Sin energía para construir casas

Guadalajara es una las primeras productoras de energía de España, con centrales nucleares y presas aportando megavatios a la caja común y recibiendo muy poco a cambio. ¡Que menos se podría pedir que el Estado tuviera en cuenta esta realidad a la hora de realizar sus planes de desarrollo de la red de energía eléctrica hasta el año 2030, en fase de tramitación! Pues bien, el Ayuntamiento de Guadalajara ha pedido que se garantice potencia suficiente para 10.000 viviendas más y, al menos, 340 hectáreas industriales, con una reserva de potencia de 403 megavatios, que es menos de la mitad de la potencia instalada de la central nuclear de Trillo: 1.043 MW. Guadalajara es la provincia en donde más ha subido el precio de la vivienda de España en toda la península y el presidente de la Asociación de Constructores, Emilio Díaz, ya advirtió en una mesa redonda de la APGU que esa falta de potencia es uno de los principales problemas a los que se enfrentan los promotores. Una situación general en otros ayuntamientos del Corredor, y cito ahora el de Azuqueca de Henares que también ha pedido al Estado suministro eléctrico para los nuevos desarrollos que de otra forma estarían empantanados.

Esta insuficiencia en el suministro eléctrico es común en toda España y especialmente en las áreas más desarrolladas. Según cálculos del Banco de España, el déficit de viviendas en nuestro país alcanza las 700.000 y esto provoca -se queja ASPRIMA, los promotores inmobiliarios de Madrid-con que por falta de capacidad de las redes eléctricas las distribuidoras están denegando  sistemáticamente las peticiones de esos promotores para alumbrar nuevos desarrollos. Sin estos permisos ni siquiera obtienen licencia para comenzar las obras y se estima que las peticiones denegadas en 2024 equivale aproximadamente a 350.000 viviendas, y el porcentaje va creciendo cada año que pasa.

Todo esto pasa en un país cuyo debilitado gobierno está fallando en el mantenimiento de las infraestructuras, sean ferroviarias, eléctricas, carreteras o hidráulicas, ya sea por ideología o porque no tiene capacidad en el Congreso para reformar los marcos regulatorios, y se limita a medidas cortoplacistas de tufo populista, que no requieren la convalidación parlamentaria.  Y así sucede que mientras no hay potencia eléctrica para construir esas 700.000 viviendas que faltan o los nuevos desarrollos industriales en el Corredor del Henares, ese pomposo Ministerio de Transición Ecológica, que es incapaz de garantizar la energía suficiente hasta 2030, mantiene con el fanatismo de los ayatolás su plan de cierre de las centrales españolas, que en 2035 prevé clausurar la última, la de Trillo, con sus 1.043 Mw de potencia, más del doble de lo que necesitaría solo la capital alcarreña. Una decisión que como recientemente ha recordado Sama Bilbao, directora general de la Asociación Nuclear Mundial, contrasta con la política del resto de los países del mundo y choca contra la necesidad de contar con un sistema eléctrico diversificado para evitar los apagones: “Ni un sistema totalmente nuclear, ni totalmente renovable”. Pero esto es lo que hay, y no tiene pinta de que cambie; porque en Moncloa están en otras cosas que resolver los verdaderos problemas de los españoles.    

UNA BUENA NOTICIA.- La Junta de Castilla-La Mancha no ha recurrido el auto del Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha (TSJCLM) que obliga a ejecutar la sentencia para la rehabilitación del Fuerte de San Francisco, en la capital alcarreña, y asegura que lo cumplirá tal y como ordena el tribunal superior. No les va a resultar fácil cumplir los plazos establecidos; y seguramente habrá que actualizar los proyectos presentados, por lo que como pedía en mi último post sería más eficaz que por una vez lo hicieran en colaboración con el Ayuntamiento de Guadalajara. Y que para sorpresa general  ambas instituciones pensaran solo en el interés general de Guadalajara.

NINGUN DIPUTADO DE GUADALAJARA LO PODRÍA VOTAR.- A medida que se va conociendo la financiación autonómica que Sánchez pactó con los separatistas de ERC como exigencia para continuar con su apoyo parlamentario, se ven las injusticias que esta encierra para regiones como Castilla-La Mancha. Como saben, las cantidades resultantes están calculadas bajo el principio de ordinalidad, que exige Cataluña, y que no es otra cosa que recibir del Estado en función de lo que fiscalmente aporta cada comunidad. Cuanto más rica, más dinero, un principio que choca contra lo aprobado en el Congreso del PSOE, se queja García-Page. Cierto es: mientras que Castilla-La Mancha -que sería la penúltima en financiación efectiva- ahora recibe el 95,1 % de la media con el nuevo sistema pasaría a ingresar el 94,5%., según datos de Fedea.  En cambio, Cataluña que ahora está en el 102,4% pasaría a percibir el 106,6% con el nuevo reparto. Ángel de la Fuente, el economista que más sabe de financiación de España y director de Fedea, ya advierte que con el nuevo sistema el Estado se descapitaliza para otro tipo de gasto y recuerda que la idea de Cataluña no acaba ahí, porque su fin es recaudar y gestionar todos los impuestos y advierte que cuando ese día llegue, el Gobierno va a tener un problema “porque no van a querer contribuir”.

Soy de los que cree que esta financiación a la carta que un debilitado Sánchez ha concedido al nacionalismo catalán, para alargar su tiempo en La Moncloa, no va a conseguir pasar el Rubicón del Congreso y que ni tan siquiera se va a votar. Pero si se hiciera, algún diputado socialista tendría un serio problema si quiere luego presentarse a unas elecciones autonómicas y municipales. Y no hace falta señalar.  

AUPA BETIS.- Antes se tenía por costumbre en las obras poner una bandera, normalmente española cuando se cubrían aguas. En la obra de conexión entre los dos hospitales de Guadalajara (el viejo y la ampliación) la que hemos visto ondear es la del Real Betis, supongo para que en estos tiempos de calamidades insuflarnos el ánimo de este simpático equipo sevillano que tiene entre sus lemas el legendario “Viva el Betis manque pierda”. Sea.    

LA FRASE: “No estoy seguro de que sea buena idea dar 21.000 millones gratis a las comunidades autónomas sin condiciones de ningún tipo, y además en un momento en el que la situación financiera del Estado es peor que la de las comunidades. Tiene un déficit de tres puntos y pico del PIB y está el tema del gasto en defensa y el déficit no contributivo de la Seguridad Social. Entonces, si ya no llega, con 21.000 millones menos les llegará menos”. ÁNGEL DE LA FUENTE, director de Fedea (Fundación de Estudios de Economía Aplicada)   

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