¿Alto Tajo, parque Nacional?

La declaración de Parque Natural para el Alto Tajo, de la que se cumplen 20 años, tardó mucho en llegar.  Se empezó a hablar de ella en los años setenta y cuando en la Diputación existía la Institución Provincial Marqués de Santillana, que ejerció un papel eficaz como engarce entre la Diputación y la sociedad civil de Guadalajara, del que hoy se carece, la sección de Medio Ambiente que abanderaba el montañero y escritor Jesús García Perdices (q.e.p.d.), lo llegó a plantear con gran emotividad. En la primera legislatura, cuando toda la corporación era de Unión de Centro Democrático (UCD) estuvo en un tris de ser solicitado, pero en el Señorío de Molina no lo vieron claro y se aplazó. José María Bris, que nos distingue con sus colaboraciones para este digital, lo podría contar en alguna de ellas con más detalle.

Fue una pena, porque tras ese fracaso hubo que esperar veinte años para que el Alto Tajo fuera declarado Parque Natural. El parque cuenta con 105.721 hectáreas, más otras 68.824 hectáreas de zona periférica de protección y comprendiendo ambas zonas partes o totalidades de hasta 35 términos municipales de la provincia de Guadalajara y 2 de la provincia de Cuenca. Aunque se manejó que una parte del parque tuviera la declaración de Nacional,  se descartó para evitar líos (como decía Salva Toquero, lo mejor suele ser es enemigo de lo bueno)  por más que tuviera condiciones para aspirar a ese máximo título del que disfrutan los quince parajes españoles más valiosos, entre ellos los castellano-manchegos de Las Tablas de Daimiel y el de Cabañeros, al que Bono salvó de convertirse en un campo de tiro. La declaración de parque Nacional es más restrictiva en cuanto a los usos compatibles y no hay que olvidar que en el Alto Tajo hay una explotación minera de caolín.

Page en su reciente visita al Alto Tajo

Por lo que el presidente regional Emiliano García-Page avanzó su última visita a Molina de Aragón y al santuario de la Virgen de la Hoz, parece que la idea del gobierno regional es que la parte mollar del parque, esos cañones y farallones que dan escolta al río desde Peralejos de las Truchas hasta más allá de Zaorejas,  pudieran formar parte del Parque Nacional, manteniéndose la declaración de Parque Natural para el resto, como hasta ahora. Los últimos veinte años han demostrado que es perfectamente compatible la protección del Medio Ambiente con ciertos usos agrícolas, cinegéticos, forestales y ganaderos, que fueron propios de la comarca, sin que suponga un impedimento la declaración de Protección, como sospechaban los diputados de UCD hace cuarenta años. Eso sí, presas y centrales eléctricas, no gracias.

 Por entonces el turismo rural no dejaba de ser una actividad tan limitada como emergente, y no se veía los beneficios que un parque natural podría traer a la comarca.

 En 2020 es palmario que el turismo en el  Alto Tajo debe ser la actividad económica con mayores posibilidades de crecimiento (sostenible) de la comarca, en algunas localidades lo es ya; y hay experiencias más recientes como el Geoparque muy interesantes. Por lo que, en principio, que una  parte del actual parque Natural se pueda convertir en Nacional es un fabuloso reclamo publicitario que bien aprovechado debe contribuir a dinamizar la comarca.

Por eso nos habría gustado que el consejero de Desarrollo Sostenible, el azudense José Luis Escudero, nos hubiera dado más detalles sobre qué se pretende con este paso, a qué áreas va a afectar y por qué,  y si la Junta perdería entonces la gestión de ese espacio más protegido, dado que los parque Nacionales  todavía son competencia del Estado. ¿O podría haber novedades? En su gabinete de prensa nos dicen que el asunto está todavía por madurar, así que tendremos que esperar a que el titular, el “Alto Tajo, parque Nacional” se haga realidad.  Esto es lo que hay, de momento, que no es mucho.         

Diario alarmado: 23-J. Gracias

Termino hoy con este  post el “Diario alarmado”, que nació con la pandemia, para reflexionar sobre las cosas que nos empezaban a pasar desde la declaración del estado de Alarma y que acabó con España confinada. Nunca llegué a pensar que al salir a la calle me la encontraría desierta y solo con una patrulla del Ejército recorriendo la calle Mayor y el paso de San Roque en tareas de policía. O que el mayor entretenimiento del día fuera  dar paseos por la terraza o salir a aplaudir a los sanitarios para no  tener que pensar cuántas advertencias se ignoraron antes para llegar a este estado de cosas, que ha tocado la moral de los españoles y ha hundido su economía hasta un punto que vamos a tardar tres años en recuperar los niveles anteriores a la pandemia.

Pero también esta anomalía sanitaria y democrática, con sus feas repercusiones políticas puestas en evidencia cada vez que había que convalidar el decreto de la Alarma por un parlamento más alejado del espíritu del 78 que nunca, constituían un formidable torrente informativo que la sociedad española quería conocer. En Guadalajara Diario nos reconfortaba que el esfuerzo que hacíamos todos los días por seleccionar entre comunicados y despachos de agencia la información esencial que merecía ser conocida tuvo una respuesta inmediata entre nuestros lectores.  Incluso creamos una nueva sección de actualidad: “Especial covid”, que lleva agregadas más de 150 noticias a las que hay que sumar las que tenían un perfil más local y que se publicaban en el resto de la web. Les confieso que había días en que después de haber leído más de un centenar de piezas sobre la evolución del virus acabamos psicológicamente fatigados. Pero era ver las estadísticas de difusión del día, hasta 750.000 visitas diarias acumuladas desde que comenzó la pandemia según la auditoría OJD, para que recobráramos el ánimo. La prensa volvía a ser un servicio público.  A todos estos lectores les quiero dedicar mi último post “oficialmente alarmado”. Aunque no se confíen: ha acabado el estado de Alarma, pero sigue la crisis epidemiológica y la política, no digamos. ¡Pero si todavía seguimos con los presupuestos de Montoro y la preocupación del sector comunista del Gobierno de Sánchez es ensuciar la figura de Felipe González por un caso juzgado que pasó hace 37 años!  ¿Será esto la famosa memoria histórica que algunos quieren imponer?

Gracias.

Diario alarmado: 19-J. Sin contar los muertos

Estamos a dos días de terminar el estado de Alarma, y el ministerio de Sanidad de los señores Illa y Simón todavía no ha sido capaz de facilitar un listado oficial de muertos por el Covid mínimamente creíble.  Desde hace 12 días se ha quedado anclado en los 27.136 muertos, aunque las comunidades autónomas siguen facilitando diariamente su parte. En el caso de Guadalajara a 18 deJunio los datos de la Dirección General de la Salud de la Junta de Comunidades contabilizaban 257 fallecidos desde el inicio de la pandemia, prácticamente los mismos del número facilitado por el Tribunal Superior de Justicia de CLM solo del mes de abril en que se contabilizan 255 muertos sospechosos de Covid enterrados en Guadalajara. Del ministerio de Sanidad no se aportan cifras.

Entre que vamos a salir del estado de Alarma sin saber el número oficial de fallecidos por la pandemia, y algunos comportamientos que siembran de incertidumbre el futuro, no sé si alegrarme porque a medianoche del lunes desaparezcan las restricciones de movilidad o preocuparme.

La “madriñelofobia” que algunos alientan en las redes no solo es injusta sino también estúpida. Madrid es una de las cuatro ciudades europeas de mayor tránsito y por lo tanto de mayor riesgo ante cualquier pandemia. El problema viene cuando se hacen mal las cosas y en Madrid cierran los colegios sin haberlo coordinado con las comunidades limítrofes .

Solo hay que darse un paseo por Guadalajara, para constatar que la gran mayoría de la población usa mascarilla cuando sale de casa, pero que este porcentaje se desploma entre los jóvenes, que han perdido el miedo al virus, pero no hay nada que diga que no puedan infectarse o contagiar a los demás, empezando por su propia familia. La gran noticia es que los hospitales, cuya saturación estuvo en el origen de muchas muertes en los primeros días de la crisis sanitaria, se ha normalizado con el trabajo impagable de los sanitarios que han arriesgado su vida en una condiciones muy precarias en esos primeros días.  Ahí está el Hospital de Guadalajara, que solo tiene seis pacientes (uno de ellos en la UCI desde hace muchas semanas luchando por su vida) cuando en el punto álgido tuvo que dedicar todo su espacio a acoger enfermos de covid, porque llegaron a ser casi  250. La sanidad española está esta vez preparada para un posible rebrote, y eso nos alivia. Aunque me preocupa que después de haber cerrado a cal y canto las fronteras, mandando incluso algunos mensajes equivocados, ahora no seamos capaces de poner límites a los viajeros que llegarán de algunos países donde la pandemia está en fase de escalada. No nos podemos permitir el lujo de seguir con el país cerrado, pero habrá que encontrar un punto de equilibrio entre la necesidad y la virtud.  Al final, debe ser cada uno responsable de sí mismo y evitar los factores que ayudan a propagar el virus. Y si sabemos que este se propaga más en ambientes cerrados y aglomeraciones el propio  sentido común nos indica qué debemos evitar.

El levantamiento de las restricciones de movilidad trae consigo un cambio muy importante para la provincia de Guadalajara, como es que Madrid levanta el cierre. La “madriñelofobia” que algunos alientan en las redes no solo es injusta sino también estúpida. Madrid es una de las cuatro ciudades europeas de mayor tránsito y por lo tanto de mayor riesgo ante cualquier pandemia. El problema viene cuando se hacen mal las cosas y Madrid cierra los colegios sin haberlo coordinado con las comunidades limítrofes y decenas de miles escapan a sus segundas residencias antes de que se decrete el confinamiento. Pero ni de eso tienen culpa los madrileños sino la falta de coordinación de las administraciones.  El desconfinamiento de Madrid es necesario para que nuestros pueblos, el turismo y la hostelería de Guadalajara recuperen el pulso, como prueba que la mayoría de la restauración en nuestro medio rural han preferido no abrir hasta que pudieran venir sus principales clientes: los madrileños. Todos nos necesitamos y lo primero que define a un país es la libertad de movimientos.

Esto es lo que hay: ojalá que posibles repuntes del virus no nos obliguen a desandar el camino en el que hemos penado desde mediados de marzo, porque algunos no sé si lo podríamos soportar sin venirnos abajo. Mejor ni pensarlo.  

Diario alarmado: 13-J. Tebas

La Liga de Fútbol ha comenzado este fin de semana, y como es el escaparate más internacional con el que cuenta la marca España se ha convertido en el principal reclamo para que en el extranjero vuelvan a confiar en nuestro turismo. En la pantalla vemos el lema “Te esperamos en España”, en inglés para las retransmisiones al extranjero, y es de esperar que algo ayude  esta imagen de los futbolistas  jugando al fútbol sin público, en el marco de eso que han dado en llamar “nueva normalidad”, y que a pesar de ser un antónimo, porque a la normalidad se vuelve o no, sencillamente, no deja de ser un paso adelante sobre lo que nos vino encima a mediados de marzo.

Tebas con algunos de los lemas de la Liga

En las primeras semanas del estado de Alarma nadie pensaba que en España se iba a jugar al fútbol en menos de tres meses. Solo un alto ejecutivo llamado Javier Tebas que con el espíritu de un conquistador, en palabras de Jorge Valdano, tiró hacia adelante por un camino tan incierto como el que se encontró Lope de Aguirre en su aventura por Amazonas, pero al contrario que al alocado vasco no dejó nada a la improvisación. Desde un complejo sistema de test y PCR periódicos para que   los jugadores supieran en todo momento que están sanos y que no van a contagiar a sus compañeros, al empleo de diferentes protocolos que contemplaban las diferentes alternativas para que la pelota pudiera echar a rodar en función de la pandemia. Tebas no improvisó, puso hasta un inspector a cada equipo para que vigilara el cumplimiento de las normas, y además de salvar de la ruina a los grandes clubes españoles de primera y segunda división, cuyas economías dependen de los derechos televisivos, está dando una imagen de España que va a venir muy bien a nuestro turismo para lo que queda de temporada. Y no digamos a la salud mental de los aficionados, que como el drogodependiente con síndome de abstinencia se ha visto partidos hasta de la liga Bielorrusia.

Si La Liga tiene un gestor como Tebas al frente, que sabe todo sobre su sector. ¿Por qué el ministerio de Sanidad tiene a un filósofo sin experiencia en el mundo sanitario para dirigir los momentos más críticos que ha vivido ese ministerio desde su fundación?

Gente como Tebas, Pablo Isla en Inditex, Juan Roig en Mercadona, y otros muchos gestores que sacaron la cabeza del agua y no se resignaron a ser arrastrados por la corriente, sino que además de mantener sus negocios a flote contribuyeron a que el desastre logístico de los primeros meses de pandemia no fuera a más, nos invitan a hacernos una pregunta. Si La Liga tiene un gestor como Tebas al frente, que sabe todo sobre su sector. ¿Por qué el ministerio de Sanidad tiene a un filósofo sin experiencia en el mundo sanitario para dirigir los momentos más críticos que ha vivido ese ministerio desde su fundación?

Esto es lo que hay, señor presidente/s del Gobierno. Con los momentos tan críticos por los que pasa la nación, con los peores indicadores económicos desde la Guerra Civil, al gobierno hay que venir enseñado. Con menos ministerios, pero con gestores al frente de ellos que sepan de qué va esto, no solo a cubrir cuotas.              

Diario alarmado: 7-J. Sin Ferias

El alcalde de Guadalajara, Alberto Rojo, comunicó el viernes que las Ferias 2020 quedaban suspendidas. No había otra solución. Yo tengo escrito en este Diario Alarmado que Guadalajara no está para Ferias, y aunque la situación sanitaria ha mejorado desde entonces, las medidas de distanciamiento social van a seguir durante mucho tiempo (si hay rebrote en octubre, confiemos en que sea contenido) lo que es incompatible con los actos multitudinarios sobre los que se sustentan las Ferias de Guadalajara: desfile de carrozas, chupinazo, grandes carpas para las peñas, conciertos y verbenas, toros y encierros… Los alcaldes han estado esperando una resolución del Gobierno  al respecto, pero es curioso que el departamento de Illa, tan proclive a meterse en charco ajeno,  no haya dicho ni pío en este asunto, aunque se lo pidió la Federación de Municipios y Provincias. Con lo que deben ser los alcaldes, muchos de ellos que ni tan siquiera cobran por el ejercicio del cargo, los que tengan que pasar el mal trago de tener que decir a sus vecinos que se quedan sin fiestas. Algunos están retrasando la decisión hasta última hora, como en Brihuega, donde se celebra in illo tempore a mediados de agosto el encierro más multitudinario de la provincia.Pero el asunto tiene mala pinta. ¿Retrasar algunos festejos y fiestas a octubre?  Ojalá sirviera, porque las Fiestas también son un activo económico para una localidad, aunque ni el doctor Simón sabe lo que va a pasar en España en cinco meses cuando tanta dificultad tiene para contar los fallecidos diarios.

Actual recinto Ferial

Esta suspensión también va a permitir al Ayuntamiento de Guadalajara cuadrar en parte el estropicio que ha liado el covid en las cuentas municipales, por el gasto suplementario que nos ha traído en modo de programas de ayuda e incentivos. Y dará a su Equipo de Gobierno de PSOE y Cs un tiempo más que suficiente para que se aclaren con las fiestas. Ya sabemos por su concejala de Festejos, Sara Simón, que lo que hay no les gusta nada, pero lo que no nos ha desvelado todavía es su alternativa más allá de incorporar o quitar algún acto en función de lo que digan las encuestas.  También tengo escrito que discrepo con la mayor, la arquitectura de las Ferias de Guadalajara tiene buenas vigas (los actos multitudinarios arriba citados, que llegan a Guadalajara con las primeras Ferias de la Transición en la época de Javier de Irízar), aunque hay un asunto manifiestamente mejorable, como es el Ferial. No admite dudas más allá de una crítica populista y ventajista criticar el traslado del Ferial de Adoratrices, porque los perjuicios que creaba al barrio era ya insoportables, y ahora tienen además un magnífico parque del que los vecinos pueden disfrutar todo el año cuando antes se convertía en un descampado donde el personal iba a cambiar el aceite o a que defecaran su perros. Las mismas críticas escuché cuando se mudó el Ferial de La Concordia a las Adoratices, que si un poco más y lo ponen en Horche. Pero es obvio que el actual Ferial se ha quedado pequeño con lo que la gran decisión que debe tomar este Equipo de Gobierno (como la tomó el de Irízar y el de Bris-Román con los traslados citados) es si debe y es posible ampliar el recinto actual, para dar cabida a todo el mundo,  o si aprovechando el nuevo Plan de Urbanismo se reserva un terreno suficiente y con accesos adecuados para el gran recinto Ferial que necesita esta ciudad para los próximos treinta años.  Ese es el reto que tiene este ayuntamiento y sobre el que merece la pena debatir. Esto es lo que hay. Lo demás, como las encuestas, pueden valer, pero no dejan de ser un entretenimiento sin sustancia a no ser triunfe la opción que defienden los más estoicos: que no haya fiestas, ni alborotos, ni nada que pueda alterar la rutina silente de la ciudad en donde nunca pasa nada.  

Diario alarmado:3-J. Solo un pequeño respiro

Ayer, los datos del paro nos dieron un pequeño respiro. Tras el descalabro de marzo (con 1.708 parados más) y abril (con 1.586 parados más) la situación mejora en mayo donde 1.078 personas de Guadalajara han encontrado trabajo. En porcentajes, en Guadalajara baja el paro un -5,41%, la caída más alta de CLM.

La mejora de las cifras de empleo en el mes de mayo (EREs aparte) viene corroborada también en un aumento del 2,66% en la afiliación a la Seguridad Social en la provincia de Guadalajara, es decir, 2.326 afiliados más.

Calificamos de “pequeño” el respiro, porque no podemos olvidar que todavía hay 11.522 afectados por los ERTEs, que no figuran en la estadística, y habrá que ver cómo salen de los mismos en términos de consolidación de empleo.

En ese sentido, tenemos que apuntar que el crecimiento de empleo en Guadalajara ya se había frenado, incluso antes de que apareciera del puñetero virus. Si miramos la situación que había hace un año, hay 4.063 parados más que en mayo de 2019, lo que supone un 27,49% más de parados. Y si nos referimos a la Seguridad Social, en lo que llevamos de año, la afiliación a la S. Social todavía cae un 3,35%.

Respiro, por tanto, sí, pero sin tirar cohetes. Más bien nos debería llevar a la reflexión por qué se frena la actividad económica en Guadalajara al margen del covid-19, ahora que algunos parecen renunciar a hacer los experimentos con gaseosa. No olvidemos que los ERTEs también forman parte de la denostada reforma laboral de Fátima Báñez, y que a todas luces ha impedido que el agujero económico sea todavía mayor. Pero el clima político de división que vivimos, del que se alimentan los populismos de toda especie, no es el ambiente propicio para ello.  Pero esto es lo que hay.

Diario alarmado: 29-M. El huevo de la serpiente

Comenzó la irrefrenable portavoz del PP en el Congreso -¡qué tiempos en los que pastoreaba esa plaza nuestro Luis de Grandes,  un dandi de la política parlamentaria- llamando a Iglesias el “burro de Troya de la democracia,  el embajador de los etarras en el Gobierno de España. Usted tiene un plan contra la democracia, violenta los derechos de los españoles y apadrina a los que buscan la destrucción del Estado”. Y el profesor de universidad no encontró otro razonamiento intelectualmente más poderoso que comenzar su réplica refiriéndose a ella como “Señora marquesa”, en alusión a su título nobiliario. Cayetana Álvarez de Toledo utilizó su contrarréplica para matar la mosca a cañonazos al aludir a que el líder de Podemos es “el hijo de un terrorista. A esa aristocracia  pertenece usted, a la del crimen político”, en alusión a la  militancia del padre de Iglesias en el FRAP, una organización prosoviética de extrema izquierda  que perpetró acciones terroristas en los años 70.  Iglesias, que siempre ha desligado a su padre de las acciones violentas, contestó a Álvarez de Toledo con un “esto no le saldrá gratis” e invitando a su padre a que “ejerza las acciones oportunas”. El debate continuó en las cloacas de internet. La madre de Iglesias calificó a la portavoz del PP de “marquesa de Pacotilla”. Y la esposa del vicepresidente y ministra de Igualdad denunció que la derecha lleva semanas “llamando al Ejército a la insubordinación”, como cuando ante cualquier escándalo interior,  Maduro denuncia la enésima invasión de Trump a Venezuela.

Cayetana Álvarez de Toledo con José Ignacio Echániz, en el Congreso

Al día siguiente, el vicepresidente de Sánchez insistió en la teoría de la conspiración y en una comisión, en teoría formada para unir a las fuerzas para la reconstrucción,  acusó a Vox de intentar dar un golpe de Estado y si no lo ha hecho todavía es porque “no se ha atrevido”. ¿Cómo? ¿De qué manera? ¿Con qué fuerzas? ¿Sabe algo que desconozcamos ahora que ha metido cabeza en el CNI?

Un parlamento partido y un país dividido en el que se haga imposible cualquier pacto trasversal con el PP es el mejor pegamento que encuentra Iglesias para avanzar en su modelo que cada vez se asoma más a la ”venezualización” de la política española. Aunque ello exija que el nido de la serpiente vuelva a anidar en la carrera de San Jerónimo.   

Pablo Iglesias./POOL

Pablo Iglesias lleva aventando odio toda la semana en el Congreso, alguna portavoz parlamentaria se sumó torpemente a su juego, porque él sabe que es ésa la estrategia más segura de fusionar a un gobierno ideológicamente dividido y al que se le va a poner a prueba cuando se vea obligado a realizar ajustes impopulares por la petición multimillonaria que hay que hacer a Bruselas (60.000 millones para empezar) para poder pagar tanto destrozo que ha causado el covid-19 a nuestra economía y la de las familias. Un parlamento partido y un país dividido en el que se haga imposible cualquier pacto trasversal con el PP es el mejor pegamento que encuentra Iglesias para avanzar en su modelo que cada vez se asoma más a la ”venezualización” de la política española. Aunque ello exija que el nido de la serpiente vuelva a anidar en la carrera de San Jerónimo.   

Esta semana, el Congreso, se asemejó más al de aquellos 30 en los que se señalaban víctimas para los matones nocturnos que viajaban en camionetas,  que a aquel parlamento de Carrillo, Fraga, Alberti, Álvarez Miranda o Suárez, del que nació  la Constitución del 78 y por la que no se exigía a nadie responder por su padre. Es lo que tiene  liquidar los valores de la Transición y juntarse con cierta gente con tal de seguir en el poder, señor presidente. O como ha dejado escrito el maestro Rául del Pozo: “Creo que desde los tiempos de Adolfo Suárez no se notaba una inquina a un Gobierno como la hay al de Pedro Sánchez. Ya saben cómo terminó aquella cacería, con el 23-F. Ahora no hay peligro de golpe, per las campañas de derribo son más peligrosas con las redes sociales con barra libre para demagogos, populistas y psicópatas”.

Esto es lo que hay. Un gran desasosiego por la realidad de un país dividido, como me decía Pablo Bellido en su entrevista. Si el puto virus nos ha machacado, esperen ustedes a las consecuencias económicas y sociales de la pandemia con un país donde su clase política ha decidido que es el momento de volver a ajustar las cuentas. Sin escuchar a Machado.  

Diario alarmado: 27-M. Una buena noticia

Esta pandemia va a conseguir cambiar hasta los aforismos, como aquel que malevolamente nos dice que no son noticia las buenas noticias. Pues bien, el día de ayer produjo una buena noticia relacionada con la cabecera del Tajo y toda su cuenca en general: El Ministerio de Transición Ecológica parece dispuesto a revisar los trasvases a la baja al admitir que con la actual regulación (el famoso Memorando), la cabecera del Tajo (Entrepeñas-Buendía) se encuentra en «situación excepcional» la mitad del del tiempo, «algo que no responde al espíritu de la norma de mantener una gestión regular y estable», reconoce el comunicado del Ministerio.

El que quiera saber cómo funciona este lío de los niveles con los que se autorizan los trasvases lo puede consultar en la citada información que ofrecemos en Guadalajara Diario. Pero al igual que hemos sido críticos tantas veces con los travases aprobados, que se limitaban a aplicar el Memorando, ahora es justo que valoremos positivamente que se vaya a realizar ese estudio, y con ese objetivo: «minimizar este tipo de situaciones, dotando así de una mayor estabilidad al sistema». Y confiemos que no se quede en agua de borrajas.

Playa de Sacedón en los años setenta en un fin de semana de verano.

Por el momento, y en aplicación de la actual legislación, nos han vuelto a aprobar un trasvase de 38 Hm3, venga o no a cuento (en eso no entra el Memorando), aunque su derivación no va a ser inmediata, seguirá guardadose en la cabecera, junto a otros 83 Hm3 de trasvases anteriores, por las obras que se realizan en la presa de La Bujeda. Entre eso y las últimas lluvias, el aspecto de Entrepeñas y Buendía es reconfortante, con 827 hm3, y vendrá muy bien a ese turismo interior que con la «nueva normalidad» nos va a retrotraer a la España de los años 70 cuando a Sacedón llegaban los fines de semana decenas de autobuses de bañistas para disfrutar de su playa.

Esto es lo que hay. ¡Solo nos falta ir con el 600!

Diario alarmado: 22-A. Irresponsables.

Ayer, la bicéfala dirección del gobierno de Sánchez-Iglesias nos sorprendió, a la sociedad española y a la mayoría de los ministros del citado gabinete, con la firma de un acuerdo de gran hondura política entre los portavoces del PSOE, Unidas Podemos y Bildu para derogar “íntegramente” la reforma laboral y otorgar un nuevo privilegio fiscal a los ayuntamientos del País Vasco y Navarra.

Nadia Calviño, ministra de Economía.

Fue un misil. La Ceoe publicó el comunicado más duro de su historia dando por “dinamitado” el diálogo social. Los sindicatos de clase, próximos al Gobierno, no sabían nada y mostraban la lógica sorpresa. Ciudadanos, que horas antes había firmado un acuerdo con el Gobierno, quedaba desairado ante la opinión pública. Y para remate final de este sainete trascendía que entre los que permanecieron ajenos al acuerdo estaba la propia vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra (todavía) de Asuntos Económicos, Nadia Calviño, que hizo un amago de dimisión y consiguió al menos una rectificación parcial, para liarla del todo. ¡Qué nochecita!

< Ante la peor crisis que vive España desde la Guerra Civil se introduce una bomba atómica en el mundo de las empresas que ante la incertidumbre que han generado, habrán decidido reducir su inversión al mínimo y prescindir del mayor personal posible.

Ha pasado desapercibido una importante cesión contenida en este acuerdo que establece que tanto el gobierno vasco como el Ejecutivo navarro de la socialista Chivite puedan decidir su capacidad de endeudamiento en función de sus “respectivas situaciones financieras”. Una vieja aspiración que el PNV lleva en su agenda, pero que ningún gobierno español había aceptado porque rompe el principio de solidaridad que tiene cualquier Estado. Este gobierno que va por ahí de “progresista” acepta que navarros y vascos tengan mayor capacidad de endeudarse en función de sus Haciendas Forales -que ya de por sí constituyen otro privilegio- mientras que el resto de comunidades tienen que conformarse con los límites que les marque el Ministerio de Hacienda. Una mangada de campeonato para comunidades como Castilla-La Mancha.

Pero si técnicamente este acuerdo en plena crisis es un despropósito, en lo político es sencillamente alucinante. ¿A cuento de qué venía montar este cisco que te enemista con medio mundo a cambio de la abstención de Bildu, un partido heredero de Batasuna, que no ha condenado el terrorismo y que está dirigido por un tipo que fue dirigente de ETA, no hace tanto tiempo, con la condena correspondiente?

Solo me cabe una explicación: Sánchez-Iglesias quiere cambiar de aliados en el País Vasco, ahora gobierna con el PNV, y ha buscado potenciar el papel de Bildu frente a los jetzaldes y a las puertas las elecciones vascas. Las antiguas cataplasmas de ETA disputan al PNV el liderazgo del nacionalismo, y Sánchez-Iglesias han debido pensar que ya es hora de formar, como en Navarra, una mayoría alternativa entre PSOE-Podemos y Bildu.  Aunque estos últimos son los mismos que ayer no condenaban los actos de violencia cometidos en la casa de Idoia Mendía, la secretaria de los socialistas vascos. ¡Para que sepa con quien se junta a cenar en Navidad! El PNV no ha dicho ni Pamplona desde que se supo el regalo que el Gobierno a modo de arras hacía a sus rivales de Bildu. ¡Que les esperen en la siguiente prórroga!  

Cualquier especulación vale con este gobierno, porque a falta de una agenda política conocida sobrevive de los órdagos y de la mera estrategia por mantener el poder,  y por la que un día el señor Sánchez promete hasta cinco veces que no pactará con Bildu –“¿Se lo tengo que repetir otra vez”, espetaba al entrevistador en 2015-  y al siguiente que no dormiría por la noche con Iglesias en el Gobierno.

El presidente sigue al pie de la letra los principios del marxismo, pero los de Groucho, cuando decía: “Señora estos son mis principios, pero si no le gustan tengo otros”; solo que ahora en su último órdago ha ido demasiado lejos porque la situación de España es crítica. En la estrategia de un partido comunista la historia tantas veces nos ha mostrado que necesitan del caos económico y apuntar a un enemigo identificado para engrasar sus posibilidades de alcanzar el poder, con lo que les puede venir bien la situación de ruptura global que se ha generado. Si el objetivo es liquidar el régimen del 78 y con él los consensos que se generaron, ayer se dio un paso más. ¡Enhorabuena a Iglesias!

El problema es para el PSOE, hasta ahora un partido socialdemócrata. Así que todos esperan a lo que pase  con Nadia Calviño,  que se ha convertido en la prueba del algodón sobre la dirección que tomará el Gobierno. En esta tesitura, no es de extrañar el profundo malestar surgido entre Page y otros barones que proceden de un partido socialista que sí sabe quién es Bildu y lo que hacía esta gentuza antes de que el estado democrático derrotara a su brazo armado, después de casi 900 muertos que nunca jamás volverán a pasear por la Concha o a tomarse txiquitos en la calle Ledesma. Muchos de ellos eran del PSOE, cuando en el País Vasco había que tener mucho valor para  ir en una lista electoral no nacionalista.

Es comprensible por tanto con que Page esté “preocupado” y “perplejo” por un acuerdo que está en la orilla opuesta de la mayoría que se ganó en Castilla-La Mancha. Pero sucede que cada paso que da este Gobierno lo aleja más y más de esa mayoría moderada que le llevó a Fuensalida. Y él lo sabe

Emiliano García-Page/JCCM.

Es comprensible por tanto que Page esté “preocupado” y “perplejo” por un acuerdo que está en la orilla opuesta de la mayoría que se ganó en Castilla-La Mancha (errores del PP aparte, que presentó a última hora a un candidato desconocido), apoyada no solo en la izquierda tradicional sino en electores moderados que luego en las Generales votaron a PP y CS, como demuestran los análisis electorales. Pero sucede que cada paso que da este Gobierno lo aleja más y más de esa mayoría que le llevó a Fuensalida. Y él lo sabe. Ahora Page se ha ofrecido al Gobierno a darle clases para la búsqueda de consensos más amplios dentro del proceso de reconstrucción económica y social. Se habrán sonreído.

Aunque Bellido dice que el Gobierno está “reculando”, yo no soy tan optimista, porque el problema es que el proyecto de Sánchez ha sido ése desde la moción de censura contra Rajoy. Y en ese potaje aparenta estar cómodo. Es lo que Rubalcaba llamó con sorna “mayoría Frankeinstein”, y que requiere juntarse con los populistas e independentistas que quieren liquidar España y a su Constitución.  Para una vez que Sánchez miró a Ciudadanos, horas después los traicionó encamándose con Bildu. Sánchez prefiere cultivar la división de la derecha y que en esa estrategia la más extrema tenga el mayor protagonismo posible, porque eso la da réditos electorales. Aunque desestabilice a la nación.

Desconozco cuánto durará el gobierno de Sánchez-Iglesias en estas condiciones. Lo que me preocupa es cuánto durará España y hasta cuándo podremos seguir financiando el gasto social y las pensiones sin que acabemos como en Grecia, con recortes de prestaciones y sueldos de funcionarios de hasta el 30%,  si seguimos con sainetes como los vividos en los dos últimos días.

 Esto es lo que hay. ¡Se dice pronto!

Diario alarmado:21-M. Mascarillas de ida y vuelta

Creí cumplir con mi papel de ciudadano ejemplar cuando a primeros de marzo rehusé acudir a las farmacias a comprar mascarillas, porque escuché a Fernando Simón decir que no eran útiles, aunque en mi fuero interno algo me decía que me estaba equivocando. Pero lo decía el doctor Simón, el director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES). No un portavoz gubernamental del tres al cuarto capaz de sostener una cosa y la contraria, como nos ilustró el Conde de Romanones: «Cuando digo no, quiero decir en este momento»

No han pasado ni dos meses de aquello, y las mascarillas no solo son ya aconsejables sino que encima te ponen una multa si insistes en no ponértelas. Y solo, ahora, el doctor Simón nos dice la verdad a riesgo de que le lluevan querellas: «En una situación de escasez de mascarillas, éramos muy prudentes a la hora de hacer recomendaciones que no se podían aplicar. Desde que se inició la pandemia hemos tratado de ser muy realistas con las medidas de control. Hemos tenido mucha prudencia con utilizarlas o no». «Las mascarillas ayudan mucho pero no es el factor clave. Cuando no se pueden mantener las distancias, las mascarillas empiezan a ser más importantes».

Dr. Fernando Simon/ POOL

Cuando no se pueden mantener las distancias, las mascarillas empiezan a ser más importante. Recalco. Y esto era así, hoy, como hace dos meses, supongo yo. El doctor Simón se comportó como un portavoz político al no decir la verdad sobre las mascarillas, porque el ministerio que le paga carecía de una reserva estratégica cuando llegaron las primeras noticias sobre la extensión del virus. Ahora que las farmacias vuelven a disponer de ellas y la Junta y otros gobiernos las financian para que no pasen de 1 euro, el doctor Simón nos dice la verdad. Como director emergencias y otras catástrofes, él no debería habernos ocultado esa información esencial y que cada cual hubiera obrado en consecuencia; muchos haciéndonos mascarillas caseras, como al final sucedió. O portando bufanda y bozal.

Esto es lo que hay. Mal negocio para la credibilidad de nuestras autoridades sanitarias que los médicos empiecen a adquirir el roll de los políticos,

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