Un tiempo nuevo, no solo en Andalucía

El resultado de la elecciones andaluzas marcan un tiempo nuevo para la política española, porque se han celebrado en clave nacional y muchas cosas son trasladables fuera de la comunidad  andaluza.

El PSOE aun ganando es el gran perdedor de los comicios, un sabor amargo que ya experimento el PP en multitud de ocasiones, lo que le llevó a practicar un discurso (el del gobierno de la lista más votada) que ha tardado apenas un minuto en olvidar. No sería justo descargar, como intenta la Ejecutiva de Pedro Sánchez, toda la responsabilidad sobre Susana Díaz, aunque la presidenta  pecó de soberbia y de inocencia: debió ser la única que se creyó la patraña del CIS de Tezanos, y dio por hecha su victoria.  Pero ella no puede ser la responsable de que el PSOE-A tenga a dos ex-presidentes procesados, a más de veinte altos cargos enfangados en procesos de corrupción (algunos con puticlubs y cocaína por medio), y que una parte del electorado socialista haya dicho ¡basta!: a estos les viene bien una temporada en la oposición, ha pensado. Hasta ahora, el PSOE andaluz no había pagado por la corrupción y en esto el comportamiento  de su electorado no es diferente al del PP, cuando retiró la mayoría absoluta a Rajoy en un momento en que se empezaba a salir de la crisis.Y Susana Díaz tampoco es responsable de la política de  alianzas de Sánchez con el independentismo, de su alocada moción de censura,  o de los escasos resultados en la política de apaciguamiento que cual Chamberlain practica el presidente de Gobierno en el conflicto catalán.  Todo esto, y el lógico desgaste por los 38 años de gobierno socialista ininterrumpidos se han traducido en una sangría de 14 diputados y casi 16 puntos.

El PP tuvo un resultado objetivamente malo, pero le abre la puerta a lo que no consiguió Javier Arenas con 17 diputados más y casi el doble de votos: llegar al palacio de San Telmo. Ha perdido 7 diputados y casi siete puntos,  aunque por la cara de Moreno Bonilla en la noche electoral se diría que había superado al Partido Socialista, cosa que sí logró Arenas. Hoy, habrá visto las cosas con más sosiego y verá que su investidura está complicada, porque el candidato de Ciudadanos le va a reclamar la presidencia.  Y el PP tiene cinco escaños más.

Ciudadanos ha sacado 12 diputados más que en 2015 y sube del 9,28 al 18,2 % de los votos. No consiguió el “sorpasso” pero es un gran éxito. Y ahora tiene un dilema: sabe que ha recibido esos votos para el gran cambio, lo que le desaconseja un pacto con el PSOE, que tampoco aseguraría nada, porque entre ambos les falta 1 diputado para la investidura. Pero cuando tienen tan cerca el sorpasso difícilmente se van a acomodar  a ir de acompañantes en un gobierno de Moreno Bonilla. Un dilema que van a tardar meses en resolver.

Y luego está VOX, el perejil indispensable en cualquier salsa para investir cualquier gobierno entre PP y Ciudadanos. Han pasado de no tener ningún diputado a lograr 12, con casi un 11 % de los votos. A algunos les habrá causado gran sorpresa. Yo lo llevo advirtiendo desde hace tiempo. ¿Es que alguien piensa que cuando se ha instalado en el parlamento un populismo de izquierdas, que quiere cambiar sin consenso la parte  esencial de la Constitución (la soberanía que sustenta el pueblo español en su conjunto, la monarquía parlamentaria  y la economía social liberal ) no va a salir desde el otro lado un populismo de derechas que defienda todo lo contrario a imagen y semejanza de lo que está sucediendo en Europa, elección tras elección? La historia nos ha enseñado que el populismo y los extremos son vasos comunicantes, y cuando se calienta a la gente con  retórica gerracivilista,  se practica el buenismo en la política migratoria o se contemporiza con los que quieren romper España, y  se deja que se pongan la Constitución por montera, se está dando alas a los populistas que con recetas simples quieren resolver los problemas complejos que presenta la sociedad actual.  Así que no se rasguen ahora las vestiduras con que llega la extrema derecha.

Como dice mi admirado Leopoldo Torres en nuestro Especial Constitución: «Hay un exceso de catastrofismo, se ha hecho sistemático el trato al adversario como enemigo, a menudo con gesto pendenciero y abandono del respeto debido a los rivales y sustitución del debate de ideas por el insulto soez, la injuria, el exabrupto grosero y el discurso del odio, todo ello con descrédito de las instituciones del Estado de Derecho». O como nos advierte mi no menos recordado Paco Palero, el líder del PCE alcarreño en la Transición: «Pero sobre todo quisimos poner fin a esas dos Españas que tan bien retrató el genial Goya con su Duelo a garrotazos, o el poeta Machado -Don Antonio-, cuando años más tarde habló al españolito, afirmando que una de las dos Españas había de helarle el corazón: los constituyentes no queríamos para nosotros, ni para nuestros hijos, ni para nuestros nietos, ni para los nietos de nuestros hijos, más garrotazos ni más españoles helados”. Cuando se juega a sembrar odio, a desenterrar dictadores de los que no se acordaba nadie, a la confrontación en la calle, se ensanchan los extremos, pierde la moderación,  y esto es lo que ha pasado en Andalucía.

No quiero hacer pronósticos sobre cómo terminará este embrollo en Andalucía, aunque sospecho que algo tendrán que acordar PP y Ciudadanos, porque si no son capaces de impulsar ese cambio las urnas no les van a dar una segunda oportunidad.  Pero lo que está fuera de dudas es que la política nacional española ya es cosa de cinco, el bipartidismo quedó más lejos que las guerras carlistas y el mapa andaluz se va a trasladar a los ayuntamientos y comunidades autónomas a partir del mayo, aunque en Castilla-La Mancha la avería para el PP y el PSOE puede ser menor,  gracias…a la reforma jíbara que hizo Cospedal y que nadie ha tocado en la actual legislatura.

Esto es lo que hay. ¿Les parece poco?

Residuos por empleo, un mal negocio para Guadalajara

Hay un debate que muy pronto habrá que abordar, y en el que Guadalajara se juega mucho. Me refiero al mal negocio que haría nuestra provincia si se cumplieran las previsiones que tiene en cartera el actual gobierno de Pedro Sánchez, pues mientras por un lado ha paralizado la construcción del Almacén Temporal Centralizado (ATC) de Villar de Cañas (Cuenca), por otro avanza que no tiene entre sus planes prolongar la vida de las actuales centrales nucleares. De una manera muy resumida, si ambos propósitos se cumplen esto significaría dos cosas:

A) Que los residuos nucleares de alta actividad que se almacenan en los ATIs de las centrales nucleares de Almonacid de Zorita (en la última fase de desmantelamiento) y en la de Trillo deberían quedar allí sine die, porque ese ATC de Villar de Cañas en donde ya deberían estar los bidones, si se hubieran cumplido los planes de ENRESA (Empresa Nacional de Residuos), está suspendido a pesar de que se han enterrado en él centenares de millones del contribuyente, y la decisión del actual gobierno y sus socios es que esta suspensión se convierta en definitiva. Esto significará que a falta de otras soluciones que no va a resolver ese futuro Plan de Gestión de Residuos (un brindis al sol en toda regla) los municipios de Almonacid de Zorita y de Trillo seguirán siendo unas instalaciones nucleares a todos los efectos más allá de que en ellas ya no opere ninguna central nuclear. ¿Repercusiones? Los ayuntamientos del entorno de 10 km. no perderán las compensaciones que reciben de ENRESA y que van en función de las toneladas de combustible gastado que guardan esos ATIs. Y para la economía de la zona, el desierto. Los ATIs no generan otro empleo al margen de la seguridad que deberán tener ambos emplazamientos, es decir, cuatro gatos.

B) Guadalajara se queda por herencia con los residuos de alta actividad (que tienen una vida de varios miles de años, ni usted ni yo veremos el final de esta historia) y en cambio pierde con el cierre programado a 10 años vista (2029) de la central de Trillo, la industria más potente que hay en Guadalajara con 1.300 empleos entre directos, indirectos e inducidos. La que más impuestos paga en Castilla-La Mancha a las distintas administraciones (una contribución estimada por la central en unos 50 millones). La que más inversión anual genera (unos 40 millones anuales) y la que más formación ofrece a empleados y colaboradores (unas 48.800 horas). Pues bien, a pesar de los fríos datos el secretario de Estado de Energía, José Domínguez, indicó que no está en los planes del Gobierno prorrogar las licencias para las centrales nucleares: «Se podrían prorrogar, pero no es lo que contemplamos; lo que sí contemplamos es un cierre escalonado», dijo recientemente en el vigésimo Encuentro del Sector Gasista organizado por el diario Expansión. Los planes del Gobierno de Sánchez es
que «antes de 2030» dejarían de operar todas las nucleares (en 2028 concluirá la última licencia en vigor, la de Trillo),y a partir de ahí el único empleo que generarían es el desmantelamiento, que sería escalonado entre las distintas nucleares a liquidar.

Nuevamente, una decisión de Estado, de gran calado para la economía de España, como es el papel a jugar por la energía nuclear en el futuro, se convierte en la decisión de un gobierno minoritario que no sabemos cuánto va a durar y que no es fruto de un gran pacto nacional para disponer de una energía competitiva para nuestras empresas (a pesar de que las últimas deslocalizaciones  se ha argumentado precisamente eso, el alto coste de la energía en España). Algo insólito, por no decir frívolo, si tenemos en cuenta de que la potencia nuclear instalada en la España peninsular (datos del 1ºsemestre de 2018) equivale al 7,2%, y sin embargo genera el 20,6% de lo que consumimos en España, por su eficiencia. Pues bien, sin debate previo que valga, tiramos a la basura el 20% de la energía que actualmente se produce en España, no sabemos muy bien cómo la sustituiremos porque las renovables, que generan ya el 46% de la energía nacional dependen de factores externos como el viento o el sol, aunque sospechamos que el día que haga falta (porque este mercado va por horas) acabaremos comprando le energía a Francia que producen… sus nucleares.

¿Una decisión de este tipo se puede tomar sin más por una cuestión política? Pues ya vemos que sí, porque como repetidamente ha explicado el director de la central de Trillo, Aquilino Rodríguez, técnicamente no hay motivos para limitar la vida de las centrales a 40 años: «En otros países están funcionando con 50 y 60 años. La central no está igual que cuando comenzó a funcionar hace 30 años, se renueva tecnológicamente todos los años, se modifica y se mejora”. Pues no, aquí se cierra por una cuestión dogmática, porque es lo políticamente correcto, y lo que Rodríguez nunca se imaginó, un escenario de cierre de Trillo para el 2029, cada día está más cerca.

Y lo que es más novedoso: empieza a ser asumido por la propiedad de las centrales, por la alta fiscalidad que soportan, asunto que va a pesar mucho en la decisión que habrá que tomar dentro de seis años, en 2024.Y así lo reconocía, la consejera delegada de Iberdrola España, Ángeles Santamaría, que en un reciente debate consideró viable cerrar las centrales nucleares cuando cumplan 40 años, mientras que el consejero delegado de Endesa, José Bogas, ve dificultades «técnicas» para parar cualquiera antes de 2027-2028. Solo hay que recordar que Iberdrola, con un 48%, es la mayoritaria en la propiedad de
Trillo, cada vez está mas volcada en las renovables, con una fiscalidad privilegiada, y por lo que se desliza no pondría demasiados ascos a la decisión de liquidar el sector nuclear en España.

Todo lo que vaya a pasar sucederá antes de 2024, cuando haya que empezar a presentar papeles para la renovación de la licencia que caduca en 2018. No me digan que un asunto de este calado no merecería un debate en profundidad sobre dónde va al sector de la energía en España, y ya no digamos en una provincia de Guadalajara, con lo que se está jugando su economía: empresarios, sindicatos, partidos políticos….Por no hablar de Castilla-La Mancha, cuyo presidente García-Page, que no hace ascos en visitar hasta la más modesta de las empresas, no ha visitado nunca la central de Trillo, aunque solo sea para saber qué hace esa gente ahí y a qué dedican su tiempo libre. Pero esto es lo que hay, partidos provinciales que son meras delegaciones de Toledo, y que no son capaces de poner en valor los intereses de Guadalajara propiciando un debate sereno; y una sociedad civil que no distingue lo importante de lo accesorio entre tanta demagogia populista. No me quiero ni imaginar el páramo en que se convertirá la Alcarria alta cuando solo haya unos agentes de una empresa de seguridad vigilando el almacén de residuos desde lo alto de su gorra en lo que fueron las instalaciones (desmanteladas) de Trillo y Zorita.

Y luego vendrán algunos hablando de despoblación, de ecología y de la importancia de cuidar nuestro medio rural.¡Perdón si me río! ¡Residuos por empleo industrial, vaya negocio que vamos a hacer en Guadalajara!

Preguntan por Araceli Martínez  

En la segunda semana de noviembre se hizo en Guadalajara una encuesta telefónica en la que se preguntaba por la valoración del Ayuntamiento y la gestión  municipal, principales problemas de la ciudad, y como último asunto preguntaban si  conocían a Araceli Martínez; y si la respuesta era afirmativa su valoración en una escala de 1 a 10.Me consta que el sondeo no fue encargado por el PSOE de Guadalajara, así que presumo que será asunto del PSOE regional.  Desconozco el resultado de la encuesta, por lo que ignoro si habrá o no ayudado a impulsar definitivamente la candidatura de la viceconsejera y directora del Instituto de la Mujer para la Alcaldía de Guadalajara, pero teniendo en cuenta que las Primarias en el PSOE están ya convocadas, tiene toda la pinta de que Araceli Martínez puede ser la candidata socialista favorita a la Alcaldía, y que contaría con el beneplácito del palacio de Fuensalida, en cuyo Consejo de Gobierno se sienta, cada semana, muy cerca de Emiliano García-Page.

Esta posibilidad se refuerza porque me consta, además, que una encuesta muy similar se hizo hace unos dos meses, y en ella se preguntaba por otros dos nombres:  Pilar Cuevas, viceconsejera de Administración local,  y Alberto Rojo, delegado de la Junta. Este último sería el favorito de la Ejecutiva Provincial, pero hay un problema: Rojo no ha recogido, todavía, el guante por asuntos personales y familiares. De ahí la explicación de  esta encuesta de última hora con un nuevo nombre, el de Araceli Martínez.  Si finalmente se concretara, habrá que ver si los “sanchistas” presentan o no candidatos, y si tenemos al final Primarias en la capital. Sus principales líderes están  ahora en otras cosas: Magdalena Valerio de ministra, María Antonia Pérez León de directora general y Daniel Jiménez de asesor de la ministra, así que si dan el paso adelante deberán tirar de lista. Pronto sabremos cómo queda la partida, ya que las precandidaturas tendrán que presentarse los días 24 y 25 de noviembre. Tras el proceso de validación y proclamación oficial de candidaturas, en caso de haber más de una, la jornada de votación de los militantes se celebrará el 15 de diciembre.

Queda pendiente por despejar el asunto de Azuqueca, donde la Ejecutiva Provincial no ha convocado Primarias y ha enviado un requerimiento a la Ejecutiva Federal, de la que es miembro Magdalena Valerio, no lo olvidemos, sobre la validez o no del espectacular aumento del censo producido en la Agrupación Socialista de Azuqueca. Si estos nuevos militantes pudiera finalmente votar, en contra de los criterios de la Ejecutiva Provincial, den por hecho que no habrá  Primarias en Azuqueca con lo que José Luis Escudero tendrá que esperar y  el sanchista  José Luis Blanco será proclamado único candidato. Esto es lo que hay en el PSOE.

En los demás, poca cosa. José García Molina, el  candidato favorito del aparato de Podemos a la presidencia de la Junta, aunque no el único,  estuvo hace unos días en Guadalajara para hablar con sus confluencias y ver con qué marca se presentarían en la capital y provincia. Podemos e Izquierda Unida apuestan por una candidatura regional que se podría llamar Unidas Podemos Castilla-La Mancha, en femenino, aunque ediles como Susana Martínez no ocultaron que “tal vez no sea necesario inventar nombres nuevos ni sumar siglas sino continuar el trabajo hecho, y mejorarlo”. Hay que recordar que estos ediles tienen registrada la marca Ahora Guadalajara, por si vienen mal dadas.

En el PP y Ciudadadanos no se dará un paso con los candidatos a la Alcaldía mientras no terminen las elecciones en Andalucía. Ahora todas las energías están volcadas allí, porque su resultado marcará tendencia y puede dejar a algún reciente liderazgo nacional con plomo en las alas, si Ciudadanos logra el “sorpasso” con el PP.  Mucho interés también sobre si Vox entrará en la cámara andaluza y por los daños colaterales que puede inferir al PP, aunque se quede en las puertas.

 

Foto superior: Araceli Martínez.

Vodevil populista

Esta semana hemos asistido a un vodevil cuyo teatro ha sido nada menos que nuestro Tribunal Supremo. Define la RAE el término vodevil: “comedia frívola, ligera y picante, de argumento basado en la intriga y el equívoco, que puede incluir números musicales y de variedades”. Menos las señorías del Supremo bailando el can-can, con Sánchez tomando apuntes a lo  Toulouse-Lautrec, para inmortalizar el momento y venderlo en los muelles del Sena, el resto de ingredientes están todos.

El Tribunal Supremo se comportó con frivolidad, porque teniendo un fallo que afecta a decenas miles de personas  la Sala de lo Contencioso del del TS se tiró a la piscina dictando una sentencia en favor de  los tenedores de la hipoteca sobre los bancos y comunidades autónomas en el Impuesto de AJD por las escrituras ante notario de las hipotecas.  Y como se monta el follón universal sobre qué repercusión podría tener el fallo en la cuenta de resultados los bancos o, lo que es peor, cómo demonios van a devolver las comunidades  autónomas los miles de millones devengados hasta ahora, pues nos encontramos con que el Supremo convoca un pleno para unificar doctrina. ¿Pero no habría que haberlo hecho al revés, señorías? ¡Primero unificar criterios, si la norma es tan mala que da tantas posibilidades de interpretación; y luego redactar las sentencias! Pues no, el pleno del Supremo se divide en dos y con frivolidad y alevosía dicta una resolución en sentido contrario al de la Sala, y ahora la mayoría (raspada), sostiene que el impuesto lo deben pagar los bancos y no los ciudadanos. Pero eso sí: les hace un inmenso favor a estos al no declarar la retroractividad de la sentencia. Si el Alto Tribunal hubiera fallado a favor del consumidor, cada hipotecado se podría haber ahorrado, de media, 1.455,28 euros, lo que supondría más del 50% de los gastos iniciales de este tipo de préstamos. ¿Se imaginan que el Supremo hubiera declarado la retroactividad de la medida, por lo menos de los últimos cuatro años?  ¿Cómo lo devuelven Page, Susana, Torra, Feijóo y compañía?

Es todo un vodevil de gran ligereza, porque cuando el presidente Sánchez ve que el Supremo se la deja botando, le falta tiempo para rematar a puerta y colarle un gol al alto tribunal para satisfacción de la grada fan. Mira que este impuesto lleva tiempo vigente, desde que Solbes se lo sacó de la manga para tapar agujeros en el último gobierno de Felipe González; pues bien: ahora se entera el señor Sánchez, que emulando al general Perón,  proclama ante miríadas de hipotecados expectantes ante el televisor  que va a sacar un decreto para corregir al Supremo y que sean los bancos los que se hagan cargos del impuesto. Pero eso sí: no será con  carácter retroactivo, así que los bancos tan contentos, porque el meollo de la cuestión estaba en la retroactividad, y el decreto de Sánchez (si  finalmente se llega a aprobar como Real Decreto, porque hay dudas de que sea constitucional al ser una medida fiscal), pues no deja de ser el chocolate del loro. Aunque Sánchez les advierte a los bancos que no repercutan el impuesto en los clientes, lo primero que harán las  entidades financieras es subir las hipotecas. No cabe más ligereza en el planteamiento del Gobierno.

Y el vodevil, por último, es también picante, porque ha tenido en ascuas a miles de personas que en las últimas semanas estaban pendientes de que el banco les aprobara la hipoteca y este lo demoraba hasta saber el pronunciamiento del Supremo. Ahora que ya sabemos por donde van lo tiros, el mercado hipotecario volverá a abrir, aunque un poco más caro para el contribuyente.  Y las comunidades podrán seguir cobrando su impuesto con un tipo que va desde el 1,5 en las  ocho comunidades con el impuesto más alto a los 0,5 del más bajo (País Vasco y Navarra, dos privilegiadas comunidades forales, y las ciudades autónomas de  Melilla y Ceuta). Castilla-La Mancha tiene el 1,3, cinco décimas menos que la vecina Madrid.

Esto es lo que hay: un vodevil en el que solo ha faltado incluir un número de variedades a la puerta del Supremo. ¡Con lo que cuesta dar prestigio a las instituciones del Estado y con qué poco un trabajo de años se puede ir al garete por la ligereza del Tribunal y la frivolidad  del Gobierno!

UNA CAJA DE BOMBAS.- ¿Se imaginan lo que hubiera ocurrido, con lo que está saliendo en el caso Villarejo, si Cospedal hubiera sido elegida en las Primarias del PP su Presidenta Nacional, y candidata por tanto a la Presidencia del Gobierno? ¿O lo que puede suceder con unas elecciones autonómicas y locales en puertas si la fonoteca del corrupto Villarejo sigue enlodazando la política nacional? ¿Quién mueve  y con qué intenciones los hilos de la marioneta, ahora que Villarejo está en prisión?  ¿Se puede ir a unas elecciones con un mínimo de sosiego cuando cualquier día  cualquiera puede estar  en la picota, como le ha sucedido a Cospedal por jugar con fuego?

El populismo, que aliado con el independentismo sedicente y sedicioso no pierde reo en socavar el prestigio de las instituciones del Estado (solo hay que navegar por las redes sociales para comprobarlo), ahora que nos acercamos al 40 aniversario de la Constitución puede estar satisfecho. ¡Vaya semanita que les hemos brindado! Pero esto es lo que hay.

 

Puerta Centro: el que resiste gana

No es ninguna exageración decir que la puesta en marcha de Puerta Centro-Ciudad del Transporte supone la iniciativa de mayor calado en las últimas décadas, seguramente desde aquellos años en la década de los 60-70 en que  grandes industrias empezaron a llegar a  la ciudad para instalarse en aquellos polígonos de descongestión de Madrid, y que son el origen de la Guadalajara moderna.  Los apenas 21.000 habitantes que tenía la ciudad hacia 1960 se convirtieron en 57.000 en los  ochenta. Una pequeña ciudad que malvivía del comercio, precarios servicios y un limitado sector primario dio el salto hacia una capital de tamaño medio, que desarrolló una nueva clase empresarial que creció al calor de los pequeños y medianos talleres y negocios,  que complementaban  la gran industria de los polígonos, que a su vez demandó nuevos servicios y una mano de obra cada vez más especializada, y que  germinó en el nacimiento de las clases medias que fueron el motor del progreso económico y social.

Si antes hubo un alcalde, el doctor  Pedro Sanz Vázquez , que alentó el desarrollo de esos polígonos y fue despejando el camino de obstáculos con reuniones entre los propietarios de los terrenos, hoy también los ayuntamientos de Guadalajara y Marchamalo se han implicado con sus técnicos en las numerosas tareas burocráticas que son necesarias para que un proyecto de este calibre pueda despegar. Y finalmente está la iniciativa empresarial, el grupo de empresas agrupado bajo la sociedad   ‘Desarrollos Tecnológicos y Logísticos, S.A.’ (DTL), que lidera Hercesa, y que les ha llevado más de veinte años de sudores y penurias, a dar un paso adelante y a veces dos atrás,  con una crisis por medio que rompió cualquier cálculo y expectativa hasta el punto de que apenas hace unos años, como  recordó García-Page en su discurso no estaba claro si Puerto Centro iba a salir adelante. La entrada en el grupo del Puerto de Tarragona, una entidad estatal, fue muy importante para consolidar el proyecto, y que como ya saben  se basa en una una monumental plataforma de 2.200.000 metros cuadrados,  que, además, se comunica con el transporte marítimo a través del  citado puerto catalán, entre los más importantes de España, y que situará mediante el ferrocarril los contenedores que descargan los barcos con destino al centro peninsular. Para ello, el puerto de Tarragona tenderá una línea férrea  de unos dos kilómetros paralela a la fachada de Puerto Centro, en la CM 101, con capacidad para trenes de más de 750 metros de longitud,  y su carga pasará directamente a los camiones, para ser distribuida por carretera, o a las grandes plataformas logísticas y de servicios  que se instalen allí.

Puerta Centro-Ciudad del Transporte es también un vivo ejemplo de esa forma de ser que Camilo José Cela acertadamente identificó con la frase: “El que resiste gana”, y que en este caso practicaron  los capacitados profesionales que tiene el grupo Hercesa, y singularmente los capitanes del proyecto, Juan José Cercadillo García, su presidente,  su hijo y continuador  Juan José Cercadillo Calvo, o Javier Solano, el consejero delegado de la compañía.  Empresarios de esa nueva Guadalajara que han sabido encarnar como pocos la cultura del esfuerzo, que acompaña siempre a cualquier éxito empresarial.  Luego las cosas podrán salir o no, pero sin trabajo, sacrificio, profesionalidad y algo de talento no hay posibilidad alguna. Y lo que ha salido es para sentirse orgulloso: la plataforma logística internodal más importante de España, y puede que de Europa, que según la previsión de sus promotores empleará entre 6.000 y 8.000 personas  en las distintas industrias que se instalen en ella. Las primeras han sido dos colosos de la logística, XPO, que tiene como principal cliente al grupo Inditex, y Luis Simoes, el logista de Nestlé. Como sucedió en la década de los sesenta-setenta,  Guadalajara y su área más próxima, como Marchamalo,  tiene otra vez una oportunidad de iniciar otro impulso,  que se ha frenado en los últimos años por la crisis. Para ello es de vital importancia que esos puestos de trabajo se puedan quedar en Guadalajara, para lo que instituciones, centros educativos, organizaciones empresariales y sindicales tienen que ofrecer la necesaria formación. La logística ha cambiado en los últimos años y ya no solo requiere peones sin cualificar. Si lo sabemos hacer bien ese 10,19% de paro que recoge la última EPA  (14.200 desempleados, unos 5.000 en la capital) podrían  ser  los principales beneficiarios de esta oferta laboral, que a buen seguro mejorará la calidad del propio sector y la salud económica de la ciudad, porque a mayor oferta mejores  sueldos. No es al revés como algunos amigos del decrerto ley en las relaciones laborales se piensan.

Una vez más, la iniciativa empresarial ha ido por delante de los ritmos de la administración en  las infraestructuras. Si el trabajo de las administraciones locales y regionales en todo lo que es planeamiento urbanístico  ha sido impecable, en cuanto al desdoblamiento de la CM-101 (la carretera de Fontanar-Humanes, para entendernos) estamos en el punto de partida: se carece  todavía de un estudio de viabilidad que haga compatible  ese segundo carril con las zonas  naturales protegidas,  que hay en torno a la ribera del Henares, previo a cualquier ejecución de la obra. El presidente regional anuncio que retomarían el estudio que se había abandonado en la anterior legislatura en respuesta a la puyita de Román, reclamándole que figure en los  presupuestos regionales de 2019, si alguna vez llegan. Para ello,  antes hay que hacer ese estudio ambiental, luego redactar el proyecto y finalmente adjudicarlo. Fíjense si no quedan cosas cuando dentro de un año estarán allí trabajando varios miles de personas…Ya están tardando.

“EMPRESARIOS Y PUTICLUBS”.- En el último pleno municipal, y a propósito de una moción de PSOE y Ahora Guadalajara sobre prostitución femenina y trata de blancas, la portavoz comunista  Elena Loaísa en el fragor del debate puso como ejemplo de los clientes que van a los puticlubs a empresarios a celebrar sus negocios. El alcalde le dio la oportunidad de rectificar o aclarar tan desafortunado comentario,  pues bien es sabido que si hay un negocio interclasista son los puticlubs. Los hay de todos los precios y condición,  y en ellos no solo es posible ver a empresarios, también a ingenieros, fontaneros, arquitectos, periodistas, albañiles,  civiles y militares.. y hasta políticos usando tarjetas blacks o  de organismos para fomentar el empleo. O como  decían los Quijano en su Taberba de Buda:  “En una esquina un presidiario/ justo en la barra enfrente, hay un notario/ un separado con una viuda hace pareja con la amiga de la viuda/ Y hay un decano también, y un abogado también/ y un policia rodeado de ladrones, y una princesa y una portuguesa, que en nada quedan si se quitan los tacones…”  

Lo malo no es equivocarse con la torpe  generalización de una conducta abyecta y señalar a todo un sector. Lo peor es no quererlo aclararlo cuando se le ofreció  por el alcalde,  con lo cual podemos pensar que a lo mejor no hay tal lapsus sino ganas de ofender. En este caso a los empresarios. Que alguno podrá ir a un puticlub a celebrarlo, pero  conozco a muchísimos más que trabajan de sol a sol, si  además tienen suerte prosperan, a veces se arruinan y pierden  hasta la camisa, pero también son capaces de promover proyectos que nos traen ocho mil puestos de trabajo, como hemos visto.  Pero esto es lo que hay. Y  con estos bueyes debemos arar cuando estamos a punto de celebrar los 40 años de la Constitución. ¡Quién nos lo habría dicho!

 

Fuerte: Acatar la sentencia y presentar los proyectos

El fallo sobre el (enésimo) contencioso entre el  Ayuntamiento de Guadalajara y Junta de Comunidades por el cumplimiento del convenio del Fuerte estaba cantado, una vez que  el Tribunal Superior de Justicia hubiera dado la razón a los primeros y condenara a costa  a los segundos. Pero el Gobierno regional recurrió y se han llevado un pescozón jurídico: ni tan siquiera el recurso fue admitido a trámite, aunque la Junta ha logrado lo que pretendía: dar una patada adelante a la sentencia, aplazar el cumplimiento durante un año más y  teniendo en cuenta que apenas faltan siete meses para terminar la legislatura en la práctica es dejarlo para el gobierno regional que salga de las urnas el 26 de mayo. Como sucede con el nuevo campus universitario,  las obras del Hospital o la construcción (en este caso por el Ayuntamiento) de una  salida alternativa del centro hospitalario. Todo va a quedar para mañana, como les pasa a los malos estudiantes. Aunque por lo menos sería deseable dejar el asunto encauzado.

Sobre la cuestión de fondo del convenio del Fuerte, no hay dudas. En relación al acuerdo firmado en 2005 entre el Ayuntamiento y la Junta  se han cumplido varios puntos (se construyeron las viviendas, se reformó la iglesia y el espacio Tyce), pero quedan pendiente la rehabilitación de las naves y de las viviendas que el convenio atribuye a la Junta de Comunidades. No de una manera baladí: como ubanizador de los terrenos del Fuerte, la Junta ganó dinero con ellos y esta era la compensación. Un compromiso que el gobierno de Antonio Román, con buen criterio, no dejó de reivindicar ni cuando estaba Cospedal al  frente de la Junta, lo que le costó algún desencuentro que ya vemos no se ha olvidado.

Sin embargo, esto no quita para que el Gobierno regional, como señala en Guadalajara Diario el director general de planificación de la Junta de Comunidades, el alcarreño  Javier Barrado, tenga otros argumentos a tener en cuenta.  Que antes de iniciarse la rehabilitación el Ayuntamiento debe presentar un proyecto concreto sobre el destino de las naves y lo que se va a hacer con las viviendas, que pertenecían a antiguos trabajadores del Tyce, y alguna de ellas sigue estando ocupada. Nada de esto debería ser un problema si hubiera voluntad por ambas partes.  Se trataría de establecer un calendario de ejecución de estos proyectos y dotarlo de una financiación plurianual, como va a suceder con el campus, si alguna vez conseguimos que se rubrique el acuerdo alcanzado entre  Universidad de Alcalá-Ayuntamiento-Junta. ¡Será por la foto!

¿Serán capaces de lograrlo o preferirán utilizar este asunto del Fuerte como arma electoral por ambas partes? Lo más seguro es que caigan en la tentación, pero yo les pediría una reflexión: dado que la rehabilitación del Fuerte queda para la siguiente legislatura, y no sabemos (ni el mismísimo Tezanos) qué gobierno regional y municipal nos depararán las elecciones de mayo: ¿por qué no dejar el asunto encauzado,  ya que cualquiera de los que se sientan en la mesa podrían ser los encargados de pilotarlo?

Esto es lo que hay: no sean sectarios, por una vez, y póngase a trabajar.

Foto: Nave y viviendas del Fuerte, en la actualidad.

Núñez: solo ocho meses para despegar, o fracasar

El Partido Popular de Castilla-La Mancha ha cerrado con la elección de su futuro presidente regional (el liderazgo es otra cosa, que se gana con el tiempo) el precipitado cambio al que se ha visto forzado por la dimisión de María Dolores Cospedal, que decidió dar carpetazo a su carrera política en la Región para explorar nuevos caminos, seguramente en el Parlamento Europeo.

El reto es ciertamente complicado, porque en apenas ocho meses un partido presidencialista como era el PP de Cospedal tiene que buscar a un nuevo líder y sin solución de continuidad tejer un proyecto atractivo para Castilla-La Mancha con el que concurrir a las elecciones de Primavera, en las que tendrá como principal al actual presidente de la Junta, Emiliano García-Page, con las sinergias que eso lleva consigo en una región como es ésta. No es de extrañar por tanto el escaso entusiasmo con el que han afrontado una posible candidadura políticos como Vicente Tirado, Antonio Román o Rosa Romero. En el caso del alcalde de Guadalajara, cuando vio que tendría que luchar contra el candidato del aparato, Francisco Núñez, y con el toledano Carlos Velázquez, que no aceptó las condiciones de los primeros para ir en una lista común, prefirió hacer Mutis por el foro, aunque ciertamente en unas Primarias a tres el abanico de posibilidades se habría ampliado en segunda vuelta. Y como ocurrió en las Primarias del PP nacional en las que el segundo (Casado) y tercero (Cospedal) de la primera vuelta se aliaron con posterioridad contra la primera (Soraya Sáenz de Santamaría), bien podría haber ocurrido algo similar en Castilla-La Mancha. Román hizo por tanto un gran favor a Paco Núñez no concurriendo a la Primera vuelta (aunque estuvo recogiendo avales en Guadalajara hasta última hora), con independencia de que el argumento que empleó con los suyos tanto en público como en privado es cierto: una victoria por la mínima en segunda vuelta a ocho meses de las elecciones se acaba convirtiendo en una derrota.

Así que fueron solo dos los candidatos que al final se decidieron a competir por por tomar el testigo ¿envenenado? de Cospedal, y en apenas quince días tuvieron que improvisar una mini campaña interna, que apenas les dio para asistir a unas cuantas paellas y a reuniones en cafeterías en las cuales se habló sobre todo de personas y muy poco de política. Aunque yo les disculpo: es el atolondrado sistema que eligió el PP para suceder a Cospedal el que propició el juego subterráneo de los candidatos y el cultivo de las estrategias personales como principal condimento de la mini-campaña. En tan pocos días no hay lugar más que para decir a los militantes una colección de obviedades y para que muchos de ellos se fueran situando en función de donde estaban los otros. Ninguno de los candidatos demostró tener un discurso arrebatador como para que dejarlo todo y salir tras ellos, pero esto es lo que hay en la política de hoy en día. García-Page se le dijo a Román en la procesión de la Antigua, donde coincidieron:
-Nos habéis copiado lo peor de las Primarias.

Y tiene toda la razón. Porque estas Primarias a la española no son ni chicha, ni limoná. Al no dejar intervenir a los simpatizantes, como sucede en Estados Unidos o Francia, se alimentan las guerras internas de los partidos, se acentúa la división y no siempre el candidato de los militantes coincide con la valoración mayoritaria de sus electores, lo que explica casos como el de Pedro Sánchez en las dos últimas elecciones. [Por cierto, si Tezanos  se creyera que el PSOE tiene 10 puntos sobre PP y Ciudadanos, como dice su CIS, mañana mismo Sánchez convocaría elecciones, porque el desgaste del Gobierno ha empezado].

En el PP de Castilla-La Mancha, el aparato del partido pensó que con una reunión de mesa camilla entre los dirigentes provinciales se podría llegar a la sucesión dulce de Cospedal, como en los viejos tiempos. Pero algo así es ahora imposible, incluso en el PP; y ahí están los resultados. El candidato que encarnaba el continuismo, Francisco Núñez, ganó como se esperaba con 3.978 apoyos, el 64,4 % de los votos, una cantidad importante, pero que no es suficiente para acoger bajo su paraguas a todo el PP de Castilla-La Mancha. Y así el candidato de “los 2.171 afiliados que han apostado por una renovación real del partido, que creen que las cosas se pueden hacer mejor y ése es el objetivo que nos ha traído hasta aquí», llegó a sumar 2.171 votos, el 35,1%, un número muy importante de descontentos, que si Núñez no es capaz de integrar en la comisión ejecutiva y junta directiva que salga del Congreso de Albacete, el 7 y 8 de octubre, le podría pasar seria factura en la próximas elecciones.

Paco Núñez, un desconocido para la opinión pública regional fuera de Albacete, tiene ocho meses para intentar explicar lo que desde luego no ha podido en esta campaña interna low cost que terminó la pasada semana. Que detrás de él hay un proyecto alternativo de verdad, con estos mimbres y que responde a estos valores, algo más que el socorrido aquí estamos nosotros para echar al gobierno de Page-Podemos.

Por último, en el conjunto del PP se impone también un debate sobre el decreciente papel de los partidos en esta nueva sociedad civil 2.0 y el menguante número de afiliados, de verdad, que están dispuestos a pagar la cuota de su partido y a participar en las decisiones. En Guadalajara lo fueron 452 ( de los cuales 224 apoyaron a Núñez y 128 a Velázquez), un número que invita a la reflexión si tenemos en cuenta de que el PP de Guadalajara todavía tiene 629 concejales en la provincia.

No es un problema exclusivamente del PP, pero es preocupante, porque el principal antídoto contra los populismos está en la articulación de partidos fuertes, democráticos y con capacidad para vertebrar a las grandes corrientes del pensamiento moderno. Y no será esta risión de Primarias que se han inventado los dos partidos mayoritarios lo que les ayude a penetrar en su tejido social, porque solo valen para alentar el guerracivilismo interno. Y así acaban cansando a su electorado, que ya no está dispuesto a comulgar con ruedas de molino y con las listas cerradas que nos sirven los aparatos, casi siempre con las mismas caras.

O se hacen Primarias de verdad, o casi mejor llamamos otra vez a Alfonso Guerra y a Álvarez Cascos. Porque esto es lo que hay: a un tal Núñez le han dejado solo ocho meses para despegar, o fracasar.

Román, un paso a un lado

Antonio Román  comentaba en su entorno más próximo que no merecía la pena. Que estaba desilusionado por los personalismos con los que se había topado en todo este proceso para elegir sustituto de  María Dolores de Cospedal en Castilla-La Mancha,  y que de proseguir con unas Primarias a cara de perro, abriría unas heridas en el partido que no se podrían cerrar de aquí a las elecciones autonómicas en la próxima primavera. Lo que tendría una repercusión negativa, seguro, en el resultado electoral y en las que al PP le espera un panorama nuevo: Ciudadanos y Podemos estarán en el parlamento regional, con capacidad  para  decantar una mayoría de gobierno. Y Emiliano García-Page llega a estas elecciones con la prima de ser presidente de Castilla-La Mancha, algo que en esta comunidad criada en el aprecio por el mando es especialmente importante. El poder hay que visibilizarlo, porque da réditos. Recuerdo que cuando empezó José Bono a visitar  los pueblos de esta nueva comunidad autónoma,  en ellos le preguntaban si vendría el Gobernador.  Y Bono, que las caza al vuelo, reclamó a los gobernadores que le acompañaran en estos viajes, para visibilizar ante esos campesinos, que no entendían muy  bien qué era eso de la Junta de Comunidades, que algo importante sería cuando el señor gobernador se ponía a las órdenes de este señor de Albacete tan simpático.

A lo que iba: Román ha puesto como único argumento para dar “un paso a un lado”, como él dice, a que de no hacerlo quedaría un partido desunido para preparar, con garantías,  una alternativa y un candidato exprés en ocho meses. Aunque según dijo a la prensa : “Estoy seguro de que habría ganado el congreso; estoy seguro. Tenía muchos apoyos en Cuenca, en Ciudad Real, algunos de Albacete y muchos de Toledo. Pero ganar el congreso por diez puntos de diferencia a siete meses de las elecciones, es un error. El error de las primarias que han cometido otros”.

No es esta la versión que te cuentan destacados dirigentes del PP de Guadalajara, que respaldan a Paco Núñez, y que insisten  en que si realmente Román  tenía tantos apoyos, «por qué no se ha presentado».  Y son más de uno los militantes del PP guadalajareño, que frente a un señor de  Albacete, al que nadie conoce en Guadalajara,  habrían votado a Román,  los que no entienden la decisión del alcalde: “Para qué se presenta entonces y se monta todo este número, que ha visibilizado la desunión del partido, que antes solo se intuía”, es la pregunta que se hacía un destacado militante que todavía ostenta un cargo parlamentario importante. Según me cuentan, en el último Comité Ejecutivo Provincial se podía cortar el ambiente con un cuchillo de cocina.

La explicación más verosímil es la siguiente: el viernes  7 de septiembre se convoca una reunión de la Junta Directiva Regional en Toledo, y casi todo el mundo pensaba  que iban allí a despedir con cariño a Cospedal, y que el siguiente paso sería tratar sobre una candidatura de consenso para una sucesión tan delicada, porque Cospedal  sí ejercía un liderazgo efectivo en el partido regional, gustara o no. Y la sorpresa que se llevaron muchos fue mayúscula cuando se enteran (porque lo filtran a los medios digitales) que con Cospedal todavía en la tribuna recibiendo el cariño de los notables del partido, inmediatamente después  se iba a prtesentar  una “candidatura de partido”, encabezada por  Paco Núñez,  el alcalde de Almansa,  y respaldada por el brazo derecho de Cospedal, Vicente Tirado, y todos los presidentes provinciales. Con Ana Guarinos a la cabeza, porque «es la persona más preparada para liderar el proyecto», dixit.

Esto pilló a algunos barones del PP con el pie cambiado, entre ellos la diputada por Ciudad Real, Rosa Romero, y el propio Antonio Román, quienes expresan su malestar durante la Junta Directiva, y es allí cuando dice Román eso de que “los liderazgos  no se heredan, sino que se conquistan”.

Esta maniobra de asegurarse un puesto en la mesa de la sucesión por parte del actual aparato del PP regional, disgusta a todos  aquellos que no estaban en la pomada, y Román empieza a recibir una catarata de mensajes en su móvil. Aunque no lo tenía pensado, dice en público que reflexionará en los próximos días si presenta su candidatura.  Él llega a confesar  que por su curriculum político creía que podría ser la persona que encabezara esa lista de consenso pero… al final no se lanzá a la piscina.(?) Nadie se podía esperar que Paco Núñez iba a dar un paso atrás, después de haberse muñido su candidatura en la mesa camilla del aparato del partido, así que Román y Romero dejan el campo libre, como alternativa, a Carlos Velázquez, otro aparachi, pero que se quedó fuera del pacto porque, según cuenta Mar G. Illán en encastillalamancha.es,  le pareció poco lo que le ofrecían: ser candidato a la alcaldía de Toledo y secretario regional, es decir, el número dos de  Paco Núñez .

Y esto es lo que hay: Núñez exhibe su potencia de fuego con 3.679 avales para presidir el PP-CLM. Y Velázquez , el alcalde de Seseña, queda como única alternativa… y sin contar públicamente con el respaldo de Román. Que ha dado un paso a un lado.  Aunque todavía no sabemos hacia dónde.

Cospedal  movió ficha, y primera sorpresa

Escribía hasta mi último que post que en el PP había calma chicha hasta que María Dolores de Cospedal moviera ficha; y así han pasado las cosas…relativamente.

No ha habido sorpresa en cuanto al sentido del  movimiento de la presidenta del PP de Castilla-La Mancha, y que fue como algunos llevábamos anticipando desde hace un mes.  La ex secretaria general perdió las Primarias de su partido, y aunque el pacto en la segunda vuelta con Pablo Casado    le aseguró un papel relevante en el PP post Rajoy, las cartas estaban echadas. Como reconoció en su discurso de despedida ante la Junta Directiva regional del sábado ,  «he llegado al final de una etapa en el camino» y a partir de ahora “se hace  necesario un nuevo liderazgo» en Castilla-La Mancha. Era previsible, y hasta entendible. Para un político que no ha tenido éxito en su intento de presidir el PP nacional, reeditar la aventura de Castilla-La Mancha no parece lo más apasionante del mundo, para una persona que ya ha sido presidenta regional, y en un tiempo político que es todavía más incierto que cuando perdió (aunque el PP fue el más votado en política todo lo que sea no gobernar es perder) su reelección  en  la primavera 2015. Ahora, la incertidumbre es mayor, porque las mayorías absolutas en Castilla-La Mancha son cosas del pasado –incluso con una Ley Electoral de Cospedal  que Page no ha tocado, porque también le favorece–, y el mejor de los escenarios posibles pasa por un pacto…con Ciudadanos, con quien se está jugando el liderazgo del  espacio del centro-derecha. Y Ciudadanos puede tener más cartas.

No ha habido sorpresa  por ahí, y solo relativamente por la maniobra para suceder a Cospedal de todo el aparato del PP en Castilla-La Mancha, que apoyó sin fisuras a la presidenta  Cospedal en su tarea por hacer un partido regional más homogéneo-a imagen y semejanza  del PSOE desde Bono– y en el que los partidos provinciales han ido cediendo autonomía  (y discurso) al aparato “toledano”.  Así, todas las miradas estaban puestas en Vicente Tirado, con quien Cospedal ha hablado repetidamente este verano, y que fue el primero en conocer la decisión de su jefa. Tirado no se sintió con fuerza para tirar de ese carro que le dejaba Cospedal, y prefirió irse con ella a la política nacional, pero no de cualquier forma: Casado le nombró flamante sucesor de  Javier Arenas en la  Vicesecretaría de Política Autonómica y Local del PP. Tirado solo comunicó al aparato más cercano su decisión, y hasta el último día  se jugó al despiste  sobre su candidatura. Y cuando en la prensa se especulaba sobre un pocker de notables para suceder a Cospedal, los presidentes provinciales, con Ana Guarinos a la cabeza, y el aparato más cercano a Tirado, ya había pactado un candidato de todos ellos, Francisco Núñez Núñez, presidente del PP de Albacete  y alcalde de Almansa. Y paralelamente al inicio de la Junta Directiva en Toledo, y casi al mismo tiempo de saberse que Tirado no optaba a la presidencia,  se filtraba el nombre de Núñez  y  se presentaba como el hombre de consenso de las organizaciones provinciales del partido.

Cuando Núñez llegó al hotel en el que se iba a celebrar la Junta Directiva era uno de los pocos que iba trajeado de los pies a la cabeza. Hasta el punto de que algún compañero, en magas de camisa,  le comentó: “ Pareces un candidato”. ¡ Y vaya que lo era! Al final de  la reunión, Francisco Núñez hacía oficial lo que ya estaba en los digitales, que sería el candidato, y lo hacía rodeado de los presidentes provinciales y con la bendición de Tirado,  que previamente ya le había dado su respaldo en prensa.

Durante la reunión de la Junta Directiva, sorpresa (y algo más) entre los notables del PP que se habían quedado fuera del núcleo de la decisión, entre los que estaban el alcalde de Guadalajara Antonio Román,  y la ex alcaldesa de Ciudad Real y actual diputada Rosa Romero. Ambos hicieron uso de la palabra y vinieron a decir que había partido. El alcalde alcarreño incluso dio un paso adelante, y por primera vez reconoció algo que sospechábamos, pero que no había dicho en público: que estaba reflexionando muy seriamente en presentar su candidatura. Y añadió una frase con mucha miga: “Los liderazgos no se heredan, se conquistan”, en referencia a que la sucesión de Cospedal, que sí ejerció un liderazgo sin apenas contestación, no se traspasa con un dedazo.

En otros tiempos, y con otro PP, ya les podría avanzar cómo acabaría esto: con la entronización de Núñez ante el clamor general de los compromisarios.  Pero después de lo ocurrido con Pedro Sánchez en el PSOE, y con Pablo Casado en el PP, que ganaron contra el aparato, yo no descarto nada. Y más si entre Antonio Román y Rosa Romero pueden conformar una candidatura que sea verdaderamente alternativa a la de Núñez y así percibida por los militantes del PP, que tras lo ocurrido con Rajoy no hacen más que penar en la incertidumbre. El lunes o martes  hablarán Román y Romero,  y ya veremos lo que ocurre porque el Congreso Regional es el 7 de octubre en Albacete, es decir, a la vuelta de la esquina. Y  luego,  el que salga tiene ante sí un reto titánico: aormar un proyecto ilusionante para los conservadores  y convertirse en un candidato creíble en menos de ocho meses, teniendo enfrente nada menos que al presidente de la Junta, un García-Page popular  en las encuestas y que se mueve como pez en el agua en las arenas movedizas electorales. No me extraña que algunos se lo estén pensando, o que directamente hayan preferido transitar otros caminos de la política. Ya sea nacional. O Europea. Como parece hará Cospedal.

Mientras tanto, esto es lo que y hay.

 

En la foto, Francisco Núñez anunciando su candidatura y rodeado de dirigentes populares que le apoyan, como Ana Guarinos.  

 

 

Hasta que Cospedal mueva ficha

Agosto está a punto de terminar, en septiembre comienza un curso político apasionante (de una sola tacada elecciones Autonómicas, Locales y Europeas) y será entonces cuando se despejarán algunos interrogantes.

En Castilla-La Mancha solo el PSOE ha proclamado a su candidato, el actual presidente regional Emiliano García-Page, sin necesidad de ir a Primarias. Las mayores emociones se reservan para las elecciones municipales y las Primarias que como mucho podría haber en Guadalajara y Azuqueca, únicas agrupaciones con derecho a ello con los actuales estatutos. Los nombres de Alberto Rojo, Araceli Martínez,  Pilar Cuevas o Riansares Serrano están ahí, sobre la mesa, y falta por ver si el sector sanchista, ahora que se fue Daniel Jiménez al gabinete de la ministra Valerio,  planta batalla con ¿Ana Fabián?  al sector mayoritario que lidera Pablo Bellido; y Page.  En Azuqueca, dos enemigos íntimos, José Luis Blanco y José Luis Escudero quieren ser alcaldes y por los antecedentes podríamos vivir en las redes sociales una de Scorsese.   

En Ciudadanos tendrán que decidir si Alejandro Ruiz vuelve a ser el cabeza de lista para las municipales o inicia (no lo parece) su carrera autonómica, teniendo en cuenta que el puesto de portavoz regional en esta legislatura lo ha ejercido la concejala de Torrejón del Rey y ex diputada, Orlena de Miguel.  Siempre he creído que Ciudadanos en esta región es más que en otros partidos una marca por encima de las personas, pero una marca que podría decidir si el próximo gobierno regional se abre a derecha o a izquierda. Así que pocas bromas.

En Podemos, José García Molina será el candidato oficial de Pablo Iglesias a la Junta, pero la lucha con los críticos y Anticapitalistas de David Llorente puede dejar muchas heridas, difíciles de cauterizar antes de la Primavera.  En las autonómicas, veremos cómo se llega a la confluencia entre Podemos  e Izquierda Unida (PCE), con qué nombre y cómo se traslada ese maridaje a la elaboración de las candidaturas en los ayuntamientos. Por lo que pueda pasar, hay ediles que han registrado el nombre de Ahora Guadalajara, a modo de comodín para jugar la partida.

¿Y en el PP? Primero,  María Dolores de Cospedal  (Madrid, 13 de diciembre de 1965. Licenciada en Derecho) moverá ficha tras su regreso de las vacaciones –las más sosegadas que ha tenido en la última década- y nos desvelará si opta por repetir su candidatura a la presidencia de la Junta de Comunidades, o si inicia una nueva carrera, con más moqueta y menos barro, con destino a Europa. Lo que tengo claro es que será una decisión que tomará ella, y solamente ella, porque tras su pacto con Pablo Casado es un lujo que se puede permitir. No doy por tanto valor a algunas informaciones que apuntaban a que Casado poco menos que le impondría participar en las Autonómicas.  Así que me sigo manteniendo en lo que escribí hace un mes y aquí pueden encontrar más elaborado: que lo más verosímil es que Cospedal lidere la candidatura del PP a las Europeas, iniciando así una provechosa carrera política en las instituciones de la Unión. Una vez despejada la ecuación, todas las miradas se dirigirán hacia el número dos del partido, Vicente Tirado López ((Miguel Esteban-Toledo, 13 de enero de 1963. Licenciado en Derecho), quien tampoco a estas alturas ha dado una pista a su entorno sobre si estaría dispuesto a recoger el relevo de Cospedal; y de qué manera. Y solo si Tirado decidiera apartarse se explorarían más a fondo otras posibilidades: quédense con estos dos nombres:  Rosa Romero Sánchez,  diputada y  ex acaldesa de su ciudad (Ciudad Real, 14 de febrero de 1970. Licenciada en Ciencias Políticas), y Antonio Román Jasanada (Guadalajara,  21 de junio de 1965. Médico), el alcalde del PP con mejor currículo en Castilla-La Mancha y que (intuyo) estaría dispuesto a explorar nuevos caminos tras llevar desde 2007 siendo alcalde de su ciudad. Y ahí me quedo,  porque hablar de otras cosas en el PP de Guadalajara mientras no se empiecen a mover las fichas anteriores es mera especulación. Esto es lo que hay.

 

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