Archive for junio, 2022

Juanma y Paco

                Superando las previsiones de las encuestas más favorables, que ya de por sí eran buenas, el Partido Popular ha ganado rotundamente y por mayoría absoluta las elecciones autonómicas en Andalucía, feudo tradicional de la izquierda que hace cuatro años, cansado de ere que ere y de viajar al futuro siempre en círculo, dio una oportunidad de gobierno a “las derechas” que ha capitalizado el líder regional popular y presidente de la Junta andaluza, Juanma Moreno. Este resultado electoral, que en Moncloa habrá sabido amargo como la hiel, aunque Sánchez disimulará como es costumbre en él, evidencia muchas cosas, de las que voy a destacar dos: la primera, que el primer presidente del PP que ha tenido Andalucía lo ha debido hacer muy bien pues allí los votos para los populares no caen casi gratis como durante décadas les han estado cayendo al PSOE; la segunda, que a pesar de que la izquierda, táctica y despectivamente, mete en el mismo saco a PP, Ciudadanos y Vox llamándolos “las derechas”, eso ya no asusta ni en Andalucía porque “las izquierdas” son las que están dando últimamente muchos sustos a los bolsillos de los ciudadanos, jugando al guirigay con el separatismo y otros ismos extremos y haciendo más “tontás” -por utilizar una expresión muy andaluza- de las previsibles.

                Al PSOE en particular y a la izquierda en general, que han gobernado Andalucía 36 de los últimos 40 años con los peores datos socio-económicos de España, ya no le vale el argumento que durante mucho tiempo les compraron los andaluces y que se resume, gráficamente, en hacerles creer que la mejor derecha es siempre peor que la peor de las izquierdas. Pese a ello, aún han rascado unos cuantos miles de votos con ese argumento que un votante de la Sevilla más profunda, la del barrio llamado “de las 3000”, resumió así ante los micrófonos de una televisión: “¿Que porque les sigo votando si nos han robado a manos llenas con lo de los ERE? ¿Y qué?”.  Sevilla, sin duda alguna, tiene un color especial.

                El PP ha ganado en Andalucía a la gallega. No digo ninguna tontería pues, aunque Juanma Moreno ha sido un buen presidente y los andaluces le han premiado por ello, las encuestas evidencian que su campaña electoral ha sido perfecta ya que arrancó con la necesidad de pactar con Vox, sí o sí, y ha concluido sin esa necesidad; precisamente, ahí ha estado la clave de esa táctica que yo he calificado de gallega y en la que, por supuesto, ha influido el nuevo presidente del PP y expresidente de Galicia, Alberto Núñez Feijoo. ¿Y en qué se concreta esa galaica forma de ganar elecciones? Pues en que el PP no ha peleado por el voto de derecha pura y dura, dejándoselo a Vox consciente de que, si después de las elecciones era necesario este partido, ya se llegaría a un acuerdo con él, centrándose -nunca mejor dicho- la estrategia de los populares en ganarse al antiguo electorado de Ciudadanos y en tratar de obtener “prestado” un buen número de votos de la izquierda más moderada que ha preferido apoyar a Juanma ante lo poco atractivo de la oferta socialista que representaba Espadas y, sobre todo, para evitar que los populares tuvieran que pactar con Vox. O sea que Juanma ha conseguido eso que dicen que solo son capaces de hacer los gallegos: soplar y absorber a la vez. Confío en que la mayoría absoluta que ha obtenido el presidente andaluz no se le atragante, sume a su gobierno a lo mejor de su partido y a los mejores de Ciudadanos que se identifiquen con este proyecto, deje a Vox en su sitio, pero no se olvide de su fuerza electoral, y tenga en cuenta cómo ha logrado esa mayoría absoluta. El reformismo moderado, de inspiración liberal pero con mucha sensibilidad social, debe ser su pauta de gobierno porque es lo que necesita Andalucía y, esta vez, también ha querido después de despreciarlo muchas veces conformándose con estar en el vagón de cola de España, como si ese fuera su inevitable destino.

                ¿Y qué traslado puede tener este resultado al resto de comunidades autónomas españolas y, especialmente, a Castilla-La Mancha, donde, dentro de once meses, habrá elecciones? Pues, en el caso del PP regional, ya veremos, porque no es lo mismo partir desde el gobierno y tener todos sus resortes de poder, influencia y proyección que hacerlo desde la oposición, donde hace mucho frío incluso en medio de sofocantes olas de calor como la recientemente vivida. Y ya veremos también porque Juanma Moreno ha demostrado ser un buen presidente autonómico y un gran líder regional, mientras que Paco Núñez, el candidato del PP a presidir la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, de momento es solo un voluntarista aspirante a suceder a Page y el PP regional tiene mucho que cambiar en proyecto y estrategia -y en mejorar el equipo-, si quiere llegar al gobierno. El poder no se hereda, se conquista. Si Paco Núñez se limita a esperar que el evidente desgaste nacional del PSOE, sumado al regional que comienza a no ser poco, le lleven a Fuensalida de la mano de Vox, es probable que vuelva a perder las elecciones autonómicas y, por tanto, certifique el que sería su final como líder regional del PP. Es su última oportunidad y, pese a los muchos kilómetros que está haciendo en esta extensa región y al empeño que me dicen que transmite, si no logra derrotar a Page, su viaje habrá sido a ninguna parte. El PP de Castilla-La Mancha debe aprender del andaluz a ensanchar su electorado, aunque no puede comparar sus puntos de partida, pues uno ha arrancado desde el poder y el otro lo hará desde la oposición. Quien gane la lucha por el voto del centro gobernará en Fuensalida, eso lo sabe Page porque lo aprendió de Bono, el Merlín de la política que hizo cuajar este invento de región que este año cumple cuarenta y que a algunos les gusta, pero a mí, no, porque ni ha sabido ganar mi emotividad, ni serme lo útil que debería para tener tantas competencias y recursos. Y si algo no me gusta ni me sirve, pues no lo quiero.

Antonio Hernández, siglo pasado y futuro

La sede que la Fundación Siglo Futuro tiene en el aulario universitario de la UAH en la calle Cifuentes ya ofrece un rincón dedicado al gran poeta gaditano, Antonio Hernández, Premio Nacional de Poesía en 2014 por su magnífico poemario “Nueva York después de muerto”, una de las mejores obras en su género que se han editado en España en lo que llevamos de siglo XXI. Hernández, con quien me une una entrañable relación de afecto y amistad, es patrono de la propia fundación alcarreña con la que viene colaborando desde hace ya muchos años, motivo por el que se le ha rendido esta singular forma de tributo. Él mismo también da nombre a la Biblioteca de Poesía Española de Siglo Futuro -que cuenta con más de 5.000 volúmenes- y al Premio para Jóvenes Poetas de la fundación. Precisamente, tras la inauguración del rincón dedicado a Hernández el pasado día 2 de junio, se presentó el poemario “Diarios de lo leve”, del que es autor el sevillano Jorge Gutiérrez Diego, ganador de la novena y hasta el momento última edición de este premio, correspondiente a 2019, pues en los dos últimos años no se ha convocado por causa de la pandemia. Gutiérrez, pese a su juventud, ha acreditado, con su obra premiada y su intervención en el acto de presentación de su obra ganadora, ser un poeta ya cuajado, de largo recorrido y con una vena creativa profunda que se inspira tanto en lo íntimo como en lo social. Formalmente es un poeta impecable que bebe en las fuentes de la mejor poesía española, sobre todo andaluza, pero también acude a otras poéticas nacionales como la francesa, la inglesa o la alemana, ésta última de manera notoria ya que ha residido un amplio período de tiempo en el país germano.

En el rincón que la Fundación Siglo Futuro ha dedicado a Antonio Hernández, situado en un lugar preferente y muy visible en la misma entrada de su sede, se han colocado fotografías y objetos personales del eminente poeta, entre ellos una máquina de escribir y una bufanda de su querido Betis, club de fútbol del que ha escrito un opúsculo pleno de gracia y socarronería andaluzas: “La marcha verde”. El rincón de Hernández va en la línea que se muestra en otros espacios del local social de la fundación dedicados a varios destacados colaboradores, como el doctor Barraquer, el músico Segundo Pastor o los literatos Fernando Borlán y José Antonio Suárez de Puga, entre otros.  Antonio Hernández nació en Arcos de la Frontera (Cádiz) hace 79 años y está considerado como uno de los más importantes poetas españoles de las últimas décadas, formando parte destacada de la llamada Generación del 60. Ha recibido premios de la relevancia del ya citado Nacional de Poesía (2014), el de la Crítica (en 1994 y 2014), el Adonais, el Miguel Hernández, el Vicente Aleixandre o el Tiflos. En 1980 fue reconocido con el Premio del Centenario del Círculo de Bellas Artes, de Madrid, que recibió de manos del rey Juan Carlos I. También fue galardonado con el Premio de las Letras andaluzas en 2012, por el conjunto de su obra, y recibió la Medalla de Oro de Andalucía en 2014. 15 años antes, en 1999, el ayuntamiento de su pueblo gaditano -donde tiene casa y veranea, aunque reside habitualmente en Madrid-, le otorgó el título de Hijo Predilecto. Como novelista, articulista y ensayista, también goza de especial reputación, obteniendo varios premios como el de a la Mejor Novela del año, del programa cultural de TVE “Negro sobre blanco”, por sus obras “Sangrefría” (Alianza editorial) y “Vestida de novia” (Planeta),y el Andalucía de Novela.​ En 2020 fue reconocido con el prestigioso Premio Nacional de las Letras “Teresa de Ávila”, por su fructífera y exitosa trayectoria literaria. Tiene cerca de 60 libros publicados y su obra ha sido traducida a otros idiomas como el árabe, italiano, francés, catalán o portugués.

Antonio Hernández, pese a ser un gaditano y un andaluz militante, está muy vinculado a Guadalajara gracias a la Fundación Siglo Futuro, pero también a que forma parte desde hace ya varios años del jurado del Premio Provincia de Guadalajara de Poesía “José Antonio Ochaíta”, en el que, doy fe de ello porque he sido también miembro de ese jurado las tres últimas ediciones junto con otro enorme poeta, Josepe Suárez de Puga, aporta su enorme calidad literaria, no solo como gran creador que es, sino también como uno de los mejores críticos españoles de la actualidad. Su exhaustivo conocimiento de la poesía española de los últimos 60 años es absolutamente notorio, tanto como para achacar a los llamados “novísimos” su abuso del culturalismo y su esnobismo un tanto de postureo al buscar referencias en la poesía internacional en menosprecio de la nuestra, hechos que, a su juicio, la han perjudicado notablemente durante décadas, condicionando sobremanera su capacidad conceptual y creatividad expresiva. Resumo con este verso de Antonio una de sus más sintéticas y expresivas definiciones de poesía:

“LLÁMESE TRANSPARENCIA A LO MÁS ESCONDIDO,

llámese poesía.” (“Nueva York después de muerto”, 2014)

Antonio Hernández, que es una persona afable, muy culta y tiene el don del humor, esa generosa concesión de los más inteligentes al prójimo, antes de vincularse a Siglo Futuro y al certamen poético que lleva el nombre de Ochaíta, también se había acercado ya a Guadalajara a través de dos de nuestros más importantes literatos del siglo XX, si no los más: Buero Vallejo y Ramón de Garciasol, con quienes trabó relación en las conocidas tertulias literarias del mítico café Gijón, siendo él un joven meritorio y ellos ya dos consolidados escritores. Hernández guarda especialmente el mejor de los recuerdos de Buero, confirmando su rectitud de carácter, su auctoritas entre los escritores, su honestidad personal e intelectual y su gran talla creadora.

Termino ya diciendo que la Fundación Siglo Futuro sigue haciendo camino al andar, siendo en la actualidad, sin duda alguna, el núcleo cultural programador y gestor más importante y activo surgido de la sociedad civil de Guadalajara. Juan Garrido, su fundador, impulsor y presidente, es el principal responsable de ello.

Ir a la barra de herramientas