Archive for mayo, 2019

El pino dormido

Decía Antoine de Saint Exupéry, el padre del “Principito”, que “el mundo es una cosa muy grande llena de pequeñas cosas hasta los bordes”. Parece mentira que un aviador militar como era él, a quien se le presupone una personalidad enérgica, fría y racionalista para dominar su aparato y combatir en el aire, tuviera la sensibilidad y la ternura tan a flor de piel como para escribir algo con tanta delicadeza como ese conocidísimo cuento poético y decir cosas de tanto calado y sensibilidad como las que contiene la frase de la cita.

Recordé este pensamiento de Saint Exupéry -cuyo memorial en el Panteón de París se limita a una referencia a él grabada en un muro pues sus restos no pueden reposar allí como los de otros ilustres franceses al haber desaparecido en 1944 en una misión de reconocimiento aéreo en el Mediterráneo durante la II Guerra Mundial- cuando pasé cerca del singular y conocido pino inclinado que hay junto al parque de la Concordia, cerca del inicio del paseo de San Roque, y cuyo entorno, recientemente, ha sido urbanizado y adecentado, dignificando al árbol, a quien ha ordenado que se acometiera esta actuación y a la propia ciudad.

El pino inclinado, inclinadísimo, de la Concordia, no es un árbol más de los muchos que hay en esta ciudad en la que, afortunadamente, podemos disfrutar de numerosas y amplias zonas verdes, uno de los factores decisivos para que en ella gocemos de una apreciable calidad de vida. Los parques son los jardines compartidos de todos los ciudadanos, especialmente de quienes no los tenemos privados, que somos la inmensa mayoría. Un parque es patrimonio y monumento vivo de una ciudad que crece con sus ciudadanos, que siente como sus ciudadanos y que, a veces, hasta padece como ellos. Al parque vamos de la mano cuando somos pequeños, en él intentamos tomársela al primer amor cuando moceamos, a él y también de la mano llevamos a nuestros hijos y en él cogemos del brazo a nuestros mayores, al igual que a nosotros nos lo cogerán algún día. El parque cambia y vive con nosotros.

El pino inclinado de la Concordia, como decía, no es un árbol más de esta ciudad con tanta arboleda encontrada, que no perdida como la de Alberti; es uno de sus árboles más singulares porque, bien al contrario que la gran mayoría de sus congéneres, ha jugado a la horizontalidad en vez de a la verticalidad, a buscar con su tronco la tierra en otros solo reservada a las raíces, a huir del cielo en vez de buscarlo con su copa, acaso porque siempre puede esperar. A ese pino le han querido condenar a muerte muchas veces gentes que preferían verlo talado y dejando un par de plazas de aparcamiento más, antes que permitirle seguir creciendo en paralelo al suelo; doy fe de ello porque siendo concejal de parques y jardines del ayuntamiento de la capital, fueron varias las ocasiones en que recibí presiones para proceder a su tala, algo a lo que me negué como es evidente que han hecho quienes me han sucedido en esa responsabilidad. La vida de un árbol, y más si es singular como este, vale más que el racionalismo urbanita que, disfrazado de pragmático, no deja de ser brutalismo. Una ciudad sin coches es posible; sin árboles, no lo es. No solo es posible, sino deseable; y no voy de ecologista cañí por la vida, sino de simple naturalista que goza con la vida animal y vegetal y no tiene el corazón de mineral. Talar un árbol porque esté inclinado y sea viejo es lo mismo que quitar la vida a una persona por tener una minusvalía acusada, ser mayor o, sencillamente, ser distinta. ¡Vivan las diferencias, aúpa los adjetivos frente a los sustantivos, bien por quienes se salen de las autovías para transitar carreteras comarcales, un diez para quienes cuentan los astros luminosos, acaso guiados por el Principito cuando se pregunta si las estrellas se iluminan con el fin de que, algún día, cada uno pueda encontrar la suya!

El pino inclinado de la Concordia, gracias al adecentamiento y ornato acometido en su entorno por el ayuntamiento de Guadalajara, ya no está ocupando plazas de coches, ni rodeado de contenedores de basura, ni desahuciado esperando su lanzamiento de la mínima porción de ciudad que ocupa. El pino inclinado, inclinadísimo, de la Concordia no estaba tumbado esperando la muerte, estaba dormido. Está dormido.

Siendo niño, yo me he subido a ese pino sin la necesidad de trepar gracias a su generosa inclinación, de mozo he pelado la pava con alguna chica junto a él, ya de padre, he llevado a mis hijas a que fueran ellas las que anduvieran sobre su tronco y junto a él he recibido los últimos consejos de mi padre cuando la Concordia se convirtió, ya en su vejez, no solo en su jardín, sino en su cuarto de estar. Parafraseando a Saint Exupéry, aunque poniendo pino donde él puso rosa, me congratulo mucho de que el pino inclinado de la Concordia, mi pino, tu pino, el pino de él, nuestro y vuestro pino, el pino de todos, pueda seguir durmiendo:  “Fue el tiempo que pasaste con tu pino lo que le hizo tan importante”.

DAFO, más siglas para la sopa

Un reputado ingeniero químico norteamericano, Albert S. Humphrey, que trabajó como consultor de empresas especializado en organización, creó hace ya más de medio siglo el conocido como “Análisis DAFO”, una sencilla, pero muy útil, herramienta que permite estudiar y valorar la situación de una empresa o de un proyecto determinado tras analizar sus debilidades, amenazas, fortalezas y oportunidades, factores de los que, unidas las primeras letras de cada uno de ellos, surge el acrónimo con el que es conocido. A este método de trabajo, también llamado FODA o SWOT, muy utilizado para valorar la viabilidad de una empresa o de un proyecto, me acerqué hace ya una veintena de años gracias a un curso de marketing que hice con docentes de la prestigiosa ESIC, dirigido por un profesor muy sabio en la materia, sapientísimo, diría yo, José Luis López Sabio.

Esta herramienta de trabajo no solo es utilizada en el ámbito empresarial y económico, sino que también es exportable al ámbito sociopolítico, como ahora veremos, pues trataremos de hacer con ella una valoración de las expectativas electorales de las principales opciones políticas que compiten por la alcaldía de la capital de la provincia. Evidentemente, el método DAFO no son matemáticas puras, ni una fórmula magistral; bien al contrario, hay en él un notorio componente de subjetividad que depende de quien realiza el análisis, pero si este no se acerca lo más posible a la objetividad, se estará haciendo trampas en el solitario. Hoy ese analista seré yo y, si bien mi posición política y hasta mis simpatías personales son sobradamente conocidas, entre otras razones porque jamás las he ocultado, procuraré ser objetivo para que el DAFO tenga un mínimo de credibilidad y ayude al lector a reflexionar sobre los puntos fuertes y débiles, tanto externos como internos, de los partidos políticos que, a mi juicio y para el de las encuestas que conozco, tienen más posibilidades de alcanzar representación en el ayuntamiento de Guadalajara: PP, PSOE, Ciudadanos, Unidas Podemos, Vox y Aike.

Antes de realizar ese análisis es preceptivo determinar la “misión” de la empresa o el proyecto que queremos valorar con el DAFO; para ello deberíamos preguntarnos en este caso qué es lo que persiguen los partidos políticos que compiten por la alcaldía y el gobierno municipal de Guadalajara y que, evidentemente, no es otra cosa que ganar las elecciones; no obstante, yo, que soy un bien pensado y miro siempre de reojo al futuro, les aconsejo que amplíen las miras y los objetivos de su misión: Conseguir y mantener votantes satisfechos. Esa misión que les propongo va más allá del 26 de mayo y conviene a todas las partes: electores y elegibles, candidatos y votantes.

Vayamos ya con mi análisis DAFO aplicado a las próximas elecciones municipales en la ciudad de Guadalajara, no sin antes advertirles que, por economía y limitación de espacio, únicamente voy a destacar una valoración por factor de cada partido:

Partido Popular:

Debilidad: El desgaste de 12 años de gobierno.

Amenaza: El mal momento político del Partido Popular, evidenciado en los malos resultados que ha obtenido en las pasadas elecciones generales, también en la ciudad.

Fortaleza: Antonio Román es un alcalde consolidado que ha sido el más votado en cuatro comicios consecutivos y alcalde en tres y que en las últimas elecciones generales ha logrado ser el senador con más votos en Guadalajara, evidenciando que tiene un significativo apoyo personal.

Oportunidad: Los candidatos de Vox y Ciudadanos, opciones que podrían restarle más votos, son nuevos en política y poco conocidos.

PSOE:

Debilidad: Alberto Rojo ya ha ocupado cargos en distintos ámbitos y administraciones, ofreciendo un perfil de “profesional” de la política.

Amenaza: El candidato socialista es el delegado de la Junta en Guadalajara y puede pagar el desgaste de que la administración regional haya perjudicado -por no decir, discriminado- de manera notoria a la ciudad en varios e importantes proyectos.

Fortaleza: El desgaste del PP y de Román, al tiempo que la división del voto en el centro-derecha.

Oportunidad: El candidato socialista es una persona moderada y de buen trato.

Ciudadanos:

Debilidad: La gestión de su portavoz en el Ayuntamiento, Alejandro Ruiz, estos cuatro años ha sido desconcertante en muchos casos y muy poco útil para la ciudad.

Amenaza: Que los numerosos votantes de Ciudadanos que proceden del PP detecten que con su voto podría inclinarse el ayuntamiento hacia la izquierda.

Fortaleza: Ciudadanos es un partido en evidente crecimiento y es probable que sea la llave de la gobernabilidad en muchas instituciones y ayuntamientos, incluido el de la capital.

Oportunidad: Rafael Pérez Borda es un buen profesional que quiere implicarse en política y no un político profesional.

Unidas Podemos:

Debilidad: La escisión del antiguo grupo “Ahora Guadalajara” que ha derivado en “Aike” y que puede restar a UP muchos votos.

Amenaza: En las últimas elecciones generales se ha evidenciado que una significativa parte del voto del PSOE que marchó a Podemos está volviendo a votar socialista.

Fortaleza: Es la primera vez que Podemos se presenta con su marca original a las elecciones locales, aunque sea en coalición.

Oportunidad: El candidato de UP, José Morales, es una persona con gran formación y buen talante.

Vox:

Debilidad: Su candidato, Antonio de Miguel, es muy poco conocido.

Amenaza: Su propio posicionamiento político como derecha dura que limita mucho el campo de su potencial electorado

Fortaleza: Vox es un partido emergente que acaba de entrar por primera vez en el Congreso de los Diputados.

Oportunidad: Es una alternativa para quienes, siendo de derechas, quieran pasar la factura del desgaste al PP y a Antonio Román.

Aike

Debilidad: Es una opción independiente, pero claramente situada en la izquierda, lo que limita su potencial electorado.

Amenaza: Ser una opción política de nueva creación y no apoyada por los partidos con mayor peso y fuerza electoral.

Fortaleza: Su proyecto y mensaje guadalajareñista, equidistante de “Madrid” y de “Toledo”.

Oportunidad: Captar los votos de los desencantados con los partidos tradicionales y los ya no tan nuevos, especialmente los de izquierdas.

Ya saben que, en política, después de la lengua, la literatura y la filosofía (o sea, las campañas y los análisis electorales), vienen las matemáticas (es decir, los votos). El 26-M nos toca hablar (en las urnas) a todos.

 

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