El Ayuntamiento ha dado la enésima corrección a la implantación en la ciudad de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE), que debería haberse puesto en marcha el 1 de mayo pero que se va a alargar hasta 2028, lo que significa que este equipo de Gobierno pasa este cáliz a la futura corporación que salga de las elecciones locales en la primavera de 2027. No seré yo el que contradiga a la alcaldesa Ana Guarinos cuando dice que no tiene sentido penalizar a los vecinos con restricciones si la calidad del aire es buena, pues es este el argumento principal en la crítica a estas ZBE que pueden ser recomendables para los grandes municipios europeos, pero no tanto para los pequeños. Europa tiene muchas cosas buenas, pero algunas veces nos exporta normas de aplicación general que son burocracia de la mala. Desde el equipo municipal del PP y Vox se ha puesto el énfasis en que es el gobierno de Sánchez el que ha promovido esta Ley, pero siendo esto verdad no es del todo exacto. Lo que han hecho los gobiernos de la UE es desarrollar en cada país una normativa que nace bajo mandato de las instituciones europeas. Cada uno lo suyo.
En fin, que Guadalajara ha tirado a la basura, por lo menos con este gobierno municipal, la Zona de Bajas Emisiones, aunque nunca imaginé que esta figura sería literal. Como pueden comprobar adonde han acabado estas señales en los últimos días. En el contenedor.

SANCHEZ PUEDE DEJAR A PAGE COLGADO DE LA BROCHA.- Si hay unas elecciones autonómicas que van a estar reñidas serán las de Castilla-La Mancha. Para empezar, habrá que ver si Emiliano García-Page es el candidato del PSOE, como todo el mundo lo da por hecho, confirmación que todavía no se ha producido oficialmente y él tampoco ha ratificado. Ya saben que Page, el único barón crítico que tiene el PSOE tras la muerte de su amigo Javier Lambán, ha pedido a Sánchez muchas veces que adelante las elecciones Generales, porque de lo contrario se desvirtuarían las municipales y autonómicas. El riesgo de que el electorado tenga la tentación de pegar una patada a Sánchez en el trasero de los candidatos del PSOE a municipales y autonómicas es cada día más alto -porque los casos de corrupción en el entorno del gobierno se disparan- y ya no digamos si Sánchez contamina a las candidaturas socialistas con un superdomingo electoral en el que se hable de todo, menos de los problemas que afectan de verdad a ciudades y a las regiones que ese día celebren sus elecciones (todas menos Cataluña, País Vasco, Galicia, Andalucía y Castilla y León). Un superdomingo electoral el 28 de mayo sería la gota que rebasaría el vaso de la paciencia de Page con Sánchez y le podría responder que para hacer una campaña en clave nacional mejor pruebe con su ministra Tolón como ha hecho en Andalucía y Aragón con Alegría y Montero, respectivamente. Cualquier cosa que no sea un adelanto electoral es dejar no solo a Page sino a cualquier candidato a alcalde del PSOE colgado de la brocha, y ya no les cuento si tiene responsabilidades parlamentarias en el Congreso de los Diputados.
Por lo tanto, no descartemos ninguna posibilidad, así que hasta que esas dudas queden resueltas cualquier sondeo electoral es ciencia ficción. En fuentes del PSOE siguen diciendo que los suyos dan a Page vencedor por la mínima, aunque la última encuesta publicada el lunes (de Sigma 2 para El Mundo) estrecha el resultado todavía más. Concede a Page una horquilla entre 15 y 17 diputados, siendo 17 la mayoría absoluta que necesitaría para gobernar, ya que no hay muleta a su izquierda en donde apoyarse, como sucedió en 2015 en que gobernó gracias a Podemos. El PP podría bajar un escaño hasta el número 11, pero ese discreto resultado no le cerraría a su líder Paco Núñez la puerta de Fuensalida, pero contando siempre con el apoyo de un Vox fortalecido, que podría llegar hasta los 6 escaños (ahora tiene 4) y exigiría entonces un papel preponderante que no puede demandar a Moreno Bonilla en Andalucía. Significar que Page podría ganar un escaño en Guadalajara a costa del PP, la única provincia en la que los populares se dejarían un escaño, siempre según la citada encuesta. Lo que queda meridianamente claro es que cualquier campaña municipal o autonómica que se haga en clave nacional beneficia al PP y sobre todo a Vox. No olvidemos que, en Castilla-La Mancha, Page tiene una parte de voto prestado del PP, en torno a los 11 puntos, que es la diferencia entre el 45 % de los sufragios que el PSOE de Page consiguió en las elecciones autonómicas y el 34,16 % que el PSOE de Sánchez sumó ese mismo año. Recordamos que en las últimas Generales de 2023, el 23 de julio, el electorado regional ya visualizó un giro a la derecha en Castilla-La Mancha (13 diputados entre PP y Vox por solo 8 del PSOE sanchista) en contraste con las elecciones autonómicas del 28 de mayo en que, por las raspas, Page retuvo su mayoría por solo 1 escaño (PSOE, 17; PP, 12 y Vox 4), apenas dos meses antes de la última pirueta electoral de Pedro Sánchez y que dio lugar a la desnortada legislatura que estamos viviendo en la que un ejecutivo desmadejado gobierna sin una mayoría parlamentaria que apruebe los presupuestos, como ordena la Constitución. Un gobierno atrapado por el soberanismo chantajista de sus socios y la extrema izquierda, que no le van a apoyar más pero que tampoco firmarán ninguna moción de censura -como hicieron contra Rajoy– que anticipe la llegada de Feijóo a La Moncloa. Y esto es lo que hay, aunque en los próximos días varias bombas quedan por estallar.
LA FRASE: «Debería haber elecciones Generales este año y es la primera vez que lo digo». “Deberíamos tener respeto por la infantería, que diría [el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano] García-Page”. «Me impresionó la situación judicial [de Zapatero] y me impresionó mucho el auto. Nos afecta como país, nos afecta como partido y nos afecta como personas». FELIPE GONZÁLEZ, ex presidente del Gobierno de España.


