Guadalajara, una ciudad ligada a sus Fuerzas Armadas

Guadalajara celebra, el próximo sábado, el desfile principal con motivo del Día de las Fuerzas Armadas, que tradicionalmente tiene lugar en el paseo de La Castellana de  Madrid. Este año,  el ministerio que por segunda vez  gobierna una mujer, Dolores Cospedal,  ha querido con buen criterio alejarse de las faldas de la Corte para celebrar el Día de las Fuerzas Armadas, y buscaba una ciudad no muy lejana de Madrid. Finalmente eligió a Guadalajara, una población que mayoritariamente va a demostrar estos días el aprecio que tiene por su Ejército en los distintos actos programados, como se ha podido constatar en los dos días que se han guardado largas colas hasta agotar las dos mil invitaciones para las tribunas que ha instalado el Ayuntamiento en el  recorrido.

La relación entre Guadalajara y sus Fuerzas Armadas proviene de la misma historia. De una presencia que especialmente durante medio siglo (desde finales del  siglo XIX y hasta mediados del XX, con la marcha de la Academia de Infantería),  el Ejército estuvo plenamente incardinado en la economía y la sociedad de esta vieja ciudad castellana.  Tal es así, que los momentos de mayor vigor en la notable actividad militar que se desarrollaba en Guadalajara son vasos comunicantes con el despegue económico y cultural de la propia ciudad; y por contra su repliegue hacia otras ciudades (Toledo, Segovia y Madrid) derivó en recesión en toda regla, como ahora veremos.

La Academia de Ingenieros imprimió a Guadalajara una pátina de ilustración  y modernidad, como no se daba  desde la época del Renacimiento con aquella “Atenas alcarreña”, que los Mendoza promovieron desde su palacio del Infantado.  Por la Academia pasaron alumnos y profesores que se convirtieron en figuras relevantes de la ciencia y el Ejército, como  el general Vives,  pionero de la aviación en España, o el ingeniero José Ortiz-Echagüe,  el mítico fotógrafo costumbrista, que acabó pilotando la Seat y el primer Instituto Nacional de Industria tras la guerra civil. La concentración en Guadalajara de esta Academia de Ingenieros fue también determinante para aquí germinara la aerostación española, que desde finales del siglo XIX  tomó asiento  en el cuartel de San Carlos, popularmente llamado de “Globos”,  y se creara el Regimiento de Aerostación , que tanto contribuyó a dinamizar la ciudad. El general Vives fue quien se hizo cargo de él en 1896, realizando el primer vuelo libre en globo-cometa, junto a Jiménez Millas en diciembre de 1900. Una compañía de aerostación alcarreña participó en la campaña de Melilla en 1909 y en la toma de Alhucemas, decisiva para dar la vuelta a la cruenta guerra del Rif, demostrando la utilidad de estos artilugios voladores como apoyo a la artillería, ingenieros y el espionaje aéreo. Aunque la creación del aeródromo de Cuatro Vientos en 1905, restó protagonismo a la plaza de  Guadalajara,  aquí siguió funcionando la Escuela de Aviación y se continuó con el desarrollo de globos y el primer dirigible, llamado “España”, que hizo vuelos y demostraciones sobre los cielos de Guadalajara, teniendo hangares y almacenes en lo que hoy es el centro social de los Manantiales, felizmente reconstruido con buen gusto por el Ayuntamiento.

En Guadalajara se desarrollaron avanzados prototipos como el  diseñado por Torrres Quevedo, uno de los genios de aquella aviación en pañales en  la que casi todo estaba por descrubrir, o los trajes  de aviador que luego inspiraron a la misma Nasa, debido al precoz talento  de Emilio Herrera Linares, científico y aviador, jefe de la aviación republicana en la guerra y presidente de la República  Española en el exilio. Guadalajara era entonces frecuentada por Alfonso XIII y su hijo el príncipe Juan, se labró la fama de que era un buen lugar para desarrollar iniciativas industriales, porque era tierra de ingenieros, y eso también contribuyó  a que el monarca, sin duda alentado por el Conde de Romanones, la eligiera para ubicar la fábrica de la Hispano Suiza, que puso en el mercado un coche que competía en el sector del lujo con Mercedes y Rolls Royce; y luego albergó la Hispano Aircraft, la primera industria nacional de aviación y que dio trabajo a miles de arriacenses.

El incendio de la Academia de Ingenieros el 10 de febrero de 1924 fue uno de los momentos más aciagos de la historia de la ciudad, porque con este motivo no solo se perdieron muchos puestos de trabajo y la economía de Guadalajara sufrió un durísimo golpe sino que fue el preludio de lo que vendría después, una guerra entre españoles y compañeros de armas (Kindelán combatió en el bando nacionalista y Herrera  en el republicano, por citar a dos de los pioneros más conocidos), y que para Guadalajara supuso la destrucción de todo su potencial industrial. La creación de una nueva Academia de Infantería en 1940, que se ubicó en el recinto de Adoratrices (en donde  Felipe VI ofrecerá  la recepción Real), para reciclar fundamentalmente a los oficiales que habían hecho la guerra con el bando vencedor, apenas duró unos años y  se trasladó a Toledo.  Guadalajara se quedó sin academias militares, sin modernos cuerpos de Ejércitos como el de Aviación, con la industria destruida (lo poco que se salvó de la Hispano se marchó a Sevilla) y es elocuente que pasó de tener 23.508 habitantes en 1940 a 19.132 en 1950. Un negro telón cayó sobre el  presente de la ciudad, que no se llegó a levantar hasta finales de los años sesenta cuando se promovieron por el Estado, y con el impulso del ayuntamiento del doctor Pedro Sanz Vázquez, aquellos polígonos de descogestión de Madrid.

La vinculación de Guadalajara con su Ejército, el de Tierra y el que acabó alumbrando el nuevo ejército del Aire, fue por tanto muy profunda, y de ellas salieron centenares de nuevas familias que encontraron también el primer amor en nuestra ciudad. Y aunque, ahora, su presencia está limitada el acuartelamiento “Capitán Arenas” situado en la carretera de Cabanillas y al Archivo Central Militar, en los terrenos de la antigua academia,  es bueno saber de donde partimos. Y la historia que se deja detrás.

En lo que no caben añoranzas es sobre el modelo de las Fuerzas Armadas que el sábado van a desfilar por una amplia avenida de la nueva Guadalajara, y que significativamente atraviesa ese primer campo de globos en el que nació la aerostación española, en lo que ahora son Los Manantiales. Si hay algo de lo que debe sentirse legítimamente orgullosa la España democrática que nace con la Constitución de 1978 es de la profunda transformación de sus Ejércitos,  de la cualificación y preparación de sus mandos, de la profesionalidad de sus tropas,  hasta convertirse  en uno de los más operativos del mundo, y eso a pesar de que España sigue siendo uno de los países que menos gasta en  Defensa en Europa, porque ha tenido otras prioridades. Las Fuerzas Armadas españolas han demostrado en las numerosas misiones de paz a las que se les reclama desde cualquier lugar en conflicto,  la utilidad de un ejército moderno para que el mundo sea menos injusto y cruel de lo que los señores de la guerra lo han convertido  en países fallidos. Porque aunque algunos extravagantes populistas no lo quieran entender, los “malos” siguen estando ahí, afuera,  y como dice  este año el lema del Día de las Fuerzas Armadas :”Nuestra misión, tu libertad”.   Nuestra libertad, la de España como nación, e inspiradora de unos  valores democráticos que a diario las Fuerzas Armadas defienden por el mundo ante déspotas e iluminados, muchas veces con su vida.

Esto es lo que hay. Es un honor  que  las Fuerzas  Armadas hayan vuelto a elegir Guadalajara en el día de su fiesta.

Pies de fotos, de arriba a abajo:

-23 de diciembre de 1923. Alfonso XIII en el Paseo de la Concordia. Le acompañan el alcalde de Guadalajara, Juan Gallo, la reina victoria Eugenia y el general Primo de Rivera. Ese día juraría bandera su A.R. el infortunado infante Luis Alfonso de Baviera, cadete de la Academia de Ingenieros. Foto: Ángel Arquer.

-23 de junio de 1923. Su A.R. el infante don Juan hace entrega del estandarte de Aerostación. Foto: Francisco Goñi.

-1913. El ingeniero y fotógrafo José Ortiz Echagüe posando ante una avión «flecha». Foto Anónima

-25 de marzo de 1929. Dirigible reina María Cristina, construido en el Parque de Aerostación de Guadalajara. Foto: Francisco Goñi.

-Operarios de la Hispano en 1938 junto a un avión Hawker Spanish Fury. Anónima.

Las Primarias no son un fin en si mismo

Las Primarias no están funcionando bien en Europa. Es un sistema mal copiado de Estados Unidos donde los partidos son meras oficinas electorales, que se ponen en marcha durante las campañas, porque son los candidatos los que tienen todo el protagonismo. Por ello es posible que Donald Trump haya llegado a la presidencia con la oposición de la gran mayoría del Partido Republicano. E incluso de Wall Street. En América, el protagonismo es del candidato, que se somete a todo tipo de elecciones. A la Presidencia, pero también para senador, congresista, fiscal del Estado, sheriff del condado.. En Europa, los partidos son grandes estructuras de poder (para lo bueno y para lo malo), y al adoptar un sistema que pone al  candidato por delante del partido tradicional y su organización, la casa está manga por hombro. Las Primarias se han convertido en un fin en si mismo en el que se elige el candidato entre los afiliados al partido (PSOE español) o los simpatizantes (Francia), un proceso que favorece el populismo y la radicalidad, que para un partido conservador le escora hacia la derecha ( Francia,  Austria, Chequia, Polonia, Hungría, Holanda…) y a un partido socialdemócrata le conduce a espacios más propios de la izquierda revolucionaria de praxis comunista (España, Gran Bretaña, Grecia…)

El caso de Macron, el nuevo presidente francés, es palmario. Antiguo ministro de Economía con Hollande,  social-liberal de principios, no se presentó a las Primarias del Partido Socialista porque no tenía ninguna posibilidad. Al final, los simpatizantes del PSF eligieron al candidato más a la izquierda, Banoit Hamon, el Pedro Sánchez francés, que fue literalmente devorado   por el líder de la extrema izquierda, Melenchon, el  Pablo Iglesias español. Y  además de privar al PSF de seguir liderando a la izquierda francesa y convertirse en una alternativa de poder, se derrumba en la primera vuelta con el 6% de los votos, y dejó como único freno ante la extrema derecha en Francia, y salvador de la unidad europea,  a ese Macron que no tenía ninguna posibilidad  de ganar  las Primarias socialistas, porque era un moderado reformista. ¡Menos mal que en Francia tienen ese seguro de alto riesgo que se llama segunda vuelta, y que deja en manos de la ciudadanía el destino de la República, sin tener que esperar a extraños cabildeos parlamentarios! En otro país, la crisis de los partidos tradicionales habría abierto la puerta al populismo, como en la Alemania e Italia de los años treinta, porque la solución Macron, que aglutinó a la mayoría democrática francesa,  a la que significativamente no se sumó Melenchón, habría sido imposible.

Las Primarias no son, por tanto, un fin en si mismo, aunque lamentablemente el riesgo de perder la perspectiva es alto.  Porque en unas Primarias no solo se elige el líder del partido, y supuestamente a una política programática, sino también al candidato mejor cualificado para ganar unas elecciones. Si esto se pierde de vista, y el militante vota con las tripas, se alejará todavía más de su electorado, y lo que es vital en toda elección: cada vez su cuerpo electoral será menos transversal.  Es singularmente llamativo que la principal reacción de Pedro Sánchez ante la derrota electoral en 2015, en que el PSOE toca fondo con 90 diputados sea echarse más a la izquierda y disputar a Podemos un espacio incompatible con una socialdemocracia reformista. Y así sucede que en 2016 los diputados se reducen a 85,  pero lejos de hacer autocrítica, se da otra vuelta de tuerca, explorando alianzas imposibles, y jugando a la política del avestruz, negándose a reconocer que una tercera convocatoria electoral en 2016 habría dejado al PSOE en 75 escaños, según las encuestas, y relegándole a un papel secundario como muleta del movimiento de Pablo Iglesias.

Las Primarias no van a resolver el ocaso de la socialdemocracia europea, que no es tanto un problema de líderes sino de proyecto político. La solución socialdemócrata hizo fortuna en la política europea tras la guerra mundial porque equilibró la sociedad,  se mostró eficaz en la lucha contra las desigualdades, y fueron muchos los países que dejaron en sus manos la gestión del estado del bienestar, porque había riqueza para repartir.  Pero como sucedió en los años treinta, en Europa, el estallido de una crisis con caídas prolongadas en el PIB (en España, durante cinco años seguidos) ha empobrecido a una parte de lo que antes eran clases medias, las grandes perdedoras de esta crisis, que ahora tienen la tentación de ceder ante los cantos de sirenas de este nuevo populismo que en el fondo tiene las mismas recetas fracasadas  de los viejos partidos comunistas. La socialdemocracia tiene que refundarse, cierto, pero tal reto no se soluciona con unas Primarias, o  pasará como a Jeremy Corbyn en el Reino Unido, líder de un Partido Laborista irrelevante, e incapaz de ofrecer una sola alternativa al desastre que montó David Cameron, y que no le va a pasar ninguna factura, avanzan las encuestas, al Partido Conservador de la señora May.

No, no me gustan estas Primarias ( y menos las que se reducen a la militancia de un partido), porque en teoría se está eligiendo a un líder y a un supuesto programa político (al que nadie atiende, habría que añadir, salvo tres generalidades que caben en un tuit), pero como esto no es Estados Unidos, y en España los partidos tienen una estructura jerárquica en la práctica se ventilan otras menudencias, que al final pueden actuar de agente contaminante. Porque los partidos están formados por personas que al final tienen sus intereses. Y los que se creen relegados por una determinada dirección cualquier cambio les viene bien. También a la inversa. Por ello, y aunque no debería ser así, votar por Susana Díaz es también hacerlo por Emiliano García-Page, que no ha tenido reparos en ligar su futuro político a lo que pase este 21 de mayo, como por la actual dirección que lidera Pablo Bellido. Y hacerlo por Pedro Sánchez es optar por un cambio que se visibilizaría en políticos como Magdalena Valerio, Daniez Jiménez, María Antonia Pérez León  o José Luis Blanco. Todos ellos tienen mi respeto personal, y desearía que el día 22 se cosieran heridas y trabajaran por una alternativa socialdemócrata alejada del populismo, que lo primero que hace es cuestionar la democracia representativa; por ello nunca está de más apelar es a Churchill, el viejo león que derrotó al fascismo: “Nadie pretende que la democracia sea perfecta u omnisciente.En verdad, se ha dicho que es la peor forma de gobierno,  excepto todas las demás …”.

Esto es lo que hay.

Por una solución imaginativa al problema de Fraguas

Han reconstruido por sus propios medios desde 2013 una casa del antiguo  pueblo de Fraguas que estaba medio derruida. Y para ello utilizaron los métodos  tradicionales, hasta el punto de que llegaron a fabricar sus propios ladrillos de adobe, que era el material empleado originariamente. La vivienda ya cuenta  con agua, cocina, literas, biblioteca y luz generada por paneles solares. Además,  se han dotado de una pequeña fuente de agua potable, un huerto, baño y una piscina que también les sirve para el control de incendios.

Si decimos, además, que todo esto se ha llevado a cabo en un antiguo pueblo de Guadalajara, que se despobló hace más de 30 años, es difícil no mirar esta aventura con simpatía. En el peor de los casos,  estos repobladores que residen en lo que un día fue la aldea de Fraguas, en plena sierra norte de Guadalalajara, no parece que hagan daño a nadie. Y aunque solo sea por puro pragmatismo,  el  asentamiento que han consolidado allí no parece constituir un gran problema para Guadalajara y Castilla-La Mancha, como para degenere en algarada a retransmitir con altas dosis de demagogia por las redes sociales. Por ello, la aplicación rigurosa de la Ley sería en este caso muy antipática: a seis de estos repobladores o okupas les llegan a pedir penas de cárcel, 30.000 euros de multa y que por su cuenta vuelvan a demoler las casas que con tanto mimo y esfuerzo levantaron; y dejar aquello como lo encontraron, un descampado. Mucha gente no lo entendería.

Pero dicho esto, también, la Junta de Comunidades, como administración competente, tiene sus obligaciones y una de ellas consiste en ser garante del cumplimiento de la Ley. Por antipática que sea la situación.  Y resulta que Fraguas ya no es ningún pueblo,  porque sus antiguos vecinos fueron indemnizados por el Estado por sus propiedades, y desde entonces en un Monte de Utilidad Pública. Y una administración pública no puede hacer la vista gorda a la okupación de un patrimonio público por unos particulares, por muy buenas intenciones que estos tengan. En nuestro digital ya lo explicó el delegado de la Junta que legalmente no se puede catalogar de «núcleo urbano» a un lugar que no tiene esa consideración.  Porque de no ser así,  cualquiera podría construir en cualquier parte y como le viniera en gana, sin someterse a plan urbanístico alguno. Hay más incumplimientos, como que las casas que se reconstruyen se ubican en un parque natural. Aunque no me parece el mayor inconveniente, por la adecuada tipología serrana utilizada en su construcción.

El enredo legal, por tanto, es mayúsculo. Y la solución muy compleja. ¿Lo que a mí me gustaría?  Que pudiera haber algún tipo de solución que amparara el nuevo asentamiento, sin que los que allí residieran generaran algún tipo de derecho a su propiedad.  Algún tipo de convenio que resolviera la cuestión legal mediante un servicio a la comunidad a prestar por los repobladores, y que evitara la indeseable demolición de las casas reconstruidas.

Jurídicos tiene la Junta para explorar las vías legales.

Claro que si lo que se quiere alentar es la imagen de una comunidad anticapitalista desde la que  que se desafía al sistema, a la Ley y al Derecho, a modo y manera del pueblecito de Astérix al que rodeaban  media docena de campamentos romanos; yo creo que se estarían equivocando. Porque la administración regional, si lo tiene,  dispone de un margen legal muy pequeño, y lo que menos necesita es ruido.

Nota 1. Todavía no se han dado datos oficiales sobre el número de avales en  las Primarias del PSOE en Guadalajara, aunque por lo que me llega les puedo avanzar, salvo sorpresas en el escrutinio final – ya que hay avales de militantes Guadalajara que se han podido presentar directamente en Ferraz-,  que Pedro Sánchez ha conseguido alguno más que Susana Díaz en el conjunto de la provincia, entre una veintena y menos un centenar.  Si esto se confirmara,  Sánchez es ligeramente favorito  para las Primarias en Guadalajara, y vamos a ver qué pasa en el resto de la Castilla-La Mancha,  donde el número de avales que Susana Díaz sacó a Sánchez está en torno al millar, una desventaja que los “pedristas” han celebrado como un triunfo, y especialmente Magdalena Valerio que está coordinando la candidatura de Sánchez en toda la región. La mala noticia para el PSOE es que, pase lo que pase, estas Primarias tienen su cara siniestra, porque están mostrando a un partido dividido en dos, con proyectos políticos cada vez más diferentes,  y vamos a ver si no excluyentes.

Nota 2. Ni tanto ni tan calvos. Ana Guarinos volverá a ser la presidenta provincial del PP sin necesidad de esperar al congreso provincial que se celebrará el día 22 de mayo. Recibió el 98,62 % de los votos emitidos por los afiliados inscritos en el proceso congresual.  La continuidad de Guarinos no se discutía esta vez por alguien significado, después de haber recuperado el PP provincial un diputado en las últimas Generales, y siendo el alter ego de Cospedal en el parlamento regional. Habrá que ver si la inmensidad de la victoria no está reñida con la amplitud de miras, y si integra a todas las sensibilidades del partido en su futura Ejecutiva. Y si Juan Pablo Sánchez, de nuevo subdelegado del Gobierno, sigue o no como secretario provincial. Si hubiera cambios, que eso solo lo sabe Guarinos, Tirado y Cospedal, dejo sobre la mesa tres nombres, y por este orden: Ana González, la senadora y coordinadora de las últimas  campañas electorales; Silvia Valmaña, diputada al Congreso;  y Alfonso Esteban, la gran esperanza blanca del Ayuntamiento, el teniente de alcalde Román que mejor sintonía tiene con Guarinos.

Nota 3. ¡Viva Francia! por haber frenado al populismo, y que Europa no retornase a la caverna de los años treinta, del nacionalismo y el proteccionismo a ultranza. Y de las guerras. Esto es lo que hay.

¿Más pronto que tarde o más tarde que pronto?

Emiliano García Page  declaraba hace unos días que lo del Presupuesto para 2017  “tendrá arreglo más pronto que tarde”, aunque no nos ilustró sobre las razones para ese alarde de optimismo. En el mejor de los casos, todos damos por hecho que movimientos de verdad no los habrá hasta que se termine el  Congreso regional de Podemos y las Primarias del PSOE. En Podemos no están ahora en otra cosa que no sea resolver sus crisis interna, con dos  concepciones diferentes de entender la formación morada: la  “presidencialista”, que encarna  el “pablista” José  Garcia-Molina, y la “asamblearia” que lidera el diputado por Guadalajara, David Llorente, de la corriente “anticapitalista”.  Y luego están las Primarias del  PSOE. No es lo mismo que gane Susana Díaz o que lo haga Pedro Sánchez, teniendo en cuenta el papel  que está desempeñando  García-Page en el soporte de la candidatura de la presidenta andaluza, y la relación de familiaridad que Sánchez dibuja con Podemos. Así que mucho me temo que la resolución  de este rocambolesco episodio difícilmente va a tener lugar antes del verano, porque hay que negociar unos  nuevos presupuestos, no sabemos todavía en qué condiciones políticas externas, que luego deben ser debatidos y aprobados en su caso por las Cortes regionales.  En fin, un lío gordo, como le gusta decir a Rajoy, no menor al que él tiene en el Congreso de los Diputados con los Presupuestos del Estado.

Que a pesar de ello, España y Castilla-La Mancha presenten unos datos alentadores en cuanto a crecimiento del PIB y el empleo , solo demuestra que cuando la maquinaria de la economía se pone en marcha, en un principio aguanta bien  el  desorden que proviene del mundo de la política. Pero no nos equivoquemos: cuando esa inestabilidad se torna en permanente a la larga acaba  influyendo. No podemos olvidar que un Presupuesto prorrogado no tiene capacidad de incorporar nuevas partidas de gasto, y aunque esto le puede venir bien al control del  déficit, tanto la situación nacional como regional viene ya demandando políticas de gasto más activas en materia de inversón y empleo sin que por ello se ponga en riesgo el necesario equilibrio presupuestario. Un presupuesto prorrogado no solo evitará que el proyecto de campus universitario se paralice, o los regadíos de Cogolludo, o la contratación de interinos, o se frene la ampliación de plantillas que adelgazaron con la crisis. Es  como meter a un cuerpo  que ha crecido en las medidas del sastre del año anterior, y  pasa que los pantalones se le han quedado cortos y la chaqueta no hay manera de abrocharla. España y Castilla-La Mancha apuntan a previsiones de crecimiento del PIB entorno al 3%, y para ello se necesitan  unos Presupuestos en consonancia. O habrá frenazo, y no solo en cuanto a medidas y programas sociales que el gobierno de Page se encarga de enumerar y pregonar a los cuatro vientos. Estamos hablando de décimas en el PIB. De crecimiento.

Llegado a este punto, en que la política se convierte en una frenazo a la Economía, los presidentes tiene en su poder la posibilidad de accionar ese “botón nuclear”, que son las elecciones  anticipadas. Rajoy y García-Page sabrán valorar cuando llegaría ese momento, que no puede diferir mucho de las vacaciones parlamentarias del verano.  Porque de lo contrario, lo que sucederá es que nos habremos saltado los Presupuestos de 2017, en el Estado y de Castilla-La Mancha, porque ya lo que toca es negociar es el de 2018.

En fin, un lío. Porque el tiempo pasa, y como el propio Page reconoce:  “El tiempo no es irrelevante en absoluto”.

Encuentro con Rivera: Se le veía cómodo a García-Page en el encuentro que mantuvo con Albert  Rivera en Fuensalida, que se escenificó con una rueda de prensa conjunta,  y en la que el presidente de Ciudadanos hablaba de favorecer  la gobernabilidad aprobando Presupuestos aquí y allá. Pero para desgracia del presidente socialista,  Ciudadanos no está representado en las Cortes de Castilla-La Mancha, aunque sea injusto, porque este partido  sumó el 8,6 % de los votos: un total de 95.230, apenas 12.000 menos que Podemos,  que consiguió 2 escaños, el PSOE logró 15 asientos con 398.104 sufragios y el PP 16 escaños con 413.349 votos.

Es evidente, que Castilla-La Mancha necesita una nueva electoral que corrija estas desproporciones. Page y Rivera parece que son partidarios de tirar hacia delante, aprovechando incluso la composición del actual  parlamento español, que podría avalar una reforma estatutaria.  Aunque esto supondría dejar fuera del pacto al Partido Popular, a imitación de lo que hizo Cospedal con el PSOE en la reforma del Estatuto en la pasada legislatura. Fue un error entonces, que se le volvió en su contra, como a Barreda el cambio en Guadalajara en 2011,  y lo sería ahora.

Castilla-La Mancha necesita de una reforma duradera, consensuada, en la que se pueda combinar la deseable representación provincial con una sistema mixto para que Ciudadanos, Izquierda Unida u otra formación no malgaste los votos, como hasta ahora, sin necesidad de incrementar desproporcionadamente el número de diputados para lograr esa representación. No voy a entrar en detalles, para no aburrirles. Lo que hace falta es un poco de sentido común por parte de todos, porque esto es lo que hay y no parece justo.

Podemos hace descarrilar los presupuestos, y puede que la legislatura

Les engañaron hasta el último momento. Solo había que ver la cara que se le quedó al presidente del parlamento regional, Jesús Fernández Vaquero,  cuando en en la votación del Presupuesto miraba al vicepresidente primero de la Cámara, el secretario regional de Podemos, José García Molina, votando en contra  junto con los diputados del Grupo Popular. Hasta entonces no se dieron cuenta de que Podemos había decidido hacer descarrilar ¿la legislatura?, y como dijo después el vicepresidente regional, José Luis Martínez Guijarro, todo lo que ha ocurrido en las últimas semanas ha sido “puro teatro”, ya que la decisión estaba tomada. Una decisión que a buen seguro tiene varios padres y que trasciende del Presupuesto regional y entra de lleno en la alta política. La explicación pública dada por los portavoces del Ejecutivo de Emiliano García-Page es que hay que leer la decisión en “clave interna”, pues la formación morada está a un mes de la elección del nuevo secretario general de Castilla-La Mancha. Pero a nadie se le escapa que esto sucede apenas quince días después de que García-Page haya dado su respaldo a la candidatura de Susana Díaz, quien no parece dispuesta a ejercer un papel subsidiario de Podemos, a quien  calificó de «una izquierda inútil” y “nada de fiar” tras el revés sufrido por el presidente castellano-manchego.

Lo de menos es la razón formal que han dado desde Podemos para justificar lo injustificable. Fue precisamente la no aprobación de las enmiendas parciales que Podemos presentó al presupuesto, deteniéndose especialmente en una que no tenía ni pies ni cabeza. Se trata de la drástica reducción de las  horas de religión en la educación pública para destinar ese dinero al transporte escolar, que está perfectamente asegurado sin necesidad de Podemos, o los importantes recortes en la aportación a la educación concertada y destinarlo a mejorar las instalaciones de la educación pública, que también se abordaban en el presente Presupuesto sin  necesidad de desnudar a nadie. Reducir de golpe 14,1 millones a la concertada  y 3,2 millones a pagar los profesores de religión, habría supuesto que numerosas aulas habrían tenido que cerrar, porque no habría presupuesto para pagar a los profesores,y que las clases de religión se habrían reducido a la mínima expresión por el mismo motivo. Podemos sabía perfectamente que el Gobierno de García-Page no podía aceptar una propuesta tan radical como esta, y él ya se lo había advertido. Pero no solo porque en Castilla-La Mancha ha funcionado bien el modelo actual, en el que la enseñanza pública es mayoritaria, pero los padres que lo desean disponen de libertad para elegir la educación de sus hijos en un centro financiado con fondos públicos. Es que no hay una mayoría social o parlamentaria que asuma el modelo autoritario que anida en la propuesta de Podemos, con lo que como bien dice Susana Díaz, toda esta cohetería forma parte de «una izquierda inútil que no está en las soluciones a los problemas de los ciudadanos», sino que quiere emponzoñar lo que en Castilla-La Mancha funciona con normalidad, desde la Transición, hasta la llegada del populismo neocomunista. Podemos tenía que buscar una excusa para justificar que iba a tumbar el Presupuesto con el respaldo del PP, que pasaban por allí, y están encantados con el regalo recibido, y qué mejor que esta farfolla contra la religión y la enseñanza concertada que presentar a García-Page como un carcamal defensor de curas y arzobispos,  porque su hijas estudian en aulas concertadas y él es católico practicante.

Todo esto es puro teatro y apariencia, como diría Mouriño, pero con consecuencias que pagamos todos. Un Presupuesto prorrogado significa que no se puede gastar un euro más de lo previsto en las partidas de referencia. Y eso abortará no solo ese Plan de Rentas, que al decir de Podemos iba a ser una especie de bálsamo de fierabras, aunque de él no teníamos apenas pistas, sino que habrá que renunciar a la ampliación de plantillas en la función pública y la enseñanza, a reducir los ratios, a inversiones no previstas en hospitales (Guadalajara), campus universitarios (item mas) y carreteras; y hasta para aplicar el incremento  del 1 por ciento en las retribuciones de empleados públicos previsto en los Presupuestos Generales del Estado (si finalmente a Rajoy no le pasa lo que a Page), habrá que detraer esa cantidad de otras partidas presupuestarias equivalentes, con lo que alguien se quedará inevitablemente en pelota picada. Una prórroga de presupuestos tiene también un efecto negativo sobre el empleo, porque no solo no se podrán aplicar determinados programas nuevos contemplados en el Plan  de Empleo Regional, sino que frena el crecimiento económico y la inversión en unos momentos en que las previsiones empezaban a ser favorables para Castilla-La Mancha.

Un rechazo al Presupuesto es, también, una moción de censura a un gobierno, pero en esta caso pasa como con las reprobaciones en el Ayuntamiento de Guadalajara. Que no conducen a ninguna parte, porque detrás de ellas no hay una mayoría alternativa. En fin, que es lo más parecido a lo del perro del hortelano, con lo que de persistir el bloqueo el único escenario posible son las elecciones anticipadas. Supongo que García-Page esperará a ver qué pasa con el congreso regional de Podemos, y las Primarias socialistas antes de apretar el botón nuclear, como está haciendo Mariana Rajoy en el parlamento español. Pero si llega el verano, y estamos con estas pintas, García-Page tendrá que hacer un ejercicio de responsabilidad y convocar elecciones, como está previsto en el artículo 22 del Estatuto, antes de que todo se empiece a degradar para regocijo de quienes creen que cuanto peor mejor. Unas elecciones a las que llegaríamos sin haber cambiado la Ley Electoral y en las que podría pasar cualquier cosa. Pero siempre será mejor que tener a un gobierno con el freno echado o ceder a chantajes de irresponsables que se piensan que un país o una región se gobierna como si fuera una asamblea de facultad. A golpe de ocurrencias.

Esto es lo que hay. Desde el viernes, una marea tóxica se ha instalado en la política de Castilla-La Mancha, y esta vez no viene del Tajo.

Reprobación con retranca y otras píldoras más

El pleno reprobó al alcalde Antonio Román porque considera que falta transparencia e información en el Ayuntamiento. Una acusación bastante habitual que la oposición hace en todos los ayuntamientos, y que en principio no hay que desatender, pero que en el de Guadalajara cobra un interés especial. ¿Por qué? Porque en el pleno de Guadalajara, la oposición es mayoría y se puede permitir el lujo de aprobar iniciativas sin cuento, demasiadas veces sin el necesario respaldo presupuestario, con lo que muchas se quedan en nada, porque  el encargado de ejecutarlas es el Equipo de Gobierno y este lógicamente se resiste, si  no se está de acuerdo.

Siempre  me ha parecido una fruslería que desde la oposición se pretenda marcar a cualquier gobierno su hoja de ruta cuando lo que tiene que hacer el gobierno es gobernar en función de un programa electoral sometido a las urnas; y la oposición controlarlo y que no caiga en abusos. Por eso yo tampoco acabo de entender muy bien en qué consiste reprobar la gestión de un alcalde, más allá de escenificar públicamente su castigo en la picota mediática. Pero lo que tal vez no repara la oposición es que cada vez que se ponen de acuerdo para afear al gobierno de Román, y luego eso no se traduce en nada,  porque las mociones de censura en España son “positivas” – es decir, requieren de un candidato alternativo-,  son reprobaciones con retranca: lo que muestran es que no hay más alternativa posible que la del actual gobierno en minoría (11 ediles de 25), por muchos sopapos que la leal oposición tenga a bien inferir en cada pleno al excelentísimo. Y en esas aguas procelosas Ciudadanos cada ves se maneja peor.

Plaza de España.– Guadalajara ya tiene una plaza principal dedicada a la nación española, aunque sea de aquella manera, y eso me complace  menos. Para reparar no sé qué agravio a uno de los bandos del conflicto,  cuando ya en la época de Javier de Irízar se dejó muy claro que la plaza era de todos los Caídos al añadir el término “en la Guerra Civil”. Ahora se llamará plaza de España cuando en el acervo popular se había instalado el uso de “plaza del Infantado” como alternativa al oficial. Antes lo fue de La Fábrica, por la industria Real de Paños,  y en el primer tercio del siglo XX  Plaza del Conde de Romanones,  el político más influyente que ha tenido Guadalajara en la historia, con sus claros y sombras,  que allí tuvo su casa principal en la ciudad. Así que los caídos de ambos bandos se han quedado sin plaza, como antes el Conde de Romanones en tiempos de la República… ¡Qué ganas de no dejar a la historia en paz!

Nada es gratis.-Me parece bien que el Ayuntamiento favorezca  la posibilidad de que en Guadalajara puedan existir huertos urbanos, ya sea en el casco o en la periferia (¿por qué no en la finca de Castillejos?), pero siempre que el servicio se financie con las tasas correspondientes, como exige la Ley. Cada vez que se aprueba un nuevo gasto sin generar el correspondiente ingreso estamos generando un aumento del gasto ordinario, que es el principal enemigo de la inversión productiva y el empleo. Porque al final solo se financia con nuevos impuestos en una ciudad que ya tiene demasiados. Nada es gratis, y si el kilo de tomates de un paisano sale a 5 euros en un huerto urbano, podrá compensar por el entretenimiento y la vida saludable, pero es él el que lo debe financiar,  no el resto del vecindario. Había que darle una vuelta a la moción que presentó Ahora en el pleno, y para eso está el Equipo de Gobierno.  Esto es lo que hay.

Es hora de sentarse a hablar sobre el agua

Los ribereños de Entrepeñas y Buendía  han iniciado este domingo, con la caravana entre Sacedón y Pareja, una serie de acciones que se prolongarán durante todo el verano para denunciar la situación de la cabecera del Tajo en la que, a pesar de estar al 17% de su capacidad, se aprueba  de forma inmisericorde un trasvase cada mes de un mínimo de 20 hectómetros cúbicos ( o sea, 20 millones de metros cúbicos, para que se entienda mejor). Los ribereños no entienden que la cabecera del Tajo se haya convertido en una balsa de la que el Levante español tira de ella todos los meses con independencia de lo que pase en la cuenca del Segura y se sublevan, claro, cuando ven que incluso cuando allí se producen inundaciones y se desborda ¡hasta el canal del trasvase!, el ministerio de Agricultura aprueba nuevos trasvases, aunque en la cabecera apenas haya llovido.

Se mire por donde se mire esto es un sinsentido que exige una negociación entre comunidades y territorios con el Estado como árbitro de un encuentro en el que se juegan intereses en conflicto, pero que un Estado articulado y moderno debe conciliar. Hasta ahora no lo ha hecho. El Levante español siempre ha ganado todas las batallas, e incluso las que se libraron con gran imprudencia, como fue la reforma unilateral del Estatuto de Autonomía, que promovió José María Barrera para acabar por Ley con el Trasvase. Sólo a Ibarreche le sucedió un fracaso similar en la tramitación de un cambio en un Estatuto de Autonomía. Elocuente.

Los intereses  del Levante español (desde Valencia hasta Almería) los conocemos todos.  Tienen la mejor y más eficaz huerta española, sus regantes son organizados y profesionales, ningún gobierno de España osaría ponerla en peligro por una cuestión de contabilidad nacional, pero sufren un gravísimo problema: arrastran un déficit hídrico estructural de unos 400 hectómetros anuales, que hasta ahora han resuelto fundamentalmente mediante los trasvases. Pero con el paso de los años se ha visto que las expectativas con las que se construyó el trasvase fallaron: en Entrepeñas-Buendía no hay ese agua que el Levante demanda, porque la captación se hizo en un lugar inadecuado.  En la cabecera en lugar del Tajo medio.

Los intereses de la comarca cedente también son conocidos. El  Estado inundó sus mejores tierras a cambio de unas Leyes de Compensación, que sistemáticamente se incumplieron, y se les dijo que la compensación vendría por el desarrollo del turismo. Se montaron negocios y se desarrollaron urbanizaciones al albur de lo que entonces se conoció como el Mar de Castilla, pero los niveles de ambos pantanos comenzaron a bajar y bajar , de sus entrañas salieron puentes y viejos balnearios anegados, y esas expectativas para la comarca se fueron al traste. La pertinaz sequía, como decía Franco, se convirtió en la permanente sequía, y el Mar de Castilla quedó reducido a una charca o al viejo caudal del Tajo cuando por él los gancheros transportaban sus maderadas, como nos describe José Luis Sampedro, del que celebramos este año su centenario. En esas circunstancias nadie puede reprochar a los ribereños que en una declaración de máximos pidan subir el mínimo no trasvasable de 400  hasta los 1.000 hm3, mediante las modificaciones legales pertinentes.  La realización de inversiones en la comarca por parte del Gobierno de España a través del Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente. O más inversiones  desde la Junta de Castilla La Mancha,porque aunque esto se oculta en Toledo, recibe en torno a 5 millones de euros al año de los regantes , que no llegan a nuestros pueblos como la Ley establece.

Por todo ello, los ribereños reivindicaban en su marcha por la preocupante situación de prealerta en la que en estos momentos se encuentran los embalses, al 17 %, que no se deberían autorizar más derivaciones de agua a través del acueducto Tajo-Segura.

Es notorio que si hubiera que esperar a esos mil hectómetros para trasvasar más agua, en Murcia, Valencia y Almería  tendrían un serio problema. Pero en el Levante no pueden seguir instalados en el inmovilismo y pretender que las soluciones del tardofranquismo de Silva Muñoz son las únicas válidas cincuenta años después. Los recelos hacia los sistemas de desalación son cada vez más injustificados, a medida que van siendo cada vez más eficaces, y tienen que ganar más peso en sus regadíos.  Hoy se cifran en unos 100 hectómetros, y si solo aportan entre un tercio y la mitad de los recursos que se reciben del trasvase es porque el agua del Tajo ha tenido unos costes políticos tan bajos que han desalentado otras alternativas.

El gobierno murciano aprobó recientemente una declaración que reconoce la conveniencia de avanzar más en la desalación, porque los hechos son  tozudos. Con el agua que está recibiendo del Tajo, unos 220 hectómetros anuales, no se cubre ese déficit  hídrico, pero es que además esa cantidad debe rebajarse paulatinamente para cubrir las necesidades de la cuenca.  Sabedores de ello, el parlamento murciano pidió recientemente “redotar” a la cabecera del Tajo de agua mediante la construcción de conexiones con el Duero o el Tajo medio. Me sorprende que la consejera de Fomento, Elena de la Cruz, se haya convertido en portavoz del  rechazo a dichos proyectos por  la contestación social que podrían tener en Castilla y León y Extremadura. No es su papel. No me cabe duda de que una solución como la apuntada suscitaría gran controversia entre las comunidades apuntadas, pero no  tanto porque sea técnicamente imposible o porque con una gestión sostenible no tendría por qué afectar a los intereses de castellano-leoneses y extremeños. Recuerdo algunos artículos de Rufino Sanz al respecto.

El problema es político. En España las autonomías confunden cuenca hidrográfica con comunidad autónoma, y lo que pretenden es reinar sobre ríos y embalses obviando que son competencias estatales. Y así ocurre que una derivación de 50 hectómetros entre la cabecera del Tajo y la llanura de Ciudad Real  es simplemente la “tubería manchega”, pero si esa misma derivación aprobada fuera  desde la cabecera del Tajo a Soria, a Teruel o a Murcia hablaríamos de trasvase.

Hay demasiado populismo y mucha política pequeña en la manera de abordar el agua en España, que se ha ido agravando por nuestra deficiente vertebración del Estado Autonómico. Pero es hora de sentarse a hablar sobre el agua en este país, que todavía se llama España, imaginando que somos Francia o Alemania.

Esto es lo que hay, y no parece que convenga a nadie.

 

Susana Díaz se presenta


Susana Díaz
comunicará este fin de semana que se presenta. Tiene detrás a más ex presidentes, más alcaldes, más parlamentarios y más cargos orgánicos del PSOE que cualquiera de los  otros candidatos; y esto habría sido suficiente para haberse paseado en su carrera a la secretaría general  en cualquier otra etapa de la historia reciente del partido. Ahora está por ver.

Las mal llamadas Primarias están cargadas de sorpresas y más en los últimos tiempos en los que los electores de medio mundo están castigando  a cualquiera que sale con pinta de haber tenido alguna responsabilidad en la vida. El fenómeno Trump en Estados Unidos, el de Marinne Le Pen en Francia, Geert Wilders en Holanda, Alexis Sypras en Grecia, el Brexit en el Reino Unido,  o el mismo  Plablo Iglesias en España se nutren al final de lo mismo, el populismo, que ofrece recetas simples para los problemas muy complejos que han degradado el estilo de vida de la gente corriente en el mundo desarrollado, y todavía están atribulados por una crisis de la que no se sabe si hemos  salido en parte y de qué manera. Por ello,  no es tampoco de extrañar que con independencia de la procedencia ideológica de estos movimientos, situados en los extremos, al final todos acaben abrazando el proteccionismo de las preguerras,  y se cohesionan ante un enemigo exterior, que en Estados Unidos, Holanda, Hungría, Alemania o Austria puede ser el emigrante al que presentan como un consumidor  de recursos públicos y puestos de trabajo, o en Francia, Gran Bretaña y el sur de Europa maldicen a esa Unión Europea a la que dibujan como madrastra, y no como una impresionante organización que, con todos sus defectos, ha llevado a Europa al mayor grado de paz y desarrollo de toda su historia. No hagan caso a los cantamañanas, porque así es.

page-susanadiaz-370x246El PSOE  reformista y socialdemócrata,  sucesor del que alumbró Felipe González, Nicolás Redondo y Alfonso Guerra en Suresnes,  necesitaba un candidato; y se puede decir que le ha tocado a  Susana Díaz, casi en acto de servicio. La presidenta andaluza no es González, tampoco se la conoce un pensamiento político propio,  su gestión presenta lagunas en cuestiones esenciales, como el empleo o la competitividad en su comunidad, pero es una mujer corajuda, que conoce a la perfección los resortes de su partido, y que sin obrar ningún milagro, por lo menos no es dada a meter a su partido, y al país, en aventuras que nos harían gritar lo que aquel inválido descontrolado en una cuesta de Fátima: “Virgencita, que por lo menos me quede como estoy”. La gran baza de Susana Díaz va a ser esta, presentarse ante sus compañeros de partido como una líder de gran vitalidad, ni muy mayor ni muy joven, con un discurso enfocado a recuperar para su partido la centralidad en la política española, única manera de poder regresar alguna vez al poder sin necesidad de coaliciones anti naturales.Susana Díaz tendrá en frente a Pedro Sánchez, y en un segundo plano a Patxi López, que ya veremos si sigue en la carrera hasta el final.  El ex secretario general del PSOE, con dos derrotas electorales a sus espaldas, está intentando presentarse como el candidato de la izquierda y de las bases, y aunque habrá que esperar a  saber más detalles cuando empiece la campaña, de verdad, hay algo que le distingue de Susana y Patxi: no hace remilgos en pactar con populistas, comunistas e independentistas, asumiendo definiciones de estos últimos como  que “España es una nación de naciones”, lo que nos llevarían como poco a un estado confederal, que no tiene cabida en la Constitución. Y en consecuencia a abrir la puerta a otras soberanías, con capacidad de decisión, que no sea el pueblo español.  Como ocurre ahora.

Se puede decir, por tanto, que jamás los militantes socialistas van a tener un espectro ideológico tan amplio en el que elegir, lo que tiene un serio inconveniente: que tejer lo descosido, luego, va a  ser enormemente complicado. Y el riesgo de ruptura es mayor que nunca.  Es una lástima que por la trascendencia de lo que se juega el PSOE, y la política española en general (si gana Sánchez,  Rajoy convocará elecciones antes de que le presenten una moción de censura y los Presupuestos se van al garete), una decisión de este tipo solo sea tomada por los afiliados a un partido al corriente de pago, (que se mueven por muchos resortes que no son siempre el de elegir al candidato con más posibilidades), y no sea compartida por los simpatizantes y su cuerpo electoral.

En este sentido, Francia nos ha dado otra vez una lección impagable. Conservadores y socialistas han podido elegir a sus candidatos a doble vuelta, pero el sistema es tan permeable que ante el escándalo surgido con los chanchullos de Fillón o las escasas probabilidades que tiene Benôit Hemon como candidato del Partido Socialista (un líder en el extremo del PS, en la línea de Pedro Sánchez) , ha salido un candidato independiente, Enmmanuel  Macron, ex ministro de Economía con Hollande, y que al final puede ser la mejor opción para disputar a Le Pen la presidencia de la República en segunda vuelta.

Esto es lo que hay. Pero que nadie se equivoque. España no es el Reino Unido y aquí no nos podemos permitir ni brexits, ni experimentos extraños que no caben en la Constitución. Aunque reconozco que tenemos un problema endémico. Nuestra Ley Electoral es tan enrevesada, que la crisis de un partido, pongamos que hablamos del PSOE,  acaba siendo una crisis de Estado.

 

Política de puentes rotos con el Hospital

Ayuntamiento y Gobierno regional deben superar la política de puentes rotos que caracteriza a las relaciones entre ambas instituciones, y que en el último año ha llegado a tal grado de aspereza  por  el tacticismo partidista, que se ha perdido la perspectiva de dónde está  el interés general . Diríase que algunos se han imaginado que la batalla por el palacio de Fuensalida se libra antes en la ciudad de Guadalajara y su ayuntamiento, y francamente me parece una exageración. Pero es lo que aparenta constatar el grado de tensión que se  ha alcanzado en este asunto de los accesos del  hospital y la puesta en marcha del  nuevo aparcamiento subterráneo,  que está enquistado y con muy mala pinta. Hasta el punto de que unos y otros se hacen cábalas sobre a quién podría perjudicar más electoralmente mantener la actual brecha. Yo les respondo: a la ciudadanía, que  no entiende cómo por apenas 300.000 euros, que costaría el acceso principal, se ha podido montar esta guerra. No estamos hablando por tanto de dinero, sino de mala política.

Lo que está claro es que ninguna solución va a venir por mociones  como la debatida  en el último pleno, porque como dijo el portavoz de Ciudadanos es más que probable que se convierta en papel mojado. Puro humo. Ningún agente urbanizador está interesado en llevar a cabo este desarrollo a corto plazo,por lo que la inversión para conectar una segunda  salida del Hospital con la rotonda,  junto a la A-2 y las pistas de atletismo de la Fuente de la Niña, tiene que ser pública o podrían pasar diez años. De lo que toca hablar por tanto es sobre cómo se ejecuta, en qué plazo y quién la paga. Y para ello hay que sentarse en la misma mesa las tres partes interesadas: Ayuntamiento de Guadalajara, Junta de Comunidades y Ministerio de Fomento.  Siendo esto tan claro, parece un acto de soberbia  o sencillamente insensatez que el consejero de Sanidad, Jesús Fernández, rehuya un diálogo al máximo nivel con el Ayuntamiento –el alcalde dice que le ha solicitado hasta cuatro veces una entrevista-  cuando no solo hay que llegar a un acuerdo sobre los accesos, sino también para poner en marcha el nuevo estacionamiento subterráneo, que es de esperar que mejore algo el caos actual del tráfico a las horas punta, aunque nunca lo logrará del todo mientras  no se ejecute la mencionada segunda salida.

Para inaugurar ese aparcamiento es necesaria una licencia  de primera ocupación y otra licencia de primera actividad, que todavía  el Sescam no ha solicitado, a pesar de que el proceso para adjudicar el aparcamiento se está sustanciando en estos momentos, aunque se podría retrasar porque según desveló  el vicealcalde Jaime  Carnicero se han presentado varios recursos al pliego de condiciones que publicó la Junta para adjudicar la explotación del mismo y lo han derivado al  Tribunal Central de Materia Contractual . Paralelamente  el Sescam tiene que presentar un plan de movilidad, que el Ayuntamiento debe aprobar.

Hospital-accesosPor tanto,  le guste o no al consejero Fernández  son muchas cosas las que tiene que hablar con el alcalde de Guadalajara, aunque no le caiga simpático, y este a su vez coordinarlo con el Ministerio de Fomento.  Y si el asunto le supera, pues a lo mejor tendrá que implicarse directamente  el presidente regional, Emiliano García-Page, como sucedió con el Campus Universitario.  Abierto el diálogo es el momento de de acordar unos planes y un calendario, y de decir al Ayuntamiento: ustedes  tienen que liderar esto, y aportar la parte principal de la inversión, como parece razonable, pero en el foro de una mesa no a través de declaraciones o mociones sugeridas. ¿O es que alguien duda de que el consejero y el alcalde de Guadalajara no se habrían reunido una docena de veces si fueran del mismo partido político?

Insisto:  entiendo que el Ayuntamiento tiene la principal responsabilidad en dar una solución a los nuevos accesos, pero también le asisten  razones para que la otra parte implicada colabore en su justa medida, como estaba dispuesta a hacerlo hasta el 23 de febrero de 2016 cuando el  director gerente Lucio Cabrerizo, solicitó autorización al Ayuntamiento para construir el enlace (literal) y autorizar el paso por la parcela del sector SP08. Desconozco lo que pasó a partir de esa fecha, pero lo que tengo muy claro es que esto se arregla de buenas maneras en la mesa de negociación al más alto nivel, o que los ciudadanos acabarán pagando los celos políticos de nuestras instituciones, que deben dejarse de tacticismos y pensar más en el bien general.

Esto es lo que hay.  Ayuntamiento y Junta deben de ser responsables y llegar a un acuerdo sobre el Hospital y otros grandes temas, como puede ser el incumplimiento del convenio sobre el  Fuerte  (Román decidió acudir a los tribunales estando de presidenta Cospedal, lo que le honra) o determinadas cuestiones urbanísticas, porque todavía queda demasiada legislatura como para ir de follón en follón y tiro por que me toca.

¡Qué aburrido!

 

Foto: Acceso al Hospital, cualquier día en hora punta.

 

Román, en la banda, para lo que Rajoy quiera mandar

El nombramiento de Antonio Román como destacado miembro de la dirección nacional del Partido Popular, ha alimentado los cotilleos, porque la información es otra cosa, en la prensa regional, hasta el punto de que el propio Román tuvo que salir al paso y proclamar aquello de que  «no hay nadie con más méritos para encabezar el partido que Cospedal”,  o preguntado por la posibilidad de que Cospedal no se presente y el partido le proponga hacerlo, aclaró que él no abre «ninguna otra hipótesis» y ha insistido en que «la mejor presidenta que ha tenido Castilla-La Mancha es María Dolores de Cospedal y no hay nadie ahora mismo que le pueda hacer sombra en los méritos que tiene para seguir encabezando el PP».

Roman-congresoPPAl día de hoy, las cosas van por ahí. Nadie en el PP de Castilla-La Mancha maneja otra opción que no sea la reelección de Cospedal como presidenta regional del  partido, que es lo que se ventila ahora. Bien es cierto que si las cosas transcurren dentro de la normalidad, Cospedal será otra vez candidata a la presidencia de Castilla-La Mancha, pero eso será en 2019, y en política dos años es un horizonte demasiado lejano como para hacer muchas cábalas. Por todo ello, que Román haya entrado en la dirección del PP y al frente de una secretaría de área (sólo el secretario regional, Vicente Tirado, ocupa otra, porque José Ignacio Echániz dejó de ser secretario de Sanidad) por lo menos quiere decir que el alcalde de Guadalajara está bien considerado por Mariano Rajoy, porque le coloca en primera línea de salida para lo que el omnipotente presidente quiera.  Me consta que Rajoy,  un conservador poco dado al  al cambio por el cambio, ya intentó que Román encabezara la candidatura al Congreso en las últimas elecciones –y esto es información-, pero  no fue posible porque Román le puso una condición que resultó insalvable: quería seguir  siendo alcalde de Guadalajara, y cumplir el compromiso al que llegó con sus electores.

Ahora ha sido otra vez Rajoy el que ofrece a Román una codiciada secretaría de área, y lo hace con su manera habitual: veinticuatro horas antes de que se hiciera oficial. Se supone que el encargo contaría con el visto bueno de la secretaría general, cuyo nombramiento también se hizo de rogar, y que de alguna manera venía a cubrir la plaza que dejaba Echániz, que otra vez tuvo que encontrar acomodo en la lista de Madrid, aunque  él peleó para encabezar la de Guadalajara. Así las cosas, Román tendrá que convivir con las especulaciones –y algún zurriagazo de sus adversarios, los internos y externos- en los dos próximos años hasta las municipales en los que se  quedará como primer reserva de Cospedal, porque solo Dios sabe lo que puede ocurrir dentro de dos años y el papel a jugar por cada uno de los actores. No solo en el PP.

Algunos en los últimos días me han preguntado qué cómo analizo en clave interna  este nombramiento de Rajoy. A algún colega toledano le he dicho que descarte por completo que Román no acabe la legislatura, a pesar de que le han dejado sin sueldo, y aunque no soy rajólogo, ni creo que haya alguien que lo sea, tal vez Ana Pastor,  no parece descabellado pensar que no sería prudente ningunear a Antonio Román ante la celebración de los congresos regional y provincial del partido, si es que alguien hubiera tenido intención de ello.

Y si el foco se pone sobre el Ayuntamiento en la figura de su alcalde, no solo Román ha merecido la atención en los últimos días. Daniel Jiménez,  al que hace tiempo le buscaron sustituto en Toledo, y tiene nombre de mujer, se ha puesto al frente de los sanchistas de Guadalajara y en los próximos meses pueden saltar chispas. Cuatro meses de campaña  interna cuando los votos están contados y hay que disputarlos puerta a puerta (otra cosa es que el PSOE convocara unas Primarias de verdad, como en Francia o Estados Unidos, con participación de los simpatizantes) es demasiado tiempo como para que no se hagan daño. En Guadalajara los sanchistas van a tener enfrente a la actual mayoría,  que con Pablo Bellido apoyó a Eduardo Madina en las últimas elecciones internas.  Y que acabará confluyendo en la alternativa que más pronto que tarde liderará la andaluza Susana Díaz y a la que apoyará Emiliano García-Page,  que respaldó a la Gestora en el  cambio del anterior secretario general, al que considera un político diletante más allá del “no es no”, porque acabaría llevando al PSOE a perder la transversalidad y a ser devorado por Pablo Iglesias y su comunismo 2.0  en una suerte de Syriza a la española .

Hay demasiadas cosas en juego como para que todo este proceso se pueda llevar deportivamente, pero esto es lo que hay.

 

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