprobado por el Gobierno de Rajoy, fue tachado  por los socialistas regionales como una “traición” de lesa patria a la región, sin tener en cuenta que establecía un mínimo no trasvasable que antes no existía -bien es cierto que muy bajo-, al menos fue un avance -también criticado por los regantes murcianos- sobre el Plan del Tajo en los mandatos de Felipe González y Aznar, donde los pantanos de Entrepeñas y Buendía se podían desecar sin que ninguna ley los amparara. Con la modificación actual, se confirma la realista política de la ministra Teresa Ribera, que ya había reducido de 38 a 27 Hm3 la cantidad a trasvasar cuando los embalses están a nivel 2, con el objetivo de que no llegaran a estar permanentemente en nivel 3 (lo que obliga a que el Ministerio autorice los trasvases), o en nivel 4, que prohíbe realizar ningún tipo de trasvase, como fijó el Memorandun de Rajoy. La reforma con el actual Gobierno ha ido un paso más allá, porque ha limitado más los trasvases y habrá una reducción de 31,5 Hm3  como mínimo, cada año, en los envíos del Tajo al Segura, aunque para mí lo más importante de todo es que con el aval del Tribunal Supremo se ratifica la referida reducción de los caudales  a trasvasar, porque como también habían recomendado las directivas europeas se elevan los caudales ecológicos de seis a siete metros segundo, paso previo a elevarlos hasta 8,65 a partir de 2026 los pasos del río entre Aranjuez, Toledo y Talavera. Lo que esperan los Ribereños es que este requisito acabe influyendo directamente en una mayor lámina de agua en los embalses de cabecera, seguramente será así, aunque insisto en que habrá que ver la letra pequeña, pero todavía más importante que un metro arriba o abajo en los embalses está un caudal ecológico suficiente para que el Tajo no siga siendo esa cloaca en la que se convierte por los vertidos industriales cuando pasa por Madrid. Por lo tanto, sí, claro que han cambiado las cosas favorablemente para los intereses de Castilla-La Mancha y de lo cual puede sentirse legítimamente satisfecho el Gobierno de Page, aunque tampoco debería alardear mucho de ello porque también tiene razón el presidente socialista valenciano, Ximo Puig, quien ayer mismo subrayaba algo que es impepinable: “hemos logrado agua para siempre y al precio adecuado”, porque este Plan de la Cuenca del Tajo, como el anterior, sigue blindando el trasvase [no olvidemos que con el gobierno de Barreda se intentó, sin éxito, el cierre total a medio plazo del trasvase, mediante una reforma frustrada  del Estatuto de Castilla-La Mancha], si bien esta vez la reducción podría llegar casi al 50%, mientras que el Gobierno de  Puig intentó, a última hora, dejarlo solo en un 20%. Según cuenta Juanma Lamet en El Mundo, finalmente no lo logró porque Page amenazó con votar en contra del Gobierno en el Consejo Nacional del Agua e incluso llevar el asunto al Tribunal Supremo, cuya doctrina sobre los caudales ecológicos y la prioridad de la cuenca cedente ha sido el gran arma del Gobierno de Page para salir bien de esta guerra. Que no lo olviden, ahora, que en unos pocos meses va a empezar otra servidumbre de la cabecera del Tajo: la mal llamada “Tubería Manchega”, y que de manchega no tiene nada porque el agua se capta en la Alcarria de Guadalajara y Cuenca y es un trasvase en toda regla, aunque se evite ese término cuando tal tubería lo que hará es llevar agua entre distintas cuencas, en ese caso del Tajo al Guadiana, utilizando en parte la infraestructura del Tajo-Segura.

Y en esas estamos: Castilla-La Mancha ha salvado razonablemente bien los muebles en esta batalla, porque la ministra Teresa Ribera le prometió a Page respetar el plan original y recortar al menos 105 hectómetros cúbicos del trasvase, según cuenta hoy Lamet en su diario. Y en esto Page le ganó la partida a Puig. Pero este también puede argumentar que el trasvase como tal sigue blindado en el Plan del Tajo, lo que no se quiere reconocer por los  regantes del Acueducto  ni por el PP de Murcia y Valencia.  Porque  las elecciones están a la vuelta de la esquina y porque, equivocadamente, al no existir en nuestro país un Plan Hidrológico Nacional, pactado por los dos grandes partidos españoles, estamos abocados a revivir la guerra del agua en cada legislatura. Pues es una pena, pero esto es lo que hay cuando se renuncia a vertebrar la nación y andamos con experimentos que nos recuerdan a la I República; que ya sabemos cómo acabó con Pavía y su caballo.      

Como resumen, podríamos apelar a ese dicho castellano: “ni tanto, ni tan calvo”, para definir este Plan Hidrológico. 

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