Archive for septiembre, 2026

El populismo no construirá una sola vivienda

Nadie puede discutir con un mínimo de objetividad que los que están acampados en Sol -¿por qué en Sol frente al despacho de Ayuso y no delante de La Moncloa y del despacho de Sánchez?- tienen sobrados motivos por los que protestar. Muchos de ellos son jóvenes a los que una economía poco competitiva y de sueldos bajos les ha expulsado del mercado de la vivienda, porque no pueden pagar una hipoteca (el importe medio en julio escaló un 9%, y lógicamente cayeron, según el INE) y el alquiler en las ciudades es inaccesible porque en agosto alcanzó los 15,1 euros por m2, un 5,8% más que un año antes, según Idealista. Todo ello, unido a los precarios ingresos de la inmigración recién llegada, lleva a que en España la clase media haya adelgazado hasta unos extremos muy preocupantes, porque por la historia sabemos que solo hay estabilidad a partir de una clase media fuerte, la que se generó en España en la década de los 70-80, producto del Plan de Estabilización (que acabó con la autarquía franquista) y que a mi generación permitió comprar un piso en propiedad con algún tipo de protección, aunque fuera con un interés del 14%. Mi primera hipoteca que con la bajada de tipos pudimos renegociar.

Sentado ese reconocimiento a esos jóvenes que tienen sobrados motivos para estar indignados, y peor aún, desencantados con el sistema, tampoco les quiero engañar. El problema de la vivienda no se soluciona con ideología sino construyendo casas. Y para ello hay que actuar no con viejas consignas y pancartas kitcsh sino atacando los motivos que favorecen la actual situación. Desde 2021, el déficit acumulado de viviendas en nuestro país es de 750.000, según el Banco de España; y ese déficit aumentará en otros 300.000, de aquí a 2028, por la formación de nuevas familias y la inmigración (que contribuye decisivamente al PIB, pero que necesita casas). Si alguien es tan ingenuo para creer que el gobierno de Pedro Sánchez puede solucionar un problema estrictamente de oferta con un decreto ley Frankenstein, pactado con la extrema izquierda y la derecha separatista vasca y catalana al mismo tiempo, pierdan toda esperanza. Sánchez no habría estado ocho años mareando la perdiz viendo como los españoles escalaban su preocupación por la vivienda del puesto 18 al 1, según el CIS de Tezanos, y se habría sacado ese conejo de la chistera mucho antes.

 Las medidas aprobadas por el Consejo de Ministros son en su mayoría cosmética y, lo que es peor, algunas de ellas no harán más que agravar el problema porque renuncian a atacar el fondo de la cuestión: una nueva Ley del Suelo que amplíe el terreno urbanizable. En un juego de prestidigitación para contentar a Sumar (esos que dicen que habría que manifestarse contra el Gobierno del que forman parte) han dividido las medidas en dos reales decretos. El primero de ellos incluye las propuestas que el Gobierno cree que serán más fáciles de pactar con sus socios, y que combina la buena voluntad con la falta de eficacia habitual; y deja para un segundo real decreto la propuesta que más puede afectar negativamente al alquiler, aunque en una asamblea de facultad suene muy revolucionario. Creer que con la prórroga forzosa del alquiler solucionamos algo es desconocer la historia de este país, que en 1964, en una situación bien diferente, un gobierno de Franco aprobó la Ley de Arrendamientos Urbanos (lo que se llamó casas de Renta Antigua, como la de Maricarmen) que santificaba esa prórroga y de la que disfrutaban los hijos del inquilino al fallecer. Esto derivó en el desplome del mercado del alquiler, pues los propietarios retiraron miles de casas del mercado y dejaron de invertir en su mantenimiento ya que no les compensaba con lo que recibían por ellas. Los que peinamos canas sabemos cómo se degradó el casco antiguo de Madrid y de otras ciudades (también Guadalajara) con edificios ruinosos que la propiedad solo esperaba la declaración de ruina para recuperarlos. Ante esa situación, en 1985, se aprobó el llamado Decreto Boyer, con un gobierno socialdemócrata de Felipe González, que eliminó esa prórroga forzosa y fue el punto de partida de la rehabilitación de los cascos antiguos de nuestras ciudades y de que el 75,4 % de los españoles tuviera un piso en 2021. Volver a medidas propias de la autarquía, bien sea comunista o franquista, sería un disparate que detraería más viviendas del mercado de alquiler (pues al no poder decidir sobre tu vivienda en la práctica es una expropiación) y encarecería todavía más ese mercado. El populismo izquierdista no quiere ver que estamos ante un problema de oferta (faltan 700.000 casas) y que lo revolucionario de verdad es no empezar la casa por el tejado. Dicho de otro modo: las casas necesitan un suelo urbanizado y los promotores se están quejando, con fundamento, de que los cambios en la planificación de ese suelo llevan no menos de 15 años o más por la dificultad en acceder a la necesaria potencia eléctrica. Este gobierno no quiere saber nada de consensuar una ley el Suelo con la oposición más allá de su muro y así tenemos unas ciudades sin suelo disponible para promover  esas 700.000 casas que faltan y con un sector de la construcción cada vez más reducido y precario, porque además tiene que lidiar con la escasez de mano de obra en un país con 9,87% de paro al finalizar el segundo trimestre de 2026, con un total de 2.495.300 personas desempleadas. Ahí tienen el caso de Guadalajara, que en este último mandato municipal ha sido valiente en sacar adelante medidas que han favorecido mínimamente la vivienda en el casco (ese cambio de normativa para reconvertir en viviendas locales comerciales que nadie demanda, lo que modestamemnte venía reclamando desde este blog hace tiempo), aunque le está faltando determinación para modificar el Plan de Urbanismo (PGU) y calificar más suelo urbanizable. En estas circunstancias, a promotores como Hercesa y algún otro son para rendirles homenaje, por haber dado un paso adelante y sacar nuevas promociones al mercado. Pero es evidente que no es suficiente si no atacamos el fondo del problema, y de estos políticos no se puede esperar nada.

La reacción popular tras el desahucio de Maricarmen es normal, porque a nadie le gusta ver como desalojan a una mujer con casi 90 años en silla de ruedas. El fondo que había adquirido su propiedad ha sido muy torpe en no calcular sus consecuencias. Pero este caso, además de servir de espoleta de la protesta, ha puesto de manifiesto otra derivada. Es deseable que las leyes contemplen los casos de los inquilinos en situación de vulnerabilidad, pero deben ser las administraciones públicas las que se hagan cargo de ellos. Ahora lo que pretende el gobierno y los acampados es que sean los propietarios los que carguen con el gasto y lo que consiguen es que una mujer sola y con hijos tenga más cerrado el mercado del alquiler a no ser que sea CEO de una empresa del Ibex. Una vez más, la ineficacia de las administraciones se vuelca con la propiedad (sea de fondos llamados por extensión buitres – apenas un 5% del mercado– o de un jubilado que complementa su pensión con el alquiler de la casa de sus padres) a los que se estigmatiza hasta en el lenguaje -como hacían los nazis con los judíos- llamándolos despectivamente caseros. Y todo porque en España se desplomó la construcción de vivienda social en los últimos cincuenta años, hasta el punto de ser el país de Europa que tiene un menor parque de vivienda social.  Situación agravada con Sánchez y los de  Yolanda en este gobierno progresista.

Tengo claro que de estas acampadas a lo 15-M 2.0 no va a salir ni una sola vivienda, y que es el canto del cisne de la facción populista a la izquierda de Sánchez para visibilizar que existen a las puertas de unas elecciones, que tienen toda la pinta de que podrían ser en marzo; antes de que el panorama judicial se le complique más al mago de La Moncloa. Que no duden tratará de sacar otra vez el conejo de Vox de la chistera, coincidiendo con la indeseable posibilidad para el europeísmo de que la extrema derecha llegue al Palacio del Eliseo (nos vamos a acordar mucho de Macron) y meta a la UE en el congelador; como quieren Putin y Trump. La guerra híbrida ha empezado y necesita de los extremos para prosperar. Sánchez siempre estuvo en ello.    

LA FRASE: “La Constitución española recoge como derecho constitucional el derecho a la vivienda, pero también con rango constitucional considera que la vivienda es una propiedad y está protegida; y es más, no solo es una propiedad a la que se tiene derecho, sino que también es un activo económico. Hay padres que se pasan la vida ahorrando y ahorrando para comprar un piso para el hijo y si tiene dos, dos pisos. Esos no pueden ser rentistas. Es decir, hablemos con propiedad, seamos realistas y a problemas complejos no le van a venir nunca bien soluciones improvisadas y sobre todo soluciones simples”.

“La política de hoy ofrece muchas menos soluciones de las cuestiones lógicas. No le voy a echar como comprenderán la culpa a nadie, pero no me voy a callar ante una verdadera dinámica de conflicto y de frentismo político». EMILIANO GARCÍA-PAGE, presidente de Castilla-La Mancha. 

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Buenas Ferias sobre un modelo consolidado

Como estaba previsto, porque si hay algo previsible son las fiestas en Guadalajara, las Ferias 2026 se han cerrado con un gran balance en términos generales. Con buen tiempo, el éxito está prácticamente garantizado y hay que hacerlo muy mal para que se estropee el resultado. Por tanto, lo mejor ha sido el gran ambiente que se ha respirado durante toda la semana grande, y que fue in crescendo a partir del jueves. El centro histórico estaba de bote en bote, era muy difícil encontrar una mesa libre en una terraza e incluso andar por La Concordia y San Roque se hacía fatigoso por la gente que había. Lo más destacado para mi es, sin embargo, que esta multitud se comportó pacíficamente y con corrección, esa es mi impresión aunque me hubiera gustado comprobarlo con los partes de la policía local que antes se facilitaban a la prensa semanalmente y que desde el anterior mandato se ocultan -se supone- para no alterar a la población. Cuando unas fiestas tienen fama de ser pacíficas, el que viene de fuera se tienta la ropa. En líneas generales, decir que el modelo de las fiestas en el centro (Concordia, San Roque y Fuente de la Niña) está consolidado y nadie lo va a tocar. No lo hizo el equipo de Ana Guarinos aunque se ensayó con Sara Simón y Alberto Rojo de impulsores, pero tenía ventajas y desventajas. Entre las últimas: es muy invasivo con las zonas verdes de la ciudad y cambia la vida a los vecinos que están en el entorno del antiguo Ferial, La Concordia y San Roque. Por ello, en la etapa de Bris se sacaron las Ferias de esos lugares cruzando la autovía, pero no funcionó y la tranquilidad y paz de ese vecindario ha sido asaltada otra vez en aras  del interés general, por asegurar la animación en la semana grande. Sic gloria mundi transit.

 Vayamos con los pilares de las Ferias.

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El nueva recorrido ya no hay quien lo mueva. /Eduardo Bonilla.

Encierros: consolidado el nuevo recorrido. Tiene la desventaja de que pica en subida, y es casi imposible de correr en la calle Mayor baja, pero en su conjunto es más atractivo que el anterior. Los encierros han ido a más en corredores (se ha hablado de unos dos mil el fin de semana) y está claro que son el principal reclamo de las Ferias para el que viene de fuera. La organización raya en la perfección y solo así se explica que no haya heridos por asta de toro con tanta gente corriendo. La novedad ha sido el encierro del miércoles con los toros de los recortes; a mí me deja frío saltarse la norma de los toros en puntas, parece que andamos de rebajas, pero debo reconocer que ha funcionado. No ha servido el mecanismo del reparto de invitaciones anticipadas (los dos primeros días apenas se ocupó un tercio del aforo), aunque se reaccionó bien permitiendo el acceso libre a partir de las 7,30. En Pamplona se solucionó el problema de las aglomeraciones cobrando la entrada, pero en Guadalajara recibiría críticas de los del todo gratis hasta que arruinemos a nuestras instituciones públicas.   

Ferias Guadalajara Traca final Foto Eduardo Bonilla
Peñistas en el fin de Ferias. /Eduardo Bonilla.

Peñas: son la espina dorsal de estas fiestas. Unos 8.000 peñistas registrados, con peñas con más socios que la mayoría de los pueblos de esta provincia. Siempre me pregunto dónde se mete tanta gente el resto del año, porque la ciudad se desploma con el último cohete, en contraste con Alcalá de Henares, y sería objeto de estudio. A ver si con el nuevo campus empezamos a ver a más jóvenes participando en la vida de la ciudad. No pudo haber mejor pregonero que el rector de la AUH Carmelo García, por su condición de alcarreño y ser el rector que inaugurará ese nuevo campus en Las Cristinas, la principal obra en esta ciudad en los últimos 30 años.

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A Sebastián Castella le tocó el mejor toro de la Feria y lo supo aprovechar./Foto: Pepe Riofrío.

Corridas: cuatro puertas grandes (a una por día) es demasiado para lo que se vio en la plaza de Las Cruces, pero todas ellas fueron reclamadas por el público. Dada la facilidad con que aquí se desoreja a los toros habría que hacer como en Sevilla, solo abrir la puerta grande a partir de tres trofeos. La asistencia ha estado en torno a los dos tercios de entrada, excepto la corrida del jueves (¡sorpresa!) en que se rozó el lleno. Por tanto, buenas entradas acorde con una fiesta, la tauromaquia, que se ha vuelto a poner de moda desde que es atacada por el consejo de ministros. Siempre digo que habría que poner una placa a Urtasun en la plaza de las Ventas. Buenas entradas teniendo en cuenta que no vinieron las dos primeras figuras del momento (Morante y Roca Rey), a pesar de que el Ayuntamiento colabora con la empresa con unos 420.000 euros y que solo da cuatro corridas al año.    

Ferias 2026 - Hombres G - Foto Eduardo Bonilla 3
Los Hombres G en su multitudiario concierto en Guadalajara.Foto: Eduardo Bonilla

Conciertos: Los Hombres G, otra vez de moda, arrasaron con Los Mejores Años de nuestra Vida y los demás no llegaron a tanto nivel. Sigo sin entender por qué se celebran en el estadio de la Fuente de la Niña, a costa de arruinar su césped (reponerlo también vale dinero) y  cerrar una instalación deportiva cuando el Gigante ya ha demostrado que el recinto del Ferial  de Bris, ahora abandonado, es viable. Funcionaron bien el GuadaRock y  los conciertos de Santo Domingo, con grupos potentes o conciertos ochenteros como Nacha Pop y La Frontera

No lo he podido constatar personalmente, porque no estoy en edad, pero me dicen los que tienen hijos pequeños o cuidan nietos que la programación infantil es francamente mejorable y que había muchos errores en los horarios del programa.

Y esto es lo que hay. ¡Hasta las Ferias de 2027!                


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Las Ferias (y la Guadalajara) de hace 100 años

Una de las secciones con la que más he disfrutado en mi carrera profesional fue el relato cotidiano de la historia de nuestra ciudad y provincia a través del archivo del  semanario «Flores y Abejas«, que publiqué durante muchos años en esa cabecera y luego en El Decano de Salvador Toquero. Por ello he querido rescatar con motivo de estas Ferias de 2026 el relato de cómo fueron las Ferias de 1926, hace 100 años, cuando Guadalajara era mucho más pequeña y provinciana pero no por ello exenta de personalidad e ilusiones. Conviene recordar que entonces las Ferias de Guadalajara se celebraban en el Otoño, allá por el Pilar, y que no fue hasta mediado el siglo XX cuando se empezaron a adelantar buscando una climatología más favorable. En la actualidad se han juntado con la festividad de la Patrona, la Virgen de la Antigua, hasta el punto de que ya se habla de las Ferias de la Antigua. Las Ferias actuales, con las peñas (más de 8.000 peñistas este año) y los encierros (creados por el alcalde Irízar) como protagonistas en nada tienen que ver a las de hace un siglo, como tampoco Guadalajara y su sociedad, cada vez más multicultural.                     

Hace 100 años y por esas fechas, la provincia estaba conmocionada por el crimen en Sigüenza de un pastorcillo de 16 años, Calixto Monje, a manos de otro pastor de 23 años tras la discusión iniciada por el destrozo de unas hortalizas. En la vecina Matillas, dos jóvenes jugaban al tradicional juego de la barra, muy popular entonces, con tan mala suerte que una barra lanzada por un jugador fue a golpear en la cabeza a un niño de 4 años, Cándido, que murió a los pocos momentos. 

Varios anuncios publicados en Flores y Abejas en el número que coincidió con las Ferias de hace 100 años.

En Guadalajara se empezaban a comercializar los coches, que por entonces solo estaban al alcance de las principales fortunas. En Automóviles Citroen el último modelo era el Torpedo 10, que valía 5.900 pesetas y competía con los Ford, con fábrica en Barcelona, que publicitaban su mejor precio: 4.750 pesetas. Los camiones de Ford se vendían a 3.750 pesetas.

El Banco Español de Crédito, con sucursal en la calle Miguel Fluiters, presidido por el marqués de Cortina, ofrecía un interés del 2,5% a las libretas a la vista, que eleva al 3% a un mes y al 4,5% al año.

En Flores y Abejas, Gustavo Rubio daba consejos a las mujeres sobre cuándo se deberían casar con esta guisa: «Tu -mujer- cásate joven, lo suficientemente joven para que tu esposo pueda apreciar las diferentes fases de tu hermosura, desde la de jovencita, hasta la de esa segunda juventud, más atrayente quizás que la primera, y que poseen la mayor parte de las mujeres que son dichosas en su matrimonio».

Al hombre se le reclamaba que se casara después de los treinta años, y «sobre todo nunca antes de ver trazado tu porvenir y así poder dar a tu esposa las comodidades a las que tiene derecho»    

Un anuncio de la casa Camarillo, el gran fotógrafo que como nadie inmortalizó la Guadalajara de su época.

El cartel taurino de las Ferias, organizadas por una empresa especializada (sin concurso) no trajo a las figuras del momento y los arriacenses de hace un siglo se tuvieron que conformar con una feria compuesta por una corrida de toros, una novillada y una charlotada . El 15 de octubre se lidiaron 6 toros de la ganadería de Bernabé Covaleda, de Salamanca, para Braulio Lausín (Gitanillo), Antonio de la Haba (Zurito) y Francisco Royo (Lagartito). El día 16 novillos de Antonio Pérez, de Salamanca, para el rejoneador D. Gaspar Esquerdo y los novilleros Félix Merino y Ricardo González. En la charlotada actuó la célebre cuadrilla formada por Llapistera, Lerin Charlot y el Guardia Torero.

Lo más popular en Ferias fueron las funciones de teatro, con ocho sesiones de abono en el Teatro Casino, «donde se admiró más la infinidad de caras bonitas de nuestras paisanas que la misma representación de las obras», escribió el cronista.

En el Teatro Principal (en cuyo solar está la Delegación de Hacienda y antes el Banco de España) se ofrecieron dos funciones de circo, con 40 artistas en escena y hasta toros amaestrados. Muy populares fueron los bailes que se organizaron en el Casino Principal de la calle Mayor (actualmente sin actividad), Ateneo Obrero y el Círculo Mercantil, con salones llenos.

Las Ferias comenzaron el jueves día  14 de octubre y terminaron el lunes 18. Fueron modestas a más no poder, con un ayuntamiento que disponía de escaso presupuesto, a pesar de contar con impuestos especiales como el de soltería para los varones que se resistían a casarse. Por ello no era de extrañar que en el periódico se avisara de que el nuevo presidente de la Diputación es joven y soltero. Y por si fuese poco, pertenece a la carrera judicial y a la del Notariado.  Las Ferias  dieron comienzo con diana y disparo de morteros y la comparsa de gigantes y cabezudos. Ese mismo día hubo un concierto en la plaza Mayor, carreras pedestres (solo participaron 3 personas y una de ellas no llegó al final)  y un cinematógrafo público. El viernes nuevo concierto, los toros y fuegos artificiales en la Concordia. El sábado repitió la comparsa de gigantes y cabezudos, otro concierto en la plaza de Romanones, novillada y cinematógrafo. El domingo, la gran novedad fue una carrera de motocicletas entre Guadalajara y Alcolea del Pinar, un coro de música gallega, la charlotada y más fuegos artificiales. Terminaron las Ferias de 1926 el lunes 18 de octubre con la entrega de premios a los niños de las escuelas, música en la Concordia y elevación de globos aerostáticos. El punto y final lo puso una traca y la retrata de rigor.  

Cuentan las crónicas que la ciudad estuvo esos días concurridísima, contribuyendo principalmente el buen tiempo, a pesar de la modestia del programa. Como decoración ferial «apenas cuatro arquitos de retama en las calles principales. ¡Que los declaren al punto monumentos nacionales!», ironizaba Luis Cordavias en sus «Floreos y Aguijonazos». Pues esto es lo que había. 

Se vuelve a hablar de la M-70

No hace falta insistir en la importancia que ejerce Madrid sobre su área metropolitana y de que Guadalajara está en su vanguardia en sectores tan importantes como la logística, que está transformando la geografía económica, social y demográfica de nuestra provincia. Pero Guadalajara no es la única: también está Toledo, Segovia, Ávila, Cuenca y hasta Teruel, porque compartimos intereses y problemas.  

La llegada de la M-60 al suroeste de Madrid, han resucitado las pretensiones de las provincias periféricas y ya se habla de una nueva infraestructura que descongestione las vías del centro peninsular, según leemos en El Confidencial, el prestigioso digital que dirige un paisano nuestro, Nacho Cardero. Se refiere a una supercircunvalación que se puso sobre la mesa en 2005 y que permitiría rodear toda la comunidad, uniendo Ávila, Segovia, Guadalajara y Toledo: la M-70.

La M-70 parte de una realidad. Veamos el caso de Guadalajara. El gran nudo de comunicaciones por carretera de Guadalajara, no está en su comunidad autónoma. Se sitúa en Torrejón de Ardoz (Madrid), a 40 kilómetros de la ciudad y junto al aeropuerto de Barajas. Hasta allí hay que viajar para conectar con cualquiera de las capitales castellano-manchegas (excepto en el caso de Cuenca, a la que se puede ir por la N-320), pero también si vamos hacia el Levante, Extremadura, Andalucía o Galicia.  A cambio te obliga a entrar de lleno en la ciudad más poblada del país y formar parte de su tráfico local. Este inconveniente se puso sobre la mesa en 2005, y aunque nunca alcanzó la categoría de proyecto es de lo que se vuelve a hablar por arquitectos y urbanistas, porque creen que la situación, veinte años después, es peor que entonces y que cuanto más amplia pueda ser esa circunvalación sobre el área metropolitana de Madrid, mejor, porque contribuiría a vertebrar la periferia de la metrópoli madrileña, que alcanza más allá del territorio de su comunidad autonónoma (lo que podría ser objeto de otro debate, pero ahora no toca). Y se pone el ejemplo de otras circunvalaciones de ciudades como Londres o París. Los expertos abundan en que daría importancia a todo lo que queda dentro de esos límites como lo tiene cualquier barrio de Madrid y permitir que esa periferia funcione de forma independiente. «Hay que evitar que la periferia sea periférica, valga la redundancia. Necesitamos que esa periferia no sea solo importante por sus conexiones con Madrid, que es lo que pasa ahora, y solo se entienda como el límite de la capital, sino que tenga entidad propia», es lo que plantea el urbanista Fernando Caballero en el citado reportaje.

Me alegra que en España se vuelva a hablar de infraestructuras: de carreteras, de trenes, de presas, de viviendas…Pero tal y como está la política actual, presentista y populista, imagino que nada de lo que he escrito tiene posibilidad alguna de que pase de los papeles a los hechos. Ahí está el caso de la Autovía de la Alcarria, la circunvalación de la A-2 en Guadalajara o de la conexión entre Guadalajara y la A-1 (Burgos) que desdoblaría la N-320 en el tramo con más accidentes de la provincia y que figuró en los PETIS de hace 25 años, los planes de infraestructuras. Ahora, lo que se prima son las políticas pequeñas de la subvención o la paguita antes que las obras a largo plazo que no podrá inaugurar el gobierno de turno, pero que transformaron España desde nuestra entrada en la UE. Otros tiempos. Ahora esto es lo que hay, pero como ha salido yo quería recordarlo.    

LA FRASE. “España ya está en clave electoral, el debate se centra en cuándo convocará elecciones Pedro Sánchez y el escenario económico es más incierto de lo habitual. Se aproxima el invierno y los inventarios de gas en Europa están en mínimos y, si la guerra se prolonga, el precio del gas podría subir con fuerza e intensificar el impacto negativo sobre la inflación, el consumo y el empleo”. JOSÉ CARLOS DÍEZ, economista y profesor en la Universidad de Alcalá.

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