1-1-1, pero con un tercer escaño  en el alero

Publicamos la tercera entrega de nuestra proyección sobre las elecciones Generales que celebraremos el próximo domingo 28 de abril. Recordamos la mecánica que empleo. Hago el promedio de todos los sondeos publicados en España, se aplica un índice corrector en base a los resultados obtenidos en las últimas elecciones generales en Guadalajara y en función de su resultado se realiza la proyección voto. No es la perfección, la demoscopia tiene sus lagunas (especialmente para detectar el voto de altos nichos de indecisos), pero me da más garantías emplear promedios sobre más de 20 sondeos de distintas empresas demoscópicas que, como ha hecho el CIS de Tezanos,  realizar una estimación en una provincia como Guadalajara, con 288 municipios, solo en 13 municipios y con 203 entrevistas, hasta el punto de que se atribuye un margen de error impropio de un sondeo serio: el 7%. Ya saben sus conclusiones: PSOE tendría 2 diputados y Vox 1. El PP no obtendría representación por primera vez en su historia en Guadalajara, Tezanos dixit.

Vayamos al grano. Aplicado el factor corrector de Guadalajara, siempre en base a las elecciones de 2016 (prima de diferente forma a todos los partidos menos a Podemos), nuestra proyección llega a las siguientes conclusiones empleando datos recogidos el 21 de abril.

1ª) El PSOE sube ligeramente 1 punto respecto a nuestra proyección del 10 de abril y supera con claridad al PP como partido más votado en la provincia. Estaría cerca del 31 % de los sufragios si la participación es similar a la de 2016, pero todavía no le valdría para sacar dos escaños. Aunque no es imposible: si en estos últimos días de campaña consiguiera arrastrar el voto útil de la izquierda y llegase a porcentajes en torno al 35%, podría dar ese vuelco que solo lo ha logrado en las elecciones de 1982 cuando el centro-derecha también se presentó fragmentado en Guadalajara.

2º) Al ser el partido más votado en el Congreso el efecto previsible es que el PSOE se llevase de rebote los tres senadores: Rafael Esteban, Riansares Serrano y Julio García. Y que el cuarto electo sería Antonio Román, cabeza de lista del PP.

3º) El PP mantiene la expectativa de voto en las últimas dos semanas y estaría en torno al 27%, una cantidad suficiente como para salvar uno de los dos escaños que obtuvo en las anteriores elecciones Generales cuando sumó el 39,6% de los sufragios emitidos,  con 51.942 votos. Nuestra estimación es que podría perder unos 15.000 votos, que fundamentalmente irían a Vox y en menor medida a Ciudadanos, pero que la caída no llega a la debacle que anuncia el CIS.

4º) Esto es lo que la demoscopia nos da como valores más seguros. Pero los problemas vienen en la asignación del tercer diputado. A 21 de abril, sería para Ciudadanos con el 18%  (baja 1 punto en las dos últimas semanas) y unos 23.000 sufragios. Con el porcentaje asignado al PSOE (el 30,62%) le sobrarían unos 20.000 votos para entrar en la asignación del tercer diputado, lo que quiere decir que está pisando los talones a Ciudadanos (apenas le separarían 3.500 votos).

5º) Unidas Podemos seguiría estando fuera de la distribución de escaños en Guadalajara con el 11 % y unos 20.000 votos. Este clímax es una desventaja para la formación que lidera Pablo Iglesias, ya que favorece la concentración en torno al partido mayoritario de la izquierda, que no se produjo en las últimas Generales en las que alcanzó el 18,1% en Guadalajara.

6º) Vox es una gran incógnita, ya que al no tener un referente fiable (en las últimas elecciones apenas sacó el 0,41% en Guadalajara) no hay manera de hacer una proyección de voto decente. Y por ello no la hemos realizado. Solo nos atrevemos a decir que si el partido de Santiago Abascal llegara al 18%, aquí (los promedios nacionales son un 11, 01 %) disputaría codo con codo ese tercer escaño al partido de Albert Rivera.

7º) Nuestra conclusión es que a la vista de los últimos sondeos autorizados a publicar por la Ley Electoral, PSOE y PP tendrían un escaño asegurado y el tercer escaño, por este orden, sería para Ciudadanos, Vox o para el PSOE, si lograra llegar al 35 %. De ahí la importancia de provincias pequeñas que se reparten 3 o 5 escaños, porque en ellas se podría estar decantando una mayoría parlamentaria hacia las “derechas” (PP, CS y Vox) o a las “izquierdas” (PSOE, Unidas Podemos y seguramente Esquerra Republicana de Cataluña, o el mismo PNV, aunque sea un partido conservador).

UN DEBATE SIN UN CLARO GANADOR.- Habrá que estar atento, por último, a los efectos de los debates televisivos  sobre los indecisos, aunque al no haberse producido un claro ganador no parece que vayan a cambiar mucho las cosas. Pedro Sánchez demostró estar incómodo los dos días, es un hecho que no debate bien, se enfada y pierde los nervios con facilidad, y aunque dejó dos preguntas claves sin contestar (los indultos y la aceptación de un pacto con Ciudadanos) la oposición no acabó de tumbarlo. Pablo Casado estuvo timorato y apocado el lunes, y mejoró mucho el martes cuando se olvidó de los corsés que le pusieron sus asesores y fue el candidato que más propuestas desgranó. A Albert  Rivera le sucedió todo lo contrario. Se envalentonó tras su efectiva comparecencia en RTVE y acabó en Antena 3 adoptando el perfil de candidato gamberro que no se compadece que con un presidente del Gobierno. Y Pablo Iglesias…¡qué gran sorpresa! Quiso tapar la vía de agua de Podemos abierta por los electores que parecen dispuestos a retornar a la casa madre del PSOE, y para darse respetabilidad esgrimió para ello la Constitución en un beatífico tono profesoral, adornado de buenas maneras. Su problema es de credibilidad: ¿Cuándo decía la verdad, anteayer en que despotricaba de la Constitución por considerarla fruto de un pacto vergonzante entre los demócratas y el tardofranquismo? ¿O ahora que, aparentemente, ha caído en la cuenta de que  es el principal instrumento de progreso que ha tenido la democracia española en los últimos cuarenta años y, por ello, los independentistas con los que confraterniza, no se la pueden saltar a la torera? Me olvidé de Santiago Abascal, a quien torpemente la Junta Electoral le sacó del debate, con lo que no tuvo ocasión de meter la pata ante diez millones de españoles, lo que le viene muy bien para seguir cultivando su imagen victimista y antisistema, como hizo Iglesias en sus orígenes.

Es una lástima que ante las elecciones más abiertas de la historia de los últimos cuarenta años, y que nos pueden dejar en herencia arriesgadas alianzas entre los partidos moderados y el populismo de izquierda o de derecha, todo se haya despachado en dos debates de escaso calado, mucho humo y pocas nueces, y en los que el mundo parecía girar en torno a Torra y sus chorradas.¡Pero esto es lo que hay, amigos!  Que ustedes lo voten bien.

Foto: Una imagen del debate celebrado en RTVE.

Con el permiso de Tezanos:1-1-1

Vayamos primero con la encuesta del CIS de Tezanos. Tan sorprendente, que incluso él tomaba distancias de su criatura al señalar al día siguiente que también le parecía demasiado la caída de voto que daba al PP y que Vox podría tener un voto oculto que no se ha detectado. Ya saben los resultados de su “cocina” (esta vez sí ha habido cocina en contra del método directo empleado en anteriores sondeos, lo que hace imposible la comparación), por la que el PSOE gana claramente las elecciones con el 30,2% de los votos, 17,2 % el PP, 13,6% CS, 12,8 UP y 11,9 Vox. Y luego está el reparto de escaños. Tezanos se ha querido curar en salud,  asignando unas horquillas tan amplias que depende de cómo se sumen te podrían dar un gobierno entre PSOE-Ciudadanos (aunque Rivera jure por la Moreneta que esa posibilidad está descartada), un ejecutivo de izquierda cañí entre PSOE y Podemos,  o si la cosa pinta peor para Sánchez reeditar la coalición de la moción de censura con toda la tropa indepe. Una última posibilidad es otra repetición de elecciones si no fragua cualquiera de estos pactos, si como estima Tezanos no hay posibilidad de que se repita lo de Andalucía, que otras encuestas sí lo contemplan en la mejor horquilla.

En el caso de Guadalajara, el sondeo del CIS es de traca. Ya que estima que el PSOE sacaría 2 diputados (hito que solo ha logrado en 1982, también con el centro-derecha dividido), pero lo  asombroso es que el tercer diputado pasaría del PP a Vox. No les voy a liar mucho con números y proyecciones (aunque más adelante lo explicaré mejor), pero a día de hoy este reparto se nos antoja de ciencia ficción. ¿Por qué?  Para que esto ocurriera el PP tendría que caer al tercer lugar, y con el promedio de votos que se adjudica al primero – el PSOE, en torno al 30%-, el PP tendría que sacar menos de 20.000 votos según la Ley Hondt. O lo que es lo mismo: los populares deberían perder más de 30.000 votos respecto a las últimas elecciones, que es tanto como decir que Vox se habría merendado al PP en Guadalajara de una sentada. El CIS no cita el porcentaje de voto que asigna al partido de derecha populista, así que es todo un misterio la adjudicación de ese tercer diputado al partido de Abascal. Lo más que sabemos es que el sondeo en Guadalajara se hizo mediante 203 entrevistas en solo 13 municipios en una provincia con 282 municipios y con un comportamiento electoral muy diferente entre el Corredor y la Guadalajara rural. Con lo que el margen de error que la propia encuesta estimaba era ya muy alto: el 7%.

Dejamos a Tezanos por imposible, y pasemos a calcular cuál es la proyección en Guadalajara del promedio de los sondeos publicados, como hicimos hace un mes, para lo cual aplicaremos un índice corrector en función del recuerdo de voto que hay en nuestra provincia. Para empezar, explicar cuál ha sido la evolución de ese promedio en el último mes en España: PSOE sigue su escalada y sube del 24,4 al 29,2; PP baja ligeramente  del 20,7 al 20,2; CS cae del 18 al 15,7; UP no para su caída, del 15 al 13,3; y finalmente Vox se mantiene: del 10,6 al 10,5.

Aplicado el factor corrector de Guadalajara, siempre en base a las elecciones de 2016 (prima a todos los partidos menos a Podemos), nuestra proyección llega a las siguientes conclusiones:

  • El PSOE supera con claridad al PP como partido más votado en la provincia y estaría, cuando hoy empieza la campaña electoral, en torno al 30% de los votos.
  • El PP sigue en caída, pero no tanto como estima el CIS. Pierde en torno 13 puntos y estaría sobre el 27%.
  • Ciudadanos es el tercer partido provincial, gana 2 puntos sobre 2016 y aunque pisa los talones al PP todavía no le alcanza: estimamos un 19 %.
  • En cuanto a Vox, el promedio de las encuestas nacionales le sitúan en torno al 11%. Con este partido hay un problema y es que la ponderación por recuerdo de voto en Guadalajara (+0,41%) es irrelevante dada sus actuales expectativas de voto. Así que no es descartable que pueda tener un nicho de voto oculto, como el propio Tezanos reconoce
  • 5) Unidos Podemos no para de caer por el voto útil que recoge el PSOE y estaría en torno al 10%.

Pero a estos promedios hay que aplicarles luego la Ley Dhont, y ahí pueden venir las complicaciones porque este método de asignación de escaños está pensando para favorecer el bipartidismo. A día de hoy esta es nuestra estimación:

 

  • PSOE gana las elecciones en Guadalajara, pero no llega a la distribución de escaños de 1982, porque entonces había dos partidos por encima del 10% y ahora hay cuatro en liza. Sacaría 1 escaño y el efecto previsible es que se llevaría de rebote los tres senadores: Rafael Esteban, Riansares Serrano y Julio García. Para obtener dos escaños el PSOE necesitaría casi 10 puntos más, acercarse al 40%. y que el segundo partido (fuera PP o Vox) sacara menos votos que la división de los resultados del PSOE por dos, un objetivo muy complicado para remontar en campaña electoral.
  • El PP quedaría segundo aun perdiendo unos veinte mil votos respecto a 2016, pero aún le daría para que Silvia Valmaña sea diputada. Y Antonio Román, como cabeza de lista, sería senador.
  • Por todo lo anterior, en Guadalajara la tercera fuerza política también obtendría escaño. ¿Y de quién sería? Mi estimación es que se lo van a jugar a una carta entre Ciudadanos y Vox. Los promedios y el histórico electoral le conceden ventaja a CS, que estaría en torno al 18%. Pero el problema es que al no haber voto recuerdo fiable de Vox, tampoco hay que descartar la variable de que arrastrara un voto oculto que, en Guadalajara, le permitiera llegar a ese 18%. Por lo tanto, en este caso, el comportamiento de los indecisos (en la encuesta del CIS solo el 62% tenía seguridad de lo que iba a votar) será determinante. Finalmente, con los promedios de los sondeos  ninguna proyección acerca a Unidas Podemos a la lucha por esa tercera plaza en Guadalajara.

Esto es lo que hay cuando queda toda una campaña electoral, que con la Semana Santa por medio se va a realizar en los medios de comunicación y las redes sociales.

Una sentencia sobre el Tajo que el Gobierno debe interpretar

El Tribunal Supremo ha suspendido parcialmente el Plan Hidrológico del Tajo básicamente porque en él no se fijan los caudales ecológicos que debe tener el río a su paso por  Aranjuez (Madrid),  Toledo y Talavera de la Reina (Toledo). Estamos ante una sentencia muy relevante en el fondo, porque marca unas prioridades que el citado Plan no recogía, aunque de muy diversas interpretación.  Como veremos.

Por un lado, desde el Gobierno de Castilla-La Mancha, las plataformas y la Asociación de Municipios Ribereños,   que recurrieron con éxito el Plan,  entienden que el fallo compromete el futuro del trasvase Tajo-Segura, y como poco exigen que se duplique la cantidad por debajo de la cual no se puedes trasvasar, pasando de   400 a 800 Hm3, con lo que en los años de sequía sería imposible garantizar las derivaciones actuales.

Desde el frente trasvasista,  el presidente de la Generalitat, Ximo Puig, socialista,  asegura que es «absolutamente compatible» la fijación de un caudal ecológico que sea razonable con el sistema del trasvase Tajo-Segura. El presidente de Murcia, Fernando  López Miras, del PP, recalca que el TS  «no habla del trasvase al Segura», sino solo del río.  Y los regantes beneficiarios del trasvase dan un paso más al sostener que incluso con la actual normativa los caudales ecológicos están garantizados.

Dicho lo cual, será el Gobierno que salga de las urnas el 28 de abril el que tendrá que interpretar la sentencia,  para lo cual tendrá que fijar esos caudales ecológicos, y a partir de ahí decidir si para asegurarlos hay que aumentar la cantidad mínima no trasvasable o, como sostienen los regantes, fijarlos sin más, sin necesidad de cambiar las reglas del Memorando. Si la interpretación del Gobierno  fuera esta última, como dicen en los pueblos de Castilla: para este viaje no necesitamos alforjas.

Con independencia de lo que suceda,  la sentencia del Tribunal Supremo debería servir  para que en el Levante cambiaran el chip y no vieran en un trasvase que debe recorrer 500 kilómetros y cruzar por varias cuencas hidrográficas,  la solución al regadío de su magnífica huerta (que aporta grandes recursos al PIB español), sino un complemento al suministro de agua que mayoritariamente debería generarse vía desalación, para lo que se necesita la colaboración de las administraciones, impulsando las desaladoras que sean menester. Es toda una paradoja que mientras en el Levante se sigue ampliando la superficie de regadío en Guadalajara solo se riega el 6 por ciento de su superficie útil. 

Todo ello debería enmarcarse en un pacto nacional del agua, que resuelva y modere los legítimos intereses de las Autonomías, reto que se echa de menos en éste y gobiernos anteriores, alérgicos a políticas que vertebren  el territorio nacional. Desde el agua, los fondos de cohesión, la financiación autonómica a las comunidades con menos población o la política lingüística en comunidades que han relegado al español a la mínima expresión en una educación y unos medios públicos que pagamos entre todos. Pero esto es  lo que hay.

1-1-1

No es un algoritmo raro, ni el ególatra (y excepcional crack) Cristiano Ronaldo  cantando sus goles a la tribuna atlética en el Juventus  Stadium.  Es el resultado más probable de las elecciones del 28-A en Guadalajara en el Congreso de los Diputados.

Antes de entrar en detalles, un poco de historia. En Guadalajara siempre el centro-derecha ha sacado dos diputados al Congreso,  primero con UCD y después con el Partido Popular; y el PSOE ha sido segundo, con 1 diputado. Este resultado es fruto del bipartidismo imperfecto que favorece la Ley D’Hont, y que solo ha tenido dos excepciones en nuestra provincia. En las Generales de 1982, con la primera mayoría absoluta de Felipe González , en que se invirtió esa distribución, aunque hay que hacer una importante precisión: la derecha era todavía la Alianza Popular de Manuel Fraga, y fue el último año en que una decadente Unión de Centro Democrático (UCD) – ya con Landelino Lavilla como candidato-, se presentó a unas Generales; y aunque en Guadalajara no obtuvo diputado,  los restos que “robó” a la derecha dieron el segundo escaño al PSOE.  La segunda vez  que en Guadalajara no se da un 2-1 es en la legislatura corta de Rajoy, el 20-D de 2015, cuando Ciudadanos se lleva el tercer escaño en perjuicio del PP.

Pues bien, esta última distribución es la que se dibuja  para las elecciones del 28-A, a la luz del retrato que a día de hoy nos avanzan los estudios demoscópicos.  La media de los distintos sondeos que se publican nos indica que el PSOE de Pedro Sánchez ha tomado la delantera tras agrupar el voto útil de la izquierda, con el 24,4%  de los sufragios. El PP de Casado caería al segundo lugar con el 20,7%, perdiendo ligeramente apoyos a su izquierda (Ciudadanos) y  sobre todo a su derecha (Vox). El partido de Albert Rivera afloja en los últimos meses y tiene un promedio del 18%.  Podemos sufre sus desencuentros y el mal momento de su líder con una caída hasta el 15%. Y Por último a Vox, que de momento se apunta a la campaña de no hacer campaña, sin avanzar programas ni candidatos, se le concede un 10,6% con tenencia al alza.

¿Y qué traducción tendría este promedio de las encuestas en la circunscripción de Guadalajara? Para ello, hago la correspondiente “cocina”  y aplico un índice corrector en función del recuerdo de voto en las últimas elecciones Generales en nuestra provincia, dando una prima de 6.5 al PP,  1 punto al PSOE, 3,5 a Ciudadanos  y una quita de 3 puntos  a Unidos Podemos. Con Vox, cualquier cálculo es más complicado, ya que en el recuerdo de voto parte de muy abajo (el 0,41 % en Guadalajara, con apenas 536 votos), pero sus expectativas generadas tras su buen resultado en las Andaluzas aumentan exponencialmente sus posibilidades, aunque ahora tocaría hablar de que en las provincias con cinco o menos diputados sus posibilidades de sacar escaño disminuyen considerablemente. Mi estimación es que podrían reunir en torno al 11% de los votos, con lo que las posibilidades de sacar escaño en una provincia con solo tres diputados es casi nula desde ese punto de partida.

Y ya voy concluyendo: nuestra proyección (insisto, con la foto a día de hoy) es que el primer partido seguiría siendo el PP, aunque perdería 12 puntos en relación a las elecciones de 2016  (por el efecto Vox) y quedaría con el 27,2%, lo que viene a significar unos 35.000 votos, todo dependerá de la participación. El PSOE ya les está pisando los talones  con el 25,6% y unos 33.000 votos. Ciudadanos, muy reforzado en el Corredor del Henares, reuniría el 21,4% con unos 28.000 votos. Y Podemos quedaría muy lejos del escaño con el 12% de los votos y cerca de 18.000 sufragios.  Con Vox es más difícil la demoscopia, aunque podría andar sobre el 11% y en torno a los 15.000 sufragios. Por lo tanto, también lejos del escaño.

Por último, con este promedio  de voto, la corrección apuntada y la aplicación consiguiente de la Ley D’Hont, tendríamo que el reparto  en Guadalajara apunta al algoritmo de nuestro titular: 1-1-1, con escaños para los cabezas de lista del PP (Silvia Valmaña), PSOE (Magdalena Valerio) y Ciudadanos (¿Orlena de Miguel?), por este orden. No se adivina ni de lejos la opción de que el PP repita su segundo diputado (Ramón Aguirre, en 2016), ya que el número 1 de Ciudadanos le sacaría unos 10.000 votos. ¿Tendría posibilidades el PSOE de arrebatar la primera plaza al PP? Dado que la diferencia actual es de apenas 1,5 puntos, sí está al alcance de su mano, y todo dependerá de cómo discurra la campaña, con la ministra Valerio de cabeza de lista,  y si el PP de Casado es capaz de aglutinar el voto útil de la derecha en su formación,  que hasta ahora no lo ha logrado, de ahí la ¿ingenua? propuesta que le lanzó a Santiago Abascal (Vox) esta semana para que se retirase en algunas provincias.

Hay que significar  que quedar primero en el Congreso no es un asunto baladí, aunque el reparto de escaños con el segundo siga siendo el mismo. Pero la historia electoral nos dice que el partido más votado al Congreso se lleva los tres senadores y el segundo solo uno. Por efecto simpatía, como la explosión de un campo de minas.  El PP hará de este asunto uno de los ejes de la campaña, recordando que es necesaria la mayoría absoluta en el Congreso para aplicar el famoso artículo 155 en Cataluña. De momento , esto es lo que hay. Las novedades se las iremos contando en Guadalajara Diario.

SOLO FALTA CIUDADANOS.- Guadalajara será la última provincia de Castilla-La Mancha que que anunciará los números 1 de Ciudadanos a las Autonómicas.  Será por aquello de que en “casa del herrero, cuchillo de palo”, y dado que el secretario regional de Organización, y responsable electoral, es Alejandro Ruiz, hasta ahora portavoz del Ayuntamiento. De forma inminente sabremos si es el propio Alejandro  encabeza  la lista regional, como me aseguran, y si Orlena de Miguel es otra vez candidata al Congreso, escaño que ya ocupó por medio año en la legislatura corta de Rajoy. La demoscopia, como he apuntado, es favorable a que ambos obtengan escaño, que en en el caso de Ciudadanos “robaría” al que Podemos, con el defenestrado David Llorente, obtuvo en las últimas elecciones. La marcha de Alejandro Ruiz a las Cortes regionales dejaría completamente vacante la lista municipal, ya que el otro edil, Ángel Bachiller,  también ha avanzado que deja la política activa. Así que la renovación sería completa en una candidatura municipal que podría ser determinante en inclinar la balanza en favor de Román (PP) o Rojo(PSOE).  Se escucha con fuerza el nombre de Rafael Pérez Borda, militante de CS,  hermano del ex concejal del PP Juan Antonio y miembro del gabinete de la Alcaldía, aunque en Ciudadanos ni confirman ni desmienten.

Foto: García-Page y Valerio, días atrás en Guadalajara.

Una protesta trasversal y una huelga sin rostro

El 8-M ratificó por segunda vez la fuerza de las mujeres en España. Un feminismo más allá de partidos e ideologías sobre la base de la lucha por los derechos de la mujer para conseguir una igualdad real, que en España existe en la Ley y la Constitución, pero no tanto en la vida laboral y familiar. Ahí están los informes sobre la brecha salarial o cómo se distribuyen los puestos de responsabilidad en empresas y consejos de administración. Las concentraciones del 8-M fueron un éxito rotundo, a pesar del sectarismo de algunos/as de los convocantes que elaboraron un manifiesto que en algunos puntos era incompatible con cualquier visión de la vida que estuviera alejada del marxismo más ortodoxo. Se diría que iban buscando adrede  que el PP se quedara fuera de la movilización,  para ser afeado convenientemente, de la misma manera que también cargaron contra Ciudadanos por ir. Pero no contaron con que la sociedad española no lee los manifiestos, rechaza  las tutelas y el paternalismo de algunos/as  de los convocantes y reconvirtió la jornada en una gran celebración trasversal difícil de manipular. Ahí está el caso de Guadalajara donde fueron nueve mil personas las que asistieron a la manifestación más numerosa de los últimos 15 años,  desde el 11-M, que esta semana también hemos recordado con infitina tristeza.

Esto quiere decir que hay 8-M para rato, porque queda camino por recorrer en pos de esa igualdad real. Y me extraña que en medio de tanto manifiesto y tanta  prosopopeya, no se ponga énfasis suficiente en  algo que está en la base de ese handicap que sufre la mujer en el medio laboral. Me refiero a la maternidad, sin embargo tan importante en uno de los países de Europa con menor natalidad, y que va camino de  convertirse en una sociedad envejecida, solo regenerada en parte por los inmigrantes.  Muchas mujeres españolas sienten que deben elegir entre tener hijos o avanzar en su carrera profesional;  y es habitual en muchas empresas que ante dos currículos semejantes se opte por el varón. Seamos realistas: no hay que pedir a las empresas que carguen  con el coste laboral que implica una baja maternal , y su sustitución,  debe ser el Estado- como se hace en otros países del norte de Europa- quien afronte mediante una política fiscal compensatoria y ayudas especiales a las familias,  los efectos negativos de esa maternidad. De lo contrario seguirá la discriminación. De igual manera, mientras que en España la conciliación y el cuidado de los hijos no se extienda por igual a la pareja, los jefes/jefas de recursos humanos seguirán tirando de los currículos masculinos. Ese es el reto. Que contratar a un hombre no sea más rentable.

Por lo demás, ha quedado claro que el formato de huelga general no es el adecuado para este 8-M. Las mujeres demuestran que no tienen remilgos  a reivindicar derechos e igualdad en este Día de la Mujer Trabajadora, pero no a costa de rebajar su sueldo con una huelga que no tiene, por otro lado,  un destinatario claro, requisito indispensable de cualquier huelga. Un rostro contra el que protestar.  Los sindicatos serios deben dar una vuelta a este asunto. Esto es lo que hay.

Valerio y Bellido se saludan en el Comité

BELLIDO NO TENSA LA CUERDA.- Un día antes  de celebrarse el domingo el Comité Provincial del PSOE  no estaba muy claro lo que iba a pasar. La ministra Valerio había anunciado en los periódicos que quería presentarse para encabezar el Congreso, si se lo pedía Sánchez, pero no había dado los pasos en los órganos del partido para lograrlo. Su nombre no había sido propuesto  por las agrupaciones locales, y eso que lo pudo hacer cualquier militante, y tampoco había llamado al secretario provincial para llegar a un acuerdo. Parecía que con Sánchez bastaba. Al final fue Bellido quien dio el paso adelante, una vez que tuvo claro que cualquier candidatura aprobada por el Congreso Provincial que no llevara la fotografía de Magdalena Valerio sería cambiada por Ferraz.  Pedro Sánchez está haciendo esta vez un grupo parlamentario a su imagen y semejanza, fuera de cualquier sorpresa si toca otra vez pactar con los independentistas de Waterloo. Y en esas circunstancias más cómodo estará Bellido en la lista regional, como le pidió Page, donde la batalla va a estar muy reñida por la fragmentación de las fuerzas políticas en un parlamento regional que elige a muy pocos diputados (¡Esto no es Andalucía, donde no se perdieron los restos, advierto!)

Así las cosas, Bellido aceptó que una ministra encabezara las listas de Guadalajara, algo que es normal en la tradición de este partido, y los gubernamentales que el resto de candidaturas fueran elegidas por el Comité Provincial, en el que están en minoría y frecuentan poco.El corolario fue que Bellido pidió  a sus miembros que la votación fuera por unanimidad, y los más recalcitrantes lo aceptaron. Hasta el 28 de abril la pax electoral se instala en el PSOE, y después ya veremos lo que dicen las urnas.

P.D. En quince días el PP tendrá que dar sus cabezas de listas, y mientras tanto solo rumores. ¿Valmaña? ¿Guarinos?… El último nombre es Iñaki Echániz. Actualmente es diputado por Madrid, lista que va a estar muy cara porque las expectativas son muy menguantes, ni aunque llamen a Zidane. Pero lo mismo sucede en Guadalajara, donde ni el más optimista apuesta por mantener el segundo diputado. Al final, Pablo Casado decidirá,  y Echániz es camisa vieja “casadista”. Pero yo no me juego ni un café.

 

Un reconocimiento merecido  a los  constituyentes

El alcalde Antonio Román y su equipo de gobierno tuvo la buena idea de distinguir con la Medalla de Oro de la Ciudad  a los diputados constituyentes que fueron elegidos por la provincia de Guadalajara y a los cuatro alcaldes de la democracia que han dejado de serlo. Ante una efemérides redonda como es el 40 aniversario de la Constitución y en abril de los  primeros ayuntamientos democráticos, es un acto oportuno acordarse de quienes estuvieron en vanguardia de ese cambio histórico que, se olvida ahora con facilidad, hizo posible la etapa en libertad y progreso más fecunda de la historia de España.

Es una obviedad –como justificó la oposición de izquierdas para no respaldar la propuesta– que en aquella Guadalajara de finales de los 70 habría también  personas con igual o más méritos que algunos de los ahora premiados (tres de ellos a título póstumo), pero esta medalla yo la entiendo  como un reconocimiento, en la figura de estas once personalidades,  a todos aquellos que en la medida de sus posibilidades  colaboraron para que la transición de una dictadura a la democracia fuera posible sin el habitual derramamiento de sangre que caracterizó a otras épocas de nuestra historia. En este sentido,  significar a los parlamentarios constituyentes es más objetivo que ponerse a buscar trayectorias individuales, que podrían ser más subjetivas, sin que sea inconveniente que entre aquellos parlamentarios de la primera legislatura  los hubiera de corta trayectoria junto con otros, como Luis de Grandes, que lo han sido casi todo en la política nacional y europea.

No logro entender, por tanto, reproches como el del  portavoz de Ahora Guadalajara que llegó a decir que  aquellos fueron diputados y senadores «elegidos entre una élite».  ·¡Pues menos mal”, añado yo,  que entre los que llegaron en 1977 a la carrera de San Jerónimo estaba lo mejor de la sociedad española de la época: significados politicos que querían dejar atrás las dos españas como Adolfo Suárez,  Fernando Abril, Santiago Carrillo,  Manuel Fraga, Felipe González , Ramón Rubial, Alfonso Guerra, Fernando Álvarez Miranda (el democristiano del Contubernio de Munich) , Garrigues Walker,  Fernández  Ordóñez…, tantos que la lista se haría interminable; juristas como Gregorio Peces Barba, Pérez Llorca, Herrero de Miñón, Miquel Roca,  Jordi Solé Turá…, grandes empresarios y sindicalistas-¿les suenan Marcelino Camacho o Nicolás Redondo?-, hombres de la cultura que volvían del exilio (Rafael Alberti...) y profesionales destacados que fueron al Congreso con vocación de servicio, y en la mayoría de los casos perdiendo dinero. En Guadalajara, había dos abogados, un trabajador de banca, un catedrático, dos médicos y un funcionario de la Diputación. ¿Una elite? En el sentido etimológico del término, sí, pero  en ningún caso eran elitistas. Todos ellos cumplieron con su trabajo con éxito,  aprobaron las primeras leyes de la democracia recién estrenada y dotaron al nuevo régimen de una Constitución en la que cupiéramos todos, lo que constituía toda una novedad en las cartas magnas aprobadas en España desde las  Cortes de Cádiz, que respondían más a los intereses de la mayoría gobernante que a un interés verdaderamente Nacional.

Uno de los problemas que tiene el sistema actual es que ha ido degenerando la representación política, los mejores se refugian en su carreras profesionales y no quieren  saber nada de una política  de plató de televisión capaz de achicharrar al más pintado, que además está peor retribuida que sus trabajos privados, lo que da lugar a que se vaya extendiendo la figura del político profesional para toda la vida que nunca trabajó  al margen de un sueldo  público. Pero eso daría para otro post. Lo que más valoro de esos parlamentarios constituyentes fue su legado de consenso plasmado en la Constitución de 1978, de tanto calado que por eso es tan difícil reeditar mayorías suficientes para reformarla. Ahora,  el independentismo catalán juega a ignorarla, y a olvidar que la soberanía reside en el pueblo español  y no en un territorio autónomo.  Por eso y no otra cosa están algunos  sentados en los bancos del Tribunal Supremo.

Mi reconocimiento también a los cuatro alcaldes de la democracia  que recibirán las Medallas de Oro: Javier de Irízar (PSOE), Blanca Calvo (IU)  José María Bris (PP) y Jesús Alique (PSOE). Cada uno a su manera engrandecieron a la ciudad.  Falta Antonio Román, quien por pudor deja el honor a su sucesor. En Guadalajara es tradición poner una calle a los alcaldes cuando mueren, un sinsentido de la España negra, así que bien está que por lo menos tengan un reconocimiento en vida. Muchas cosas han cambiado en Guadalajara  desde abril de 1979, y debo reconocer  que la mayoría para bien, aunque tal vez hayamos perdido la inocencia,  la frescura y la bonhomia de aquellos años. Baste decir con que el primer Equipo de Gobierno  de Javier de Irízar estuvo formado por concejales del PSOE, Partido Comunista de España, Alianza Popular y Unión Nacional (FE de las Jons y Fuerza Nueva).  Igualito que ahora, que por sectarios intereses electorales y la irrupción de partidos populistas a la derecha e izquierda del espectro político si alienta el frentismo y se aventan odios seculares.

Sí concedo a la oposición de izquierdas un argumento. Cuando en Guadalajara se han concedido otras medallas de oro de la ciudad se buscó la unanimidad del pleno municipal, y para ello se prepararon los expedientes con tiempo (cuanto te echo  de menos, Ángel Asensio) y se documentaron los honores. Esto es incompatible con las prisas que han caracterizado al procedimiento actual, pero esto es lo que hay. El fondo es merecido.

Primeros movimientos de las elecciones más abiertas

La celebración  de elecciones Generales, Locales y Autonómicas en el escaso plazo de un mes han alterado el proceso de confección de listas en todos los partidos políticos. Lo comentaba recientemente el alcalde de Guadalajara, Antonio Román,  en relación al retraso de la confección de la candidatura del PP al Ayuntamiento hasta no saber si algunos posibles candidatos irían en otras listas electorales. El PP no ha desvelado quién será su cabeza de lista, y si la presidenta provincial Ana Guarinos, que fue la número 2 de Cospedal en las Cortes regionales, da por finiquitada su carrera en Toledo, y aspira a escaño en la carrera de San Jerónimo (el PP solo tiene asegurado uno). Esto dejaría un hueco en la lista para las regionales, que en esta legislatura ocuparon la citada Guarinos y Lorenzo Robisco.  Luego está la composición de la candidatura al senado, en la que el PP por primera vez desde 1982 tendrá  problemas para renovar los tres  senadores por Guadalajara , aunque de ello hablaré con más destalle en mi próximo post. Tampoco es descartable que Antonio Román pueda hacer el doblete en la cámara alta, en donde cualquier ayuda de un rostro conocido será bienvenida.  Pronto sabremos algo, por lo menos  sobre el cabeza de lista, que es lo primero que se cocina en Génova.

En el PSOE,  Magdalena Valerio sigue sin presentar oficialmente su candidatura a encabezar la lista al Congreso, aunque en Ferraz lo dan por hecho. Yo también.  Una norma no escrita en el PSOE favorece a que los ministros abran  plaza en las provincias, y eso lo sabe el actual diputado por Guadalajara, que además es el secretario provincial, un inconveniente. Yo apostaría a que va a haber acuerdo, a que Bellido va a ceder su plaza, y a que será senador o cabeza de lista a las Autonómicas, siempre que el grupo de Valerio no plantee otras batallas que ahora no tocan, como es el control del PSOE provincial. García-Page ha establecido la Pax Romana, porque a todos ahora les viene bien, y así veremos mítines con Page, Blanco y Bellido en el mismo escenario. Hay un dicho bastante exacto que dice que la política hace extraños compañeros de cama.

En Ciudadanos, andamos con unas Primarias por medio en  España y en  la región, y bastantes cosas por definir. Habrá que ver cómo se desarrolla la campaña, pero Guadalajara es una plaza muy apetecible para la formación liberal, porque opta, con posibilidades, a obtener el tercer diputado en detrimento del PP. Tal es así, que como ha sucedido en Toledo, en que el catalán Juan Carlos Girauta (el portavoz parlamentario  de Albert  Rivera) quiere encabezar la lista a las Generales por la capital de Castilla-La Mancha, apelando  a que allí tiene una casa. Habrá que ver si  alguna otra propiedad entre los cientos de pueblos de Guadalajara pertenece a  algún prohombre nacional de Ciudadanos, o si alguno encuentra un parentesco del que agarrarse. O si finalmente la candidatura se hace con los de aquí.  Ahí están los nombres de Alejandro Ruiz y Orlena de Miguel, en primera línea. El asunto es cómo colocarlos. Si Alejandro Ruiz es el candidato a la alcaldía, difícilmente podrá serlo también al Congreso un mes antes.  Y si Orlena de Miguel encabeza las regionales, después de haber sido la portavoz extramuros de Ciudadanos durante la legislatura, tendrá una posición privilegiada en una provincia que podría ser clave en las alianzas para la configuración del próximo gobierno regional. Ciudadanos está en condiciones de disputar a Podemos el quinto diputado por Guadalajara, y sobre todo después del lamentable espectáculo que esta formación está dando en el final de legislatura por la guerra a muerte entre David Llorente y José Gacía Molina, y que podría terminar con un fracaso político rotundo si no aprueba ninguna de las leyes en las que ha estado trabajando cuatro años. Con sus correspondientes asesores.

Y a la derecha de la derecha está Vox.  Calladitos en Guadalajara,  pero que ahí están, con altas posibilidades de entrar en el Ayuntamiento de la capital,  amenazando seriamente al segundo diputado del PP por Guadalajara, a la mayoría popular en el senado y con algunas  opciones para luchar por el quinto diputado en las regionales,  si el voto se dividiera en cinco bloques: PSOE, PP, C’s, Podemos y Vox.  A falta de encuestas fiables, hay que fijarse en la tendencia que marque Madrid, y a partir de ahí a echar cuentas. Si Vox obtuviera una representación similar a la andaluza, lo sería a costa del adelgazamiento del PP, aunque con una gran paradoja: Francisco Núñez, aun teniendo menos respaldo que Cospedal, tendría más posibilidades de gobernar que la ex lideresa. Todo dependerá de Vox. Y de Ciudadanos, que en las autonómicas y locales no vetan acuerdos con el PSOE, como lo han hecho en las Generales después de que Pedro Sánchez no renunciara a nuevos pactos con los independentistas,  e intente absorber a Podemos en su estrategia frentista de erigirse como única alternativa de izquierda frente a la amenaza “de las derechas”.

Esto es lo que hay, y no es poco. Porque vamos hacia las elecciones más abiertas desde la Transición, como explicaré en mi próximo post. También en Guadalajara.

Pie de foto: Magdalena Valerio y Pablo Bellido colocando unas flores en el cementerio de Guadalajara 

“Qué qué vergüenza, pero si son independentistas”

En una de mis películas favoritas, Casablanca, hay una escena sublime en la que el bon vivant capitán Renault  (Paul Henreid), tras permitir el vibrante canto de La Marsellesa frena la protesta de un grupo de oficiales nazis ordenando el cierre del local de Rick (Humphrey Bogart), con la expresión: “Qué verguenza, aquí se juega”, y segundos después un camarero le viene a traer la comisión del día por hacer la vista gorda.

Esta delirante escena me vino el viernes a la memoria después de escuchar, en el primer mitin de campaña que Pedro Sánchez nos dio en La Moncloa, para anunciar la convocatoria de elecciones el 28 de abril, y que podría haber explicado el presidente del Gobierno al modo del capitán Renault diciendo algo así como :”¡qué vergüenza, pero si resulta que Torra y compañía son independentistas”.

Pero lo peor no es esto, sino la respuesta que dio en la rueda de prensa cuando una periodista le preguntó si después de las elecciones reeditaría la mayoría que le llevó a La Moncloa o preferiría un acuerdo con Ciudadanos. Y el presidente del Gobierno, ya candidato a la reelección, desperdició una ocasión para poner pie en pared sobre su devaneo con el independentismo, y sugirió que habrá que ver qué mayorías se pueden conformar tras las elecciones.

Casablanca termina cuando el capital Renault reniega de los  colaboracionistas en la África francesa ocupada,  arrojando a una papelera una botella de agua de “Vichy”, en una alegoría paradigmática sobre el gobierno títere de Petain, y abrazadado a Rick, otro hombre de mundo pero no exento de principios, proclaman el nacimiento de una nueva amistad y de una nueva Francia.

Al no querer establecer ninguna línea roja, Sánchez prefirió seguir las enseñanzas de Groucho Marx cuando dijo, «señora, estos son mis principios, pero si no le gustan tengo otros». Lo importante es alcanzar el gobierno, y luego ya veremos si para ello hay que pactar con los liberales de Rivera, si con el populismo de izquierda o con los del chalé de Waterloo.

Esto es lo que hay, para que no vayamos animando.

Foto: El capitán Renault (Paul Henreid) con Rick (Humphrey Bogart) en la escena final de Casablanca (1942)

Burkina Faso

Permítanme la escatología. Dejar una boñiga en el centro de flores del Consejo de Ministros no va estrictamente contra la Constitución, pero es una guarrada inaceptable. Los ministros del Gobierno nos intentaron convencernos el  martes de  que nombrar a un mediador o a un “relator”´- para ¿vigilar?, ¿dar fe?- en las negociaciones entre el Gobierno de Sánchez y los independentistas  se harían siguiendo los cauces institucionales, pero el viernes tuvieron que plegar velas ante lo que se les vino encima. Olía fatal. España no es Burkina Faso, sentenció Alfonso Guerra ; y lo clavó.

Si lo del mediador era una guarrada, el marco y el contenido en que se debería haber producido ese diálogo era aurora boreal. Un tufo a Herri Batasuna que tiraba para atrás. El marco: una mesa de partidos, fuera del parlamento, y en la que no estaban los partidos que tienen más escaños en el parlamento catalán y español: Ciudadanos y  PP. ¿Y qué pretendían los independentistas que se negociara en tan singular mesa? Un documento con 21 exigencias, entre las que se encontraban el derecho de autodeterminación. Corolario: un despropósito de tal calibre, que hizo saltar de la silla a dirigentes socialistas como Emiliano García-Page, recordando que “ni este gobierno ni ninguno» tiene autoridad para negociar en nombre de todos lo que es la soberanía nacional”. Y luego dijo aquello de que es mejor ponerse una vez rojo, recordándoselo  a los independentistas, que ciento amarillo.

Pero es que además Pedro Sánchez había metido la zorra en el corral. A la vuelta de la esquina hay elecciones autonómicas, y los Lambán, Fernández Vara y García-Page fumaban en pipa por las repercuciones que podría traer la ocurrencia.  «El único problema es que cuando hablamos de estos problemas que afectan a todos los españoles, y ya no digamos, en términos electorales, a los alcaldes y presidentes que nos presentamos a las elecciones dentro de unos meses, todos queremos estar al tanto, lógicamente, y opinar».  Le recordó también el presidente de Castilla-La Mancha, el que mejor  le dan las encuestas de los tres.

La presión se hizo insoportable y la vicepresidenta del  Gobierno, Carmen Calvo, que ha salido de esta crisis más quemada que una pastilla de uranio en el reactor de la nuclear de Trillo, plegaba velas el viernes y se corregía así misma. Con un par.

Llegado a este punto, el Gobierno de Sánchez en apenas unos días ha conseguido dos cosas: movilizar con éxito a su oposición, desde el centro liberal de Ciudadanos a la derecha radical de Vox. Y sembrar el desconcierto entre su propio partido por la exhibición de inconsistencia (y fruslería)  dada por el Gobierno.  Y es que al final, y cito otra vez a Alfonso Guerra, con 84 diputados es imposible que un gobierno pueda defender sus postulados.

Por tanto, el problema de Pedro Sánchez lo tiene en el origen de su gobierno, en la  imposibilidad de construir una mayoría parlamentaria con los independentistas, que quieren romper España y saltarse para ello la Constitución, que deja muy clara en quién descansa la soberanía.

Veremos , el miércoles, si Esquerra y PDCat dejan sin oxígeno al Gobierno y mantienen sus enmiendas a la totalidad de los Presupuestos. O ante lo que se les puede venir encima, de convocarse elecciones  inmediatas, optan por la muerte lenta de un gobierno Sánchez,  que está agarrado a la brocha de Puigdemont y debería saber que su tiempo ha terminado.  Viendo el tacticismo  con el que se maneja el presidente del Gobierno, cualquier cosa puede ocurrir. Hasta el indeseable Superdomingo, que robaría a autonomías y ayuntamientos el debate y atención que merecen por el ruido de unas elecciones con cinco urnas.  ¡Pero que sea cuanto antes! Porque España y la situación económica con la que habrá que lidiar, con signos de desaceleración  en el horizonte, exige de gobiernos sólidos y presidentes serios.

CIUDADANOS DESHOJA LA MARGARITA.-  Los candidatos de la formación liberal se están haciendo esperar,  una vez que los dos partidos mayoritarios han descubierto sus cartas: Román y Rojo. En Guadalajara, su portavoz municipal Alejandro Ruiz no suelta prenda, aunque por lo que yo sé está más por la labor de irse a la política regional que de seguir en el Ayuntamiento. Pero no es fácil buscarle un sustituto.  Yo veo en el paisaje tras el 26-M a un vicepresidente regional de Ciudadanos, no sé si con Page o con Núñez (habrá que ver si el algoritmo andaluz funciona en Castilla-La Mancha , yo tengo mis dudas por el  adelgazamiento de diputados que impuso Cospedal),  así que el horizonte personal en el palacio de Fuensalida  puede ser más atractivo que una vicealcaldía con Román (que ya podría haber obtenido en la actual legislatura). Pero habrá que ver qué pasa con Orlena de Miguel, la concejala de Torrejón del Rey, que ha ejercido de portavoz regional de Ciudadanos durante toda la legislatura, y que también aspira al premio gordo.

Esto es lo que hay. En dos o tres emanas veremos si hay entente;  si hay Primarias regionales en Ciudadanos ; y con cuántos candidatos.

 

El PSOE de Azuqueca, una caja de bombas

La sede del PSOE de Azuqueca lleva tiempo cerrada, porque como ya no aportan los cargos públicos lo acordado no hay para pagar el alquiler. Y el Grupo Municipal no se reúne antes de los plenos, con lo que los concejales que están enfrentados al alcalde, José Luis Blanco, no saben cómo se ha cocido, como cualquier edil  de la oposición. Son dos ejemplos ilustrativos de la situación  por la que pasa el histórico partido en Azuqueca, que siempre ha tenido la responsabilidad de gobernar (excepto la  media legislatura del popular Moraga, porque no hubo acuerdo con IU) desde que el PSOE acunó en su seno a Florentino García Bonilla, el primer (y el mejor)  alcalde azudense de la democracia, un independiente que se presentó por el PCE de Paco Palero.

El PSOE de Azuqueca ha pasado por muchos avatares, ha sufrido las luchas internas de las familias que se han ido sucediendo en el tiempo, pero nunca ha dado la nota tanto como ahora. Y lo acabará pagando.

Lo ocurrido tras la proclamación por Ferraz de José Luis Blanco como candidato a la reelección, no es ninguna sorpresa, dado la mano que el actual alcalde de Azuqueca tiene en la Ejecutiva Federal, a cuyo comité federal pertenece,  después haber encabezado la cruzada sanchista en Castilla-La Mancha, y singularmente las Primarias contra García-Page por la secretaría regional del PSOE, de las que se quitaron de enmedio los primeros espadas del sanchismo regional llamados a otras responsabilidades con más moqueta. Blanco libró esa escaramuza.  En el sinuoso mundo de los partidos políticos se cumple como en ningún otro el refrán español de “quien tiene padrino se bautiza”; y el padrino de Blanco es el encargado de manejar el hisopo con el agua bendita desde la Comisión de Ética y Garantías.

No ha sido pródigo Ferraz en explicaciones.  La versión de Blanco es que  tras llegar avalada su candidatura por el 57,8 por ciento de la militancia de la Agrupación del PSOE de Azuqueca de Henares fue propuesta a la citada comisión y esta la proclamó. Se presupone que en ese porcentaje de apoyos se incluye el grupo de nuevos  afiliados que volcó la mayoría en el PSOE de Azuqueca, y que la actual Ejecutiva Local y Provincial considera afiliación “irregular”, porque dice haber comprobado que  47 de ellas aparecen afiliadas en las últimas horas de la fecha de cierre del censo. “Respetar a la militancia de la agrupación e intentar ganar a toda costa inflando el censo en más de un 25% en el último momento no parecen cosas compatibles”, se queja la Ejecutiva Local en un duro comunicado en el que acaba calificando al actual alcalde de “candidato impuesto”.  Hay que recordar que para poderse celebrar las Primarias al ser Blanco el alcalde es necesario que lo pidiera la mitad más uno del censo, con lo que esta operación de ampliación del censo taponó esa posibilidad. Claro que también él podrá legítimanente  decir que la Ejecutiva Local podría haber hecho lo mismo, buscar nuevas afiliaciones. Lo que demuestra una cosa: en estas elecciones internas, mal llamadas Primarias, en las agrupaciones pequeñas la clave está en el que controla el censo y lo cierra, lo da lugar a  corruptelas. Casi me quedo con el antiguo sistema representativo del  PSOE  de Alfonso Guerra, que controlaba el aparato, pero por lo menos  no se engañaba a nadie y evitaba el espectáculo actual de lo que llaman “nueva política”, y que acaba siendo más vieja que el hilo negro. Mientras las Primarias no estén abiertas a los simpatizantes, y puedan elegir a sus candidatos como en Estados Unidos o Francia, esto es pura filfa.

En un segundo plano ha quedado un asunto más farragoso, como es la denuncia interna presentada contra Blanco por la Ejecutiva Provincial por el llamado «asunto de las productividades», y que hace referencia a los pagos por productividad a un alto funcionario municipal. Sucede que por un caso similar y con la misma persona beneficiaria se abrió una investigación judicial al antiguo alcalde popular de Trillo. Los Servicios de Asesoría Jurídica del PSOE Federal señalan que “no existen indicios suficientes tras el examen de la documentación aportada, para iniciar acciones disciplinarias ni judiciales frente a la actuación del Alcalde de Azuqueca de Henares (Guadalajara) por parte del CEF”. Y han dado el asunto por liquidado. En este caso, la Ejecutiva Local nos adelanta  en su comunicado que no va a lavar estos trapos en público, y menos en época preelectoral,  aunque por aquello de pescar en río revuelto nada impide a otro partido llevar el asunto a los Tribunales. Rumores hay.

Así está el panorama, y no pinta bien para el PSOE en Azuqueca, porque si hay algo que castiga el electorado es la exhibición de las divisiones internas en los partidos. Y si en Andalucía una parte del electorado socialista se quedó en casa por el cansancio,  la corrupción y los eres falsos,  ya veremos lo que puede pasar en Azuqueca cuando  la Ejecutiva del PSOE  local termina su comunicado diciendo que “no nos hacemos responsables, dado que se ha tomado a espaldas de la Agrupación y de su militancia la decisión sobre la persona que debe encabezar la candidatura, de los resultados que se obtengan en las próximas elecciones”. Pues cuidado, porque ese día también hay otra urna en la que pone autonómicas (Page) y otra Europeas (Sánchez).

Estoy convencido de que unas Primarias con su urna y la votación de los militantes, los que fueran, no habría cauterizado las heridas del PSOE de Azuqueca, que van más allá de la artificial  división entre sanchistas y pagistas, entre Blanco y Bellido,  pues se remontan a las guerras púnicas del socialismo local. Pero por lo menos de cara al atribulado electorado socialista, habría sido como un lavado de cara. Le habría venido bien incluso a Blanco.  Aunque como he repetido en anteriores artículos y tertulias, era de esperar el desenlace. Feo.  Ahora a ver  qué pasa con el resto del proceso, porque habrá que confeccionar la candidatura y en última instancia ser aprobada por los órganos del partido a nivel provincial y regional. Tela marinera.

Foto: Blanco recibe la vara  de Bellido en la Alcaldía de Azuqueca.

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